Skip to content

Egoísmo e Individualismo: las taras de nuestros días

2016 julio 7
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.0/5 (10 votes cast)

Un fenómeno humano nos distingue como generación: el marcado individualismo y el sesgado egoísmo que pudiere poseer varias y variadas explicaciones sociológicas, derivadas de avatares históricos y condiciones económicas.

Lo cierto es que la era inicial de la tecnología masiva no ha ayudado al Hombre a mejor comunicarse y menos a interrelaciones: hoy estamos entrampados en la red virtual, aparentando amistades baladíes e impersonales; haciendo parte de una sub cultura que escribe mal, que se expresa peor y que esconde la cara en la jungla efímera.

El consumismo es el termómetro de una economía salvaje que ya no pretende crear riqueza social sino que postula con avaricia sideral simplemente a explotar la sociedad para propio usufructuó.

Se ha instalado la norma del robo, del fraude y de la corrupción como el arte para hacerse rico en poco tiempo, o aumentar la propia fortuna aún si para tal propósito se deben hundir países y millones de seres humano.

Hoy se usa la política para resguardar privilegios de castas que cada día se separan más de la realidad cotidiana de la gente de a pie.

El arribismo e imitación del quimérico bienestar que nos muestra la publicidad o que ostentan las modas conllevan a una aparente hambruna de ‘cosas’ que sí satisfecha por fin nos entregaría aquella imagen de ‘buen pasar’ que nos colocaría a un nivel medio aceptable, aunque mentiroso.

La cultura real ha decaído, se ha olvidado y ahora sí es ‘lujo’ de unos pocos. Se lee menos y mal. Los libros luchan por prevalecer. Las informaciones transmitidas por los Medios de Comunicación son manipuladas, amarillista, y además pocos monopolios controlan la gran mayoría de estos Medios.

Se hacen guerras en nombre de Dios, de Alá y de la democracia. Y la tercera guerra mundial está acaeciendo a trazos sangrientos, prolongados; mientras que el sistema especulativo financiero se ha tomado el corazón de la economía.

Las iglesias cristianas siguen con su cantinela archi conservadora, impertérrita y sectaria, Mientras que por la figura de un papa latinoamericano y de verbo cambiante y hasta ‘revolucionario’ (a su modo) la institucionalidad Vaticana cree y espera encubrir y hacer olvidar su degradación moral y su apostasía doctrinaria…con el fin de conservar riquezas, status político y poder de influencia en los asuntos del mundo.

El Hombre común con alguna sensibilidad, varón y mujer, puede percibir, sentir, pensar que este modelo putrefacto y Cainita no se condicen con sus ideales y menos coincide con la vida que quiere para sí y los suyos. Sin embargo no encuentra salida, y menos respuestas.

La realidad nos muestra que este estado de cosas se haya tan incrustado en nuestra concepción del mundo y de esta existencia que apenas el ser humano de fe encuentra un Camino Espiritual que realmente cambia sus paradigmas…lo toma con entusiasmo… pero al poco andar comienza el socavamiento egoísta e individualista que empequeñece todo lo macro y divino, lo sabio y virtuoso, pretendiendo arrastrar la novedad adquirida a la propia necesidad mundana en donde el ego y ‘lo mío’ pasan a ser predominante por sobre cualquier propósito de buena Obra colectiva y trascendente.

Al transportar los vicios inherentes de la mundanalidad al Camino Espiritual siempre culminamos haciendo lo mismo que otros ya intentaron, y fracasaron; y aquella sensación ilusa de estar haciendo algo nuevo, novedoso y ‘propio’ es un efecto placebo que embosca y embruja al ser engañado de su propia falacia.

El proceso de ‘aterrizaje forzoso’… y necesario, dirían sus autores… de la Espiritualidad y la Fe por carriles religiosos, institucionales, formales y de conformación eclesiástica conlleva por inercia a la predominancia de los aspectos mundanos, egoístas y egotistas al seno de las iglesias. Se instala así la hipocresía que Cristo aborreció con vigor.

La estructura de pertenencia institucional que divide pastores de ovejas es ya de por sí una idea diabólica de sometimiento, dependencia y desprecio por la Espiritualidad del Ser de Fe.

Pero el intento liberatorio alternativo de la Nueva Era y su esoterismo carente de profundidad y abundante en especulaciones y supercherías no condujo a la ‘revolución’ esperada, sino más bien creó otro pozo de dependencias, sectarismo y sobre todo de individualismo mundano aún peor que las religiones de las cuales escaparon.

Cualquier Camino Espiritual y de Fe coherente debe superar y derrotar este peso gigantesco de la sub cultura del egoísmo, del consumismo, del egotismo, del individualismo, de los deseos y de la oscura prisión de las culpas, el pecado y los traumas emocionales.

El consuelo que se inventaron los católicos, muy a conveniencia, no es otra cosa que la aceptación de la esclavitud humana y la constancia inamovible de la ceguera espiritual. Porque la Misericordia y la Compasión no consuelan, sino que dan luz al que subyace en la oscuridad, y entrega respuestas causales del mal que derrota la carne y a la psiquis. La Misericordia no juzga, pero no acepta el estado deplorable del que sufre. El empeño y compromiso de la Misericordia es extraer de las brumas, y no consolar para que la niebla sea un ‘lugar aceptable’.

La mentalidad mercantil está arraigada en los creyentes: negocian con Dios, piden y sólo piden. No hay sacrificio de cosas nimias posible; no hay compromiso que empeñe en superación y cambio; no hay labor que emprender con lucha y contradicciones para lograr salir de los viejos estados latentes dominantes; menos hay renuncia a deseos e ideas mundanas y pasionales que se travisten de ‘metas de auto-realización’. Pero ante la falta, la crisis, la tragedia, la perdida…negociamos con Dios y esperamos el milagro. O asistimos a las oficinas de milagros en donde un señor estridente impone las manos y la gente cae con ojos torneados y blancos. Y al final todo sigue igual.

Ante el Camino Espiritual y la Coherencia de la Fe estos baches y taras no suelen ser descartados, desechados, sino que son compenetrados, introducidos en las prácticas de Fe; y de alguna manera intentamos doblar las vigas del templo que se nos regala y ofrece.

Cristo sigue siendo para muchos o el Jesús histórico, o el Señor que nos fue enseñado en nuestra infancia, o que recibimos cuan herencia de nuestra familia. Nos conformamos con los esquemas ya adquiridos sobre un Cristo muy propio y posiblemente inexistente. Y aceptamos la cruz como un dato de la causa religiosa, una verdad indiscutible que además es martillada con persistencia y majadería por los doctos eclesiásticos.

Si de algo pudiera servir la red virtual sería precisamente para buscar información rápida y directa sobre la realidad de Cristo Jesús y analizar y ponderar las distintas visiones y versiones. No de las religiones…sino de las explicaciones e investigaciones que seriamente se han realizado en torno a la realidad de este Dios Encarnado.

La cruz solía ser un medio atroz de muerte del Imperio Romano. Nunca fue algo exclusivo usado solamente en y con Jesús. Y La Salvación no puede descansar en un instrumento de tortura que ahora se diviniza porque en ese abominable aparejo Jesús fue torturado y muerto en su carne, físicamente. Todo el cuadro es tremendamente oscuro.

El Plan de Salvación comienza con la encarnación de Dios en una joven que acepta su fertilidad por medios divinos, aun si con esto se pondría al mundo en contra. La sola Encarnación del Verbo de Dios en un hombre…es ya de por sí un hecho trascendente, único, extraordinario, excepcional. Aquello que Cristo Jesús realiza posteriormente, antes de su bautismo en el Jordán, y durante sus años ‘públicos’, son el reflejo, la consecuencia, el resultado, el efecto de lo que él era, de su naturaleza, de su Índole. Quedarse en estas derivaciones como el solo hecho demostrativo de lo ‘especial’ que era este varón -y por ende asumir los milagros como el sello de su condición- es una visión popular muy bien orquestada por la publicidad de las iglesias. ¿Qué pretende esconder esta propaganda?

Cristo es divinidad encarnada en Jesús, es el Verbo hecho hombre. Lo que un dios haga de fenomenal no debiera extrañarnos; aquello que debemos preguntarnos es ¿para qué desciende y encarna un dios entre los Hombres? Y si proclama que él es ‘El Salvador’: ¿de qué nos Salva? ¿En qué consiste esta Salvación? ¿Cómo nos Salva?

Al reducir dicha salvación a la muerte en la cruz quedamos atrapados en el sufrimiento, el padecimiento, la culpa. ¿Qué salvación sería aquella? Entonces debemos entender el Plan de Salvación como un Camino que no se cierra con determinados hechos, sino que comienza con eventos precisos.

El pecado: gran escollo de resolver y aclarar. Las religiones y doctos eclesiásticos han idea a su manera y modo listados de pecados y conceptualizaciones del mismo que varían según época, lugares y condiciones históricas. Pero Cristo siendo Dios Encarnado, y no solo un ‘hombre especial’, habla, se expresa y enseña cuan divinidad; y toda Sabiduría cuya raíz es el Cielo posee connotaciones semánticas precisas que los Hombres debemos DISCERNIR con el ESPIRITU. Es decir, los diccionarios del mundo no nos dan la dimensión de los significados precisos que nos entrega Dios.

Para la Sabiduría el pecado es una macula que se genera por CONCIENCIA del Bien y del Mal. No hay pecado en la ignorancia, comprendiendo ‘ignorancia’ como la ausencia de Conciencia del Bien y del Mal. Y para Cristo es pecado todo aquel acto sagrado que es violado, tergiversado y traicionado: como un convenio o pacto con Dios; como recibir Sacramentos y luego rebajarlo con actos y pensamientos contrarios a la rectitud; como asumir roles sacerdotales para uso mundano o abominables; como jurar en nombre de Dios para ocultar mentiras interiores; como hacer guerras y matar en el nombre de Dios; como llevar una vida licenciosa y de bajos instintos con plena conciencia de la propia Fe en Dios; como apostatar de los principios de Fe que ligan al Ser a un compromiso con Dios. Es decir: pecado hay cuando A) existe Conciencia del Bien y del Mal y se puede discernir causas y efectos de esta realidad; B) cuando hay creencia de Fe declarada, o Fe pactada, o se es receptor de Gracia y Sellos Espirituales… y en los hechos y en la práctica se actúa voluntariamente en contra de los valores esenciales de la Fe, del Convenio o Sacramento.

El Pecado Original que ataba al Ser Humano antes de Cristo es aquella ruptura grave del pacto entre los adanes y su Dios. Observemos un detalle: en Génesis 1- 27 y en Génesis 2-15-18 hay dos historias diferentes sobre la creación de los adanes originales. En la primera Dios crea a varón y mujer por iguales y semejantes a su Espíritu, y les hereda la Tierra y les ordena multiplicarse. En la segunda historia el varón está solo en la Tierra y de su costilla y del barro crea a su compañera. O la primera Creación no fue en esta Tierra y luego hubo otra situación que deja solo a varones en ésta Tierra y se debe recurrir a una segunda creación femenina…. O simplemente aquí se cuentan dos historias diversas, distintas, que nos llevarían a pensar que en realidad el varón del Edén ya estaba caído al ser colocado en este mundo, y que el tipo de mujer creada es inferior a las Evas Originales. Lo cierto es que de estos Orígenes proviene el pecado.

El Pacto de Adán (o de los adanes) con Dios fue violado…algunos echan la culpa a la mujer…otros hablan y nos cuentan de Zhoe, la princesa bruja que se infiltró al edén como serpiente y luego en forma femenina copuló con los adanes… y de esta alianza carnal entre ‘hijos de Dios’ y mujeres de este mundo ( ‘y los hijos de Dios vieron que las mujeres del mundo eran bellas y se unieron a ellas’ Génesis 6/2-12) nacieron las dos estirpes humanas: la de Caín y la de Abel. En realidad, en esta versión, las Evas terrenales fueron víctimas y no causantes.

La Caída no está en el hecho de la relación sexual: eso es un mito machista decimonono. La Caída se produce por la alianza entre los Adanes y las mujeres de este mundo (lo que nos describe que los adanes fueron colocados en este planeta cuando ya una estirpe humana existía); la violación del espacio sagrado (edén); la procreación de estirpes humanas con adn adámico y adn oscuro: lo que echaba por tierra todo el Plan de Dios de establecer una estirpe santa y pura que abundara en la tierra para hacer integrar a este mundo a las huestes que batallan por el Plan del Padre Creador. Este flanco de oscuridad en seres con características divinas se convirtió en la joya a ganar y poseer por parte de los enemigos del Plan de Dios.

La caída se acentúa, y se hacen permanente con la guerra de exterminio de los Cainitas en contra de los Abeles. En efecto, Abel era la estirpe con predominancia adámica y por ende más cercano a Dios; mientras Caín fue la estirpe humana con clara dominación oscura, violenta, posesiva y criminal.

Estos hechos de Caída conllevan a que todo Ser en la Tierra perdiera un privilegio: el Espíritu de Dios en el Hombre. Desde entonces y por siglos y milenios el Ser Humano poseía sólo Alma (psiquis) (que un espíritu menor) pero no tenía acceso a Dios por vía del Espíritu Original que fue retirado. Y tal condición es en sí: El Pecado.

Tal Pecado, explica, por ejemplo, que los Abeles al morir no entraban al Reino y quedaban en el ‘sueño de la espera o de los santos’. Y nos puede dar luces sobre los libros de Moisés y el mandato de Dios para la enorme cantidad de rituales y sacrificios representativos de algo que los Hombres no podían alcanzar por vivencia y realidad. Además nos aclara el rol de los Profetas, que eran seres enviados por Dios y en directa relación con su divinidad debido a que la voz de Dios no estaba actuante y presente en los Hombres y los Profetas eran esa voz y sentencia.

La Caída tiene un efecto traumatizante para la humanidad: los Cielos y el Reino yacían cerrados, y los Hombres al morir entraban en la ‘rueda del eterno retorno’, que los sujetaba al mismo pecado, y les condenaba desde que nacían, en una cadena de Causa y Efecto interminable.

Si no entendemos esto, no entenderemos la Salvación.

Cristo, el Verbo de Dios, paga por la Caída de Adán y el crimen de Caín (que quedó impune en su momento): 12 días de tortura, escarnio y sufrimiento. Muere físicamente en la cruz romana, significando que el Mundo (el sistema mundano) lo asesinaba, y él los perdonaba, asentía, para que también ellos obtuvieran Salvación. Pero lo fundamenta acontece en los Tres Días de la muerte física de Jesús: Cristo, el Verbo (que no muere porque es Dios) desciende a los abismos infernales y quita al poder tenebroso las llaves de la muerte; expulsa a las fuerzas malignas del control por el paso de la muerte que poseían; luego Cristo abre los Cielos y establece la Ley de Resurrección al elevar en vida a los Abeles (santos) dormidos en ‘La Espera’. Con estos Hechos de los Tres Días nuevamente Dios Padre despierta y libera en los Hombres Su Espíritu: el Espíritu de Dios en Nosotros.

Cristo resurrecciona después de estos Hechos Vitales (no resucita…resurrecciona). Por 40 días visita sus otras ovejas (la estirpe de santos y sabios – como los reyes de oriente-) que reciben fuera de los oídos y ojos del Mundo los poderes del Nuevo Sacerdocio. Al ascender de retorno a su Reino, el Verbo promete, y cumple, que enviará un Poder de Magisterio y Sabiduría único para que el Espíritu nos enseñe todo: el paráclito.

Desde estos Hechos es que la cadena del pecado original se rompe y es superada; y desde estos Hechos nadie nace en pecado sino que nos hacemos al pecado cuando por Conciencia discernimos Bien y Mal, y conocemos la Gracia de Cristo, y sabemos que existe un Dios Creador, y que somos nosotros los portadores del Espíritu de Dios.

El pecado no puede ser más que Cristo: porque entonces no habría Salvación, ni resurrección, ni promesa, ni nada…y Cristo nunca hubiere venido. Precisamente porque Cristo es más que el pecado es grave pecado el proclamar a quién Nos salva para luego pecar en su nombre. Y este es el nudo del asunto.

Las taras y vicios humanos hoy nos alejan aún más de nuestra propia redención. Las religiones e instituciones eclesiásticas no elevan ni abren puertas a la Conciencia, sino que quizás liberan parcialmente de cosas oscuras burdas para luego esclavizar a los creyentes con dogmas y creencias ‘nuevas’ que los mantiene en la ilusa salvación de la apostasía.

Los pastores son una categoría de perdición: porque se han apropiado de la Fe de las personas a las que tratan cuan ovejas, y desde su poder personal simplemente las nutren con propias interpretaciones bajo el temor de que ‘afuera’ les espera las fauces el demonio mismo para comérselos apenas abandonen su resguardo pastoral.

El moralismo hipócrita y violento de estos pastores se despliega hoy en relación con los homosexuales: que son personas, seres humanos. Con motivo de la masacre en Orlando (50 homosexuales asesinados en un bar) un pastor en los EEUU justificó el exterminio, lo celebró y llamó a acabar con ‘la lacra’ de los homosexuales en el mundo. Muchos otros pastores escriben y predican sobre el supuesto complot mundial del mundo homosexual para ‘tomarse el poder’ e ‘imponer se agenda de contra valores’ y ‘ojalá terminar y exterminar a las iglesias bíblicas’.

Hay en no pocos cristianos una tendencia siempre mayor a la ‘salida teocrática’ que sobre un fundamentalismo religioso imponga el ‘orden bíblico’ sobre una sociedad sodomizada y pervertida.

Estas bravatas hacen parte del problema: no son la solución.

Cristo es la solución.

La Coherencia de la Fe debe llevar al Ser a Vivir de acuerdo a su Fe Viva, y tiene en los Evangelios la nutrición doctrinaria, moral y espiritual para guiar sus cambios y logros. El desafío es aplicar, poner en práctica, llevar a la existencia propia cada una de las enseñanzas de Cristo en los Evangelios, y aceptar la moral del Sermón del Monte como una guía de valores personales que nos deben regir.

Si Juan en su Testimonio inicia declarándolos que Cristo es el Verbo del Padre y Co-Creador: debemos aceptar a este Cristo Dios y entender su Encarnación en Jesús como un Plan que YA INICIÓ y que está vigente. Por lo mismo son los resultados de los hechos de Cristo los que hoy debemos hacer nuestro, a saber: que nuestro Espíritu sea quien Gobierne; que por Espíritu recibamos Magisterio del Espíritu Santo; que el Arrepentimiento y el Perdón nos libere de errores, caídas y pecados; que la Gracia de Cristo debe ser nuestra nave de avance y de progreso permanente; que debemos aclararnos y entender la Voluntad del Padre en nosotros para poner por obra de vida ese designio superior…y que es la razón y motivo de estar aquí y ahora… Que desde el COMPROMISO con CRISTO en el Bautismo (no bautismo para sellar pertenencia a iglesia) ya somos parte del Nuevo Sacerdocio; y que el Bautismo por Agua y por Fuego es un Nacer de Nuevo que nos COMPROMETE a cambiar los paradigmas mundanos y hacer nuestros los propósitos del Plan de Cristo para Su Sacerdocio. Un sacerdocio que lo tiene a Él en persona cuan Sumo Sacerdote en la perpetua línea del Orden de Melquisedec.

Este Camino Espiritual es el que hemos fomentado, propuesto y elaborado en estos 25 años. Y es en este esfuerzo voluntario en donde nos hemos topado con el muro del egoísmo, el individualismo, el egotismo desenfrenado, el consumismo y las dependencias materiales, y de los traumas emocionales que se pretenden imponer como moneda de intercambio para que Dios haga un milagro y deje todo tal cual queremos.

Cada vez que hemos abierto el Poder del Sacerdocio, los egoístas lo han tomado para sí y nunca para sembrar en aras y en pos del Plan de Cristo, que no es otro que: Consagrar Creyentes.

Los individualistas aceptan bendiciones, asisten a las capacitaciones, asumen sellos…para luego llevarlos a su guarida egoísta y analizar en la oscuridad qué hacer con lo sagrado y cómo y qué usar, en modo de obtener algún beneficio personal que nunca altere el propio orden mundano.

La falta de Compromiso y el encierro en el ego es una característica de esta generación. La flojera y falta de empeño que pretende y exige todo rápido, sin esfuerzos, y mucho menos con sacrificios, es su derivado.

Desgraciadamente para el Hombre mundano, incluido el religioso, o el esotérico, o el libre pensador… nada obtendrán nunca sin llegar al fondo del abismo personal y luchar en contra de sus demonios. Porque esa es la única vía que nos abre las puertas del Cielo. Y nadie puede vencer solitario y aislado, y menos saltando y cantando en sus parroquias, o haciendo mandas a figuras de yeso, o caminando sobre las rodillas, o asistiendo cada domingo a escuchar al pastor… todo seguirá igual.

Cristo nos propone un Camino de alta responsabilidad personal, pero a eso agrega un deber de Siembra:  que uno muestre la luz obtenida a otros creyentes para que también ellos se consagren. Y eso es el sacerdocio: ejercer mayordomía en la guía de otros que también deben relacionarse con Cristo y nunca deben depender de otros Hombres; sino que ser orientados y guiados, pero no sometidos. Sólo Cristo es el pastor verdadero, y nosotros somos ‘Los Suyos’, los ‘Dignos’ que debemos dejar este Mundo para postular no morir y seguir eternos ante la Presencia de Nuestro Dios Creador.

Eso es, este es el Camino Espiritual que no puede ser transitado arrastrando las taras del Egoísmo y del Individualismo.

 

 

La dificultad humana para entender a Dios

2014 septiembre 8
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.7/5 (25 votes cast)

 

La ‘humanización’ de Dios, hasta rebajarlo a una especie de  ‘persona invisible’, un Ser con las mismas pasiones y opciones que sujetan la condición de la Carne, del Tiempo y la materia…no hacen sino alejar al Hombre de la fuente espiritual que mora en Sí Mismo, y que es el Medio por el cual la Voluntad de Dios se manifiesta.

Cuando Cristo afirma que ‘nadie ha visto al Padre sino quién proviene de su Reino’, es decir: Un Ser Divino… e insta correctivamente: ‘ustedes oren al Padre En Espíritu porque Él ES Espíritu’… nos coloca ante una realidad que preferimos ‘interpretar’ para por fin no permitir que el sentido humano de las cosas se nos escape y nos vuelva locos.

Todos los pasajes en donde Cristo en Jesús habla de Sí Mismo se presenta cuan dios encarnado en un ser humano, el Verbo del Padre venido al Hombre mediante una encarnación de hombre. Y nuevamente ésta sola idea de que Dios encarne en un varón, que se declara Hijo de Dios, nos bota entre los brazos de lo inasible, misterioso e inexplicable. Y cuando el humano es puesto ante realidades Macros que no logra esquematizar con la ilusión de manejar…simplemente no las ve, no las escucha, las niega, o las interpreta.

Las religiones son el producto humano que desentraña realidades que no son de este Mundo para transformarlas en resultados formales y rituales que conformen al Hombre en su  pavor  y temblor ante la existencia de  Dios.

Al final, las religiones son una forma de hacer política usando la creencia y el miedo, la esperanza y necesidad de la gente sin Vida Espiritual.

Aquello que Buda y con fuerza Cristo en Jesús enseñan es que el Hombre debe valerse de su Fe para entender y poner por obra el designio del Creador que YA viene escrito en todo Ser Humano en Su Espíritu.

Dios está en ti. No busques fuera de ti…viaja hacia tu interior y hallarás al Reino. Y si desde la Quietud de tu Camino Interior vuelves a leer las aseveraciones de Cristo en Jesús… entonces  comprobarás que la Verdad te hará libre.

Lo Espiritual debe vivirse, no entenderse, sino vivirse para comprender…desde un estado interno que trasciende el egoísta yo y el magro conocimiento de la mente. Porque si Cristo es Dios encarnado en Jesús, entonces todo lo dicho por Él debe ser vivido, comprendido y discernido con la mayor posibilidad de divinidad que cada uno logre en su Fe, en la Oración y en la Contemplación.

El Hombre es espiritual ANTES que carnal. Lo de Dios se halla en el Espíritu, no en la carne, no en el Mundo, no en la mente artificial. Y es el Espíritu que habita en el Hombre esa ‘iluminación’ que al despertar en Uno Mismo recibe y se conecta con el Espíritu de la Creación. Tal ‘Espíritu matriz’ o ‘madre’ ha sido llamado ‘Espíritu Santo’ debido a un resultado comprobado por el Hombre de Fe, a saber: que tal Espíritu Matriz conduce a la santidad, y santidad es ‘hacer y poner por obra la Voluntad del Padre Creador’. En otras palabras: el Ser que logra la unidad de Su Espíritu con el Espíritu Matriz (Paráclitos)  inevitablemente Es y Hace aquello que Dios ha puesto cuan Voluntad…y es ‘santo’. No esa ‘santidad’ sancionada por milagros y conveniencias institucionales que los mismos Hombres designan y deciden. No. Santo es aquel Ser que desde Su Espíritu se une al Espíritu Santo y pone por obra la Voluntad del Padre en su persona.

Cristo advierte que muchos vendrán en su día alegando que en Su Nombre hicieron esto y aquello, pero los trata de ‘hacedores de maldad’ porque ‘solo quién ponga por Obra el designio del Padre podrá entrar al Reino’…un Reino ‘que no es de este Mundo’. No solo que no es de este planeta, sino que no pertenece a este Orden Mundano. De ahí entonces que no se pueda servir a dos reinos: al de Dios y al del dinero.

Se ha dicho y escrito que ‘Dios es Persona’. Esta aseveración fue leída como ‘Dios es un Hombre’. En realidad el concepto de ‘Persona’ en el campo de lo espiritual se entiende como ‘Un Ser con Conciencia de Sí Mismo y en grado de Optar por Discernimiento’. Y Dios Es Espíritu, nos enseña Cristo en Jesús, y los humanos rebajan la idea de un ‘espíritu’ a una cosa amorfa, sin inteligencia, como un fantasma. Nada más escolástico y pueril. La realidad es justamente lo contrario: la mayor Inteligencia y el insondable Discernimiento se encuentra en la Vida en donde no hay sujeción de materia y de Tiempo: en la existencia del Reino de Dios. Y el Reino de Dios es ESPIRITU. Pero el humano no puede concebir ‘Espíritu’ sin materia, sin Sentidos y sin medida del Tiempo. Y en su soberbia cree que ‘inteligencia’ es solo la que éste posee.

Dios Es Persona porque es un Ser Consciente de Sí y en Poder del Discernimiento Supremo para Crear. Pero no es persona humana, ni extra-terrestre, ni nada ligado a la materia y al Espacio- Tiempo. Ya esta idea nos desestructura. Los religiosos seguramente sentirán que el vacío se hace a sus pies.

Debemos asumir una realidad con la cual debemos convivir, y hacer nuestra: que Dios creó Espíritus a semejanza de Su Persona. Es decir: la semejanza nuestra con Dios es El Espíritu. No la apariencia o las formas. Y que en cada Espíritu creado hay un génesis propio destinado a convertirse en dios. Es decir: Dios crea dioses…y nuestra divinidad intrínseca se halla en nuestro Espíritu.

Lo Carnal, los Sentidos, la materialidad es pasajera, como el Tiempo en que nos movemos es una ilusión…no existe en realidad… La muerte entonces no puede ser una culminación fatal sino una continuidad de Vida de acuerdo a la predominancia o Gobierno del Espíritu. A más Espiritualidad… mayor calidad de Vida posterior, porque el Espíritu nunca muere, y es eterno.

El rol del Alma hace parte de la calidad de Persona que Dios ha determinado para nuestra Índole Adámica. Porque hay ‘otras creaciones’. Pero los Hombres pertenecemos a una semilla original conocida como ‘Género o Estirpe Adámica’.

El Alma no es el Espíritu. El Alma es substancia espiritual menor. Es el ‘espíritu’ que da al Hombre SENTIDO de su existencia. Se representa al Alma con el elemento ‘Agua’. Y se reconoce al Espíritu con el elemento ‘Fuego’. Cristo explica a Nicodemo que deberá ‘nacer de nuevo: por Agua y por Fuego’. Se ha simbolizado en el Bautismo el sello de Agua con la inmersión, y el sello de Fuego con Imposición de Manos de parte de un alto sacerdote. Pero en términos Espirituales el propósito que Dios nos impele a cumplir es La Conciencia del Alma que poseemos para Divinizarla al unir a ésta con la plena Conciencia de nuestro Espíritu. Cuando Alma y Espíritu son claramente Discernidos (Conciencia) y ASUMIDOS (Obediencia) entonces se produce aquello que los místicos llamaron…Las Nupcias.

El ‘Matrimonio Perfecto’ de los gnósticos y santos ascetas, o las Nupcias Eternas, es puesta ante Nicodemo, por CristoJesús, como un ‘nacer de nuevo por Agua y por Fuego’.

El Alma entrega al Hombre un Sentido de la existencia que solo los dioses poseen. Pero el Alma fue calificada por algunos sectarios como ‘la ramera’, y concluyeron que debían reprimirla, y castigar los efectos de su acción en el Ser Humano. El concepto de ‘pecado’ se halla ligado estrechamente al Alma y las consecuencias que provocan en el Hombre de este Mundo.  Dicho de otro modo: si no hubiese ‘Alma’ no habrían Sentidos, y sin éstos no habría pecado. Resolución básica entonces…reprimir, eliminar, negar y castigar lo del Alma y sofocar los Sentidos. ¡Si esto es ‘inteligencia’…!

El Alma, que los griegos llamaron ‘Psiquis’, es permeable a los incentivos externos, del Mundo de las sensaciones, y suele sufrir golpes emocionales incluso si el Ser aún se hallare en el vientre de su madre. Tal receptividad la convierte en muchos casos en aquel espacio oscuro y traumático que confundimos con el infierno. La ‘solución’ no está en tratar de remediar los efectos, y menos negar y reprimir al Alma…sino pasa toda resolución por ELEVAR el Alma a su posición original y a su rol imprescindible. Y esto lo alcanza solamente El Espíritu. Porque cuando el Ser logra llegar a Su Espíritu sucede que los Males incrustados en el Alma lucharán por prevalecer, y el Fuego del Espíritu quemará lo impuro del Alma para volverla a su estado de inocencia original. Entonces sucede que Alma pura y Espíritu fuerte se amalgaman en un SOLO SER… en Nupcias… y el Hombre alcanza el más alto nivel de su Estirpe Adámica. Y al morir el cuerpo de tal Ser Carnal nace y se proyecta un Ser Espiritual…como un dios. Tal Ser entrará al Reino…porque puso por obra la Voluntad del Padre. Porque ‘la obra del Padre’ es crear dioses. No otra.

‘Padre’ no es paternidad humana. En lo Espiritual se entiende por Patria, Origen, Padre, Inicio, Origen… al momento en que la Luz del Creador hizo la Luz en muchos espíritus semejantes a su esencia. Nuestro Espíritu es chispa de esa Luz Original. Somos Hijos de Dios POR ESPIRITU, no por carne o por humanidad.

 Cuando observamos en forma crítica como se reduce a Dios a un libro, a una iglesia, a una costumbre, a creencias similar a supercherías y festividades mundanas… y se habla ‘con dios… como si éste fuese un Hombre común, poderoso tal vez, pero Hombre al fin y al cabo… Y se personaliza de una forma extraña la relación supuesta con Dios,  que nos denuncia que ‘otras fuerzas’ están interviniendo… cuando hay violencia, guerras, muertes, juicios e injusticia… y esta hipotética divinidad ordena cosas que son demasiado humanas y predominantemente  mundanas… entonces lo que decimos y criticamos no es la fe del Hombre, su religión mundana, sino denunciamos y elevamos nuestra advertencia ante quienes se prestan para perder y extraviar, encarcelar y esclavizar a su prójimo con mentiras, manipulaciones y propósitos que nunca conducen a Dios y su Reino, sino que rebajan al Hombre a su oscuridad e ignorancia espiritual.

Hacer como Cristo nos enseña, y aplicar lo que Cristo nos induce, significa que Los Cuatro Evangelios deben ser asumidos cuan Ley de Cristo para alcanzar la Voluntad del Padre y Recibir Espíritu Santo. Tenemos en el Sermón del Monte nuestra ‘regla moral’, la aplicación coherente de los preceptos de santidad básica. No ‘interpretamos’ las aseveraciones de Cristo Jesús al declararse Dios Hijo venido del Padre Creador. Y hacemos nuestras las Cartas de Pablo en Corintios, Hebreo y Romanos. Pero esto de nada nos serviría sin entrar en la QUIETUD del Espíritu para sostener Nuestro Encuentro Personal con Cristo. Y desde este Encuentro en el Espíritu nos disponemos a Vivir el Magisterio Santo del Paráclitos. Y de este resultados que aceptamos con Obediencia y alegría…hacemos la Voluntad del Padre que mora y vive en nosotros.

Si este Camino lo realizamos bajo tal o cual cultura religiosa, o creyendo en tal o cual mayordomía eclesiástica, o siguiendo ejemplos de santos y sabios… o solamente con Nuestra Fe puesta en Cristo cuan Verbo y Dios… eso no tiene importancia si al final llegamos a Nacer de Nuevo y nos Consagramos en la Voluntad de Dios.

Entonces sabremos que Dios no es un hombre, ni un ser similar a varón alguno, ni cabe en libros ni tiene mandatos para cosas mundanas. Dios es Dios. Y los Hombres tenemos una vía abierta para alcanzarlo: Cristo, el Verbo del Creador. Y posemos la llave: nuestro Espíritu. Y tenemos una misión: purificar y divinizar  el Alma. Y tenemos una Obra: ser la Persona (en clave espiritual) que el Padre originalmente creó…para Su Plan de expansión de la Luz del Reino.

 

La Familia de la Fe, y los Tiempos que Vivimos

2014 abril 17
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.7/5 (15 votes cast)

 

En estos tiempos de Tribulación, de cambios, de crisis y de balance, el Hombre tiene ante sí sendas ilusas, inútiles y fútiles que no le dan una solución real a su existencia, ni responden sobre el significado de la muerte que todos debemos enfrentar inexorablemente.

Podemos tomar  senderos baladíes y creer que la existencia que tenemos nunca llegará a su fin: pero tarde o temprano deberemos enfrentar la realidad pasajera de nuestro paso por esta vida, y ahí recién sabremos que hemos perdido tiempo precioso en banalidades e insignificancias.

Lo Vital es la PERSONA y su Relación de Fe con Dios.

La Persona se hace a Sí Misma en la CONCIENCIA, y se dignifica en su COHERENCIA.

No hay ‘persona’ en la ignorancia, en la necedad mundana, en el egocentrismo y la egolatría; no hay ‘persona’ en la dependencia, el miedo, la culpa, la sumisión y la esclavitud. No hay dignidad en la pobreza social, en la pobreza de vida, en la pobreza de alma y en la pobreza moral. Toda inopia y carencia conlleva a conformar una sub-cultura de la miseria. Y bajo tales parangones no hay posibilidad de reflexión y de altura de miras: la necesidad cuando reina hace prevalecer sólo a la necesidad.

Cristo en los Evangelios nos enseña que los ‘pobres y humildes en espíritu’ son los dignos Hijos de Dios. Y nos advierte en contra del reino del dinero, y nos insta a dejar toda riqueza material para optar por la riqueza espiritual. Sin embargo se nos ha inculcado desde los púlpitos y prédicas que esos ‘pobres’ son los carentes de pan y de cosas. Y se nos indica con hechos palpables y pruebas concretas que ‘ser ricos’ de cosas materiales, de grandes edificados y portentosas jerarquías ahora es una gracia de Dios. ¿Quién miente?

‘Pobres y Humildes en espíritu’ significa carecer de toda ambición, de todo mal, de todo ego, de todo egoísmo. Cristo habla de desapegarse, desprenderse de lazos que restringen la libertad de la Persona; cosas y amarras que no permiten que la Voluntad de Dios se manifieste en la Persona. Ser ‘pobres y humildes’ ante la riqueza del Mundo, ante los Deseos, ante la dependencia emocional que coartan la Libertad del Amor.

No rechaza Cristo al rico por tener riquezas: sino porque su alma, su verdad interior está llena de avaricia, egoísmo, individualismo y sentido de superioridad; porque en su riqueza está dispuesto a sumir a otros en la miseria y justificar la maldad si ésta aporta riqueza para sus arcas.

Jamás Cristo ha sido… ni ha hablado, ni ha enseñado…cuan político o agente social. Todo lo de Cristo y aquello que nos enseñan Los Evangelios debemos entenderlo y asumirlo con Espíritu, Espiritualmente, con mirada macro y trascendente.

La pobreza material y la falta de oportunidad para crecer en la sociedad es responsabilidad del sistema Cainita: el reino del dinero, la tiránica ley del mercado, y la violencia cuan modo de vida y de existencia. Y ESE reino NO es de Dios.

La riqueza opípara y exuberante de unos pocos, los gobiernos en las sombras, los poderes facticos y la maquinaria de guerra son la verdadera fuerza de mando del Cainita que gobierna en  este Mundo. La imitación del binomio: ‘riqueza y poder’ que han asumido las religiones…con sus grandes y millonarias estructuras y propiedades…palacios y pomposidad deslumbrante… o la intención de lograr esta ‘dupla necesaria de riqueza y poder’ que persiguen las pequeñas iglesias o inescrupulosos lideres… y la unidad ‘política-religiosa’ que permita cuotas de participación en la gestión del poder político… todo eso y también aquello hacen  parte de un mismo diseño de esclavitud que Cristo llamó:  ‘El Mundo’. Y ante tal realidad llamó a Los Suyos a ‘estar en el Mundo, pero NO SER ni Pertenecer al Mundo’. Porque –dijo- ‘Mi Reino no es de este Mundo’

Ser pobre de cosas materiales o ser víctima del abuso de los poderosos no nos hace mejores que los déspotas que nos oprimen: porque en la miseria podríamos usar la violencia para destronar al rico, y ejercer luego violencia para venganza por la larga injusticia… y culminaríamos siendo nosotros los mismos tiranos que derrocamos. La historia así lo demuestra. No hay ‘ladrón’ bueno y ‘ladrón malo’: el que desvalija el salario a los trabajadores y los explota, el usurero y el estafador,  es tan ladrón como el que entra a una casa para robar  y violentar la vida y causar terror a  sus moradores. Ambos violan derechos de otros, y ambos intentan dominar por el terror y la inseguridad. El ladrón que gobierna persigue y castiga al ladrón que lo imita en su carencia. Al medio queda la mayoría de la gente honesta que sufre la usura del potentado, y se ve sometida al robo del sórdido.

La Persona busca su Dignidad. Y la Dignidad tiene como eje central la Honestidad, el trabajo, la Justicia, la Solidaridad, la Compasión y la Misericordia, el sentido de Comunidad, la Rectitud y el desarrollo de los propios Talentos.

Los buenos Gobiernos aseguran una Buena Educación para su pueblo. Y toda riqueza de una nación debe apuntar a dar y entregar, asegurar, una Educación de Calidad para el máximo de personas. Fundamental es que cada Persona logre desarrollar sus Talentos y Dones. La mayor riqueza de un país es su Gente; y mientras mejores PERSONAS conforman una sociedad…más posibilidad tiene cada Hombre de alcanzar la CONCIENCIA que les haga Trascender.

Un factor preponderante en CristoJesús fue la enseñanza: enseñar con parábolas a la gente, y enseñar con mayor  profundidad a sus Discípulos. Lo suyo no era una prédica para ganar adeptos: sino enseñanza para reforzar la Conciencia de las Personas. Pudo quedarse con los portentos y milagros, sin embrago lo central fue para Él la enseñanza y la práctica: manda a 70 y a 120 a practicar su apostolado y deja como misión el Bautizar a muchos en Su Nombre.

CristoJesús no enseña para la inercia y la adaptación: sino para la ACCION y el CAMBIO. No llama solo a ser ‘buena gente’, sino a ser PERSONAS CONCIENTES y COHERENTES con la Fe que Él nos propone.

En este contexto evangelista y evangelizador es que tenemos el deber de entender lo de la familia.

Los lazos familiares no son ‘antes’ y ‘preponderante’ por encima de la FE.

La Fe y la Coherencia, la Conciencia,  no se sujeta al ‘deber de familia’. Al contrario: es la Fe, la Coherencia con la Fe,  y la Conciencia que nos entrega esa Fe aquello que nos debe gobernar en nuestras relaciones familiares.

CristoJesús indica que los ‘Suyos y su familia’ son ‘estos que están aquí conmigo’… (Mateo 12:47-48)“Alguien le dijo: « ¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.» Pero él respondió al que se lo decía: « ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?»  Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Y advierte Cristo que padres e hijos, hermanos, se dividirán por su causa. Lc. 12-34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 36 y los enemigos del hombre serán los de su casa.

 Y ante el joven que quería seguirlo pero podía tiempo para sepultar a su familiar fallecido, expresa: ‘deja que los muertos entierren a los muertos…tú sígueme a mí’. (Lucas 9) 59 A otro dijo: Sígueme. Pero él dijo: Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre fallecido. 60 Mas, Él  dijo: deja que los muertos entierren a sus muertos; Te seguiré, Señor; pero primero permíteme despedirme de los de mi casa. 62 Pero Jesús le dijo: nadie que después de poner la mano en el arado para la buena siembra,  y mira atrás… es apto para el Reino de Dios.

El asunto entre el ‘deber moral’ impuesto por los modos y formas del Mundo, y la Coherencia de Fe ( que es la Moral sostenida sobre la Conciencia)  se enfrentará cada vez que la Persona, en su Dignidad,  coloque su Fe cuan gobierno de sus prioridades…y la familia se oponga entonces a esta Libertad y actúe cuan enemiga de estas opciones…sea porque les afecta…sea porque la persona escapa del círculo de influencia anterior…sea porque de algún modo se rompe la manipulación humana acostumbrada…sea porque la libertad de otros causa pavor en la propia inseguridad y egoísmo.

El AMOR se mide por el respeto a las opciones de Fe de aquellos y aquellas que se dice Amar. Y amar es NO JUZGAR.

El Mundo, como lo describimos antes, y el déspota rico, y el pretendiente de tirano que bajo el pretexto de su necesidad violenta a otros… y la tergiversación del mensaje de CristoJesús…y la mentira sostenida cuan ‘verdad unilateral’… hacen parte también del sustento que maneja las relaciones en el núcleo de la familia.

La familia basada en los cánones seudo-morales de lo mundano puede aceptar a familiares religiosos con iglesias distintas, como puede aceptar que piensen políticamente disímil, o que tengan costumbres particulares con las cuales no coincide… pero ¿respetar y seguir amando a un miembro que Opta por una vida Coherente con su Fe y en libertad de Conciencia… saliendo de los cánones aceptable y conocidos…que lo lleven fuera de la órbita de influencia del núcleo familiar…? ¡No! Y ese no rotundo, enjuiciador y violento,  es presentado como ‘acto de justicia’ que los deja a ellos mismos en la parte de la razón, y al díscolo en la arena del extravío.

Las iglesias sectarias ‘enjuician’ a todo aquel que les abandona. Las sectas, al igual que el Clan, pretenden que los miembros sean válidos en la medida de su sumisión. Cristo nos enseña que ser libres en la Verdad de la Fe nos hace Personas Dignas ante el Padre. Y en todo DIOS JUZGA, y no los Hombres, ni los hombres religiosos… sino Dios, al modo de Dios y según Su Potestad que no es de este Mundo ni es humana. Ni juzga la familia. Ni tiene valor alguno el juicio del Clan y de la secta.

Una comunidad de Fe, justa, puede ‘expulsar’ a uno de sus filas; puede denegar derechos al trasgresor… pero jamás JUZGAR. Un maestro espiritual o sacerdote puede advertir, puede aportar con luz allí en donde uno no tiene sino tinieblas, puede mostrar lo que vendrá cuan efecto de ciertas decisiones, puede amonestar, puede incluso alejarse, o desterrar de su lado a quién considere indigno…pero jamás ENJUICIAR.

Lo mismo sucede con la familia del Mundo: puede no entender la Fe y las opciones de uno de los suyos, puede considerarlo alejado de su núcleo, puede incluso olvidarlo o ‘expulsarlo’ de sus herencias y decisiones…pero jamás enjuiciar, y menos guardar odiosidades, rencores o culpas. Lo cierto es que la persona de Fe en Coherencia con su Fe DEBE optar por su Verdad aún si la familia no entienda, no le apoye o lo desahucie.

Nadie que sea Honesto con su Convicción puede negar su Fe para someterse a los dictámenes de su familia. Es deber de la familia, si es justa,  amar a quién en su Verdad es Digno de Optar según su Fe. No es coherente renunciar a la Fe y a la Libertad de Conciencia por presión, amenaza y juicios de la familia. El amor NO juzga. El Amor no sujeta ni obliga. El Amor da Libertad y respeta la libertad de quién se ama. El amor no impone. El amor no condiciona. El amor perdona. El perdón es la esencia del amor. Todo quién ama a Cristo debe aprender a aceptar a otros que también aman a Cristo.

Las riquezas mundanas y la relación familiar suelen ser la esclavitud para quienes llegan a amar a Dios por encima de todo, y por sobre cualquier otra cosa a este mundo. Porque la riqueza, o la pretensión de ésta (no solo de cosas materiales, sino también de aspectos sociales, de arribismo social o fama, de ejercicio de poder, de logros religiosos, necesidad de gobernar personas para propia satisfacción, o alcanzar status que den ‘sentido’ al núcleo y autosatisfacción a quienes nunca han podido conocerse a sí mismo…) hace que finalmente la familia sea un instrumento para metas muy egoístas, pequeñas y oscuras. Y en tales circunstancias si un miembro entiende que su Verdad no se halla en este entramado… entonces el resto siente que esta libertad asumida sin permiso es una traición al núcleo. O se volvió loco…porque es locura salir de este orden tan ‘superior’… O lo están engañando (porque de algún modo es necio o incapaz de discernir)… O simplemente debe querer lo mismo solo que por otros medios, y sin el núcleo. Lo que no pueden entender es que sea todo lo contrario de aquello, y ajeno a todo lo que ellos representan.

Para Cristo una familia debe basarse en la Fe y en la Libertad de cada miembro para Poner por Obra la Voluntad del Padre. El amor en la diversidad es lo que hace grande a un núcleo. La justa familia debe ser un Cuerpo…así como debe ser un Cuerpo de Consagrados: en donde cada miembro tiene un Don, Talento o Capacidad diferente, pero en la unidad de todo conforman un Cuerpo armonioso. El sentido de ‘CUERPO’ que se aplica a la hermandad entre Consagrados, es el mismo Sentido que debe gobernar en la buena familia.

La Familia de la Fe es más importante que la familia en el Mundo. Una familia que se une por Fe y sabe respetarse sin juzgar y confía en la Voluntad de Dios para cada miembro, aun en la diversidad y en la diferencia,  tal núcleo es un CUERPO de Cristo viviendo en la Coherencia.

Los males del Mundo y en el Mundo son los mismos males y errores que se acometen en el ámbito familiar. Por eso es que no podemos ver y analizar nuestro núcleo fuera de la realidad que nos circunda. Porque no entenderemos aquello que sucede con nuestra rama sin antes comprender la influencia del Mundo en la familia y sus componentes.

Tampoco podemos llegar al fondo de los conflictos familiares – cuando somos personas libres que hemos optado por la Coherencia con nuestra Fe – sin tener en consideración el Tiempo que Vivimos, sus contradicciones, sus crisis y hechos.

El mayor error es tratar de encerrar la familia, lo familiar y los asuntos de relaciones familiares en una burbuja separada,  aislada de la realidad.

Porque nuestra Fe y nuestras Opciones TIENEN mucho que ver y qué hacer en esta realidad, en este Tiempo y desde este punto de existencia…por lo mismo: la sociedad en que vivimos, el país en que nacimos, el Mundo del que hacemos parte, el Tiempo que interpretamos… nos condicionan y determinan el tipo de acción y de opción. Y la familia está en esa índole y orden de cosas. Nunca fuera. Jamás exenta.

Si nacimos pobres… ¿justifica eso que yo deba robar y asesinar para sobre vivir? ¿Si mi padre fue delincuente…eso me obliga a mí ser lo mismo? ¿Y si mi familia explotó por años a los trabajadores, y usufructuó de la miseria de muchos…eso me obliga a seguir la tradición de esclavitud? ¿La familia OBLIGA? ¿Debo mantener la religión de mis padres? ¿Es obligación mía inocular mis creencias a mis hijos y castigar o desheredar al hijo rebelde que rompa con la tradición? ¿Traiciona Jesús a su madre carnal cuando no va a su encuentro y dice que ‘esta es mi madre’ señalando a sus discípulos? ¿Es inmoral pretender que un joven no entierre a su familiar difunto por seguir a Cristo Jesús? ¿Es una locura de Cristo aseverar que ‘quién no abandone padres y hermanos no es Mi Discípulo’? ¿Honrar y respetar a los padres quiere decir ‘someterse’ a los dictámenes de los padres aún en la adultez y en edad responsable de los hijos? ¿Quiénes son mis hermanos: aquellos que en la unidad me sostienen en la Fe, en el perdón y en la Obra en común…o aquellos que desde la carne me enjuician y desprecian en sus corazones?

En estos Tiempos de Tribulación, entrando en los oscuros días previos a los Días Gloriosos de la Segunda Venida de Cristo… ya no cuan varón sino cuan DIOS que ES… y hallándonos en este Mundo, con los hechos que hoy TODOS podemos VER, ESCUCHAR y SABER… NO podemos pretender conformar realidades abstractas, bizarras y falaces que nos den aparentes ‘soluciones’ o nos ilusionen con salidas muy personales que escapan al TIEMPO de crisis y de cambios que vivimos cada día.

Nadie que sea realmente inteligente y que tenga una Fe firme puede creer que arrinconándose en una iglesia y asumiendo grados de poder efímero ya está salvo y seguro. Como es una quimera enclaustrarse en proyectos familiares que al final son todo lo que somos y todo lo que tenemos: porque la realidad desmiente y derroca esa falsa construcción. Una casa puede caer en tres segundos; lo más seguro y firme puede quemarse en dos minutos; y una persona de la cual dependemos puede morir en cualquier momento; y un proyecto puede desvanecerse en un día: y lo que creíamos eterno estando en este Mundo MORIRÁ en algún momento. El nazismo creyó gobernar por mil años. El comunismo cayó sin explicaciones  ni defensa de sus acérrimos defensores. Todos los imperios han pasado y han fenecido. Todo gran poder en el Mundo decae tarde o temprano. La realidad pudiera cambiar completamente hoy si los cielos se llenaran de Seres de otro planeta. Una roca viajando desde el fondo del universo puede chocar hoy y reiniciar la vida en la Tierra luego de una hecatombe. Nada está seguro. Solo Dios y nuestro Espíritu son seguro, inmortal y perenne.

¿Qué entendemos cuando somos golpeados por terremotos, maremotos y grandes incendios? ¿Acaso no nos dice la vida y la realidad que todo es efímero y pasajero…y que si no tenemos ETERNIDAD y Proyección de Vida después de la muerte del Cuerpo…estamos perdidos y no somos más que muñecos de heno a merced de las leyes de la naturaleza, del cosmos y de Dios?

Volvamos al Centro: La PERSONA, su FE y su Relación con Dios. Su Espiritualidad. Su Vida Espiritual.

Y si tal es el Centro: tal es la Verdad en la Persona.

Y es la Coherencia con esa Fe y Verdad  lo que hace la Conciencia. Y esa Conciencia es la que hace LIBRE al Ser.

Ese Orden nos enseña Cristo para decirnos que… ‘la Verdad nos hará Libres’.

 

 

La eternidad que poseemos

2014 abril 17
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.5/5 (13 votes cast)

Después que la Nueva Ley de Vida fuese establecida por los Hechos de Cristo la eternidad del Ser no es una esperanza sino una realidad que debe ser asumida por nosotros.

Si de tanto fijar nuestra atención en el varón histórico, en Jesús, y ensimismarnos en la cruz y el sacrificio perdemos por tal razón la Visión Espiritual del Verbo del Padre entre los Hombres…el Cristo… entonces no tenemos más que esperanzas en asuntos que no logramos entender y menos asumir. Y entonces seguimos siendo esclavos.

Dios encarnado, el Reino de Dios entre los Hombres, el Cristo, el Elohim Mayor en Jesús… no se ‘hace hijo de Dios’ sino que ES Hijo Divino del Padre que es Dios. Y de eso hay suficiente testimonio en los Evangelios, y la palabra viva de JesúsCristo lo declara.

Sucede que quienes debieran ministrar para el Reino y su Evangelio… se han convertido en lobos con piel de ovejas y han arrebatado para sí la herencia que debían administrar. Quienes debían sembrar para que Cristo coseche… han usufructuado de toda ganancia y se han hecho patrones de lo ajeno.

La certeza de la Resurrección no es la esperanza de la resucitación en el día del Juicio Final. La Resurrección es Ley de Vida que gobierna la vida y muerte del Hombre desde el Despertar de los Santos en aquellos Tres Días de Liberación y Victoria, después de la cruz.

La certeza de la Vida y de la victoria sobre la muerte no es la esperanza de algún paraíso inventado, familias reuniéndose para vivir como en el mundo, y vírgenes a disposición para nuestros deseos humanos. La certeza de la Vida y la victoria sobre la muerte nos conduce a la Gloria que nos construimos nosotros mismos con nuestras obras y pensamientos. La certeza de las muchas instancias e estancias del Padre, y la seguridad en que cada uno recogerá el producto de su propia siembra, y la medida de la vara con que hemos medido seremos también medidos… nos obliga a fomentar CERTEZAS y a SEMBRAR Obras de Fe, pues de otro modo andaremos a merced del Mundo y sus entramados, creyendo que la esperanza en lo que queramos creer es la realidad con la cual nos encontraremos el día de nuestra muerte.

Nadie, absolutamente nadie posee poder sobre la Opción de Fe y Libertad de Conciencia de una persona. Ni jerarquías, ni maestrías, ni iglesias, ni estructuras, ni gobiernos, ni ilustres sabedores, menos pastores que luchan para que la ‘Persona’ sea una oveja y nunca llegue a la dignidad de ser ‘Persona’… nadie. Y quién se deja dominar, y actúa cuan maleable redil no es Digno Discípulo de Cristo. De los corruptos pastores que se ensalzan en su egolatría… ya verá Dios su sentencia, pues no es asunto de otros Hombres juzgar la perdición de otros Hombres.

Cristo Dios, el Dios Salvador, el Verbo del Padre, el Dios de la Vida, el Dios Victorioso, el Dios Vivo…nos indica por Su Palabra en los Evangelios debemos Discernirla EN Espíritu bajo la Gracia y el Don del Espíritu Santo.

El Espíritu de Sabiduría (que todo lo enseña), el Espíritu de Revelación y Carismas, el Espíritu que concede Poder y Sacerdocio… el Gran Magisterio de Dios… es el Espíritu Santo: una madre justa de la cual emana Justicia y Misericordia.

Cristo nos entrega Espíritu Santo para acceder a Dios y obtener la Sabiduría de Su Visión. Lejos está la Santidad del Espíritu que Cristo nos envía de estridencias, parafernalia, cultos de avivamiento e histerias colectivas. La Paz, la Quietud, la Sabiduría y la Visión Espiritual que caracteriza a esta fuente madre requieren de Fe, de Oración, de Contemplación y de Estudio reflexivo y en Retiro de todo bullicio y qué hacer del Mundo.

Estar en el Mundo y NO SER ni pertenecer al Mundo requiere previamente un plano profundo de Discernimiento con la fuente sagrada y materna del Espíritu Santo.

Entonces, y solo entonces VIVIMOS la FE, y la Verdad viene a Uno: porque no es el Hombre el que descubre la Verdad, sino que la Verdad debe Venir y hallar al Hombre. Cristo es la Verdad no sólo por su palabra o sus milagros… menos es ‘la verdad’ aquella pequeña verdad del interprete… sino la Verdad se manifiesta por VIVENCIA, por CERTEZA, por Epifanía de la Fe, por Visión, por Sabiduría. El Cristo Vivo… VIVE… y se manifiesta en la profundidad de la Entrega.

No es ‘la verdad’ aquello que comienza a ser tal desde que la descubrimos, solo cuando la aceptamos o nos cuadra con los deseos y expectativas individuales. Y esa es la verdad del creyente que cree en lo que quiere, y deja de creer cuando le acomoda. Por lo mismo, Pablo hace una diferencia sustancial con la Verdad del Consagrado: que es cuando el Ser se Consagra a la Verdad de su Fe.

Cristo nos indica: ‘todo el que cree en Mi tendrá vida eterna, y no morirá’…Juan 11- 24Marta le contestó: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final.25Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, 26y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?…

Apocalipsis 1:18“…y he aquí, estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades”

Estas no son palabras o promesa para la esperanza, sino Certezas que debemos adquirir y hacer nuestras: Cristo tomó las llaves de la muerte y de los abismos, y aunque la persona muera en su físico, en la materia de este Mundo, en el Tiempo de esta existencia…en realidad NO MUERE siempre que antes haya puesto SU Vida Temporal y pasajera en Unión con Cristo. ‘Entrega tu vida…para obtener La Vida’.

Pero por siglos se nos ha enseñado, o engañado, sobre esta realidad: que ‘quizás’, ‘tal vez’… dependiendo de asuntos de este Mundo… con esperanza… en el Juicio final de todos los Tiempos… de los huesos se recompondrán las personas… o tal vez los infiernos te devoren…Pero se nos ha negado la VERDAD de Cristo: que todo aquel que se Une en su Fe y en Espíritu a Su Divinidad y Autoridad de Vida…YA TIENE VIDA ETERNA. “¿Crees esto… el que cree en Mí NO MORIRA aunque muera…”(en su cuerpo carnal).

Esta existencia nuestra, desde la Vida en la Fe, y desde la Verdad QUE ES CRISTO: YA ES PARTE DE LA VIDA ETERNA. Porque la VIDA en Cristo es UNA: no hay ‘muchas vidas’ sino UNA en muchas existencias a según de la Voluntad del Dios de la Vida y según la índole del Espíritu que el Padre ha creado y dispuesto en nosotros.

Todo Consagrado que hace Convenio de Vida con Cristo en el Bautismo (Un sello consciente, en edad adulta y con arrepentimiento y perdón de verdad)(CON Cristo…no por membresía o nominación institucional alguna) YA entra a Vida Eterna pues el propósito de esta existencia es PONER por Obra la Voluntad del Padre. Ese Ser no morirá, aunque perezca su carne. Y seguirá en Vida y existirá de acuerdo al Plan de Vida que Gobierna Cristo, el Dios de la Vida.

Esta VERDAD que Cristo nos devela, y que el Espíritu santo nos confirma, es CERTEZA de FE.

Cuando los gobiernos eclesiásticos y religiosos se presentan a sí mismos cuan únicos emisarios de Dios, jueces y árbitros, y establecen leyes de su invención, y sacralizan sus instituciones… y obligan al redil a nunca pasar los límites que ellos imponen… negando la Libertad que Cristo concede a través de la Fe y la Sabiduría del Espíritu Santo… ellos, esos, están haciendo la labor de su padre: Belcebú. Porque quién tiene por Padre a Dios nunca reemplazará la Verdad de Cristo;  y enseñará y sembrará para que todo Hombre y Mujer libres lleguen a sostener una Relación Personal con el Cristo Vivo.

La labor del Discípulo de Cristo es enseñar a Orar, enseñar a Contemplar,  enseñar los Evangelios Con y EN Espíritu, enseñar y sembrar Virtudes que Cristo expone en su Sermón del Monte;  y fomentar la Conciencia del Espíritu que habita en la persona con el fin de que Ore En Espíritu y ponga por Gobierno de su existencia la magna Voluntad de Dios.

Cristo ordena que LOS SUYOS se unan en Cuerpos: de tres o más. Nos coloca a los 12 apóstoles cuan ejemplo de Cuerpo Consagrado. Y nos impele a unirnos para tarea sagrada, para siembra de fe y para elevar la Conciencia de la fe entre los Hombres.

La Vida Eterna es una eternidad de existencias. Sin esta Vida Eterna somos muertos que vamos y venimos, hasta diluirnos o ser desechados, o ser juguete de los demonios.

Sin Vida Eterna somos esclavos de la ilusión… y al morir en la carne somos esclavos de nuestra ignorancia. ¿Crees esto…?

 

El Sentido de las Escrituras

2014 marzo 26
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.7/5 (17 votes cast)

Entre la razón y el Espíritu

Los humanos poseemos una forma inteligente de comunicación que nos distingue: la simbologia, los números y la palabra.

Las letras son símbolos que al unirse conforman palabras, y la palabra es la representación y el resumen de pensamientos, y nos ayuda a catalogar e identificar. Nuestro cerebro codifica miles de símbolos cada día, y ha desarrollado una agudeza particular para captar y leer gestos que avisan o alertan sobre hechos aún no acaecidos, o no declarados abiertamente.

Si Dios debiera participar con los Hombres ¿No usaría acaso esta particularidad comunicacional?.

Cuando se dice que no basta con leer sino que es imprescindible entender lo que se lee; y que no es suficiente con entender sino que es fundamental discernir y crear niveles y orden de ideas… estamos comprobando que la Palabra es un MEDIO y nunca un FIN. El fin de la Palabra siempre es el Sentido que guarda su composición.

La palabra desglosada según ideas puede llegar a ser filosofía. La palabra armoniosa que expresa sentimientos puede llegar a ser poesía. ¿Basta con eso para entender a Dios?

La Razón de la palabra, tratándose de asuntos espirituales, no puede limitarse a lo racional del Hombre, según su cultura y nivel de desarrollo. Porque entonces el Sentido Original, y  la Fuente, que posee el mensaje se distorsiona a según de quién lo interprete. Y de acuerdo a tales elucidaciones se conformarán conclusiones diferentes y hasta contrarias de un mismo origen.

Así sucede con los Libros que son base a grandes religiones: Vedas, Sutras, Corán, La Biblia… y también con textos antiguos como el I Ching, de origen chino.

Dos elementos sustanciales deben orientar el camino hacia la unidad de nuestra comprensión con el origen y fuente de la Palabra que leemos (tratándose de textos espirituales): a) colocarnos en el lugar de la Fuente y aceptar la calidad del Origen; b) usar de nosotros aquella parte de nuestro potencial idoneo, según el Sentido de la palabra.

Tomemos el Libro de los Evangelios, y abramos Evangelio según Juan: allí, el punto a) nos indica que la Fuente es un Apostol de Cristo que habla, entrega elementos y hechos, sobre el Origen y causa de su palabra: Cristo. Cristo es el Origen, y Juan la Fuente directa. Ahora, yo soy el lector, el receptor, y NO soy Juan, ni tengo vivencia directa del Origen. Esto hará inevitablemente que aquello que yo –  hoy, aquí y ahora, según mi nivel y cultura – entienda y comprenda una minima parte (de aquello que muchos siglos antes Juan quiso transmitir) …y probablemente esto sea distorsionado, interpretado y hasta acomodado a una verdad subjetiva que podría diferir y hasta contradecir el Sentido del autor.

El punto b) nos induce a buscar en nosotros lo idoneo a según del Sentido del texto. Si es poesía, versos o canción…usaremos el alma, los sentidos, los sentimientos y nuestro universo afectivo y sensitivo. Si el sentido original es ‘pensamiento’ y desarrollo de ideas: usaremos nuestro intelecto, racionalidad, conocimiento y capacidad de enlazar ideas y conceptos. Pero tratándose de vivencias y testimonios espirituales debemos saber activar NUESTRO ESPIRITU.

Y aquí nos topamos con el muro en el cual nos rompemos la cabeza. Cuando lo racional de los señores de la iglesia, ya desde Constantino, en el siglo Cuarto, debió imponerse para terminar con el misticismo de gnosticos y cristianos demasiados libres…entramos en el oscuro cuarto de la limitación ‘racional’ ante palabras espirituales. El Sentido del Origen de la Palabra de Cristo prescindió de Cristo, del Espíritu, de lo espiritual,  y dio espacio a lo racional de los legos, expertos y elegidos. Luego vino el desglose filosófico de los apologetas griegos, y más tarde la exegasis de Calvino y otros similares que potenciaron la teología y aniquilaron la esencia del Espíritu Santo.

El oscurantismo, con sus tribunales de la inquisición, que castigaba a los ilustres que pretendían comprensiones de los Evangelios por vias espirituales y de epifanias misticas, se impuso hasta nuestros días, cuando supuestamente ya somos libres de leer lo que queramos pero seguimos esclavos de lo que comprendemos sin Espíritu…porque jamás nos enseñaron cómo despertar, usar y vivir a Dios En Nosotros.

Nadie nos dice que para entender a Cristo hay que asumir que Cristo piensa, ve y habla cuan Divinidad que ES. Y menos se nos indica que para entender y compenetrar la Palabra de Dios es fundamental Meditar en Espíritu, Orar En Espíritu y Cultivar el Espíritu. Ni siquiera sabemos que poseemos un Espíritu. Se nos ha confundido ‘Alma’ con ‘Espíritu’, y hasta se dice que ‘Alma’ significa ‘una persona’ un sujeto’. Y finalmente se nos insta a ‘entender’ por ‘estudio escolastico’ una Fuente y Origen que es Espiritual y Divina.Y para facilitar nuestra comprensión de becerros hay pastores que repiten una y otra vez los mismos pasajes y si acaso nos los gritan con sus entendimientos y explicaciones. Es la esclavitud de la pequeña razón de los esclavistas.

Luego vienen los ‘libre pensadores’, muy bien cimentados sobre una ‘nueva era’ que nunca llegó porque nunca existió: y dan a lo suyo lo que el ego requiere.

Volvamos al orden: la Palabra tiene Sentido. Y el Sentido se lo da el Origen y la Fuente. Y el receptor debe primero ubicar y compenetrarse con el Origen y la Fuente, y luego abrir y despertar de Sí aquello que también originó y creó lo que ahora leemos. Entonces: ¿Cristo es un hombre más, excepcional, pero hombre como cualquier otro? ¿Es solo Jesús el rebelde, el varón milagroso y el hombre que murió voluntarioso en la cruz romana?. Porque si decimos: ‘Jesús’…y entendemos a un varón que dio ejemplo, y marcó un camino…como un político sabio…como un lider representativo…como un modelo de nación, de pueblo, o de una ideología… entonces ya estamos dando a la Palabra una connotación: social, política, ideologica, histórica, ejemplarizadora. Y como personas decimos: ‘seguir a Jesús’.

Ahora, de acuerdo a esta interpretación de la Fuente y Origen, podemos levantar una iglesia, una ideología, una cultura, un culto, una filosofía, un plan político, un modelo humano, una idea social.

Si asumimos a Cristo cuan Divinidad encarnada en Jesús: el Verbo de Dios, el Elohim Mayor hecho un varón, y nacido cuan ser humano de acuerdo a un Plan de Dios… entonces todo lo anterior cae, se destroza y se contradice. Y si el Origen es Divino (Cristo), y la Fuente es Espiritual (porque Juan no habla de algo que piensa, sino de algo que VIVIO y que no es anécdota subjetiva e individual, sino Testimonio Espiritual)… entonces nuestro deber de orden es de FE.

El punto que se nos coloca es si sabemos, o no, ponernos en clave Espiritual; si tenemos la práctica de Meditar y de Orar, de aquietarnos y de dialogar con Dios. Y la Fe es fundamental porque si no se cree en Dios, y no se posee una práctica espiritual, nunca podremos entrar en la Palabra cuyo Origen y Fuente SON Espirituales.

¿Qué diría un experto en arte ante  conclusiones aberrantes y extrañas de un ignorante en arte que opina de bellezas especiales sin tener la capacidad ni el orden para hacerlo? ¿Qué opinión sobre literatura podría tener uno que nada conoce de Origen y Fuente literaria, ni de estilos ni de tecnicas…? Entonces cabe preguntarse ¿Por qué los racionalistas intentan descifrar La Biblia? ¿Es legítimo, es aceptable, que, por ejemplo, un cientifico espacial intentara aterrizar el significado de los Sutras del Buda mediante la comprobación de su ciencia? Parece una locura y una estupida osadía: pero desde hace ya tiempo asistimos a tentativas intelectuales para racionalizar y explicar bajo la lupa cultural y cientifica algo que es profundamente Divino, Espiritual y Atemporal.

Las religiones cristianas adolecen de este mismo mal. Han aferrado la Biblia, o las Escrituras, como una ‘Verdad en Sí’, y sin Espiritualidad alguna, sin enseñar a relacionarse con Dios, sin inducir a una Relación Personal con Cristo, sin proponer ‘ Orar al Padre En Espíritu porque Él ES Espiritu’…pretenden que las ‘ovejas’ sigan ‘la palabra’ de acuerdo a las enseñanzas y conclusiones del pastor… evitando siempre que la persona obtenga DISCERNIMIENTO ESPIRITUAL para VIVIR personalmente la Fuente y Origen de esa Palabra.

Para los esclavistas religiosos la verdad está en su iglesia, y afuera de la secta se halla la perdición del demonio. Y tal ‘verdad’ es la enseñanza y prédica de su pastor. Y decimos ‘secta’ en el sentido de que esta visión y práctica es esencialmente sectaria.

El Orden nos diría que para entender al Cristo que nos presenta el Testimonio de Juan (que aquí usamos como ejemplo) debemos primero aceptar que el Reino de Dios existe, que este Reino de Amor posee un Plan de Salvación, y que el Verbo de Dios encarnó en Jesús para cumplir el Plan del Padre Creador.  Entonces, tratándose de cosas que NO son de este Mundo (racionales y mundanas), debo, debemos, cultivar el ESPIRITU. Y para Cultivar Mi Espíritu debo MOVER la FE: Orar, Meditar, dialogar con Cristo, y PEDIR ESPIRITU SANTO.

Aquello que ha sido traducido como ‘Espíritu Santo’ proviene del  ‘Espíritu de la verdad’ o ‘Paráclito’: acción o presencia de Dios;  del griego παράκλητον parakleton: aquel que es invocado; traducido al latín Spiritus Sanctus. Los Gnósticos llamaron a este Espíritu ‘Madre Sabiduría’ o ‘Sagrada Sabiduría’.

Cristo hace referencia a éste al momento de su ascenso, y aclara que si él no vuelve a su reino en los Cielos, este Espíritu de la Verdad no descendería. ‘El Espíritu os enseñará todo’. Y con esto define que el Magisterio de la Fe es solamente el Espíritu y la acción del Espíritu de la Verdad (Espíritu Santo).

Dos elementos: el Espíritu que nos habita; y la intervención santa del Espíritu de la Verdad, el Magisterio de Dios, la Madre Sabiduría: el Espíritu Santo.

Primero: debo saber relacionarme con Mi Espíritu. Mi Espiritualidad se cultiva en la Oración, la Meditación, la Quietud y la Relación Personal con Cristo. Y asumo que Cristo ES Dios: porque quién se une a Cristo…se relaciona con el Padre…porque Cristo y el Padre son UNO. Desde esta Fe en Movimiento: invoco, alabo, reconozco y pido Espíritu Santo, me abro al Magisterio de Dios.  Y tal ‘estado espiritual’ o ‘Fe activa’ es lo que  permite entonces entender, vivir y compenetrar la Palabra, las Escrituras. Solo entonces obtengo ‘Discernimiento Espiritual’.

El estamento real más alto son Los Sacramentos. Pero también la racionalidad esclavista ha formalizado y vaciado este estado altísimo de Unión con Dios. Originalmente los sacramentos fueron un estado de unión con Dios establecido por Convenio o Pacto de Fe. Hoy son pasos formales a cumplir sin entender el Sentido de su Origen y Fuente. Debemos volver a la Fuente, debemos restaurar los Orígenes.

Mucho se discute y discurre de quién tiene la verdad en asuntos de fe. Y en base a estos mal entendidos de siglos, provocados artificialmente, se levantan religiones, iglesias y doctrinas que litigan, condenan y hasta aniquilan a todo aquel que no concuerda y pudiere contradecirlas. Pero el quid del asunto siempre residirá en el Espíritu y lo Espiritual.

No es sabio, ni es santo, echar leña al fuego de la discordia. Es cuestión de lealtad para con Dios el deber de enseñar a ser personas espirituales.

Orar a Cristo Dios como única vía para alcanzar la Voluntad del Padre Creador; Meditar para lograr la Paz cuan estado del Alma (psiquis); y Aquietar la mente y el cuerpo para eliminar deseos y alimentar nuestra mente y razón desde el Espíritu, desde lo espiritual. Y desde este estado de Paz invocar al Espíritu de la Verdad, a la Madre Sabiduría, al Magisterio de Dios: al Espíritu Santo. Y solamente entonces: tomar el Libro, compenetrar la Escritura… y solo así la Palabra Vivirá, y habrá Unión con el Origen y la Fuente que nos hará Discernir no solo aquello que se quiso transmitir, sino que llegaremos al misterio que nunca jamás de otro modo podríamos descubrir.

En estos tiempos definitorios, de Tribulación, de crisis y cambios, no es recomendable azuzar diferencias y menos litigar por asuntos de fe, y claro está: nunca incentivar la guerra religiosa, o entre religiones. Todo lo que conduzca a litigios, separaciones y violencia de cualquier tipo o nivel…no puede ser de Dios, no puede ser coherente ni menos sabio.

Debemos ENSEÑAR a Orar; debemos enseñar a Meditar; debemos enseñar a Discernir con el Espíritu; debemos aclarar conceptos fundamentales: la divinidad de Cristo; el Espíritu y el Alma; la consistencia del Plan de Salvación; el Hecho de Cristo y los Tres Días Fundamentales…El Espíritu Santo. Y lo debemos hacer NO en ‘contra’ de otras ideas o teorías. Sino LIBREMENTE… exponiendo para que sea la persona la que luego cavile y llegue a sus conclusiones. Debemos CONFIAR en las personas, pero sobre todo CONFIAR en nuestra Espiritualidad. Y para eso debemos ser nosotros personas de Oración, personas de mucha Meditación, y personas de Fe que piden Sabiduría al Espíritu Santo.

Hoy es la hora de la Coherencia. O somos nosotros Coherentes con la Fe y Leales a nuestro Dios…  O simplemente engrosamos las filas ya corroídas y anquilosadas de la hipocresía, el cinismo, la formalidad y la mentira.

El Sentido de la Palabra en los Evangelios nos conducirá al Verbo: porque Cristo es el Origen de la Palabra de Dios. Entonces veremos cerciorarse en nosotros el sentido de  la profecía, a saber: Dios ya no morará en ese lugar o en aquel otro, sino que habitará en la razón y en el corazón (alma) de toda persona de Fe que cultiva su Espíritu.

DOCUMENTOS

2014 enero 29
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (9 votes cast)

 Aportes para el Estudio de todo Consagrado a Cristo

Este resumen y desglose se realiza para incentivar y orientar a los Consagrados en Cristo y a los creyentes que buscan Consagrarse en Vida Espiritual.

Se nos indaga para saber a qué vertiente cristiana pertenecemos o con cual identificarnos. Para tener una base de partida es que exponemos este epítome que cerciora y comprueba que sobre asuntos de Fe no todo está dicho, y que las diversas interpretaciones y liderazgos han conducido a una no menos diversidad de iglesias y asociaciones de  fe en Cristo…Y que incluso subsisten discrepancias en el Rol Calidad de Cristo, la Gracia, La Salvación y el Pecado.

Obviamente cada persona debe Indagar, Investigar, Estudiar, Comparar…y Discernir.

—————————————————————————————————-

 Los cinco puntos del calvinismo y la defensa de Arminius 

La teología calvinista es identificada en la mente popular como los “cinco puntos del calvinismo,” que son un resumen de los juicios (o cánones) presentados por el Sínodo de Dort y que fueron publicados como una respuesta detallada (punto por punto) a los cinco puntos de la Protesta Arminiana. Calvino mismo nunca usó tal modelo, y nunca combatió el Arminianismo directamente. Estos puntos, pues, funcionan como un resumen de las diferencias entre el Calvinismo y el Arminianismo, pero no como una suma completa de los escritos de Calvino o de la teología de las iglesias reformadas en general. La aserción central de estos cánones es que Dios es capaz de salvar a cada persona por quien él tenga misericordia y que sus esfuerzos no son frustrados por la injusticia o la inhabilidad del hombre.

 Jacobus Arminius, fundador de la doctrina Arminianista.untitled armi

El Arminianismo es una doctrina teológica cristiana fundada por Jacobus Arminius en la Holanda de comienzos del siglo XVII, a partir de la impugnación del dogma calvinista de la doble predestinación.

Sustenta la salvación en la fe del hombre y no sólo en la gracia divina; de modo que si el hombre pierde la fe, pierde la salvación. Frente al concepto calvinista de predestinación (o “elección”) opone el concepto de la presciencia de Dios, a quien su simultaneidad en el tiempo le da conocimiento previo de quién se salva y quien no se salva; mientras que la voluntad del hombre (que no puede tener tal simultaneidad y conocimiento) es libre para aceptar a Cristo y someterse a la ley de Dios o rechazarlos. Los Arminianos daban especial importancia al libre albedrío, y la doctrina encontró adeptos entre la burguesía mercantil y republicana de los Países Bajos.

Después de la muerte de Arminius (1609), sus principios se formularon en el manifiesto de cinco punto Remosntrans, publicado en 1610 (por lo que sus seguidores también pasaron a denominarse “remonstrantes”).

En 1618 el Arminianismo fue condenado por el sínodo de Dort o de Dordrecht, convocado a instancias del estatúder de Holanda Mauricio de Nassau, que apoyaba a los calvinistas intransigentes y monárquicos (Franciscus Gomarus y los denominados “gomaristas” o “contra-remonstrantes”). Johan van Oldenbarnevelt y otros dirigentes principales del arminianismo fueron entonces ejecutados, mientras que otros muchos, entre los que se encontraban Hugo Grocio y Simón Episcopius, tuvieron que exiliarse.

La teología arminiana contribuyó a la aparición del metodismo en Inglaterra. No todos los predicadores metodistas del siglo XVIII fueron Arminianos, pero sí la mayor parte, como el propio John Wesley .

Arminio afimaba firmemente la necesidad de la Gracia de Dios para la redención del todo ser humano, pero consideraba que la Gracia puede ser rechazada por el hombre en su libre albedrío. El Arminianismo se opone a la postura calvinista, donde esta última enseña que algunos están predestinados para salvación y otros para perdición. Arminio consideraba que la expiación de Cristo es para todos y no sólo para algunos elegidos, aunque no todos la aceptan y por lo tanto no reciben sus beneficios. Por lo tanto según los Arminianos es posible “caer de la Gracia” y no es correcto pensar que los que ya recibieron la Gracia nunca se perderán El calvinismo sostiene que: “Ya siendo salvo el individuo, siempre salvo”.

El Arminianismo enseña que la destitución del lado de  Dios por causa de la rebelión del hombre es posible a pesar de haber sido parte de Su Institución, de su iglesia. Quitando a ésta la Supremacía en asuntos divinos.

La posición Arminianista empieza desde la perdición y separación de Dios, del mismísimo Luzbel (Diablo). Habiendo sido él un querubín, ocupando el más alto rango angelical, puesto sobre los ángeles creados, conociendo a Dios íntimamente, habiendo sido parte de Su Reino por milenios, no obstante, decide por su libre albedrío rebelarse contra el Creador. Él junto con los ángeles que le siguieron, fueron destituidos de la gloria de Dios. Adán, habiendo sido creado y criado por Dios mismo hasta cierta edad, cuando él ya pudo valerse por sí solo, junto con Eva su mujer, deciden por esa libertad otorgada comer del fruto prohibido, trayendo sobre sí y sobre la humanidad el pecado y la destitución. El pueblo judío fue liberado de la esclavitud de Egipto, lo cual tipifica ser liberado del pecado. Sin embargo, por sus tendencias pecaminosas no heredaron la tierra prometida. Sólo Caleb y Josué con los suyos y la segunda y tercera generación de judíos entró en ella. El argumento más poderoso del Arminianismo, sin duda alguna, es el siguiente: “Si ya estaban predeterminados para salvación un número predeterminado de seres humanos, la venida de Jesús el Cristo, el Hijo de Dios, no hubiese sido requerida”. El pasado, presente y futuro son simultáneos para Dios. Él en su presciencia ya sabe quiénes lograron entrar en Su Presencia, pero nosotros los hombres no. Por lo tanto, no podemos determinar quiénes califican y quiénes no.

“Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno, es hecho esclavo del que lo venció. Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero.]]Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno. 2 Pedro 2:18-22.

 Todos fuimos predestinados para salvación, es decir, con el objetivo de ser salvos. Pero eso no quiere decir que necesariamente todos seremos salvos, porque aunque Dios nos predestinó para salvación, también nos dio libertad para salvarnos o perdernos ¿Existen personas que nacen condenadas al tormento eterno, incluso si se arrepienten y aceptan lo que hizo Jesús en la cruz? Eso no armonizaría con el carácter de Dios; pues Él dice: A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia.

Cabe anotar igualmente que cuando se habla de perder la salvación, no es porque Dios la arrebata nuevamente después de haberla otorgado en Cristo Jesús, sino que es el mismo hombre quien la desecha una vez que rompe su comunión con Dios a través del pecado.

Los cinco puntos del calvinismo son:

Un punto fundamental en el asunto de la salvación es proceder a una evaluación correcta de la condición del individuo que se debe salvar, y no infravalorar el pecado. A la luz de las Escrituras, el estado natural del hombre es un estado de depravación total y, por consiguiente, una inhabilidad total de parte del hombre para ganar, o contribuir a su salvación. El catecismo de Heidelberg en su pregunta 8 dice: ¿Estamos tan corrompidos que somos totalmente incapaces de hacer el bien e inclinados a todo mal? Respuesta: Ciertamente, si no hemos sido regenerados por el Espíritu de Dios

Cuando se habla de depravación total, sin embargo, no se refiere a que cada hombre es tan malvado como pueda ser, ni a que el hombre sea incapaz de reconocer la voluntad de Dios; ni tampoco a que sea incapaz de hacer algún bien hacia su prójimo o aún dar lealtad externa a la adoración de Dios. Lo que sí se quiere decir, es que cuando el hombre cayó en el Huerto del Edén cayó en su ‘totalidad’. La personalidad completa del hombre ha sido afectada por la caída, y el pecado se extiende a la totalidad de las facultades, la voluntad, el entendimiento, el afecto y todo lo demás.

Este punto es el centro de la polémica: porque si Cristo lavó al hombre del pecado ¿cómo el pecado pudiere predominar por sobre la Gracia?

Según la Biblia, el hombre, por naturaleza, está “muerto” “Así que, como por un hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte por el pecado; y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos han pecado”. [Rom. 5:12] Enseña que los hombres están esclavizados: “Que con mansedumbre corrija a los que se oponen: si quizás Dios les dé que se arrepientan para conocer la verdad; y se zafen del lazo del diablo en que están cautivos a voluntad de él” [2º Tim. 2:25]. Enseña que el hombre está ciego y sordo: ‘ … mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; Para que viendo, vean y no echen de ver; y oyendo oigan y no entiendan” [Marcos 4:11]. Enseña que el hombre no está instruido, “mas el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente” [1º Cor. 2:14]. La Biblia dice de los hombres son pecaminosos por naturaleza: (i) Por Nacimiento: “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” [Salmos 51:5]. (ii) Por Práctica: “Y vio Jehová que la malicia de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal” [Gen. 6:5].

–         Sin embargo en la misma Carta a romanos Pablo enfatiza puntos conclusivos como: Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia’. (5,17) Y cuán fiel y adecuada sean las citas parciales, sin estos elementos conclusivos, es ya toda una cuestión. Y que tan válido sea citar el Antiguo Testamento con aspectos del Nuevo Testamento sin considerar el cambio sustancial que significa la Presencia de Cristo y la Salvación…es la esencia de raíz que dividirá al Protestantismo hasta nuestros días.

Si esto es el estado natural del hombre, se plantean las siguientes preguntas; ¿pueden los muertos darse vida a sí mismos? ¿Pueden los ciegos darse vista a sí mismos, o los sordos darse el oído? ¿Puede el no instruido enseñarse a leer a sí mismo? ¿Puede el naturalmente pecaminoso cambiarse a sí mismo? Seguro que no. “¿Quién puede sacar algo limpio de lo impuro?” pregunta Job; y contesta, “Nadie” [Job 14:4]. “¿Mudará el negro su pellejo, y el leopardo sus manchas?” [Jeremías 13:23] La depravación llega a tal punto que, siendo ofrecida la salvación a todos, todas las personas la rechazan, prefiriendo estar en sus pecados “Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.” [Juan 3:19]

–         Esta ‘incapacidad’ del hombre parte de un hecho: la Caída y la condición de caído del ser humano indistintamente. Pero la división se produce al considerar que esta Caída es el pecado original que precisamente Jesús canceló en la cruz. La Gracia entonces, consiste en un estado de compasión y caridad de Dios para con el hombre a través de Cristo, el Hijo de Dios; y por éste, por el Hijo, Dios concede una Salvación que el hombre debe tomar o desechar.

 Elección incondicional según Calvino

 La actitud de los hombres hacia la depravación total, como una declaración bíblica de la condición natural del hombre, determina la actitud hacia la doctrina de elección incondicional. Ésta sigue a la doctrina de depravación completa.

Si el hombre en verdad está muerto, prisionero, y ciego etc., entonces el remedio para todas estas condiciones debe descansar fuera del hombre mismo (esto es, en Dios) ¿puede el muerto levantarse a sí mismo?, la respuesta inevitablemente debe ser: “por supuesto que no”. Sin embargo hombres y mujeres son levantados de su muerte espiritual “nacidos de nuevo” como lo proclama el evangelio según San Juan; y como son incapaces de llevar a cabo esta obra por ellos mismos, se puede concluir que es Dios quien los levantó. Por otro lado, como muchos hombres y mujeres no han sido vivificados, se puede igualmente concluir que eso es porque Dios no los ha levantado. Si el hombre es incapaz de salvarse a sí mismo, siendo la caída de Adán una caída total, y si sólo Dios puede salvar, y si no todos son salvos, entonces la conclusión debe ser que Dios no ha escogido salvar a todos.

La historia de la Biblia es la historia de la elección incondicional. Algunos creyentes tienen dificultad en creer que Dios pueda pasar a algunos y escoger a otros, y sin embargo no parecen tener dificultad en creer que Dios llamó a Abraham de la pagana Ur de los caldeos y dejó a los otros en su paganismo. ¿Por qué debería Dios escoger a la nación de Israel como su “gente peculiar”? En Deuteronomio 7:7 estaría la respuesta: “No por ser vosotros más numerosos que todos los pueblos os ha querido Dios, y os ha escogido; porque vosotros eráis el más insignificante de todos los pueblos: Sino porque Dios os amó,…’ ¿por qué debería Dios, desatendiendo completamente las leyes familiares de Israel, escoger al hijo menor Jacob, en lugar de Esaú el mayor? Romanos 9:11-13 “…para que el propósito de Dios conforme a la elección,.. A Jacob amé mas a Esaú aborrecí.”

La doctrina que Jesús predicó en la sinagoga en Nazaret es, según el calvinismo, es la doctrina de elección incondicional. “Mas, en verdad os digo, que muchas viudas había en Israel en los tiempos de Elías, … Pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a Sarepta de Sidón, a una mujer viuda.” [Lucas 4:25-27]. Sabemos los resultados de la predicación de nuestro Señor de ese mensaje. “Y lo llevaron hasta la cumbre del monte para despeñarlo.”

–         La confusión que se le imputa a Calvino en este punto es que la condición de escogido que tenía Israel, por ‘amor de Dios’, no necesariamente fue acogida por los israelitas, quienes se negaron a Dios sistemáticamente y acabaron con sus profetas uno a uno. Se tiene en consideración el valor de ‘Elegir’ que tiene Dios, pero no se considera la posibilidad de Optar que si poseen los hombres. Y todo este asunto deriva en la ‘calidad de Dios’: un dios que impone y separa, o un Dios de Gracia y que permite libertad en la elección.

Expiación limitada

Este tercer punto es el punto central de los cinco, y también la verdad central del Evangelio: el propósito de la muerte de Cristo en la cruz. Esto no es accidental, porque la enseñanza de la Biblia ha puesto al hombre bajo del título general de depravación total, o inhabilidad total. Segundo, como algunos hombres y mujeres son indudablemente salvos, entonces tiene que haber sido Dios mismo quien los salvó en distinción del resto de la humanidad. Esto es elección: “Para que el propósito de Dios conforme a la elección, permaneciese…” [Rom 9:11]. Sin embargo, esta elección sólo “marcó la casa, a la cual la salvación debe viajar”, y una expiación completa, perfecta y satisfactoria todavía era requerida para los pecados de los elegidos, para que Dios fuera no solamente un Salvador, sino un Dios justo, y un Salvador”. Esta expiación fue realizada por la sumisión voluntaria de Jesús a la muerte en la cruz, donde sufrió bajo la justicia de este Dios justo, y procuró la salvación que Él, Dios, como Salvador, había ordenado. En la cruz, entonces y, sin duda, todos aceptamos esto, Cristo soportó el castigo, y procuró la salvación. La pregunta ahora se levanta: ¿por quién soportó el castigo?, y ¿para quién procuró la salvación? Hay tres avenidas por las cuales se puede viajar respecto a esto:

1. Jesús murió para salvar a todo hombre, sin distinción. 2. Jesucristo murió para salvar a nadie en particular. 3. Jesús murió para salvar a cierto número.

El primer punto de vista es el sostenido por “Universalistas” a saber: Jesucristo murió para salvar a todos los hombres, y así, muy lógicamente, asumen que todos los hombres serán salvos. Si Cristo ha pagado la deuda del pecado, ha salvado, rescatado, dado Su vida, por todos los hombres; entonces, todos los hombres serán salvos. El segundo punto de vista implica que Cristo procuró una salvación potencial para todos los hombres. Jesús murió en la cruz, pero aunque pagó la deuda de nuestros pecados, su obra en la cruz no es eficaz hasta que el hombre se “decida por” Cristo y, de ese modo, sea salvo.

El tercer punto de vista dice que Jesús murió positiva y efectivamente para salvar a cierto número de pecadores que merecían el infierno, en quienes el Padre había puesto su libre elegible amor. El Hijo paga la deuda por estos elegidos, hace satisfacción por ellos a la justicia del Padre, e imputa Su propia justicia a ellos, para que sean completos en Él.

La tercera de esas alternativas es la que está más de acuerdo a la Biblia: Jesucristo murió para salvar a un número particular de pecadores; esto es, a aquellos que “según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo” [Efe. 1:4]; aquellos a quienes el Padre “Le ha dado del mundo [Juan 17:9]; aquellos por quienes Él mismo dijo que derramaba su sangre: “Porque, esta es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.” [Mat. 26:28]

Esta última vista hace justicia al propósito de Cristo de venir a esta tierra a morir en la cruz. “Llamarás su nombre Jesús, porque salvará a Su pueblo de sus pecados.” [Mateo 1:21]. Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas. [Juan 10:11]; Nadie tiene mayor amor que este, que alguno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando. [Juan 15:13,14]; Jesús “amó a la Iglesia y se entregó a Sí mismo por ella”. [Efe 5:25]. “El cual fue entregado por nuestros delitos, y resucitado para nuestra justificación. [Rom. 4:25]. “Por Su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y Él llevara la iniquidad de ellos [Is. 53:11]. Y ¿cuándo efectúa esto?, mientras cuelga en la cruz, dice el profeta Isaías en el capítulo 53 de su profecía, “verá el fruto de Su propia aflicción y se dará por satisfecho”. El padecimiento de Su alma, mientras derrama Su sangre en ofrenda por nuestros pecados, produce hijos espirituales para la gloria de Su nombre, y se dará por satisfecho cuando vea esta obra completada.

–         Sin embargo, en las largas intervenciones teológicas desde Calvino hasta hoy, ha saltado al escenario de la discusión otro aspecto no contemplado por los Calvinistas, al que se le acusa de un apego ortodoxo y ciego a la Biblia como un ‘todo’ mientras que la madurez de la discusión fue separando la teología de los Evangelios de la condición estricta que atañe a Israel en el Testamento Antiguo. Surge en el catolicismo y se expande hacia el Protestantismo el rol que cumplen los tres días posteriores a la muerte de Jesús en la cruz: en el credo católico se impone una oración que reza: ‘y al tercer día descendió a los abismos y venció en los infiernos’. Esto se asocia a una larga y no resuelta cuestión: sobre la divinidad de Jesúcristo. El concepto: ‘Dios hecho hombre’ pareció ser el resultado final de este asunto, pero más tarde se desdibuja para confundirse nuevamente con los mismos aspectos colocados por Calvino como si nadie en la cristiandad pudiere resolver un aspecto que debiera hallarse claro en los Evangelios, Y que de hecho se halla evidente y nítidamente en favor de la divinidad de Cristo.

Gracia irresistible

Si los hombres son incapaces de salvarse a sí mismos a causa de su naturaleza caída, y si Dios ha propuesto salvarlos, y Cristo ha realizado su salvación, entonces lógicamente sigue que Dios también debe proveer los medios para llamarlos a los beneficios de esa salvación que él ha procurado para ellos. Romanos 8:30: “y los que predestinó a éstos también llamó”. Dios no solamente eligió hombres y mujeres para salvación; también llamó a esos a quien le plació elegir.

¿Qué quiere decir gracia irresistible? Cuando el Evangelio sale fuera en una Iglesia, o al aire libre, o por medio de leer la Palabra de Dios, no todos atienden a esa llamada. No todos son convencidos del pecado y de su necesidad de Cristo. Esto explica el hecho de que hay dos llamamientos. Hay un llamamiento externo; y un llamamiento interno. El llamamiento externo puede ser descrito como “palabras del predicador”; y este llamamiento, cuando sale, puede obrar un resultado de diferentes formas en un número de diferentes personas. Porque una obra de salvación para ser labrada debe ser acompañado por el llamamiento interior del Espíritu Santo de Dios. Porque él es quien, “redarguye de pecado, justicia y juicio”. Y cuando el Espíritu Santo llama a un hombre, o mujer, o una persona joven por su Gracia, ese llamamiento es irresistible: no puede ser frustrado; es la manifestación de la gracia irresistible de Dios.

Los siguientes versículos apoyan lo anterior: 1. “Todo lo que el Padre me da vendrá a mí; y al que a mí viene no le echo fuera” [Juan 6:37]. Nótese que son aquellos a quien El Padre a “dado a Cristo”- los elegidos- que “vendrán” a él; y cuando vienen a Él no serán “rechazados”. 2. Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo trajere. [Juan 6:44] Aquí nuestro Señor simplemente está diciendo que es imposible que los hombres vengan a Él por ellos mismos; el Padre los debe traer. 3. Todo aquel que oyó del Padre, y aprendió, viene a Mí [Juan 6:45]. El hombre puede oír el llamamiento externo; pero son esos los que han “aprendido del Padre” que responderán y vendrán a Cristo: Así que, con Simón Pedro: “Bienaventurado eres Simón hijo de Jonás, porque no te lo reveló sangre ni carne sino mi Padre que está en el Cielo?” 4. “Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, los tales son hijos de Dios.” [Rom. 8:14] 5. “Mas cuando agrado a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia” [Gal. 1:15] 6. “Mas vosotros sois linaje escogido… para que anunciéis las virtudes de Aquél que os ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.” [1 Ped. 2:9] 7. “Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su Gloria eterna por Jesús Cristo…” [1. Ped. 5:9]

Una ilustración de esta enseñanza de Gracia irresistible, o llamamiento eficaz, es ciertamente el incidente que se describe en Hechos 16. El apóstol Pablo predica el Evangelio a un grupo de mujeres a las orillas del río en Filipo; y “una cierta mujer llamada Lidia estaba oyendo; cuyo corazón abrió el Señor para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.” Pablo, el predicador, habló al oído de Lidia, el llamamiento externo; pero el Señor habló al corazón de Lidia, el llamamiento interno de gracia irresistible. Los hombres y mujeres se resisten al Evangelio de Dios por su misma naturaleza. Por eso debe haber una gracia irresistible. Ya que “El hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios”. Pero el llamamiento eficaz es santo “Que nos salvó y llamó con vocación santa”… [2Ti 1:9]; todopoderoso “Porque no me avergüenzo del evangelio: porque es potencia de Dios para salud de todo aquél que cree… [Rom 1:16]; vivificante “…Vendrá hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios: y los que oyeren vivirán” [Juan 5:25]; efectivo “Por cuanto nuestro evangelio no fue a vosotros en palabra solamente, mas también en potencia, y en Espíritu Santo, y en gran plenitud; como sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros” [1Tesal. 1:5]; irresistible “Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios, demanda por los santos” [Rom 8:27]

–         La polémica sobre este punto no ha cesado: se acusa al calvinismo de basar sus conclusiones en los efectos, y obviar, y si acaso evitar, las leyes causales. Porque si es ley de Causa la perdición del hombre, entonces el tema se desplaza al rol de Cristo y del Salvación, el que es puesto en discusión y dudas ante la preeminencia de la Caída. Pero si se coloca la Causa en la libertad que Dios concede al hombre y mujer, entonces debiera ser conjugada esta libertad con la Gracia existente, y eso explica entonces que algunos escuchan y acogen la palabra del Evangelio, y otros lo mal interpretan, y otros simplemente hacen oídos sordos a su palabra. Pero Calvino pone otro aspecto jamás dilucidado del todo: el rol del Espíritu Santo. Y en esto sí habrá división. ¿Puede imponer el Espíritu Santo una opción al hombre? Aún si el Espíritu Santo se manifestara, será la opción del hombre lo que hará que tal ‘llamado’ de frutos o se quede en una propuesta. ¿Niega este hecho que existan Almas llamadas a Salvación más que otras? Obviamente que no. ¿Y significa que Dios está sometido por sus propias leyes y no debiera intervenir en el Alma de quién Escoja? Claramente no. Pero el asunto no estriba en los escogidos como excepción, sino en la Salvación por la Gracia que es general y queda sujeta a la opción de cada hombre.

 Perseverancia de los santos

Si el hombre no se puede salvar a sí mismo, entonces, Dios tiene que salvarlo. Si todos no son salvos, entonces Dios no ha salvado a todos. Si Cristo ha hecho satisfacción por los pecados, entonces es por los pecados de aquellos que son salvos. Si Dios intenta revelar esta salvación en Cristo a los corazones de esos a quien él escogió salvar, entonces, Dios proveerá el medio de hacerlo efectivamente. Si, por consiguiente, habiendo ordenado para salvar, murió para salvar, y llamó a la salvación a esos quienes nunca podrían salvarse a sí mismos, él también preservará a los salvos para la vida eterna para la Gloria de Su Nombre.

Así siguiendo la depravación total, y elección incondicional, y expiación limitada, y un llamamiento eficaz, se tiene la perseverancia de los santos. “El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” [Fil. 1:6]. La palabra de Dios está repleta con referencias a esta verdad. “Y ésta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero”. [Juan 6:39] “Y yo les doy vida eterna, y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano” [Juan 10:28]. “Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de Su Hijo, mucho más estando reconciliados, seremos salvos por su vida. [Rom. 5:10]. “Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.” [Rom. 8:1]

Este es el distintivo del creyente, que pertenece a Cristo; que está perseverando en las cosas de Cristo; “que está dando toda diligencia para hacer su llamada y elección segura”. El creyente en Cristo puede caer en tentación, pero el Señor no lo dejará ser tentado más de lo que pueda resistir, sino que con la tentación dará también la salida; para que el creyente vaya adelante, y siga adelante otra vez en las cosas pertenecientes a su salvación para la gloria de Cristo. Esos versos de Romanos 8:28-39 enseñan la lógica divina en la salvación eterna de Dios. Al igual que el hijo pródigo, por mucho que avergonzó a su padre pidiéndole su parte de la herencia (no estando muerto el padre), por mucho que haya gastado su dinero en el pecado y no importando lo bajo que llegó a estar, con todo, nunca dejó de ser hijo de su padre. La lógica es que la salvación que empieza en la mente y propósito de Dios debe terminar en el cumplimiento de su irremediable propósito de que esos “a quienes antes conoció” están eternamente unidos con su Salvador.

–         Sobre este punto no hay mayor contradicción en el mundo cristiano. Sin embargo las deducciones suelen ser diferentes y a veces contradictorias. Pablo hace una diferencia entre el que ‘cree’ y aquel que por el bautismo se consagrada a vida santa. Los calvinistas siguen viendo en esto la comprobación de los ‘elegidos’ y los ‘condenados’. Pero la opción por llevar una vida en santidad sigue siendo una elección, por llamado o por propia decisión, pero en donde reside la diferencia es en la calidad de esa santidad. Desde la lapidación voluntaria, hasta la vida ascética, pasando por una vida de plegarias y lectura bíblica, o la entrega plena a la labor en la iglesia, o la construcción de obras de caridad, pueden y son categorías de santidad posible o reconocible. En el catolicismo se instaló una concepción mágica de la santidad, basadas en hechos extraordinarios  comprobados y certificados por la debida autoridad eclesiástica. Pero ni los calvinista, ni otros, tienen en consideración la Palabra del Evangelio: Cristo entrega dos pautas de santidad: en su respuesta a Nicodemo (nacer de nuevo);  y en  Mateo 7:21-27   “No todo el que dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: ‘¡Señor, Señor!, ¿no profetizamos en tu nombre, y en nombre tuyo arrojamos los demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’ Yo entonces les diré: ‘Nunca os conocí, apartaos de mí, obradores de iniquidad’. Aquel, pues, que escucha mis palabras y las pone por obra, será el varón prudente, que edifica su casa sobre roca. Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa; pero no cayó, porque estaba fundada sobre roca. Pero el que me escucha estas palabras y no las pone por obra, será semejante al necio, que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y dieron sobre la casa, que se derrumbó estrepitosamente.” ‘Y por último, las normas morales del que postula a la santidad se encuentran explicitadas en el Sermón de la Montaña.

 Conocer a Lutero

lutero3

 Lutero al momento de sus 95 Tesis

Lutero definió y reintrodujo el principio de la distinción propia entre la Ley de Moisés y los Evangelios que reforzaban su teología de la Gracia. Como consecuencia, Lutero creía que su principio de interpretación era un punto inicial esencial en el estudio de las Escrituras. Notó que la falta de claridad al distinguir la Ley Musaica de los Evangelios era la causa de la incorrecta comprensión del Evangelio de Jesús en la Iglesia de su época, institución a la que responsabilizaba de haber creado y fomentado muchos errores teológicos fundamentales.

La controversia por las indulgencias

Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero sirvió como predicador y confesor en la iglesia de Santa María de la ciudad. También predicaba habitualmente en la iglesia del palacio, llamada también “de todos los santos”, debido a que tenía una colección de reliquias donde había sido establecida una fundación por Federico III de Sajonia. Fue durante este periodo cuando el joven sacerdote se dio cuenta de los efectos de ofrecer indulgencias a los feligreses.

Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época, cualquier persona podía comprar una indulgencia, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el Purgatorio. El fraile dominicoJohann Tetzel había sido reclutado para viajar por los territorios episcopales de Alberto de Brandeburgo (arzobispo de Maguncia) vendiendo indulgencias. Con el dinero obtenido por dicho medio, se esperaba financiar la edificación de la basílica de San Pedro en Roma, Italia, y comprar un obispado para Alberto de Hohenzollern.

Lutero vio este tráfico de indulgencias no solo como un abuso de poder, sino como una mentira, que, no teniendo base en las Escrituras, podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en la mentira de las indulgencias, dejando de lado el sacramento de la confesión y el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517. Pero su enojo siguió creciendo y, según la tradición, el 31 de octubre de 1517fueron clavadas las 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del Papa para conceder indulgencias.

Las 95 tesis de Martín Lutero fueron traducidas rápidamente al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por toda Alemania y, pasados dos meses, por toda Europa. Este fue uno de los primeros casos de la Historia en los que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitaba una distribución más sencilla y amplia de cualquier documento.

Respuesta del Papado

Después de hacer caso omiso a Lutero diciendo que era un “borracho alemán quien escribió las tesis” y afirmando que “cuando esté sobrio, cambiará de parecer“,el Papa León X ordenó en 1518 al profesor dominico de teología Silvestre Mazzolini investigar el tema. Éste denunció que Lutero se oponía de manera implícita a la autoridad del Sumo Pontífice, al mostrar desacuerdo con una de sus bulas, por lo que declaró a Lutero hereje y escribió una refutación académica de sus tesis. En ella mantuvo la autoridad papal sobre la Iglesia y condenó cada “desviación” como una apostasía. Lutero replicó de igual manera y se desarrolló una controversia.

Mientras tanto, Lutero tomó parte en la convención agustina en Heidelberg, donde presentó una tesis sobre la esclavitud del hombre al pecado y la gracia divina. En el curso de la controversia por las indulgencias, el debate se elevó hasta el punto de dudar del poder absoluto y de la autoridad del Papa, debido a que las doctrinas de “Tesorería de la Iglesia” y la “Tesorería de los Méritos“, que servían para reforzar la doctrina y práctica de las indulgencias, se basaban en la bula Unigenitus (1343) del Papa Clemente VI. En vista de su oposición a esa doctrina, Lutero fue calificado de hereje, y el Papa, decidido a suprimir sus puntos de vista, ordenó llamarlo a Roma, viaje que no se realizó por problemas políticos.

Lutero, que antes profesaba obediencia implícita a la Iglesia, negaba ahora abiertamente la autoridad papal y apelaba a que se efectuara un concilio. También declaraba que el papado no formaba parte de la inmutable esencia de la Iglesia original.

Deseando mantenerse en términos amistosos con el protector de Lutero, Federico el Sabio, el Papa realizó un intento final de alcanzar una solución pacífica al conflicto. Una conferencia con el chambelán papal Karl von Miltitz en Altenburgo, en enero de 1519, llevó a Lutero a decidir guardar silencio en tanto así lo hicieran sus oponentes, escribir una humilde carta al Papa y componer un tratado demostrando sus respetos a la Iglesia católica. La carta escrita nunca fue enviada, debido a que no contenía retractación alguna. En el tratado que compuso más tarde, Lutero negó cualquier efecto de las indulgencias en el Purgatorio.

Cuando Johann Eck retó a Carlstadt, un colega de Lutero, a un debate en Leipzig, Lutero se unió a este debate (27 de junio–18 de julio de 1519), en el curso del cual negó el derecho divino del solio papal y la autoridad de poseer el “poder de las llaves“, que según él había sido otorgado a la Iglesia (como congregación de fe). Negó que la pertenencia a la Iglesia católica occidental bajo la autoridad del Papa fuera necesaria para la salvación, manteniendo la validez de la Iglesia Ortodoxa de Oriente. Después del debate, Johann Eck aseguró que Lutero se vio forzado a admitir la similitud de su propia doctrina con la de Jan Hus, quien había sido quemado en la hoguera.

lutero

Martín Lutero en edad mayor

De esta forma, no había esperanzas de paz. Los escritos de Lutero circulaban ampliamente por Francia, Inglaterra e Italia en 1519, y los estudiantes se dirigían a Wittenberg para escuchar a Lutero, quien publicaba ahora sus comentarios sobre la Epístola a los gálatas y su Operationes in Psalmos (Trabajo en los Salmos).

Las controversias generadas por sus escritos llevaron a Lutero a desarrollar sus doctrinas más a fondo, y su “Sermón en el Sacramento Bendecido del Verdadero y Santo Cuerpo de Cristo, y sus Hermandades” extendió el significado de la eucaristía para el perdón de los pecados y el fortalecimiento de la fe en aquellos quienes la reciben, apoyando además a que se realizara un concilio para restituir la comunión.

El concepto luterano de “iglesia” fue desarrollado en su Von dem Papsttum zu Rom (En el Papado de Roma), una respuesta al ataque del franciscano Augustín von Alveld en Leipzig (junio de 1520); mientras que su Sermon von guten Werken (Sermón de Buenas Obras), publicado en la primavera de 1520, era contrario a la doctrina católica de las buenas obras y obras de supererogación (aquellas efectuadas por encima de los términos de la simple obligación), mantenía que las obras del creyente son verdaderamente buenas en cualquier llamado secular (o vocación) ordenado por Dios.

La Nobleza Alemana

La controversia en Leipzig (1519) hizo que Lutero tomara contacto con los humanistas, particularmente Melanchthon, Reuchlin y Erasmo de Rotterdam, y que mantuviera relaciones con el caballero Ulrich von Hutten, quien a su vez influyó al caballero Franz von  Sickingen. Von Sickingen y Silvestre de Schauenburg querían mantener a Lutero bajo su protección, invitándolo a su fortaleza en la eventualidad de que no se sintiera seguro en Sajonia a causa de la proscripción papal.

Bajo estas circunstancias de crisis y confrontando a los nobles alemanes, Lutero redactó A la Nobleza Cristiana de la Nación Alemana (agosto de 1520), donde encomendó al laicado, como un sacerdote espiritual, la reforma requerida por Dios pero abandonada por el Papa y el clero. Por primera vez, Lutero se refirió públicamente al Papa como el Anticristo. Las reformas que Lutero proponía no sólo se referían a cuestiones doctrinales, sino también a abusos eclesiásticos: la disminución del número de cardenales y demandas de la corte papal; la abolición de los ingresos del Papa; el reconocimiento del gobierno secular; la renuncia del papado al poder temporal; la abolición de los interdictos y abusos relacionados con la excomunión; la abolición del peregrinaje dañino; la eliminación del excesivo número de días santos; la supresión de los conventos de monjas, de la mendicidad y de la suntuosidad; la reforma de las universidades; la abrogación del celibato del clero; la reunificación con los bohemios y una reforma general de la moral pública.

El Cautiverio Babilónico

Lutero escribió polémicas doctrinales en el Preludio en el Cautiverio Babilónico de la Iglesia, especialmente con respecto a los sacramentos.

En lo que se refiere a la eucaristía, apoyaba que se devolviera el cáliz al laicado; en la llamada cuestión del dogma de la transustanciación, afirmaba la presencia real del cuerpo y la sangre de Cristo en la eucaristía, pero rechazaba la enseñanza de que la eucaristía era el sacrificio ofrecido a Dios.

Con respecto al bautismo, enseñó que traía la justificación sólo si se combinaba con la fe salvadora en el receptor. Sin embargo, mantenía el principio de la salvación incluso para aquellos que más tarde cayeran y se reivindicasen.

Sobre la penitencia, afirmó que su esencia consiste en las palabras de la promesa de exculpación recibidas por la fe. Para él, sólo estos tres sacramentos podían ser considerados como tales, debido a su institución divina y a la promesa divina de salvación conectada con ellos. Estrictamente hablando, sólo el bautismo y la eucaristía son sacramentos, dado que sólo ellos tienen un “signo visible divinamente instituido“: el agua en el bautismo y el pan y el vino en la eucaristía. Lutero negó en su documento que la confirmación, el matrimonio, la ordenación sacerdotal y la extrema unción fueran sacramentos.

La libertad cristiana

De manera análoga, el completo desarrollo de la doctrina de Lutero sobre la salvación y la vida cristiana se expuso en su opúsculo La libertad cristiana (publicado el 20 de noviembre de 1520), donde exigió una completa unión con Cristo mediante la Palabra a través de la fe, la entera libertad de un cristiano como sacerdote y rey sobre todas las cosas externas, y de un amor así para con el prójimo.

La excomunión de Lutero

El Papa advirtió a Martín Lutero el 15 de junio de 1520, con la bula Exsurge Domine, de que se arriesgaba a la excomunión, a menos que en un plazo de sesenta días repudiara 41 puntos de su doctrina seleccionados de sus escritos. Cumplido dicho plazo, se rumoreaba que Eck había llegado a Meissen con una prohibición papal, la cual se pronunció realmente el 21 de septiembre. En octubre de 1520 Lutero envió su escrito En la Libertad de un Cristiano al Papa, añadiendo la significativa frase: “Yo no me someto a leyes al interpretar la palabra de Dios“. El 12 de diciembre Lutero arrojó personalmente al fuego la bula, la cual tomaba efecto en un plazo de 120 días, y el decreto papal en Wittenberg, defendiéndose en su Warum des Papstes und seiner Jünger Bücherverbrannt sind y su Assertio omnium articulorum. El Papa León X excomulgó a Lutero el 3 de enero de 1521 mediante la bula Decet Romanum Pontificem.

La ejecución de la prohibición, sin embargo, fue evitada por la relación del Papa con Federico III de Sajonia y por el nuevo emperador Carlos V quien, viendo la actitud papal hacia él y la posición de la Dieta, encontró contraindicado apoyar las medidas contra Lutero. Este fue a Worms diciendo que “Iría allí aunque hubiese tantos demonios como tejas en los tejados“.

Lutero y las Escrituras

Lutero tenía una mala percepción de los libros de Ester, Hebreos, Santiago, Judas y del Apocalipsis. Llamaba a la epístola de Santiago una “epístola de paja“, encontrando que era muy poco lo que apuntaba a Cristo y su obra salvadora. También tenía duras palabras para el Apocalipsis, del que decía que no podía “de ninguna forma detectar que el Espíritu Santo lo haya producido“. Creía tener razones al cuestionar la apostolicidad de estos libros, debido a que la iglesia primitiva los catalogaba como antilegómenos, lo que significaba que no eran aceptados sin reservas, al contrario que los canónicos. Aun así Lutero no los eliminó de su edición de las Escrituras. Lutero incluyó como apócrifos aquellos pasajes que, encontrándose en la Septuaginta griega, no lo estaban en los textos masoréticos disponibles en aquel entonces.

Debe puntualizarse que la Biblia de Lutero incluye el texto íntegro de 14 de estos documentos: la Oración de Manasés, Tobías, Judit, el Resto de Ester, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, la Oración de Azarías, el Cántico de los Tres Jóvenes, la Historia de Susana, la Historia de Bel, la Historia del Dragón, 1 Macabeos y 2 Macabeos. Así suelen usarla desde entonces la iglesia luterana, y los anabaptistas (congregados en granjas comunitarias rurales). Si bien, siglos más tarde, se hicieron ediciones desprovistas de ellos en demanda de grupos protestantes tardíos, así como ediciones católicas romanas conservando los libros. Aquí se ven los textos íntegros de esta Biblia.

La primera traducción completa al alemán, inclusive el Antiguo Testamento, se publicó en 1534 en seis tomos y fue producto del esfuerzo común de Lutero, Johannes Bugenhagen, Justus Jonas, Caspar Creuziger, Philipp Melanchthon, Matthäus Aurogallus y George Rörer. Lutero continuó refinando su traducción durante el resto de su vida, trabajo que fue tomado como referencia para la edición de 1546, el año de su muerte. Como se ha mencionado anteriormente, el trabajo de traducción de Lutero ayudó a estandarizar el alemán del Sacro Imperio (desde el cual se construiría la nación alemana en el siglo XIX) y es considerado como uno de los pilares de la literatura alemana.

Martín Lutero en su Comentario sobre San Juan reconoció que habían recibido la Biblia por medio de la Iglesia católica apostólica y romana: “Estamos obligados a reconocer a los papistas que son ellos los que tienen la Palabra de Dios, que la hemos recibido de ellos, y que sin ellos no tendríamos ningún conocimiento de ésta”.

Las 95 tesis de Martín Lutero

 

Por amor a la verdad y en el afán de sacarla a luz, se discutirán en Wittenberg las siguientes proposiciones bajo la presidencia del R. P. Martín Lutero, Maestro en Artes y en Sagrada Escritura y Profesor Ordinario de esta última disciplina en esa localidad. Por tal razón, ruega que los que no puedan estar presentes y debatir oralmente con nosotros, lo hagan, aunque ausentes, por escrito. En el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

  1. 1.     Cuando nuestro Señor y Maestro Jesucristo dijo: “Haced penitencia…”, ha querido que toda la vida de los creyentes fuera penitencia.

  2. 2.     Este término no puede entenderse en el sentido de la penitencia sacramental (es decir, de aquella relacionada con la confesión y satisfacción) que se celebra por el ministerio de los sacerdotes.

  3. 3.     Sin embargo, el vocablo no apunta solamente a una penitencia interior; antes bien, una penitencia interna es nula si no obra exteriormente diversas mortificaciones de la carne.

  4. 4.     En consecuencia, subsiste la pena mientras perdura el odio al propio yo (es decir, la verdadera penitencia interior), lo que significa que ella continúa hasta la entrada en el reino de los cielos.

  5. 5.     El Papa no quiere ni puede remitir culpa alguna, salvo aquella que él ha impuesto, sea por su arbitrio, sea por conformidad a los cánones.

  6. 6.     El Papa no puede remitir culpa alguna, sino declarando y testimoniando que ha sido remitida por Dios, o remitiéndola con certeza en los casos que se ha reservado. Si éstos fuesen menospreciados, la culpa subsistirá íntegramente.

  7. 7.     De ningún modo Dios remite la culpa a nadie, sin que al mismo tiempo lo humille y lo someta en todas las cosas al sacerdote, su vicario.

  8. 8.     Los cánones penitenciales han sido impuestos únicamente a los vivientes y nada debe ser impuesto a los moribundos basándose en los cánones.

  9. 9.     Por ello, el Espíritu Santo nos beneficia en la persona del Papa, quien en sus decretos siempre hace una excepción en caso de muerte y de necesidad.

  10. 10.                       Mal y torpemente proceden los sacerdotes que reservan a las moribundas penas canónicas en el purgatorio.

  11. 11.                       Esta cizaña, cual la de transformar la pena canónica en pena para el purgatorio, parece por cierto haber sido sembrada mientras los obispos dormían.

  12. 12.                       Antiguamente las penas canónicas no se imponían después sino antes de la absolución, como prueba de la verdadera contrición.

  13. 13.                       Los moribundos son absueltos de todas sus culpas a causa de la muerte y ya son muertos para las leyes canónicas, quedando de derecho exentos de ellas.

  14. 14.                       Una pureza o caridad imperfectas traen consigo para el moribundo, necesariamente, gran miedo; el cual es tanto mayor cuanto menor sean aquéllas.

  15. 15.                       Este temor y horror son suficientes por sí solos (por no hablar de otras cosas) para constituir la pena del purgatorio, puesto que están muy cerca del horror de la desesperación.

  16. 16.                       Al parecer, el infierno, el purgatorio y el cielo difieren entre sí como la desesperación, la cuasi desesperación y la seguridad de la salvación.

  17. 17.                       Parece necesario para las almas del purgatorio que a medida que disminuya el horror, aumente la caridad.

  18. 18.                       Y no parece probado, sea por la razón o por las Escrituras, que estas almas estén excluidas del estado de mérito o del crecimiento en la caridad.

  19. 19.                       Y tampoco parece probado que las almas en el purgatorio, al menos en su totalidad, tengan plena certeza de su bienaventuranza ni aún en el caso de que nosotros podamos estar completamente seguros de ello.

  20. 20.                       Por tanto, cuando el Papa habla de remisión plenaria de todas las penas, significa simplemente el perdón de todas ellas, sino solamente el de aquellas que él mismo impuso.

  21. 21.                       En consecuencia, yerran aquellos predicadores de indulgencias que afirman que el hombre es absuelto a la vez que salvo de toda pena, a causa de las indulgencias del Papa.

  22. 22.                       De modo que el Papa no remite pena alguna a las almas del purgatorio que, según los cánones, ellas debían haber pagado en esta vida.

  23. 23.                       Si a alguien se le puede conceder en todo sentido una remisión de todas las penas, es seguro que ello solamente puede otorgarse a los más perfectos, es decir, muy pocos.

  24. 24.                       Por esta razón, la mayor parte de la gente es necesariamente engañada por esa indiscriminada y jactanciosa promesa de la liberación de las penas.

  25. 25.                       El poder que el Papa tiene universalmente sobre el purgatorio, cualquier obispo o cura lo posee en particular sobre su diócesis o parroquia.

  26. 26.                       Muy bien procede el Papa al dar la remisión a las almas del purgatorio, no en virtud del poder de las llaves (que no posee), sino por vía de la intercesión.

  27. 27.                       Mera doctrina humana predican aquellos que aseveran que tan pronto suena la moneda que se echa en la caja, el alma sale volando.

  28. 28.                       Cierto es que, cuando al tintinear, la moneda cae en la caja, el lucro y la avaricia pueden ir en aumento, más la intercesión de la Iglesia depende sólo de la voluntad de Dios.

  29. 29.                       ¿Quién sabe, acaso, si todas las almas del purgatorio desean ser redimidas? Hay que recordar lo que, según la leyenda, aconteció con San Severino y San Pascual.

  30. 30.                       Nadie está seguro de la sinceridad de su propia contrición y mucho menos de que haya obtenido la remisión plenaria.

  31. 31.                       Cuán raro es el hombre verdaderamente penitente, tan raro como el que en verdad adquiere indulgencias; es decir, que el tal es rarísimo.

  32. 32.                       Serán eternamente condenados junto con sus maestros, aquellos que crean estar seguros de su salvación mediante una carta de indulgencias.

  33. 33.                       Hemos de cuidarnos mucho de aquellos que afirman que las indulgencias del Papa son el inestimable don divino por el cual el hombre es reconciliado con Dios.

  34. 34.                       Pues aquellas gracias de perdón sólo se refieren a las penas de la satisfacción sacramental, las cuales han sido establecidas por los hombres.

  35. 35.                       Predican una doctrina anticristiana aquellos que enseñan que no es necesaria la contrición para los que rescatan almas o confiesan.

  36. 36.                       Cualquier cristiano verdaderamente arrepentido tiene derecho a la remisión plenaria de pena y culpa, aun sin carta de indulgencias.

  37. 37.                       Cualquier cristiano verdadero, sea que esté vivo o muerto, tiene participación en todos los bienes de Cristo y de la Iglesia; esta participación le ha sido concedida por Dios, aun sin cartas de indulgencias.

  38. 38.                       No obstante, la remisión y la participación otorgadas por el Papa no han de menospreciarse en manera alguna, porque, como ya he dicho, constituyen un anuncio de la remisión divina.

  39. 39.                       Es dificilísimo hasta para los teólogos más brillantes, ensalzar al mismo tiempo, ante el pueblo. La prodigalidad de las indulgencias y la verdad de la contrición.

  40. 40.                       La verdadera contrición busca y ama las penas, pero la profusión de las indulgencias relaja y hace que las penas sean odiadas; por lo menos, da ocasión para ello.

  41. 41.                       Las indulgencias apostólicas deben predicarse con cautela para que el pueblo no crea equivocadamente que deban ser preferidas a las demás buenas obras de caridad.

  42. 42.                       Debe enseñarse a los cristianos que no es la intención del Papa, en manera alguna, que la compra de indulgencias se compare con las obras de misericordia.

  43. 43.                       Hay que instruir a los cristianos que aquel que socorre al pobre o ayuda al indigente, realiza una obra mayor que si comprase indulgencias.

  44. 44.                       Porque la caridad crece por la obra de caridad y el hombre llega a ser mejor; en cambio, no lo es por las indulgencias, sino a lo mas, liberado de la pena.

  45. 45.                       Debe enseñarse a los cristianos que el que ve a un indigente y, sin prestarle atención, da su dinero para comprar indulgencias, lo que obtiene en verdad no son las indulgencias papales, sino la indignación de Dios.

  46. 46.                       Debe enseñarse a los cristianos que, si no son colmados de bienes superfluos, están obligados a retener lo necesario para su casa y de ningún modo derrocharlo en indulgencias.

  47. 47.                       Debe enseñarse a los cristianos que la compra de indulgencias queda librada a la propia voluntad y no constituye obligación.

  48. 48.                       Se debe enseñar a los cristianos que, al otorgar indulgencias, el Papa tanto más necesita cuanto desea una oración ferviente por su persona, antes que dinero en efectivo.

  49. 49.                       Hay que enseñar a los cristianos que las indulgencias papales son útiles si en ellas no ponen su confianza, pero muy nocivas si, a causa de ellas, pierden el temor de Dios.

  50. 50.                       Debe enseñarse a los cristianos que si el Papa conociera las exacciones de los predicadores de indulgencias, preferiría que la basílica de San Pedro se redujese a cenizas antes que construirla con la piel, la carne y los huesos de sus ovejas.

  51. 51.                       Debe enseñarse a los cristianos que el Papa estaría dispuesto, como es su deber, a dar de su peculio a muchísimos de aquellos a los cuales los pregoneros de indulgencias sonsacaron el dinero aun cuando para ello tuviera que vender la basílica de San Pedro, si fuera menester.

  52. 52.                       Vana es la confianza en la salvación por medio de una carta de indulgencias, aunque el comisario y hasta el mismo Papa pusieran su misma alma como prenda.

  53. 53.                       Son enemigos de Cristo y del Papa los que, para predicar indulgencias, ordenan suspender por completo la predicación de la palabra de Dios en otras iglesias.

  54. 54.                       Ofréndese a la palabra de Dios, cuando en un mismo sermón se dedica tanto o más tiempo a las indulgencias que a ella.

  55. 55.                       Ha de ser la intención del Papa que si las indulgencias (que muy poco significan) se celebran con una campana, una procesión y una ceremonia, el evangelio (que es lo más importante) deba predicarse con cien campanas, cien procesiones y cien ceremonias.

  56. 56.                       Los tesoros de la iglesia, de donde el Papa distribuye las indulgencias, no son ni suficientemente mencionados ni conocidos entre el pueblo de Dios.

  57. 57.                       Que en todo caso no son temporales resulta evidente por el hecho de que muchos de los pregoneros no los derrochan, sino más bien los atesoran.

  58. 58.                       Tampoco son los méritos de Cristo y de los santos, porque éstos siempre obran, sin la intervención del Papa, la gracia del hombre interior y la cruz, la muerte y el infierno del hombre exterior.

  59. 59.                       San Lorenzo dijo que los tesoros de la iglesia eran los pobres, mas hablaba usando el término en el sentido de su época.

  60. 60.                       No hablamos exageradamente si afirmamos que las llaves de la iglesia (donadas por el mérito de Cristo) constituyen ese tesoro.

  61. 61.                       Está claro, pues, que para la remisión de las penas y de los casos reservados, basta con la sola potestad del Papa.

  62. 62.                       El verdadero tesoro de la iglesia es el sacrosanto evangelio de la gloria y de la gracia de Dios.

  63. 63.                       Empero este tesoro es, con razón, muy odiado, puesto que hace que los primeros sean postreros.

  64. 64.                       En cambio, el tesoro de las indulgencias, con razón, es sumamente grato, porque hace que los postreros sean primeros.

  65. 65.                       Por ello, los tesoros del evangelio son redes con las cuales en otros tiempos se pescaban a hombres poseedores de bienes.

  66. 66.                       Los tesoros de las indulgencias son redes con las cuales ahora se pescan las riquezas de los hombres.

  67. 67.                       Respecto a las indulgencias que los predicadores pregonan con gracias máximas, se entiende que efectivamente lo son en cuanto proporcionan ganancias.

  68. 68.                       No obstante, son las gracias más pequeñas en comparación con la gracia de Dios y la piedad de la cruz.

  69. 69.                       Los obispos y curas están obligados a admitir con toda reverencia a los comisarios de las indulgencias apostólicas.

  70. 70.                       Pero tienen el deber aún más de vigilar con todos sus ojos y escuchar con todos sus oídos, para que esos hombres no prediquen sus propios ensueños en lugar de lo que el Papa les ha encomendado.

  71. 71.                       Quién habla contra la verdad de las indulgencias apostólicas, sea anatema y maldito.

  72. 72.                       Mas,  quien se preocupa por los excesos y demasías verbales de los predicadores de indulgencias, sea bendito.

  73. 73.                       Así como el Papa justamente fulmina excomunión contra los que maquinan algo, con cualquier artimaña de venta en perjuicio de las indulgencias.

  74. 74.                       Tanto más trata de condenar a los que bajo el pretexto de las indulgencias, intrigan en perjuicio de la caridad y la verdad.

  75. 75.                       Es un disparate pensar que las indulgencias del Papa sean tan eficaces como para que puedan absolver, para hablar de algo imposible, a un hombre que haya violado a la madre de Dios.

  76. 76.                       Decimos por el contrario, que las indulgencias papales no pueden borrar el más leve de los pecados veniales, en concierne a la culpa.

  77. 77.                       Afirmar que si San Pedro fuese Papa hoy, no podría conceder mayores gracias, constituye una blasfemia contra San Pedro y el Papa.

  78. 78.                       Sostenemos, por el contrario, que el actual Papa, como cualquier otro, dispone de mayores gracias, saber: el evangelio, las virtudes espirituales, los dones de sanidad, etc., como se dice en 1ª de Corintios 12.

  79. 79.                       Es blasfemia aseverar que la cruz con las armas papales llamativamente erecta, equivale a la cruz de Cristo.

  80. 80.                       Tendrán que rendir cuenta los obispos, curas y teólogos, al permitir que charlas tales se propongan al pueblo.

  81. 81.                       Esta arbitraria predicación de indulgencias hace que ni siquiera, aun para personas cultas, resulte fácil salvar el respeto que se debe al Papa, frente a las calumnias o preguntas indudablemente sutiles de los laicos.

  82. 82.                       Por ejemplo: ¿Por qué el Papa no vacía el purgatorio a causa de la santísima caridad y la muy apremiante necesidad de las almas, lo cual sería la más justa de todas las razones si él redime un número infinito de almas a causa del muy miserable dinero para la construcción de la basílica, lo cual es un motivo completamente insignificante?

  83. 83.                       Del mismo modo: ¿Por qué subsisten las misas y aniversarios por los difuntos y por qué el Papa no devuelve o permite retirar las fundaciones instituidas en beneficio de ellos, puesto que ya no es justo orar por los redimidos?

  84. 84.                       Del mismo modo: ¿Qué es esta nueva piedad de Dios y del Papa, según la cual conceden al impío y enemigo de Dios, por medio del dinero, redimir un alma pía y amiga de Dios, y por que no la redimen más bien, a causa de la necesidad, por gratuita caridad hacia esa misma alma pía y amada?

  85. 85.                       Del mismo modo: ¿Por qué los cánones penitenciales que de hecho y por el desuso desde hace tiempo están abrogados y muertos como tales, se satisfacen no obstante hasta hoy por la concesión de indulgencias, como si estuviesen en plena vigencia?

  86. 86.                       Del mismo modo: ¿Por qué el Papa, cuya fortuna es hoy más abundante que la de los más opulentos ricos, no construye tan sólo una basílica de San Pedro de su propio dinero, en lugar de hacerlo con el de los pobres creyentes?

  87. 87.                       Del mismo modo: ¿Qué es lo que remite el Papa y qué participación concede a los que por una perfecta contrición tienen ya derecho a una remisión y participación plenarias?

  88. 88.                       Del mismo modo: ¿Que bien mayor podría hacerse a la iglesia si el Papa, como lo hace ahora una vez, concediese estas remisiones y participaciones cien veces por día a cualquiera de los creyentes?

  89. 89.                       Dado que el Papa, por medio de sus indulgencias, busca más la salvación de las almas que el dinero, ¿por qué suspende las cartas e indulgencias ya anteriormente concedidas, si son igualmente eficaces?

  90. 90.                       Reprimir estos sagaces argumentos de los laicos sólo por la fuerza, sin desvirtuarlos con razones, significa exponer a la Iglesia y al Papa a la burla de sus enemigos y contribuir a la desdicha de los cristianos.

  91. 91.                       Por tanto, si las indulgencias se predicasen según el espíritu y la intención del Papa, todas esas objeciones se resolverían con facilidad o más bien no existirían.

  92. 92.                       Que se vayan, pues todos aquellos profetas que dicen al pueblo de Cristo: “Paz, paz”; y no hay paz.

  93. 93.                       Que prosperen todos aquellos profetas que dicen al pueblo: “Cruz, cruz” y no hay cruz.

  94. 94.                       Es menester exhortar a los cristianos que se esfuercen por seguir a Cristo, su cabeza, a través de penas, muertes e infierno.

  95. 95.                       Y a confiar en que entrarán al cielo a través de muchas tribulaciones, antes que por la ilusoria seguridad de paz.

Wittenberg, 31 de octubre de 1517

Postulados generales del  luteranismo

El pensamiento de Lutero se basa en el concepto de la justificación por la fe, que negaba cualquier teoría romana u ortodoxa respecto a los méritos personales aplicables a la salvación, además de rechazar completamente la mediación de los santos/vírgenes y veneración de las imágenes. Lutero denunció la venta de indulgencias y la obtención de los perdones a cambio de bienes, así como la venta de cargos eclesiásticos, prácticas que por lo tanto son rechazadas en la iglesia luterana.

El luteranismo rechaza la primacía y autoridad romana del papado como institución divina. Niega la tradición dogmática de la existencia del purgatorio. El movimiento protestante iniciado por Lutero afirma el valor único de las Escrituras y la supremacía de la fe en Jesucristo. Lutero desarrolla la doctrina del Sacerdocio Universal, en donde afirma que las Escrituras pueden ser entendidas por todos los creyentes y que cada uno puede examinarlas libremente gracias a la creación de la imprenta. Según Lutero, todos los creyentes son sacerdotes en virtud de los sacrificios espirituales de un corazón arrepentido en oración.

Las ideas básicas de la teología luterana, que suelen concordar en su gran mayoría con la fe evangélica, se sintetizan en cuatro fórmulas latinas:

  • 1. Solo Cristo : El único fundamento de la fe es Jesucristo. “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Corintios 3:11). “Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (1 Timoteo 2:5)

  • 2. Sola gratia (La Gracia sola): Cristo es el único que puede justificarnos. Las obras, incluidos los ritos eclesiales y cualquier otro tipo de esfuerzo humano, no son la causa de la salvación del hombre. Cristo murió por nosotros y a través de Él, por medio de la fe, somos salvos, para que nadie crea que fue salvo por su propio mérito, ni para que se glorifique de sus propias obras. Por lo tanto, la salvación es obra de la sola gracia de Dios.(Efesios 2:8-10)

  • 3.Sola Scriptura (sólo la Escritura): La única fuente de revelación y norma de vida son las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.

  • 4.Sola fide (sólo la fe): La fe es lo único que, mediante la gracia de Dios, nos salva. Ninguna obra puede salvarnos, sino sólo la fe. Dice el apóstol Pablo: “Porque en el Evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.” (Romanos 1:16-17)

Es importante señalar que la doctrina del luteranismo es esencialmente distinta y contrastante al catolicismo romano, y que a su vez, guarda algunas diferencias con el actual movimiento evangélico.

  • 1. Sacramentos: Para los luteranos Cristo instituyó dos sacramentos: el Santo Bautismo y la Eucaristía o Santa Cena (con una concepción distinta a la del catolicismo, la Unión Sacramental).

  • 2. Imágenes: En contra de lo que normalmente se puede pensar, los luteranos, si bien no son tan afines a la imaginería religiosa como los católicos romanos, sí permiten las imágenes como medio de enseñanza.

  • 3. Liturgia: Los luteranos tienen una liturgia histórica proveniente de la Misa pre-tridentina y en casi todos los casos es más conservadora que la católica romana. En algunos casos, no obstante, se puede apreciar cierta similitud en los cultos o reuniones con las formas contemporáneas de las iglesias evangélicas de hoy en día.

  • 4. Vestimentas y costumbres: En contraposición con el catolicismo y en total concordancia con el mundo Evangélico, los pastores o ministros pueden contraer matrimonio, pueden ejercer actividades económicas lucrativas en favor propio o de la iglesia. Una característica que se conserva del catolicismo es la vestimenta que emplean los líderes espirituales, que es parecida a la de la Iglesia Católica.

Por muchos aspectos,   de Lutero y de los  luteranos en sus diversas formas, difiere sustancialmente el calvinismo en sus múltiples expresiones. Sin embargo el Movimiento Evangélico actual se ha disgregado por vertientes contraria a toda teología seria que se desprenda de estas raíces del Protestantismo;  y sobre todo en el movimiento amplio del Pentecostalismo se ha cobijado un tipo de ‘cristianismo’ que ha rebajado los conceptos básicos de esta sana discusión y práctica, para introducir aspectos de apostasía muchas veces mundanas y oportunistas que se separan abruptamente de toda vertiente comprensible y coherente con los Evangelios.

————————————————————————————————-

El Movimiento Pentecostal

El pentecostalismo es el nombre con que se le conoce al conjunto de iglesias y organizaciones religiosas que recalcan la doctrina del bautismo en el Espíritu Santo y la preeminencia del Espíritu Santo sobre la fe del creyente.

 El Movimiento Pentecostal, como también se le conoce, carece de un dirigente mundial debido a las diferentes creencias y opiniones sobre doctrinas, prácticas y liturgia que hay entre las distintas organizaciones religiosas pentecostales. Los cristianos pentecostales de hoy afirman, por ejemplo, entre otros aspectos, que la práctica de hablar lenguas desconocidas en sus momentos de éxtasis espiritual se produce por voluntad del Espíritu Santo,  y que las personas que viven dicha experiencia pueden expresarse en lenguas angélicas o humanas que no les son propias, y pueden o no ser entendidos por aquellos que lo escuchan. Se trata de un caso de glosolalia (del griego γλώσσα (glossa), lengua, y λαλώ (lalô), hablar).

Los términos “pentecostalismo” y “pentecostal” se derivan de Pentecostés, una celebración judía, también llamada la Fiesta de la Primicias, y que en griego es pentēkostēs. Este acontecimiento conmemora el descenso del Espíritu Santo sobre los discípulos de Jesucristo, como se describe en el capítulo dos del libro de Hechos de los Apóstoles.

En la actualidad, el pentecostalismo tiene cinco corrientes importantes: el pentecostalismo histórico, el pentecostalismo clásico, el pentecostalismo unicitario, el neo pentecostalismo y la renovación carismática – no católica.

Una iglesia pentecostal puede trabajar de forma independiente o estar afiliada a una organización religiosa, ministerio o apostolado de mayor cobertura. Los ritos, prácticas y costumbres dependen de la corriente con la cual se identifique.

 Las iglesias católicas que vivieron el impacto de la Renovación Carismática católica no se consideran a sí mismas como pentecostales, ya que esa renovación no provocó una división de los católicos, sino únicamente condujo a una transformación de la forma del culto católico, sin mayores efectos importantes en el tiempo; culminando de hecho en ‘otro ’movimiento Mariano’ del catolicismo. Mientras que los Carismáticos evangélicos no han tenido un desarrollo propio, confluyendo y confundiéndose en el Pentecostalismo y sus diversas formas de culto.

Verdades Fundamentales del Pentecostalismo

A pesar de las diferentes corrientes del Pentecostalismo y de la diversidad de organizaciones religiosas que hay entre ellos, se puede decir que mantienen cuatro verdades fundamentales que las unen en cuanto a doctrina. A continuación se mencionan:

  • Jesucristo salva. Las iglesias pentecostales creen en la salvación como un don o regalo recibido por Gracia obrando únicamente a través del sacrificio de Jesucristo en la cruz, y el cual se recibe solo por fe.

  • Jesucristo bautiza con el Espíritu Santo. La doctrina que distingue a los pentecostales de las demás iglesias es el énfasis que le dan al bautismo del Espíritu Santo. Junto a esta doctrina se aceptan las manifestaciones del Espíritu  como las señales, prodigios, milagros y dones que son para la edificación de la iglesia y testimonio a los no creyentes.

  • Jesucristo sana. Las iglesias pentecostales creen en la curación divina –milagros- como una promesa de Jesucristo y como un efecto de su sacrificio en la cruz. Muchos pentecostales han experimentado curaciones en sus cuerpos a través de la oración y de la fe.

  •  Jesucristo viene. La escatología pentecostal se centra en el pronto regreso de Jesucristo a la tierra, dividido en dos grandes momentos: el arrebatamiento de la Iglesia de Cristo y el regreso de Jesús  después de la Gran Tribulación. Las iglesias pentecostales no proclaman fecha alguna para este suceso, sino que alientan a sus creyentes a vivir en consagración, santidad y trabajo cristiano.

Creencias Generales

De igual forma, muchas iglesias pentecostales y organizaciones religiosas comparten las mismas creencias con respecto a diferentes temas:

  • La Biblia

Los pentecostales creen que la Santa Biblia es la palabra inspirada por Dios e infalible y autoridad suprema;  la consideran como su regla de fe y conducta. Creen que el Espíritu Santo influyó de manera sobrenatural sobre los escritores elegidos de manera divina para escribir exactamente la revelación de Dios a la humanidad;  por lo tanto las Sagradas Escrituras son confiables, fieles y palabras de verdad. La inspiración divina terminó con el último libro de la Biblia, es decir el Apocalipsis. Las versiones bíblicas usadas varían según el idioma y pueden ser elegidas por los dirigentes de cada una las iglesias u organizaciones o a voluntad de los creyentes. Muchas iglesias pentecostales hispanas prefieren usar la versión Reina Valera 1960, y otras han escogido usar la Lenguaje Actual.

  • Dios

Los pentecostales se consideran monoteístas pues creen que hay un solo Dios verdadero, creador de todo lo que existe. Sin embargo existen dos grandes corrientes entre los pentecostales que difieren en esta creencia: Los pentecostales trinitarios y los pentecostales unicitarios

  1. Los pentecostales trinitarios. Como su nombre lo indica estos pentecostales creen en la Santísima Trinidad. Creen que en la divinidad se encuentra el Padre que es Dios, el Hijo que es Dios,  y el Espíritu Santo que es parte indivisible de Dios;  pero no son tres dioses separados  sino un solo Dios en tres personas divinas. Aunque la palabra trinidad no aparece de manera literal en la Biblia, este grupo de pentecostales utilizan e interpretan diversos versículos de las Sagradas Escrituras para afirmar su doctrina. Creen que durante el bautismo en agua de Jesús se revela la trinidad divina,  y que cuando Él dio la gran comisión mandó bautizar en nombre de los tres miembros de la divinidad. La gran mayoría de los pentecostales conocen al Padre como Jehová, al Hijo como Jesucristo. Sin embargo este punto no es unánime, la Divinidad de Cristo es quizás el aspecto menos claro en las doctrinas Pentecostales. 

  1. 2.      Los pentecostales unicitarios. Estos pentecostales creen que Dios es una persona únicamente, que se reveló de diferentes formas a través del tiempo. Creen que los títulos Padre, Hijo y Espíritu Santo se aplican a la misma persona y no son tres diferentes personas. Creen que Jesús es la última gran manifestación de Dios en esto últimos tiempos. El pentecostalismo unicitario deriva su nombre distintivo de la doctrina de la Deidad o naturaleza de Dios, que es popularmente conocida como la doctrina de la Unicidad Esta doctrina establece que hay un Dios, un espíritu singular que se manifiesta él mismo de muchas maneras diferentes pero que principalmente se manifestó en carne para redimir a la humanidad. Mantiene una marcada diferencia al dogma de las tres “personas” distintas y eternas postulado por la teología trinitaria. Los creyentes de la Unicidad se bautizan en el nombre de Jesucristo, conocido comúnmente como el bautismo del nombre de Jesús, en lugar de utilizar la fórmula trinitaria.

 El pecado del ser humano

Los pentecostales al igual que muchas iglesias protestantes creen que el ser humano fue creado perfecto, inocente y con libre albedrío; sin embargo, voluntariamente desobedeció el mandato de Dios al comer del árbol de la ciencia del bien y del mal y adquirió un estado pecaminoso trayendo consigo a la muerte, las enfermedades, el sufrimiento y su condenación eterna. Cuando el ser humano pecó se dio cuenta que estaba desnudo y comenzó a tener miedo y temor. Creen que Satanás es también uno de los principales causantes del estado actual del ser humano. Sin embargo cuando Dios castigó a la serpiente antigua, a Eva y a Adán, les prometió que algún día de la simiente de la mujer saldría el Salvador del mundo que los redimiría del pecado: Jesús.

 La salvación del ser humano

Los pentecostales creen que la única manera que tiene el hombre para salvarse del castigo eterno es ejerciendo fe en Jesucristo y pidiéndole que él perdone sus pecados, lo que ellos conocen como aceptar a Cristo en el corazón. De esta manera la persona pasa de muerte a vida y adquiere privilegios como el ser llamado un hijo de Dios, ser coherederos de las bendiciones espirituales de Cristo, estar sellados con el Espíritu de Dios, tener paz y comunión con Dios, adquirir la santificación, vida eterna y la resurrección. La gran mayoría de los pentecostales creen la salvación es por Gracia y no por obras. La única manera de obtenerla es creyendo con fe.

Mantienen en su mayoría la doctrina Arminianista de la salvación que está en contra de la doctrina calvinista de la predestinación. Los pentecostales creen que la salvación es universal y por libre elección; todas las personas pueden ser salvos, cada uno es libre de elegir el lugar en donde pasará su eternidad; la Gracia no es irresistible, pues el hombre siempre tienen perversidad en el corazón. Además, la salvación puede perderse, pues cuando el cristiano vuelve al pecado y muere, la seguridad de la salvación se pierde y lo más probable es que pase la eternidad sin Jesucristo.

La santificación del ser humano

Los pentecostales creen que esta labor le corresponde al Espíritu Santo, pues éste le ayuda al ser humano a separarse de lo que ellos llaman mundanalidad,  y así consagrarse a Dios viviendo en un estado de pureza. Creen que es por Gracia y el hecho de que acepte a Jesús como su Salvador personal puede ser llamado santo. Existen términos relacionados con la santificación como la consagración, separación del pecado y purificación. Los diversos grupos pentecostales difieren en cuanto a si es progresiva o al instante; únicamente están de acuerdo en que es una labor realizada por el Espíritu Santo. Los pentecostales creen que la santidad se manifiesta a través de la comunión con Dios y con los hermanos en Cristo, por medio de la obediencia hacia el Espíritu Santo, lectura de las Sagradas Escrituras, sujeción a los mandamientos de Jesucristo y al dar testimonio y predicar el Evangelio de Cristo

Para los pentecostales, cualquier cristiano puede ser llamado santo, pues es sinónimo de bueno, piadoso o separado de lo mundano. También creen que sin santidad no podrán ver a Dios Padre,  y por lo tanto entrar plenamente en el Reino de los Cielos. Los cristianos, dicen,  hoy en día no pueden alcanzar la perfección, pues el hombre está sujeto a luchas internas, y  sin embargo a través de Cristo puede obtener la victoria.

El bautismo del Espíritu Santo

Los pentecostales creen que el bautismo con el Espíritu Santo es una promesa de Dios para todos los cristianos con el fin de capacitarlos para predicar el Evangelio con Poder: realizando milagros, prodigios y señales con la ayuda de Dios. Creen que es una experiencia posterior a la regeneración. Es también llamado llenura del Espíritu Santo, recepción del Espíritu o derramamiento del Espíritu Santo.

Un gran grupo de pentecostales creen que la evidencia inicial de haber recibido el bautismo con el Espíritu Santo es el de hablar en lenguas, mientras que otros creen que el Espíritu Santo se manifiesta de diferentes formas en las personas tales como la risa o mucho llanto como lo enseñan los neo pentecostales. Esta característica se ha convertido en sinónimo de evidencia, y ha constituido casi una señal o marca de la fe, y ya no una probabilidad de la fe. Los Cultos Pentecostales han llegado a ‘exigir’ estas manifestaciones como identificación de su condición, llegando al punto incluso de ‘imitar’ estos estados, e inclusive publicitar los ‘milagros’ como llamado para la masividad. Y es la ‘masividad’ otro aspecto que ha movido a los pentecostales, pues muchos de éstos ven en la ‘masividad’ una comprobación de Dios sobre sus ministerios. Estos ‘requisitos’ ha derivado en un punto polémico: la necesidad de sostener los cultos masivos y ‘milagrosos’ con gran poder financiero.

El bautismo con el Espíritu Santo puede ser anhelado tanto por hombre y mujeres sin importar la edad pues el único requisito es haber nacido de nuevo en Cristo. Algunos de los resultados del bautismo con el Espíritu Santo es la capacitación espiritual y sobrenatural para tener los dones del Espíritu Santo, deseo ferviente de buscar a Dios, de predicar el Evangelio de Jesucristo, de alabar a Dios y más oración. Así mismo se da más rápidamente el fruto del Espíritu de amor, gozo, paz, paciencia, bondad, mansedumbre, templanza.

Para recibir el bautismo con el Espíritu Santo se debe llevar una vida en santidad, un anhelo ferviente por recibirlo teniendo en mente el propósito y el fin que es predicar el Evangelio de Jesucristo. La persona debe estar libre de todo tipo de pecado y debe evitar contristar, apagar, mentir resistir u ofender al Espíritu Santo. Debe eliminar todo conformismo y apatía, así como adquirir conocimiento sobre la personalidad y obra del Espíritu Santo.

Bautismo en agua

El bautismo en agua es considerado un sacramento, pues dicen, que está estipulado en la Biblia por Jesucristo. El bautismo que practican los pentecostales es por inmersión y únicamente pueden hacerlos las personas “salvas” por Jesucristo. El bautismo está relacionado con el perdón, la unión con Jesucristo, hacer discípulos y tener un verdadero arrepentimiento. Algunas iglesias la consideran como un requisito para la salvación y otras como una muestra de fe del nuevo nacimiento, purificando su conciencia y como un símbolo de la resurrección con Cristo. Su importancia radica en que Jesús puso el ejemplo del bautismo, mandó que las personas fueran bautizadas en agua y la iglesia primitiva no consentía que los nuevos creyentes permanecieran sin bautizarse El bautismo puede ser realizado por los pastores o misioneros. El bautismo en agua puede ser realizado en bautisterios, playas, lagunas, piscinas o en lugares en donde exista agua limpia. En cuanto a en nombre de quien o quienes se debe bautizar existen dos vertientes: La de los pentecostales trinitarios y la de los pentecostales unicitarios. Los primeros, bautizan en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y los otros bautizan únicamente en el nombre de Jesucristo.

En cuanto al ritual, los candidatos a bautizarse por lo general toman clases pre bautismales y en otras regiones únicamente es requisito ser salvos por Jesucristo. Deben hacerlo por su propia voluntad, aprender a discernir entre lo bueno y lo malo, oír la palabra de Dios, recibirla, creerla, arrepentirse y confesar sus pecados. Pueden o no ir vestidos de blanco y la cantidad de personas a bautizarse puede variar. Mientras van entrando al agua los otros feligreses van entonando cantos cristianos. Posteriormente son presentados a la congregación o se hacen miembros oficiales de la iglesia.

La sanidad divina

Los pentecostales creen que la sanidad divina es una promesa y privilegio de todos los cristianos, pues al morir Jesucristo en la cruz del Calvario se llevó todas las enfermedades y dolencias del mundo. Se basan en diversos versículos de la Biblia tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento,  tales como los libros de Isaías y Jeremías; creyendo así que  Dios trae sanidad y medicina para quien clama a él. Creen que la promesa de la muerte del Mesías y las palabras mencionadas en Isaías 53 donde Dios dice que Cristo se llevaría las enfermedades y dolores en la cruz no solamente son para el pueblo de Israel sino también para Su iglesia. Los pentecostales dicen que la sanidad es integral, pues involucra tanto al cuerpo, el alma y el espíritu;  además sostienen que este propósito sigue siendo vigente pues creen que Jesucristo no cambia, es el mismo ayer, hoy y por siempre. Los pentecostales dicen que los primeros discípulos de la iglesia cristiana experimentaron muchas sanidades milagrosas, incluso en sus oraciones pedían a Dios que a través del nombre de Jesús y de la mano de los apóstoles se hicieran grandes señales y prodigios entre el pueblo para que creyeran.

Existen diversas formar de sanidad entre los pentecostales. Muchos pastores y evangelistas durante sus campañas evangelistas  realizan actos de sanidad divina sobre las personas ya sea poniendo sus manos sobre los enfermos, haciendo oraciones en el nombre de Jesús o tirando sus pañuelos o sacos sobre las personas para que sean sanadas; hay otras iglesias que practican el ungimiento con aceite sobre los enfermos con el fin de que todos sean sanados. También a los feligreses se les enseña realizar oraciones personales para que Dios actúe sobre las enfermedades y las quite de sus cuerpos. No hay cristianos que posean el don de sanidad y lo puedan ejecutar en todo momento, sino únicamente cuando el Espíritu Santo los usa es cuando pueden ejercer sanidades.

         Este apego, para muchos cristianos no pentecostales, exagerado de la sanidad y de los milagros, pierde la noción más compleja del Libre Albedrío del hombre, el cual sana POR SU FE y por SU FE recibe Espíritu Santo, y no necesariamente por intervención de otros. Tampoco esta creencia acérrima en la sanidad explica la predominancia de la enfermedad, de la vejez y de la muerte en el proceso natural de vida del hombre. Dicho de otro modo: la enfermedad puede ser un modo de corrección, de señal y de llamado para que el hombre discierna sobre el uso de su libertad. Y en la idea de que es la sanidad la clave de la espiritualidad, se pierde la oportunidad de CAMBIAR y de Optar por Cristo precisamente a través de la prueba de la enfermedad y su comprensión Causal.

 La iglesia

La gran mayoría de los grupos pentecostales cree formar parte de la Iglesia de Cristo, pues en el cuerpo hay diferentes corrientes y no tienen problemas con las llamadas iglesias históricas, tales como las iglesias presbiterianas o bautistas, pues se consideran como ramas de un mismo árbol. Sin embargo, a pesar de respetar a estas iglesias, muchas organizaciones religiosas están en contra del ecumenismo pues lo consideran como un intento de Satanás de unir a todas las iglesias en una sola. Existen otros movimientos pentecostales como los Unicitarios que se consideran a sí mismos la restauración de la iglesia primitiva, única y verdadera tachando a los pentecostales trinitarios como herejes y viceversa.

 La mayordomía financiera

Los pentecostales creen que es responsabilidad de los creyentes sostener a la iglesia con sus ingresos económicos que pueden ser diezmos, ofrendas en efectivo o en especie, cuotas y primicias. En muchas iglesias y organizaciones religiosas Protestantes o Evangélicas  el dinero es utilizado para el sostenimiento de los pastores, construcción de iglesias, ayuda misionera, y en otros casos para el auto enriquecimiento de los dirigentes. Y este enriquecimiento de los líderes es aceptado como ‘pago’ por la santidad del pastor.

 Escatología pentecostal

Los pentecostales son el grupo protestante que más predica con respecto a la Segunda Venida de Cristo a la tierra de forma literal. Además tienen otras creencias con respecto a los últimos tiempos.

El arrebatamiento de la iglesia. Es la primera etapa de la Segunda Venida de Cristo. Este evento está relacionado con el regreso de Jesucristo a la tierra para primeramente resucitar a los cristianos que hayan fallecido y arrebatar a los cristianos que estén vivos siendo transformados a cuerpo inmortal y glorioso, evitando estar dentro de los siete años de gran tribulación que habrá sobre la tierra.. El arrebatamiento se dará únicamente en el aire y no podrá ser visto por las personas que se queden en la tierra. Esta creencia se le conoce como pre mileniarismo, pues la iglesia debe ser quitada de la tierra para que pueda ser purificada y el Espíritu Santo, quien detiene al Anticristo hoy en día se vaya juntamente con ella.

La Gran Tribulación. La Gran Tribulación se refiere al evento posterior del arrebatamiento de la iglesia, en donde se manifestará el Anticristo, la Bestia y el Falso Profeta haciendo milagros y maravillas en frente de las personas y proporcionando tres años y medio de paz. Los pentecostales creen que los perdidos serán marcados con el sello de la Bestia, el seis, seis, seis ya sea en sus brazos o en sus frentes. Pasando este tiempo los juicios de ira de Dios serán derramados sobre la tierra a través de las copas de ira y de diferentes plagas. Seguidamente el Diablo juntará a todas las naciones en el valle del Armagedón para destruir al pueblo de Israel, sin embargo según la escatología pentecostal, serán salvados por Jesucristo. El falso profeta y la bestia, serán lanzados al Lago de Fuego y Satanás será encadenado.

La segunda venida de Cristo. Es la segunda etapa de la segunda venida de Cristo a la tierra, en este evento Jesús vendrá a la tierra desde los cielos montado en un caballo blanco con todos sus santos para derrotar al enemigo en la batalla del Armagedón y establecer su reino de mil años sobre la tierra en donde habrá paz, prosperidad y justicia plena. En su venida, vendrá acompañado con sus santos ángeles que serán millares y con los santos de la iglesia arrebatada para juzgar a las naciones con vara de hierro. A diferencia del arrebatamiento de la iglesia esté será visible pues todo ojo le verá. Además Jesucristo será reconocido como el Mesías de Israel.

La resurrección de los muertos Para los pentecostales, la resurrección de Jesucristo es parte importante de sus creencias, pues a través de ella, tienen garantizado la restauración absoluta del estado primero del ser humano que incluía la vida eterna y la comunión con Dios. También a través de la resurrección es vencida a la Muerte, pues lo que ningún hombre logró por si solo, Jesucristo si pudo hacerlo La resurrección de los muertos en Cristo se dará en el arrebatamiento de la iglesia lo que ellos conocen como rapto, basados en 1ra Tesalonicenses 5, donde menciona que Cristo descenderá del cielo y los cristianos muertos resucitarán primero y los cristianos vivos serán arrebatados. Para los pentecostales cuando un cristiano muere tiene una redención temporal pues su alma va a morar en los cielos con Cristo y el espíritu es resguardado por Dios que lo dio, mientras que el cuerpo se hace polvo esperando resucitar nuevamente pero en un cuerpo glorificado, por lo tanto en el arrebatamiento Cristo resucita sus cuerpos para hacerlos inmortales y el alma y el espíritu se volverán a unir para tener así una redención completa basados en 1ra de Tesalonicenses 5:23.

Guerra espiritual. La gran mayoría de las iglesias pentecostales no dudan que haya guerra espiritual entre los cristianos y el Diablo, sin embargo, existen iglesias que enfocan muchas de sus reuniones a hablar sobre estos temas. En todo momento entran en conflicto con los demonios e incluso han creado danzas para ahuyentar los malos espíritus. La mayor crítica de otras iglesias no pentecostales es precisamente que en la exasperación de la doctrina del Demonio y la necesidad de expresar ‘presencia de espíritu’ se cae en juegos de espiritismo y prácticas cercanas a la demonología

Dones espirituales

Para los pentecostales los dones dados por el Espíritu Santo son nueve y tienen diferentes propósitos: Pueden servir para realizar la evangelización con eficacia, confirmar un mensaje de manera sobrenatural, para fortalecer a la iglesia, fomentar un espíritu de devoción, promover unidad y cuidado entre los feligreses y para la guerra espiritual. A continuación se mencionan:

Palabra de sabiduría

Este don, según los pentecostales, es una sabiduría que proviene de Dios y aparece en un momento determinado y ante una situación determinada. Es usado por ejemplo para dar una palabra de sabiduría para guiar a la iglesia, sin embargo, no creen que los eleve a otro grado de sabiduría o que no les permita cometer errores Los pentecostales creen que cuando se tiene este don el Espíritu Santo los guía para actuar apropiadamente en determinadas circunstancias, se aplican los conocimientos correctamente actuando juntamente con el discernimiento. Este don es de mucho provecho al momento de dar consejería, durante las predicaciones o en la enseñanza.

Palabra de ciencia

También conocido como el don de conocimiento la cual revela ciertas cosas que por el conocimiento natural del ser humano sería imposible conocerlas. Los pentecostales creen que este don fue usado por el apóstol Pedro cuando tuvo conocimiento del pecado de Ananías y Safira.  La palabra de ciencia también revela el plan y la voluntad de Dios de manera sobrenatural, así como la comprensión de las circunstancias por medio de revelaciones. También alude al conocimiento de Dios o de las cosas que solamente a Dios pertenecen.

Sanidades

El don de sanidades son actos sobrenaturales sin ayuda humana que curan enfermedades físicas o mentales que puedan existir en las personas. Estos dones de sanidades están disponibles para atender las necesidades de casos concretos y en momentos determinados. Este don no reside en los cristianos pues no pueden sanar a quienes ellos quieren, ni tampoco determinar el lugar ni la manera. Los pentecostales creen que únicamente el Espíritu Santo puede realizar esta labor, es decir se está sujeto a su voluntad

Hacer milagros

Este don altera el curso de la naturaleza de forma sobrenatural con el único fin de darle la gloria a Dios. Sirven para que las personas puedan creer o seguir creyendo en el evangelio, pues es una manifestación del reino de Dios, contrarrestan los poderes de Satanás, demuestra el poder de Dios y la obra redentora de Jesucristo. Los pentecostales recalcan que es mejor fascinar de Dios, quién hace los milagros y no de los milagros en sí. El don de hacer milagros opera juntamente con los dones de fe y de sanidades pues combate contra el pecado, contra Satanás, contra enfermedades incurables y fuerzas que causan ataduras espirituales en los humanos.

Profecía

Son revelaciones de Dios hacia la iglesia o hacia las personas y su fin es edificar la vida espiritual de las personas, instruir por el buen camino, exhortar, advertir, dar ánimo, alertar o comunicar un mensaje del cielo. La profecía no necesariamente tiene que predecir el futuro y a diferencia del ministerio de profeta, el don de profecía es temporal y el Espíritu Santo puede usar a cualquier creyente bautizado con el Espíritu Santo.

Discernimiento de espíritus

Este don consiste en una capacitación para distinguir y probar los espíritus, así como comprobar si es verdad o mentira lo que dicen las personas (si lo que dicen proviene del Espíritu Santo o de la carne). También sirve para detectar que personas no creyentes podrían estar poseídas por espíritus inmundos o demonios y tienen alguna intención de dañar a los creyentes, los líderes o a la misma iglesia.

Diversos géneros de lenguas

Este don se basa en que el creyente que lo recibe pueda hablar en otros idiomas que jamás a aprendido o conocido. Estos idiomas pueden ser humanos o angelicales. Cuando se realiza en público es necesario que haya intérprete pues servirá para edificación de la iglesia; sin embargo cuando es en privado es para edificación del espíritu de la persona.

Interpretación de lenguas

El don de interpretación de lenguas como su nombre lo indica sirve para interpretar el don de lenguas. Muchas personas que tienen este don pueden interpretar maldiciones o hechizos que dicen las personas infiltradas en las iglesias pentecostales en otras lenguas La interpretación de lenguas no constituye una traducción, sino una declaración de su significado.

——————————————————————————————————-

Metodistas

Históricamente, el metodismo se originó en la Gran Bretaña del siglo XVIII y gracias a la vigorosa actividad misionera que desplegó se extendió rápidamente por los dominios del Imperio británico, los Estados Unidos de América y más allá. Originalmente convocó especialmente a trabajadores, granjeros pobres y esclavos. Su teología es claramente Arminiana con un énfasis en el hecho de que la salvación es para todo aquel que la acepte. Su liturgia es muy sencilla y se clasifica, según la tradición anglicana, como propia de la Iglesia baja. Se calculan 80 millones de miembros alrededor de todo el mundo.

Tradicionalmente, el Metodismo ha compartido la postura Arminiana del libre albedrío (creencia cristiana muy anterior a Arminio, pero defendida y sistematizada por él), que se hace posible a consecuencia de la gracia preventiva de Dios, rechaza así la doctrina de la predestinación. Esto lo distingue, históricamente de tradiciones calvinistas como el Presbiterianismo. Sin embargo, en regiones del Reino Unido muy influidas por el calvinismo, tales como el País de Gales, el Metodismo Calvinista permanece hasta hoy, conocido como Iglesia Presbiteriana de Gales. Del mismo modo, debates teológicos más recientes a menudo han traspasado las barreras de las Denominaciones; , de manera que muchas veces, las ramas teológicamente más liberales del Metodismo y del Presbiterianismo tienen más campos en común entre ellos que con respecto a los miembros más conservadores de sus propias denominaciones.

John Wesley no era un teólogo sistemático, aunque los estudios conducentes al ministerio metodista y al cargo de predicador local examinen sus sermones como fuente teológica. Con todo, muchos metodistas están convencidos de que la expresión más popular de la teología metodista se encuentra definitivamente en los himnos de Charles Wesley  desde que el entusiasta canto congregacional se hizo parte del movimiento evangélico, la teología wesleyana echó raíces y se extendió por esta vía.

El metodismo comparte la creencia cristiana tradicional y casi universalmente aceptada en la Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu Santo. En otros términos, esta confesión acepta la Biblia como testigo de la actividad de Dios en la creación, abarcando su intervención misericordiosa en los dramas de la historia, y anticipa la consumación del Reino de Dios. Por otra parte, los metodistas también reconocen los dos sacramentos ordenados por Cristo: Bautismo y Comunión (Cena del Señor).

Es otra posición tradicional del metodismo que cualquier trabajo teológico disciplinado debe involucrar el empleo cuidadoso de la razón. Por la razón, se dice, leemos e interpretamos las Escrituras. Por la razón, determinamos si el testimonio cristiano de alguien es claro. Por la razón, cuestionamos la fe y procuramos entender la acción y la voluntad de Dios.

La doctrina metodista insiste también en que la salvación personal siempre implica la misión cristiana colectiva y el servicio al mundo. La santidad bíblica implica mucho más que piedad personal, el amor de Dios siempre está unido con el amor al prójimo, una pasión por la justicia y la renovación de la vida en el mundo.

En asuntos de liturgia, mientras la mayor parte de los metodistas alrededor del mundo desarrollaba su calendario cristiano de acuerdo al Libro de Oración Común  (liturgia de la Iglesia de Inglaterra), un rasgo distintivo de la Iglesia Metodista Americana fue su observancia de la estación del Reinado de Cristo (Kingdomtide), que abarca 13 semanas antes de Adviento, dividiendo así la estación larga después de Pentecostés en dos segmentos más pequeños. Durante Kingdomtide, la liturgia metodista enfatiza el trabajo caritativo y el alivio al sufrimiento del pobre.

Una segunda señal distintiva de la liturgia metodista es el empleo de los Servicios de Pacto (Covenant Services). Aunque la práctica varíe entre diferentes iglesias nacionales (incluso varía el nombre, en Sudamérica se le suele llamar “Día del Pacto”), la mayor parte de las iglesias metodistas del mundo sigue celebrando cada año la convocatoria de John Wesley a la renovación personal de un pacto con Dios. No es inusual dentro del metodismo que cada congregación celebre un Servicio Anual de Pacto el primer domingo libre del año (o la misma noche de año nuevo), y la Oración del Pacto de Wesley (Wesley Covenant Prayer) todavía es utilizada, con modificaciones menores, durante el desarrollo del servicio. Según algunos, se trata de una excelente pieza de escritura litúrgica, como los siguientes extractos ilustran:

… Cristo tiene muchos servicios para ser hechos. Algunos son fáciles, otros son difíciles. Algunos traen honor, otros traen reproche. Algunos calzan con nuestras inclinaciones naturales e intereses pasajeros, otros se oponen a ambos… Pero el poder de hacer todas estas cosas nos es dado en Cristo, quien nos fortalece.

… Yo ya no me pertenezco sino que soy suyo. Ponme Señor para lo que quieras, ponme el rango de quién tú quieras; hazme hacer, hazme sufrir; déjame ser contratado por ti o ser abandonado por ti, exaltado para ti o humillado para ti; déjame llenarme, déjame vaciarme, déjame tener todas las cosas, déjame no tener nada; libremente y de todo corazón ofrezco todas las cosas a tu placer y disposición…

 – El Metodismo primario enfatiza la razón como fuente de iluminación, y coloca a la Biblia cuan base primordial  para el uso de esa razón. Los postulados de perfección humana y de santidad toman como premisa el hecho de que el Hombres es imagen y semejanza de Dios. El pecado entonces no solo es aquella falta por conciencia de aquello que se trasgrede, sino también las faltas que se comenten sin saber que lo son. Las obras en la iglesia y la vida religiosa son las formas correctas de manifestar y contrastarse con la perfección y santidad-

En Chile

 En el año 1891, se unía a la ahora Iglesia Metodista Episcopal en Chile el “insigne predicador del Evangelio en Chile, Juan Bautista Canut de Bon, el hombre que dio apellido a los evangélicos chilenos”.(popularmente conocidos como ‘canutos’) Ese año también comenzaron los metodistas su obra en castellano, abriendo por primera vez sus sociedades a los chilenos en La Serena, Coquimbo, Valparaíso y Concepción, sin temer a la represión policial, puesto que se había declarado la guerra civil y las fuerzas armadas tenían otras cosas de qué preocuparse.

Juan Canut de Bon era de Cataluña, España. A los 18 años (1865) ingresó en calidad de postulante a un seminario Jesuita en Balaguer (Lérida), y se desempeñó como sastre, pero con motivo de las Guerras carlistas  debió emigrar a Chile en 1871 y ser designado a una residencia jesuita en Valparaíso, sin embargo, en 1871 Juan Canut se retiró de la vida conventual con toda normalidad y orden (solo era un “hermano lego”), probablemente para poder dedicarse al estudio y a su oficio de sastre de manera independiente. Se radica en Los Andes y en 1872 contrae matrimonio con Virginia Robles Aguilar, con quien tuvo tres hijos: Alfonso, Carlos y Barak. Hacia 1880, Juan Canut, ya radicado en Concepción, tiene su primera relación seria con el protestantismo, pues se incorporó a la Iglesia Presbiteriana, llegando a ser ayudante de los misioneros norteamericanos Robert y Eneas McLean. Sin embargo su relación con los presbiterianos no prosperará, y regresará al catolicismo romano en 1884.

Hacia 1890, los misioneros metodistas traídos por William Taylor recorrían Chile de Norte a Sur en busca de angloparlantes, llegando hasta Temuco. De ese modo, en la ciudad de Los Andes, Juan Canut se encontró con el propio William Taylor quien, “según el decir de él mismo, fue el que lo ayudó a convertirse (al metodismo). Inducido, tal vez por el mismo Taylor, se trasladó a Santiago, donde pasó a regentar una escuela y al mismo tiempo practicó la medicina conforme al sistema homeopático.  En Santiago aprovechó las oportunidades de predicar a Cristo a las personas que venían para medicinarse”. Desde entonces la actividad de Canut solo fue en aumento, fue designado para trabajar en Coquimbo  y sus alrededores en 1892.

La capacidad oratoria de Canut pronto atrajo multitudes de chilenos, “los romanistas, enfurecidos, levantaron tal persecución que la vida del señor Canut y su familia hallóse en serios peligros. Una noche, al salir del culto,  él y su familia fueron atacados a pedradas por una turba de gente, viéndose obligados a refugiarse en una casa particular, hasta que llegaron guardianes mandados por las autoridades para protegerlos…”. Fue tan destacado el trabajo de Canut en Coquimbo y La Serena, que se hizo indispensable para la expansión del movimiento en Chile. El sacerdote Jesuita Ignacio Vergara en su libro: “El Protestantismo en Chile” señala que “el dominio de la lengua y el hecho de ser una persona que presentaba muy pocas diferencias con el pueblo, lo hacían especialmente apto”.

En 1893, Canut fue enviado a Concepción, desde donde realizó frecuentes viajes a Los Ángeles, Angol, Traiguén, Victoria y Temuco, señala al respecto G. F. Arms en su libro “El Origen del Metodismo y su Implantación en la Costa Occidental de Sudamérica”: “El señor Canut de Bon era un hombre de talento, enérgico y oraba y predicaba como investido del poder del Espíritu. El hecho que fuese ex-fraile jesuita despertaba en los pueblos mucho interés por oírlo. Los fanáticos levantaron mucha persecución en su contra, pero esto mismo despertaba en la gente mayor interés…”. Tras completar sus estudios para el ministerio en 1894, se le encomendó abrir una nueva obra misionera estable en Temuco. En esa localidad Canut supo organizar una comunidad, y atender además centros de predicación e iglesias en otros pueblos del Sur de Chile, especialmente en Traiguén y Victoria, muchos se sumaron a la naciente Iglesia Metodista Episcopal y la mayoría de ellos se hicieron activos colaboradores de Canut, un verdadero formador de pastores.

Las actividades de Canut pronto arruinaron su salud, así que en 1896 se vio obligado a trasladarse a Santiago, de clima más benigno y con mayor abundancia de médicos que pudieran controlar su estado. Para ese momento, Juan Canut de Bon ya era conocido en todo Chile, y los adeptos populares del protestantismo chileno (metodistas y presbiterianos fundamentalmente) ya eran insultados con el apodo que hasta el presente siguen utilizando: “Canutos”. Juan Canut de Bon falleció el 9 de noviembre de 1896, a los 50 años de edad, de los cuales 25 pasó en Chile, y solo 5 como metodista.

La Iglesia Metodista Episcopal sufre Cisma

El primer cisma importante de los metodistas chilenos se produjo en 1909, siendo el reverendo Willis C. Hoover (estadounidense) pastor de la Iglesia Metodista Episcopal de Valparaíso, en donde, desde 1902, se venía desarrollando un avivamiento local de tipo pentecostal. Ese año (en agosto), la señora Nellie Laidlaw se convierte al metodismo y se declara “profetiza“, en tal calidad, manifestó “posesiones” del Espíritu Santo durante los servicios, causando extrañeza e incluso repudio entre muchos debido al carácter desordenado y tumultuoso de sus expresiones, sin embargo, el pastor Hoover aprobó estas manifestaciones señalando que se trataba de un “bautismo del Espíritu Santo” (doctrina tradicional del metodismo), de manera que Nellie y sus seguidores siguieron adelante hasta tener su primer choque con la policía santiaguina el 12 de septiembre de 1909, ese día, la “hermana Helena” (como se conocería en adelante) había decidido visitar las iglesias metodistas de Santiago para “reprender” a las congregaciones, sin embargo, en las dos primeras iglesias los ministros respectivos le negaron el uso de la palabra durante el culto, de modo que tras el servicio la hermana Helena reunió a sus partidarios fuera de la iglesia para reiterar que ella era un instrumento de Dios e impartir el “bautismo del Espíritu Santo”. Avisado de lo que estaba ocurriendo, el pastor W. Rice, de la Primera Iglesia Metodista de Santiago, solicitó por adelantado resguardo policial para asegurar el orden (la concurrencia en esa iglesia era mucho mayor que en las anteriores) de modo que en cuanto se comenzaron a reunir sus partidarios la hermana Helena fue detenida, lo cual provocó disturbios y desórdenes en la vía pública, señalándose así violentamente el nacimiento de la primera iglesia metodista en Hispanoamérica completamente independiente de los estadounidenses, nacía la Iglesia Metodista Pentecostal.

La Iglesia Metodista Pentecostal de Chile fue una iglesia evangélica chilena que, hasta 2007, estaba conformada por un único corpus organizativo, y que, en ese mismo año, por problemas entre sus líderes y algunos pastores, se dividió en tres entidades: Iglesia Metodista Pentecostal de Chile de Derecho Público, Iglesia Metodista Pentecostal de Chile con Personalidad Jurídica de Derecho Privado (también conocida por Corporación Iglesia Metodista Pentecostal de Chile) y la reciente Primera Iglesia Metodista Pentecostal de Chile, mejor conocida como Catedral Evangélica de Chile.

 

Los Bautistas

Las iglesias bautistas o baptistas son un grupo de iglesias cristianas evangélicas, vinculadas por unas creencias y organización eclesiástica comunes, cuya doctrina distintiva es considerar que el bautismo debe realizarse únicamente a los creyentes adultos (y no a los niños), y que hay que hacerlo por inmersión en agua (en vez de por afusión o aspersión). En sus comienzos como denominación fueron perseguidos tanto por católicos como por otras iglesias protestantes.

El historiador Bruce Gourley esboza cuatro opiniones principales sobre los orígenes bautistas: El moderno consenso de los expertos de que el movimiento tiene su origen en el siglo XVII a través de los separatistas ingleses, la visión de que fue una consecuencia de la tradición anabautista, la visión de perpetuidad que asume que la fe y la práctica bautista han existido desde los tiempos de Cristo, y la visión sucesionista, o “sucesionismo bautista”, que sostiene que las iglesias bautistas existieron realmente en una cadena ininterrumpida desde la época de Cristo.

Los bautistas enfatizan la necesidad de una fe personal y genuina en Jesucristo para obtener la salvación, ponen especial énfasis en el principio de la salvación sólo por Gracia por medio de la fe (aunque consideran que la creencia auténtica conlleva un compromiso inherente con las buenas obras, que es una consecuencia y no la causa de la salvación) y en la Gracia divina para alcanzar la salvación. Además, hacen hincapié en la entrega personal del fiel a Cristo y en su aceptación como Señor y Salvador del creyente.

Con estos requisitos, se considera necesario para ingresar a la Iglesia (como paso de obediencia y no como requisito para obtener la salvación) el bautismo del creyente adulto, por inmersión completa en agua. El bautismo es precedido por una profesión pública de fe en Jesucristo como Señor y Salvador.

Las iglesias bautistas son consideradas como iglesias protestantes, aunque algunos bautistas repudien esta identidad. Diversos desde sus inicios, los que se identifican como bautistas difieren mucho en sus creencias y forma de adoración a Dios, así como en sus actitudes hacia los demás cristianos y su comprensión de lo que es importante en el seguimiento de Cristo.

Principios sustentados

  • El señorío de Jesucristo: este principio se considera vital y del cual depende todos los demás. Como declaró John Smyth en 1610 “Sólo Jesucristo es Rey y Juez de la iglesia y la conciencia”. Muchos bautistas a través de la historia ofrendaron sus vidas por este principio. Además es rechazada toda jerarquía en la iglesia fuera de Jesucristo. La asamblea es gobernada por líderes y siervos al servicio de Jesucristo, guiados por la Palabra y en la orientación del Espíritu Santo  (Mateo 28:16-20; I Corintios 11:3; Filipenses 2:9-11; Efesios 1:17-23; Colosenses 2:8-15).

  • La Biblia es la única regla de fe y práctica: la Biblia es el libro de Dios. Los bautistas defienden que toda la Biblia es palabra de Dios, y en ella Dios revela su voluntad para los seres humanos y que es superior a las tradiciones, las experiencias y el intelecto. Además es la única fuente de autoridad y con ella debería terminar toda discusión teológica. (Hechos 17:10-12; II Timoteo 3:16-17; II Pedro 1:19-21).

Se defiende además que los Libros Deuterocanónicos no fueron inspirados por Dios, dada a las contradicciones encontradas con otros libros como los Evangelios, y además no se observa una instrucción clara encontrada en el resto de los libros.

  • El bautismo del creyente: la práctica del bautismo no comenzó con Juan el Bautista en el río Jordán, sino que era una práctica del pueblo judío para con los prosélitos, y simbolizaba el compromiso de ser fieles a la doctrina y a la Ley del pueblo de Dios. Sostienen que el bautismo es una ordenanza de Dios, que todo discípulo debe obedecer, siempre que sea posible; debe ejecutarse por inmersión, lo cual simboliza muerte con Cristo a la vida vieja y resurrección a la vida nueva. El bautismo, por tanto, debe de ser para personas convertidas y convencidas de la realidad de Dios y de la vida nueva que Jesucristo ofrece. Debe ministrar el bautismo un ministro de la iglesia local. ( Mateo 3:13-17; Romanos 6:4-5; Hechos 8:36,38-39; Efesios 2:8-9; Lucas 23:42-43; I Corintios 1:17; Colosenses 2:12).

  • Libertad de conciencia: la libertad de conciencia es el principio bautista que defiende el derecho que tiene cada ser humano de elegir por sí mismo. Parte de la idea de que este derecho le ha sido concedido por Dios, y por lo tanto, cualquiera que lo viole se estará oponiendo al mismo Dios. Por este principio muchos murieron a través de la historia, cuando la fe era algo impuesta y la interpretación de la Biblia era derecho exclusivo del papa y sus líderes. Los padres de la iglesia declararon: “Queremos creer según el dictado de nuestra conciencia; como entendemos en la Biblia y no por lo que otros digan que debemos creer a ciegas”. Este principio fue un gran aporte al protestantismo en general. (Génesis 1:27, 3:22; Juan 1:12-13, 3:16, 10:27; Marcos 8:34, Romanos 14:3-12).

  • El gobierno congregacional: la congregación local tiene la máxima autoridad y poder de decisión, sin depender de otra iglesia, grupo de iglesias, o persona alguna, para regir su destino. Esta en sí, es la oportunidad que tiene la comunidad de creyentes, para que sus miembros tengan derecho a la participación plena en la toma de decisiones en asuntos eclesiásticos, bajo la dirección del señorío de Jesucristo y según el modelo del Nuevo Testamento. La iglesia en base a su autonomía, decide sobre los asuntos trascendentes y no trascendentes, sintiendo que Jesucristo es la cabeza, las Escrituras, la orientación y el Espíritu Santo su guía, el cual le ha de llevar a toda verdad. Este principio se dice que nació con los anabaptistas en el siglo XVI; y en 1524 fueron publicados algunos artículos que abogaban por el congregacionalismo. John Smyth, más tarde declaró que la misión de los líderes y ancianos era supervisar, enseñar y predicar, pero la palabra final la tenía la congregación. (Hechos 6:1-7; I Pedro 2:9; Efesios 1:22, 4:15).

  • La Cena del Señor: no sólo creen que es una ordenanza, sino que están definidos por los bautistas algunos conceptos teológicos:

  1. No es un sacramento con poder salvífico.

  2. Debe ser para creyentes en plena comunión con Cristo y su iglesia.

  3. No creen en las teorías de:

  • La Transubstanciación: De la iglesia católica, donde los elementos se transforman en cuerpo y sangre de Jesucristo y pueden comerlo literalmente con la bendición del sacerdote.

  • La Consubstanciación: Teoría defendida por Martín Lutero, que plantea que coexisten las sustancias del cuerpo y la sangre de Cristo con las del pan y el vino en la Santa Cena.

  • La Presencia Mística: Teoría de Calvino, parecida a la de Martín Lutero y que planteaba que una gran bendición acompañaba a estos elementos y el cristiano participaba del cuerpo y de la sangre de Cristo.

El reformador suizo Ulrico Zuinglio dijo: “Nosotros nos identificamos con la cena simbólica del Señor”. Este no aceptaba las teorías anteriores, creía que el vino y el pan eran sencillamente símbolos del cuerpo de Cristo partido, y la sangre derramada del Señor por nuestros pecados. Esta cena es una ordenanza conmemorativa para recordar la muerte de Cristo hasta su venida. Los bautistas creen que Zuinglio está en lo cierto y está respaldada bíblicamente. (Mateo 26:17-29; I Corintios 11:23-26).

  • El sacerdocio de los creyentes: este principio se remonta a la época de Martín Lutero en el siglo XV y afirma que todo creyente tiene el derecho y privilegio inalienable de comunicarse directamente con Dios, por medio de Jesucristo, quien perdona los pecados. No es el sacerdote o pastor que debe de perdonar los pecados. Ningún hombre o institución debe impedir que una persona se acerque a Dios. Es el Espíritu Santo quien ayuda para tener comunión con Dios por medio de su palabra. En el Primer Congreso de la Alianza Mundial Bautista en 1905, el Rev. Edgar Youg Mullins expresó en su mensaje: “Todos los hombres tienen iguales derechos de acceso a Dios”. (I Pedro 2:4-5, 9-10; Juan 14:13-14; I Corintios 12:7,12; Hebreos 4:14-16).

  • Separación de la Iglesia y el Estado: Aunque existe una corriente contradictoria, en este punto se puede señalar que así como el hombre tiene dos naturalezas esencialmente: física y espiritual, también deben existir dos gobiernos que respondan a dichas necesidades. Por otro lado, la organización de la Iglesia es políticamente democrática o congregacional, a diferencia del concepto episcopal. En la actualidad emerge una Iglesia participativa que vela por la transformación del Estado y la sensibilidad de los gobernantes para con el Evangelio. Pero no se acepta que el Estado interfiera y decida en asuntos espirituales de la Iglesia. Y se debe obedecer las leyes del gobierno, hasta tanto estas no entren en contradicción con la fe. (Hechos 5:29; Mateo 22:5-22).

  • La Gran Comisión: la evangelización del mundo no es un derecho exclusivo de un sector de la iglesia, como pastores, líderes y diáconos. Esta Gran Comisión de hacer discípulos a todas las naciones, es un derecho y responsabilidad de toda la iglesia. “Cada cristiano debe ganar y discipular a otra persona, como era normal que un profeta ungiera a su sucesor”. (Mateo 28:19-20; Marcos 16:15-18; Hechos 1:8).

Bautismo

El bautismo del creyente es una ordenanza que se lleva a cabo solo después de que el que se bautiza haya profesado que Jesucristo es el Señor y Salvador y haya manifestado la intención de un claro cambio de vida. El bautismo es el símbolo de la purificación de los pecados del bautizado (de que ha sido hecho partícipe de la muerte y resurrección de Jesucristo). Las confesiones de fe bautistas entienden el bautismo como una expresión externa del cambio interno que ya se ha efectuado. Los bautistas enfatizan el bautismo por inmersión completa. Lo imparte el pastor de la congregación, o cualquier otra persona autorizada por la congregación. Este medio de bautismo también es una representación de la muerte, la sepultura y la resurrección de Jesucristo (Gálatas 2:20). El bautismo también se considera la identificación pública de la persona como cristiano y como miembro de esa iglesia en particular y con mucha frecuencia se requiere como criterio al asociarse como miembro con derecho a voto con iglesias bautistas.

Los bautistas rechazan la práctica de bautizar a un recién nacido porque creen que un padre no puede tomar esa decisión de obediencia en lugar de su hijo, sino que lo tiene que hacer él mismo a partir de su uso de razón. Solo una persona en edad de responsabilidad es elegible para el bautismo. Ésta no es una edad específica, sino la edad en que la persona se considera arrepentida de sus pecados y decide entregar su vida a Cristo.

Actualmente la corriente “fundamentalista” (no confundir el término teológico con el uso que de esta expresión se hace recientemente) es considerada la más influyente y de mayor crecimiento en Estados Unidos de América y otros países con fuerte presencia bautista. No es una denominación como tal dentro de las iglesias bautistas, sino una reacción conservadora al modernismo y a la relajación de las costumbres dentro y fuera de la iglesia. Los fundamentalistas se distinguen por su conservadurismo en cuestiones políticas, sociales (rechazo del aborto, la homosexualidad, el divorcio, etc.) y religiosas (practican la llamada “separación bíblica”, rechazando la unión o el ecumenismo con otras iglesias que no esté basado en la fidelidad a las Escrituras).

Según la definición dada en el Congreso Mundial de Fundamentalistas de principios de 1920, un fundamentalista es un creyente “nacido de nuevo” en el Señor Jesucristo que:

  • Considera la Biblia como la única fuente inerrante, infalible y verbalmente inspirada Palabra de Dios.

  • Cree literal y espiritualmente en todo lo que la Biblia dice (y por ello el ejemplo del rechazo al evolucionismo).

  • Juzga todas las cosas a la luz de las Escrituras (la Biblia) y es únicamente juzgado por las mismas.

  • Cree en las verdades fundamentales de la fe cristiana histórica: La Trinidad, la Encarnación (en un sentido de que solo el Hijo de Dios, Jesús, el Cristo, el Verbo, fue hecho carne), el nacimiento virginal de Cristo, la muerte vicaria de Cristo, la resurrección corporal de Cristo, su ascensión al Cielo y su Segunda Venida, el Nuevo Nacimiento mediante la regeneración espiritual de la persona a través del Espíritu Santo, la Resurrección de los hijos de Dios para vida eterna y la de los impíos para juicio final y castigo eterno en el infierno.

  • Procura la fidelidad práctica a la fe cristiana en la vida cotidiana, en el trabajo, en la familia y en la sociedad, y el empeño en predicarla a toda criatura, de palabra y con el ejemplo.

Recientemente, debido al mal uso que los medios han dado al término “fundamentalismo” (de cuño cristiano conservador) los bautistas fundamentalistas han comenzado a llamarse a sí mismos: “conservadores”, “fundamentales” o “Iglesias Bíblicas”.

Algunos de los grupos bautistas más pequeños son devotos de algunas prácticas o doctrinas tradicionales peculiares. Algunos bautistas primitivos practican la imposición de manos después del bautismo así como el lavado de pies, así como hacen algunos freewill baptists. Los bautistas del Séptimo Día insisten en que la adoración bíblica debe ser llevada a cabo el tradicional sabbat (sábado) en vez de en domingo. Los landmarkistas mantienen una comunión estrictamente cerrada donde sólo los miembros de la iglesia pueden participar en la Cena del Señor.

 Los adventistas

En general, el término adventista se refiere a todo miembro de una iglesia perteneciente a una denominación cristiana que cree en el pronto regreso de Cristo (La segunda venida de Cristo). Aunque son varias las denominaciones cristianas que pueden considerarse “adventistas”, habitualmente el nombre se utiliza para referirse a los Adventistas del Séptimo Día o a los Adventistas del Séptimo Día Movimiento de Reforma. La religión se caracteriza por guardar el séptimo día de la semana, el sábado, como día de reposo, tal cual como lo manda Dios en el cuarto mandamiento.

La denominación surgió del Movimiento Millerista en los Estados Unidos a mediados del siglo XIX, y se estableció oficialmente en 1863. Entre sus fundadores se destaca Ellen G. White, cuya extensa obra sigue siendo respetada actualmente por los adventistas.

Gran parte de la teología de la Iglesia Adventista corresponde a las enseñanzas evangélicas, tales como la de la Deidad (Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo), el estado inconsciente de los muertos y la doctrina de un «juicio investigador». La iglesia es también conocida por su énfasis en la alimentación, la salud y el respeto por los animales que es la ordenada por Dios desde el principio de la creación (Génesis 1:29), sus doctrinas las cuales están completamente basadas en la Biblia, su promoción de la libertad religiosa, y sus principios y estilo de vida que los diferencia.

La iglesia mundial se rige de una manera democrática; esto significa que sus miembros escogen delegados cada cinco años para la elección de nuevos líderes, quienes forman la «Asociación General», con regiones más pequeñas administradas por divisiones, uniones, misiones/asociaciones y distritos. Actualmente cuenta con más de 17 millones de miembros, tiene una presencia misionera en más de 200 países y territorios y se diversifica étnica y culturalmente. La iglesia administra numerosas escuelas, universidades, hospitales, clínicas, institutos y casas editoriales en todo el mundo, así como una destacada organización humanitaria conocida como ADRA, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales.

La Segunda Venida de Cristo

Los adventistas del séptimo día creen en una segunda venida de Cristo inminente y visible en todo el mundo, que será antecedida por un tiempo de angustia en el que los justos serán perseguidos, y un Anticristo exhibirá gran poder sobre la tierra Mateo 24. La enseñanza de que Cristo será visto por todos en la ocasión de su segunda venida se basa en Apocalipsis 1:7, que dice: «Todo ojo lo verá»; en la descripción que da Cristo en Mateo 24:27 «Como el relámpago que sale del Oriente y brilla hasta el Occidente»; y en Mateo 24:30 «Todas las razas de la tierra se golpearán el pecho y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo». También se basan en lo dicho a los discípulos y a las personas que estaban en el momento de la ascensión de Cristo registrado en Hechos 1:9-11, que dice que «volverá del mismo modo en que lo habéis visto ir al cielo». Los adventistas creen que este será el momento en el que ocurrirá lo que se describe en 1 Tesalonicenses 4:16, en el que «los muertos en Cristo resucitarán primero».

Los adventistas sostienen diferencias bien definidas en la Biblia sobre la venida del auténtico Cristo y la del Anticristo, dicen, como está escrito en 1 Tesalonicenses 4:17 «seremos llevados con ellos al cielo, sobre las nubes, al encuentro de Cristo», es decir, cuando viene Cristo somos llevados al encuentro con Él en el aire, en las nubes. Por el contrario el Anticristo pisa el suelo y anda por la tierra, y no le ve todo el mundo de forma literal o espontánea, así lo afirmara Jesús en Mateo 24:23-26. Otras diferencias están basadas en Apocalipsis 10:7 y Apocalipsis 11:19, donde dice que “cuando se cumple el misterio de Dios aparece en el cielo abierto el Arca de la Alianza”, donde se encuentran los originales de las Tablas de la Ley de Dios, con las cuales Dios descendió en el monte Sinaí, según Deuteronomio 33:2 «Y vino de entre diez millares de santos, con la ley de fuego a su mano derecha». Sin embargo el Anticristo obrará contrario a la Ley de Dios, violando lo que Dios escribió con su dedo, dice Deuteronomio 10:2 «y escribiré en aquellas tablas las palabras que estaban en las primeras tablas que quebraste; y las pondrás en el arca» y Éxodo 31:18 «Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios».

El Anticristo obrará violando la alianza eterna que hay entre Dios y su pueblo, el Sabbath. Éxodo 31:16,17 «Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó». Ezequiel 20:12,20 «Y les di también mis días de reposo, para que fuesen por señal entre mí y ellos, para que supiesen que yo soy Jehová que los santifico» «Y santificad mis días de reposo, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios».

Por último el Nuevo Testamento deja bien clara la importancia del Sabbath en Hebreos 4:9-11 «Queda, por lo tanto, reservado un Reposo, el del séptimo día, para el Pueblo de Dios. Y aquel que entra en el Reposo de Dios descansa de sus trabajos, como Dios descansó de los suyos. Esforcémonos, entonces, por entrar en ese Reposo, a fin de que nadie caiga imitando aquel ejemplo de desobediencia» y en los últimos días los hijos de Dios guardarán sus mandamientos, Apocalipsis 12:17 «Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo».

Pero antes de que todo esto suceda la humanidad padecerá grandes angustias y catástrofes naturales, como lo son inundaciones, terremotos, tornados, tsunamis, y humanas como son las guerras, las hambrunas, el esclavismo, entre muchas cosas más. También sobrevendrán los juicios de Dios, muchas ciudades que están entregadas a la maldad y a la homosexualidad serán destruidas por fuego, así lo afirman Judas 1:7 «También Sodoma y Gomorra, y las ciudades vecinas, que se prostituyeron de un modo semejante a ellos, dejándose arrastrar por relaciones contrarias a la naturaleza, han quedado como ejemplo, sometidas a la pena de un fuego eterno», también lo dice 2 Pedro 2:6 «También condenó a la destrucción y redujo a cenizas a las ciudades de Sodoma y Gomorra, para que sirvieran de ejemplo a los impíos del futuro». Esto solo anuncia que Cristo se acerca. Los que amen a Cristo se pondrán del lado de la verdad.

Bautismo  

Los adventistas del séptimo día practican el bautismo de los creyentes por inmersión completa, de manera similar a los bautistas. Argumentan que el bautismo requiere consentimiento por entendimiento, y responsabilidad moral. De manera que los bebés solamente son dedicados al Señor, que en realidad es un símbolo de la gratitud a Dios por el bebé, por parte de los padres, la comunidad e iglesia, y de su compromiso de criar al niño en el amor de Jesús. Los adventistas se basan en la Biblia y este libro dice que el bautismo es un nuevo nacimiento hablando espiritualmente; y a través de él testifican su muerte al pecado y declaran su intención de caminar en una vida nueva. El bautismo es símbolo de la unión con Cristo, del perdón de los pecados, y de la recepción del Espíritu Santo, e implica una afirmación de la fe en Jesús y un arrepentimiento de pecados evidente; es una declaración pública del compromiso de la vida del individuo y su entrega a Jesús, por lo tanto comienza una nueva vida en el Señor

Los adventistas creen que la muerte es como lo declara Eclesiastés 9:5– «los muertos nada saben». Esta ideología sostiene que una persona no tiene forma consciente de existencia hasta su resurrección, la cual se dará en la ocasión de la segunda venida de Jesús (en el caso de los justos) o luego del milenio de Apocalipsis 20 (en el caso de los impíos). Esto significa que el infierno no existe en nuestros tiempos presentes, ni existirá después de la segunda venida de Cristo, sino que los impíos serán destruidos para siempre luego del milenio basándose en Apocalipsis 20 (Esa es la muerte segunda de la que habla el texto del Apocalipsis, la verdadera muerte). Infierno viene del griego infer (‘debajo’), por lo tanto el infierno sería lo mismo que el Hades griego, o simplemente, el sepulcro.

Por lo anterior también se oponen a la doctrina del purgatorio, sostenida por la Iglesia católica, que señala que los muertos que no tienen pecados mortales sin perdonar pasan por un estado de purificación antes del Cielo. Sostienen que la Biblia enseña que sólo Dios es inmortal (1 Tim. 6.16) y que los seres humanos, separados de Dios, están sujetos a la muerte. Jesús enseñó que «la muerte es un sueño» (Juan 11.11-14) que termina en una de las dos resurrecciones: una resurrección para vida o una resurrección de condenación (Juan 5.28-29).

Por otra parte, religiones evangélicas sostienen que después de la muerte, el alma se dirige a un lugar determinado dependiendo de si son salvos (aceptar a Cristo como salvador) o no. Los salvos son llevados al «Seno de Abraham» y los no salvos se dirigen al Infierno. Los adventistas no comparten esta posición, argumentando que no tiene base bíblica. Para los adventistas, el tema de la muerte es uno de los engaños satánicos del fin de los tiempos: el espiritismo está ganando terreno debido a que la mayoría de las personas creen que hay vida después de la muerte. Los adventistas consideran a la Biblia como su única regla de fe: en ella no se considera vida después de la muerte; y sólo cuando venga el momento de la resurrección será la vida eterna o la muerte.

  • La administración Adventista es muy cuestionada por el alto salario que tienen la gran mayoría de los empleados, especialmente en los Estados Unidos. Las conferencias y asociaciones administran el diezmo, las ofrendas de escuela sabática, las ofrendas del décimo tercer sábado, también piden 28 sábados de ofrendas en las Iglesias que están bajo su administración, o  sea que de 52 sábados que tiene el año, las Iglesias locales se quedan con 24 semanas de ofrendas.

  • Algunos ex adventistas como Desmond Ford, Walter Rea, Dale Ratzlaff, entre otros, han denunciado que la Sra. White plagio otros libros para escribir los suyos. Lo cual pone en duda la inspiración divina de Ellen G. White.

  • Para los adventistas, la Iglesia católica es la gran ramera del Apocalipsis, y todos los papas de la Historia el anticristo en sí, y ambos serían destruidos tras la Segunda Venida de Cristo, dejando a la “iglesia verdadera” el Reino de los Cielos. Dichas acusaciones vienen de los escritos de White. Esta acusación proviene especialmente de cuando el papa Silvestre I instituyó el domingo como día sagrado cristiano, y no el sábado, pero era otro el contexto de ese tiempo.

  • El hecho de que la Iglesia Adventista tome todo escrito de la Biblia de manera literal y no con un trasfondo psicológico es bastante confuso, como ser el creacionismo y la Segunda Venida, calificando de “engaños diabólicos” todo resto de la evolución.

  • ———————————————————————————————————–

 en Comparación con lo expuesto

Nuestra Doctrina Evangelista- Carismática

Creemos que:

1)      Cristo es el Verbo de Dios Padre, y que la materia (cosas) como la Carne y sus inteligencias fueron originalmente Hechas por el Poder del Verbo, para los fines y Planes del Padre.

2)      Cristo encarna en Jesús para Plan de Salvación del Hombre, el cual yacía Caído debido a la transgresión de Adán y al crimen de Caín.

3)      Cristo es Dios que Viene de Lo Alto, y por Virginidad de un Alma Pura, María, es puesto en la Carne por el Padre a según de su Plan de Salvación.

4)      Cristo posee Poder y Magisterio del Espíritu Santo, y mientras Él estuvo entre los Hombres era Él la Manifestación del Poder santo del Espíritu Madre; y al Ascender nuevamente a su reinado, pudo Él Enviar la Potestad del Espíritu Santo a los Hombres (Hecho de Pentecostés)

5)      Jesús hace lo que el Padre encomienda, y es Cristo en Jesús la representación tangible del Padre Dios; nadie conocía al Padre antes de Cristo, y nadie llega al Padre si no es por Cristo

6)      Jehová, Yavhé y otros nombres que los Hombres dieron a Dios no son ‘únicas representaciones de Dios’ sino ‘nombres’ dados por los Hombres al Alfa y la Omega, el Verbo, el Elohim Mayor: el Cristo Rey y Señor. Cristo Dios es el único Dios de los Hombres y de los Ángeles. El Yo Soy Eterno.

7)      Jesús paga la deuda del pecado generada en la Caída de Adán  y el crimen de Caín: paga por la ‘generación cainita’ que prevaleció a pesar de su rebelión. Paga Jesús una deuda que tenía al Hombre perdido en su pecado, imposibilitado de ascender a Los Cielos, y fuera de toda Gracia. Tal condición de pecado afectaba también  a los Hombres Buenos, a los Abelitas, quienes al morir tampoco accedían al reino sino que ‘dormían el sueño de la espera’ hasta el Día de la Resurrección.

8)      Jesús paga en 12 días de martirio y en su muerte física en la cruz romana.

9)      Cancelada la deuda, y liberado el Hombre de la mácula mortal, Cristo descendió a los abismos, combatió en los infiernos y derrotó a la muerte, quitando toda potestad de los infiernos sobre el paso por la muerte y abriéndolos Cielos para que cada Hombre, desde esos Hechos, recoja el fruto de su propia siembra.

10)  Estos Hechos, más el Descenso del Magisterio y Poder del Espíritu Santo, son aquellos que en su conjunto producen y aseguran La Salvación. Por lo mismo, es apostasía concentrar una salvación que no se entiende ni se explica con la sola muerte de Jesús en la cruz. Para entender y asumir La Salvación se debe entender y asumirla condición anterior a Cristo, el Pago de Cristo y la Redención posterior que Cristo concede.

11)  Desde Cristo y la Salvación concedida Por Gracia por el Padre, y no por mérito u obras de los Hombres, todo Ser NO nace en pecado, sino que SE HACE al pecado. Y Cristo es más que el pecado, y por lo mismo es NECESARIO CONSAGRARSE a Cristo y ya no basta con creer en la cruz y en Jesús.

12)  La teología de la cruz es apostasía, porque santifica un instrumento romano de tortura. La cruz representa precisamente el poder del Mundo en donde Jesús es entregado para limpiar al Hombre del pecado; por ende no es la cruz la que nos eleva, sino es la cruz en donde termina la cárcel del Hombre: y son los Tres Días posteriores y la Resurrección lo que define el proyecto de Salvación del cual el Hombre dispone.

13)  Cristo es la Resurrección y la Vida. Y no es necesario esperar el Juicio Final, como creía Marta, y según Cristo lo aclara antes de levantar a Lázaro: todo el que cree y vive en Él es salvo y tendrá Vida. La resurrección NO es ‘resucitación’ porque ésta es el regreso del alma al mismo cuerpo anterior; y Resurrección es la mutación de Cuerpo Carnal a Cuerpo Espiritual, a según de los estados de gloria que solo Cristo designa y determina.

14)  No hay muerte después de Cristo: todos Vivimos gracias a que Cristo derrotó a la muerte. Y cada uno recoge la cosecha de su propia siembra.

15)  No hay preeminencia del Demonio después de Cristo; la teoría de que los infiernos predominan y están abiertos para recibir a todo Hombre, es negar la Supremacía de Cristo. A los infiernos van solo los Hijos de Perdición, quienes hacen mal en conciencia y no se arrepienten de verdad, y quienes sirven al Mal o se sirven del Mal para beneficios mundanos.

16)  Siendo todos Salvos por la Gracia: el Hombre conserva su libertad, y para entrar al Reino debe aceptar y reconocer la Gracia e incorporarse de pleno en el Plan de Salvación que solo Cristo Dios conduce y guía.

17)  Dios es un Dios de Justicia: y Cristo es la Ley de Dios. Ninguna ley de Hombres o dogmas extraídos de interpretaciones religiosas puede estar por sobre la Calidad Divina y Justa de Cristo, el Señor.

18)  El Espíritu Santo se nos concede por Fe y por Sacramento: por Fe para testimonio tangible de la existencia del Reino de Dios; y por Sacramentos para ejercicio de Magisterio y Poder de Dios entre los Hombres.

19)  Desde Cristo todo Bautizado en edad consciente, adulta, y de responsabilidad, que recibe Sello de Agua para arrepentimiento, perdón y propósito de no volver a pecar;  y que posteriormente recibe Sello de Fuego por Imposición de Manos de un sacerdote con Autoridad para Sellar…es un Consagrado, porque ya no cree según costumbre, propia idea o divinidad cualquiera; sino que ha puesto su Fe en Cristo y se ha dispuesto a ir en Pos de la Voluntad del Padre.

20)  Todo Consagrado en el Bautismo por Agua y por Fuego, en edad consciente, es un Sacerdote bajo la Ley de Cristo.

21)  Bautismo a niños y personas inconscientes de su responsabilidad es apostasía. Por Cristo todo niño y niña son como ángeles,  y sus padres deben resguardar su inocencia y pureza Bautizándose ellos, y no al que es puro ante los Ojos de Dios.

22)  Que el Espíritu Santo en el Sacramento del Bautismo actúa cuan Don de Santidad, y por este Don de Santidad el Consagrado puede ejercer Poder Santo y obtener Sabiduría.

23)  Que Cristo, el Bautismo y el Don de Santidad del Espíritu Santo cumple con un propósito único: conducir, inducir, guiar y dar Luz al Hombre para que ponga por Obra el Designio del Padre Creador.

24)  Santidad es ‘Poner por Obra la Voluntad del Padre’

25)  Por lo mismo: creemos y practicamos ‘La Congregación de los santos’; no la iglesia cuan asamblea de creyentes, sino la Congregación de Bautizados cuyo sentido y Camino es alcanzar, por ejercicio del Sacerdocio, la Voluntad del Padre y poner por Obra Su Designio.

26)  Entendemos que por Espíritu Santo, por Consagración y por herramientas del sacerdocio que inician a adquirirse en el Bautismo, la persona puede Discernir las Escrituras y comprender lo que ES de Dios y lo que estando en ellas es de los Hombres.

27)  Aplicamos un Principio básico de realidad: que antes de Cristo prevalecía una Ley de Vida, y con los Hechos de Cristo se ha instaurado una Ley de Vida diferente. Por lo mismo: aplicar una ley, una fe, una moral, una jurisprudencia actual basados en textos de antes de la Ley de Cristo conlleva a confusión, malas interpretaciones, oportunismos intelectuales y a levantar cultos apostatas.

28)  Nuestra Jurisprudencia se halla basada en Los Evangelios. Y son los Evangelios los que nos permiten una unidad santa con los profetas antiguos hasta Moisés. Y son los Evangelios los que nos ayudan a dirimir qué de lo anterior está vigente hoy, y qué de aquello ha sido sobre pasado por la Ley del Dios Vivo.

29)  Sabemos que vivimos el Tiempo de Tribulación. Y todo nos indica que nos hallamos de pleno en este Tiempo de Vísperas de los Grandes Eventos posteriores.

30)  Esperamos, trabajamos y sembramos el Camino de la Venida de Cristo. No cuan Jesús. No como varón. Sino en Potestad y Poder Divino, Cósmico, Espiritual y Tangible. Y eso nos hace diferenciar a los falsos mesías, y sabiendo esto por Espíritu Santo es que los Consagrados nunca seremos engañados por las legiones del Anti Cristo que actúan en el ‘nombre de Jesús ’haciendo milagros y levantando imperios del dinero.

——————————————————————————————————–

Si esto nos acerca a los pentecostales: entonces somos una forma de pentecostalismo; si esto nos asemeja a lo Evangélicos en algunos aspectos, y nos acerca a los católicos en otros. Si en algo somos adventistas, y por algún lado somos bautistas…o por mucho nos acercamos a los metodistas…De verdad no nos preocupan las tildes o los rótulos. No creemos en el ejercicio del poder político ni en las formas políticas de llevar la fe. Creemos y respetamos la única forma de practicar la Fe: Con COHERENCIA, con VERDAD, con Obras Espirituales y efectos concretos que abren puertas al prójimo…Pero con VIRTUD: Amor como el Padre nos ama; Sabiduría que es la única ciencia de Dios para el Hombre; con Humildad y sin ira o violencia no en el lenguaje, ni en la mente y menos en la acción; con Misericordia, que nos lleva a escuchar a toda Fe en Dios, y aceptar a los Hombres en su imperfección y NO JUZGAR; con Justicia: cuya esencia es la Libertad que el Padre nos concede para Optar,  y por Libertad Optar por hacer parte de su Plan y Reino. Solo el demonio impone, posesiona y castiga. Dios entrega Gracia para que el Hombre opte en libertad, y por Fe llegue a su Santidad.

Somos Carismáticos en cuanto practicamos el Sacerdocio de Poder y Sabiduría bajo el Don del Espíritu Santo.

Somos Evangelistas porque son los Evangelios nuestra propia persona: no hay un evangelio escrito fuera de nosotros….Nosotros debemos SER el Evangelio.

Creemos en la Unidad de la Fe en Cristo cuan Dios Salvador y único conductor al Padre Creador, y en el Espíritu Santo cuan único Magisterio y Poder de Dios en el Hombre por su Fe y Consagración. Todo quienes crean en esto son nuestros hermanos y hermanas, y pertenecemos a la misma Casa de Cristo. No importa la religión, el modo de culto o las costumbres. La Verdad nos hace Libres: y Cristo es la Verdad y la Vida. Y en tal sentido hacemos nuestro mucho de Lutero, gran parte en lo que creyó Jacobus Arminius, y declaramos distancias de Calvino. Y por mucho nos asociamos en la fe a los santos y santas que hicieron, y hacen, parte de la iglesia católica.  Pero al final, de todo: Le creemos a Cristo y seguimos con fidelidad a los santos evangelios.

 Sacerdocio de Congregación Evangelista Carismática-

Doctrina de Gracia

2013 octubre 2
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.6/5 (10 votes cast)

 -Los 24 Principios de Fe que nos Consagran –

Este es el Cuerpo Doctrinario, de Sabiduría, sobre el cual alzamos nuestro Templo.

1)    Dios ES. Existe cuan Ley de Vida independiente de las creencias humanas, de las religiones y de la historia del Hombre. Es Ley en cuanto su Creación posee un Orden Intrínseco de Vida que actúa a según de los grados de inteligencias creadas.

2)    Dios es Espíritu. En cuanto Es Inteligencia Suprema sin forma pero que puede manifestarse en toda forma de su Creación. Espíritu en términos divinos es Vida Consciente de Sí Mismo.

3)    El Hombre posee un Espíritu que es parte, semejanza e imagen, de Su Creador. El Espíritu en el Hombre es Dios en el Hombre. ‘Orar En y Por Espírito al Padre que ES Espíritu’ es la esencia de esta verdad trascendente.

4)    Es ‘Padre’ en cuanto es Origen Creador, Patria, Matriz y Gen sustancial de toda Inteligencia creada. Siendo Dios debe entenderse la calificación de ‘Padre’ como un rol, una calidad, que explica al Hombre que su propia existencia se encuentra ligada a este Origen Primordial.

5)    El Creador no es un ‘Ser similar al humano’  o (como) (solo) algo superior al Hombre. La Creación es infinita, insondable, y posee leyes profundas imposibles de descubrir en su totalidad. El Espíritu Padre es un Creador Consciente de lo que Crea: a eso se llama ‘Plan’. Un ‘Plan’ inconmensurable del cual el Hombre hace parte.

6)    Siendo el Espíritu Padre inalcanzable sin el Poder del Espíritu en la persona, y requiriendo el Hombre ser Gobernado por Su Espíritu para lograr unidad con el Creador: es menester que el Ser Humano reconozca y viva al Espíritu que le habita.

7)    Siendo el Hombre un Ser mental, sensual y carnal, y hallándose éste en un Mundo de Polaridad (Bien y Mal), la tarea vital de convertirse en un Ser Espiritual ha sido, desde los albores de la conciencia humana, una lucha, un combate y la gran cuestión ha resolver.

8)    Desde el Espíritu el Hombre puede llegar a Dios Creador. Pero en el Hombre el Espíritu se confunde con lo mental, con el Alma (sensual-sentidos), con lo carnal y las necesidades del Mundo. La filosofía, la religión, los dogmas, los cultos y procesiones, como los rituales esotéricos y los actos ceremoniales formales son el resultado de experiencias y experimentos fallidos: en donde lo espiritual ha sido vestido de sentidos y animosidades, de intelecto y ejercicio del pensamiento, y de actos externos para mostrar en el cuerpo la supuesta espiritualidad lograda. La unión de sobrevivencia para ejercer Poder Mundano conllevó a que la política se vistiera con piel de oveja: así nacen las religiones. Y el mayor instrumento de lo Mundano, el reino del dinero, opuesto a Dios, terminó por hundir la espiritualidad de la humanidad.

9)    La Caída no es un Hecho acaecido hace miles de años. La Caída se sucede y repite a cada minuto en la vida de los Hombres. Medir lo Espiritual, lo Divino, lo Trascendente desde el Tiempo histórico es otra trampa de la mente artificial. Todo lo Espiritual, Divino y Trascendente NO POSEE TIEMPO, ni está ligado a lo Temporal. El Espíritu NO se mide ni se sujeta al Tiempo, a la edad, al calendario, a los horarios. El Espíritu NO tiene Tiempo. El Tiempo no es ley para el Espíritu.

10)   La Caída es un Hecho que se sucede en cada Hombre: como fue al comienzo con los primeros, así sigue siendo con los postreros. Y si la Caída consiste en favorecer Los Sentidos antes que al Espíritu; la mente artificial ante que la Sabiduría; los Deseos ante que la Obediencia al Plan de Dios; y sobre todo desechar, negar, renegar o desconocer la conexión con el Creador y Su Voluntad escrita en el Espíritu del Hombre…entonces tal Discernimiento y la Opción por Dios, o lo contrario…la ceguera ante el propio Espíritu y la opción por el Mundo, los Deseos, lo Carnal, lo mental y los Sentidos… hacen la diferencia: o Cainita o Abelita. O Hijo de Dios. O Hijo del Mundo. O muertos en Espíritu. O Vivos en Espíritu.

11)    El crimen de Caín sigue siendo hoy el Crimen del Hombre violento y mundano, del soberbio, en contra de los inocentes. Guerras, revoluciones, intimidación, agravios y enemistades, competencias y arribismo, sometimiento y esclavitud, imposiciones e intervenciones que socavan y anulan la libertad concedida por Dios. El crimen de Caín se repite a lo largo de la historia del Hombre que niega la Gracia de Dios.

12)    De que existan ‘muchos tipos de divinidad’… pero Solo un Dios Creador… es un asunto de Espiritualidad y Sabiduría para su real entendimiento. ‘Vuestro padre es Belcebú’. En esta aseveración de JesúsCristo a los sacerdotes hebreos – que no es la única de este tipo-  y en el relato de la rebelión del ‘Ángel de la Mañana’… se enseña que lo Tenebroso posee su propia divinidad, contraria a la divinidad de Luz y de Vida que proviene del Padre. En Génesis y en Apocalipsis nos hablan de los Elohim y de los ‘Señores de los Días’. Cristo aparece cuan Divinidad guiando un Concilio Santo de 24 Santos y Sabios. La primera generación adámica colocada en este Tierra era como ‘un dios’ en comparación a la humanidad que ya existía en este Mundo. Cristo dice a los hebreos: ¿Acaso no está escrito: dioses sois?”.

13)    Juan, el apóstol Apartado por Mano de Cristo, comienza su Testimonio en su Evangelio declarando que Cristo es el Verbo del Padre, co-Creador con éste, y Dios por ser Creación Divina y no humana, no carnal. La encarnación del Verbo Dios en Jesús no rebaja a Dios sino que eleva al Hombre. Por lo mismo: seguir a Jesús sin la Sabiduría y Potestad divina de Cristo, el Verbo… es apostasía, es negación.

14)    El Discernimiento Espiritual, la Sabiduría…no la teología, no la historiografía, no los estudios mentales de las religiones y sus expertos…nos muestran y revelan que Tres Divinidades han venido entre los Hombres por Gracia de Dios: el Krisna; el Buda; y el Cristo. Y estas Presencias e Intervenciones divinas corresponden a un Plan cuyo centro es el Hombre. Primero, la elevación del Hombre de su humanidad básica a su Espiritualidad e Inteligencia superior – Krisna-; segundo, la Elevación Espiritual del Hombre para enfrentar la vejez, la enfermedad y la muerte, y llegar a vivir el estado de muerte para compenetrar su Verdad y su Índole (nirvana o ‘Estado del Buda’) y por este grado de claridad y visión Macro de la Vida y de Sí Mismo se llamó a esa conciencia… ‘iluminación’;  tercero, la superación absoluta de la muerte y la obtención de inmortalidad con el fin de participar en el Plan del Padre en la calidad que cada Espíritu posee- Cristo- .

15)    Estos Tres Estados siguen actuando y verificándose en todo Ser Espiritual: el Hombre mental, carnal, y aprisionado por su Alma (psiquis – Sentidos) e influenciado por el Mundo y sus leyes e imposiciones (que parecen infranqueables y casi imprescindibles- siendo una gran Ilusión-) y que desde tal estado quiere elevarse a lo Espiritual debe enfrentarse primero a su Calidad Humana: Virtudes, Coherencia, Superación de Sí Mismo, uso de su Inteligencia, Discernimiento, Opción, Renuncias…Camino de Vida. Y en este acto Superior, que lo eleva por encima del ‘hombre común’, el Hombre Espiritual asume que para presentarse ante Dios primero debe ser una Persona Integra y de Opciones por el Bien. En este proceso se verifica la Gracia concedida a los Hombres por la acción del Krisna. A esto los Sabios y Santos llamaron ‘El Camino Medio’ (más arriba del hombre común, más abajo que los dioses).

Luego, cuando los asuntos menores ligados a lo carnal, a lo mental y al Alma, y vencido el Mundo y sus imposiciones, han sido colocados bajo la Quietud del Espíritu, influenciados por el Gobierno del Espíritu y Discernidos por las Virtudes Espirituales (no ‘eliminados’…no se elimina la mente: se ilumina; no se elimina la Carne: se convierte en Templo del Espíritu; no se elimina el Alma: si no que se esposa ésta al Fuego del Espíritu (Nupcias); no se elimina el Mundo: sino que se está, existe, en el Mundo pero NO SE ES, no se pertenece, al sistema Cainita) entonces, en esta armonía, se puede Discernir y Vivir la muerte, conocerla, pasar por ella en Meditación, y descender a los Abismos y saber con certeza de aquellos  los demonios que traban el propio ascenso espiritual; se está en grado de abrir ante Sí la razón de la existencia temporal y la vejez no solamente física, sino la propia antigüedad espiritual. Y se puede Discernir las Causas de las enfermedades y el rol que éstas cumplen en la Índole de cada persona y de grupos humanos completos.

Tal Sabiduría yace abierta por Gracia de la Acción Trascendente del Buda. Y recorrido tal Camino, que es Ley Espiritual, independiente que el Hombre sepa que tales características pertenecen a la Gracia del Krisna, o tales otras a la Gracia del Buda…se suceden igualmente. Y muchos nombres le han colocado a estos fenómenos y etapas espirituales, pero todo Ser que lo ha vivido es un Santo o un Sabio que a su vez lo ha enseñado.

Pero el Sentido que Krisna dejó en la Red de Vida del Hombre se activa en todo Ser que inicia su ascenso de hombre común a Hombre Superior; y la Gracia que el Tattaghata Buda dejó en la Red de Vida permite que todo Ser que Medita desde la purificación de las Virtudes -y en Inocencia se entregue a su propia Índole espiritual, confiando en Dios –  logre romper el Tiempo, y alcance el Estado máximo de su calidad espiritual.

Entonces se entiende el Plan de Cristo: de otro modo todo lo que Cristo declara y propone parece una locura imposible de poner en práctica Espiritual.

16)   El Cristo no propone al Hombre ser un ‘buen hombre’ y nada más; ni induce a orar y meditar para llegar a niveles de conciencia, y basta con aquello. El Cristo insta al Hombre a superar la muerte, vencerla, y seguir vivos en Cuerpo Espiritual con mayor Conciencia – Ley de Resurrección– Y reta al Hombre NO a hacer esto o aquello – incluso altamente religioso- sino solamente la Voluntad del Padre. Y para eso Cristo se propone a Sí Mismo cuan Dios Salvador, Dios Guía, Dios de Hombres y de Ángeles.

Mientras que Krisna y Buda declaran que los estados que ellos abren por Gracia de Dios son alcanzables por práctica, por renuncia, por opción superiorel Cristo se propone Él Mismo cuan Conductor: ‘Nadie llega al Padre si no es Por Mí’. Y esto se entiende porque el Camino de Cristo es altamente divino. Su propósito es que el Hombre adámico RECUPERE su condición divina original, y mucho más: que sea un Elohim. Pero va más lejos aún; que el Hombre Espiritual se una al Padre y pase a Vida Eterna. Jamás, nunca, ningún dios, y menos profetas o santos, pudieron abrir una senda tan alta, y tan directa a los Orígenes Santos.

17)    El Mundo y el Hombre mundano han levantado religiones en torno al Krisna; y lo han hecho en torno al Buda; y en el nombre de Jesús se realzó el muro que Cristo destruyó en Tres Días. Y estos mismo Hombres del Mundo dividen a los Hombres por religiones, y hacen e hicieron y harán guerras en nombre de sus religiones y civilizaciones religiosas. Y provocan disidías y litigios por asuntos doctrinarios y por libros, y por autenticidad de su ‘verdad’ que siempre a  los ojos del aquel miope que no se asume imperfecto … es una ‘verdad absoluta’.

18)    El Cainita divide al Hombre por supuestos dioses, por religiones, por países, por terruños y potestades. Dios hizo al Hombre como a un Hijo Único e Igual, y lo puso en este Mundo cuan varón y mujer  para que se amaran y procrearan, y supieran administrar con Sabiduría las Gracias de su Creación. La división en culturas cerradas y en conflicto; la ‘patria’ defendida por armas y ejércitos en contra de otros hermanos que también creen en ‘su patria’ con sus armas y ejércitos; así como la teoría de razas supuestamente superiores, y la existencia de imperios o gobiernos imperiales que someten y condicionan a gran parte de la humanidad…son parte de la Caída que se opone al Plan de Dios. Este Mundo, así caído como está, no es del Reino, y el Reino de Dios no es de este Mundo. Y en este contexto, también las religiones, y sobre todo las instituciones eclesiásticas ligadas al manejo e influencia de la gobernabilidad mundana y de las finanzas,  son parte activa e importante del sistema Cainita contrario al Plan de Dios.

19)   En Cristo se resume TODA la ESPIRITUALIDAD del Hombre. Porque Cristo asume en su Plan todo el Camino abierto para el Hombre. Así como en el camino búdico no es necesario iniciar desde la senda de Krisna:  porque en el Buda se resume y condensa la Gracia de Krisna y la integra a su Gracia; de tal manera también el Cristo condensa y resumen en Su Divinidad la Gracia entera de los dioses previos a él. En efecto, con la meta de Alcanzar la Voluntad del Padre  el Hombre asume a Cristo cuan divinidad Conductora, y su inicio será siempre adquirir las Virtudes que, por ejemplo, Él enseña en el Sermón de la Montaña; la Oración en Espíritu y sin hipocresías; la Bondad del Samaritano; no juzgar y ser persona coherente; Discernir en Paz; no depender del Mundo y del dinero, etc. …Es decir: precisamente aquello que se entiende por superar al ‘hombre común’ y postular a una calidad superior de ser Persona.

Pero  Cristo no se queda ahí: advierte en contra de quienes en base a esta plataforma ‘hacen lo que creen, sienten o piensan’ desde el ego y lo mundano, sin Discernir la real Voluntad del Padre. Entonces llama a un compromiso que se sella en el Acto del Bautismo: por Agua, para sepultar al Hombre común que ya no debe prevalecer; por Fuego (Espíritu) para proponer conocer, entender y obedecer al Espíritu que Vive en el Hombre. Y en este Sello se coloca a Cristo Dios cuan Conductor y Guía hacia la meta de la Voluntad del Padre. Y desde este Sello y Compromiso el Hombre inicia su Consagración: que corresponde a la lucha en los abismos, el viaje a los infiernos para distinguir a los demonios, y la santidad que vence lo mundano y lo bajo del Mundo.

20)    Cristo propone al Hombre: vencer a la muerte, y Transformar su Ser Carnal en Ser Espiritual. Y para esto Cristo Dios vence a la muerte en su principado y arrebata las llaves de la muerte que yacían en poder de los infiernos.

Sin esta realidad no habría Salvación. Por lo mismo es que la teoría exclusiva de que La Salvación se hallaría en la cruz y en la muerte física de Jesús es un modo de negación de La Salvación. Los 12 días de martirio y la muerte física de Jesús en la cruz romana corresponde al ‘pago de la deuda’ contraída por la generación adámica original.

La Caída de los adanes y de los cainitas nunca fueron sancionadas  por Dios, y tales aberraciones debían saldarse: y Jesús paga en 12 días de escarnio y en el calvario de la cruz por la deuda del Hombre. Una vez finiquitada la deuda, culminada la encarnación en Jesús, el Cristo Dios  ejecuta el Gran Cambio en los Tres Días que permite al Hombre tenerlo a Él por Dios Salvador y Conductor, y por Él llegar a la Voluntad del Padre. Y siendo Cristo el Vencedor de la Muerte, solamente Él en su divinidad puede guiar al Hombre al triunfo sobre la muerte mediante la Ley de Resurrección. El Hecho de Salvación: pago de Jesús (martirio y cruz) y Acción Liberadora del Cristo (Tres Días y Resurrección)…están sucediendo ahora… no en el Tiempo, no en fecha de la historia…sucede a cada minuto en la vida del Hombre.

21)    Cristo no cambia, ni salva ‘al Mundo. Cristo Salva al Hombre. Advierte que el ‘Mundo éste lo odia y odiará a Los Suyos’. Cristo cambia la Ley que aprisionaba al Hombre y lo mantenía lejos del Reino y no le permitía acceso a los estados superiores de vida (llamados ‘cielos’). Cristo vence la potestad de la muerte que obligaba al Hombre:  o a dormir el sueño de la espera, o a regresar a la Carne con la misma deuda, o ser presa de los infiernos. Cristo abre las potestades celestiales, cierra los infiernos, y deroga la ley de los abismos. Y desde Su Ley todo Hombre será y es medido por sus Obras, y según cercanía o lejanía de la Voluntad del Padre; y eso solo puede ser medido por Cristo, por ser Él el Dios de los Hombres y de los Ángeles.

22)     El Mundo sigue siendo Cainita, y las potestades tenebrosas prosiguen su influencia mediante los Deseos y Violencia innata del Cainita predominante. Pero la Ley de Vida y los Frutos que cada uno recogerá están bajo plena Potestad de Cristo: el Alfa y la Omega de La Creación… el Verbo. Por lo mismo es que Cristo no llama a cambiar al Mundo, y menos insta a participar de lo mundano y del poder del dinero; sino que enseña y actúa en la Espiritualidad del Hombre, en su Fe activa y coherente, en las Virtudes aplicadas a todo el radio de la Vida del individuo; y llama a entregar Luz a quienes no encuentran este Camino, y guiarlos para que también ellos obtengan su Relación Personal con el Cristo Vivo.

Ni a formar una religión, ni a levantar una iglesia, ni a imponer una curia política para ejercicio de poder mundano; ni para reinados y principados del Mundo, ni para gobierno del dinero y del pecado. Cristo en los Tres Días  levanta el Nuevo Templo:  coloca al Espíritu en el Hombre cuan Altar del Tabernáculo de la Nueva Ley; el Hombre Espiritual es el Nuevo Templo alzado en los Tres Días de Cambios y de Victoria. El Espíritu en el Hombre es el verdadero Gobierno de Cristo. Solo por este Gobierno Espiritual el Hombre alcanzará su divinidad una vez llegue al Padre conducido por el Cristo que es Ley de Vida.

23)    Esta realidad no nos hace más cristianos, o menos cristianos. Reconocer la realidad de los dioses no nos conduce a formar parte de las religiones que se rehacen a tales figuras. Aceptar la Sabiduría de los Santos y Sabios no nos hace religiosos ligados a tal o cual cultura. Porque por Discernimiento Espiritual podemos saber que Dios no posee fronteras, ni lenguaje único, o única Presencia, o libro exclusivo, o pueblo elegido por santidad (sino ‘elegido’ por maldad y para elevarlo a su salvación).

Todos los Hombres somos iguales: porque todos somos poseedores de un Espíritu Original que nos hermana (menos los nacidos por manipulación humana: esos tienen Alma, pero carecen del Espíritu del Creador) Y Dios, siendo Dios, no puede ser restringido en su Potestad y Acción. Y es DEBER de HUMILDAD del Hombre IR, CAMINAR, ASCENDER en Pos de Dios y sus modos de relacionarse con el Hombre. Y es soberbia intentar colocar a Dios a según de la conveniencia o convicción humana. Y es desde esta altura Espiritual que el Hombre de Espíritu obtiene Sabiduría, no conocimiento, sino Sabiduría. Y en Sabiduría no existen los ‘ismos’ religiosos (budismo, cristianismo, taoísmo…etc.), sino la Coherencia de Fe en la Acción de Vida. Los ‘ismos’ dividen y juzgan. Dios no acepta que el Hombre juzgue lo de Dios.  No existe el dios de los cristianos, o dios de los Hebreos, o el dios de los musulmanes. Existe DIOS.

24)    Sabiduría es un nombre de calidad y cualidad del Espíritu Madre. Porque el Espíritu Padre pudo Explosionar con su Luz y Creación por la Gracia del Espíritu Madre, llamado: Espíritu Santo.  Porque es un Origen de Santidad y es la Fuente de todo Misterio;  y por lo mismo el Verdadero Magisterio y el Poder Santo solo pueden venir y ser concedidos por el Espíritu Santola Eterna Madre Sabiduría.

Vencer la psicología de secta

2013 agosto 22
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

Elementos para discernir:  ‘Secta’ ‘Sectarismo’ ‘Religión’ y ‘Camino de Fe’

La psicología de secta posee dos vertientes madres: a) la estructura mental destructiva que en base a una supuesta superioridad se concede la libertad de avasallar con el entorno que no le acepta o piensa en forma diversa; b) la estructura mental de víctima que debe protegerse en un círculo cerrado de ‘iluminados’ que jamás serán comprendidos y que temen a ser exterminados por enemigos x , y quizás algún día rescatados por fuerzas amigas.

La destrucción de la superioridad es una potencia que amalgama con aparente solidez: la sensación de poder y de estar en la verdad aúna de manera acérrima, y cada miembro lucha por demostrar estar a la altura de este predominio. Esto conlleva la disponibilidad al sacrificio. La psicología de la destrucción puede derivar en auto-destrucción.

  La víctima  en su ‘iluminación’ siente que de ser descubierta sería aniquilada: posee intelectualmente certezas esquemáticas inamovibles, y al encerrase y aislarse propone de hecho un modelo distinto al entorno, porque inútil sería tratar de ganar gente común para sus proyectos.

Retazos y vestigios de sectarismo conviven en toda orgánica social humana. Un grado de ‘sentido de superioridad’ se requiere; y algo de ‘victimismo’ hace bien para mantener en alerta a las propias fuerzas.

Lo vemos en los partidos políticos y en la política en general. Y lo comprobamos en especial modo en las Religiones. Por ejemplo, la crítica tradicional de los estudiosos cristianos hacia las corrientes musulmanas reside en esencia en que esta Religión en base al Corán – dicen los expertos cristianos-  posee intrínsecamente el alma sectaria cuyo producto político siempre o casi siempre es violento. Los intelectuales musulmanes, por su parte, critican al cristianismo por tratarse de una Religión Dominante con rasgos imperiales. En ambos casos los detractores usan los referentes del sectarismo para explicar actitudes y propósitos de cada uno.

El sectarismo es un síntoma y un aspecto, un modo y una acción, una idea o doctrina, que no proviniendo (originado) de una secta, sí contiene rasgos sectarios. Por ejemplo: la declaración que reza: ‘somos la iglesia verdadera’; ‘no hay otra religión válida sino la nuestra’; ‘la verdad es nuestra y nosotros somos la verdad’; ‘tal o cual autoridad religiosa es infalible, perfecta … o vicario de… o único representante de Dios, o divinidad encarnada, etc.’ ‘somos la religión de Dios, y el resto son todos infieles’ ‘Cristo formó una iglesia y ésa somos nosotros’ ‘Dios habló por este libro y no hay otra palabra de Dios, ni otro libro’ ‘quién no está con nosotros está en contra y es nuestro enemigo’; etc.  Pero en la acusación de que todo aquello que no corresponde a la tradición de la propia orgánica institucional es…una secta… es donde encontramos la mentalidad avasalladora del sectarismo más fanático.

El fanatismo es el rasgo psicológico que mayormente identifica a un sectario. Se sabe que el fanático es de ideas cortas, y requiere encuadrar a los demás para poder rotular en su mente con quién trata. Funciona con esquemas definidos. Requiere certezas, no tesis o largos tratados para llegar a una opción en conciencia; aborrece el exceso de información. Pide ‘peras’ y ‘manzanas’ y su correspondiente ‘bien’ o ‘mal’ que permita encajonar en su armario mental aquello que es propio y separar esto de todo lo demás que siempre es malo, peligroso o inservible. No tolera argumentaciones dialécticas: prefiere citar párrafos y versículos bien aprendidos, pero jamás discernidos. Odia y rechaza ser ‘analizado’ o que algún mal aspecto de lo aprendido le sea endosado. Busca compararse con lo ‘bueno’ de aquello que aprende sumariamente. Siente subir su adrenalina cuando con sus pares ejercitan el auto convencimiento y riegan sus raíces de perfección. Se irrita y se torna violento, grita y se ofusca, cuando alguien le contradice con argumentaciones cuya base es la propia pero el raciocinio es diverso y hasta lo pone en contradicción. Su propósito no es ‘conversar’ sino imponer, ganar al otro para su causa, o derrotarlo. Siente el llamado a ‘poner orden’ ante cualquiera que aparezca en ‘su terreno y territorio’ porque el sectario siente que lo suyo es su territorio y nadie puede actuar en su terreno (ideológico o físico).

El fanático sectario puede llegar a matar y no sentir remordimiento ni culpa: porque la ‘causa’ es superior a toda moral humana.

El sectario-víctima siente que toda crítica es un ataque, y cualquier referencia que le atañe es una ‘mala intención’ para ocasionar daño. Se inventan complots y contubernios de otros, siempre misteriosos, cuyo objeto es aniquilarlos. Esta permanente sensación de mal y de conspiración permite unificar sus filas y exigir lealtades acérrimas incluso hasta la complicidad en abusos y delitos que se cometen entre los muros sectarios. No son de discutir, de polemizar… todo lo contrario: inducen a que nunca se discuta ni se hable con quienes no son adeptos o simpatizantes, porque es ‘peligroso’ exponer ideas y abrirse a posibles enemigos.

En ambas características hay, debe haber, una figura central: Un líder sectario. Porque el liderazgo democrático, el líder que entrega elementos de crecimiento para que los dirigidos lleguen también a ejercer liderazgo, y la orgánica que apunta a conformar cuerpos de líderes y cabezas de liderazgos que a su vez enseñen y hagan crecer a las personas…no solamente es un buen liderazgo, sino que es el tipo de líder imprescindible. Pero el líder sectario va en la corriente contraria: trabaja para que los demás le sigan, y nunca lleguen a compararse con su exclusiva autoridad; levanta siempre más alta su propia calidad…de maestro a…santo inalcanzable…o divinidad…o perfección humana escaza y hasta imposible. Por ejemplo, cuando Cristo dice: ‘ustedes hagan como Yo Hice’ ‘o ‘Habrán otros que harán cosas más grandes de las que yo hice’ o ‘acaso no está escrito que dioses sois’ o ‘sois mis amigos y les enseño como a mis amigos’…etc. Está oponiéndose a cualquier modo de líder sectario o de liderazgo exclusivista. Él, siendo Dios encarnado, habla con Sabiduría para que todos lleguemos al punto que Él nos enseña y propone. En cierta ocasión vinieron sus discípulos alegando: ‘Mira que hay unos que bautizan y hacen cosas en tu nombre….y no son nuestros’ Y Cristo les contestó: ‘¿Y qué? Si están con nosotros no están en contra de nosotros’

El líder sectario busca la adoración y la veneración, la adulación y la sumisión. Postula a la obediencia ciega y a la ceguera ante los malos actos propios. Debe ser el centro permanente y la razón de ser de la orgánica y de la gente que le sigue. Todo lo que hace el líder sectario…es bueno…es por algo…incluso actos de abusos o reñidos con la propia enseñanza. Todo lo del líder sectario es justificable, y lo malo y  hasta lo pernicioso o pecaminoso debe mantenerse oculto y bien resguardado en su círculo privilegiado. La palabra del líder sectario es superior y está por encima incluso de escrituras que se suponen la base de la fe que se profesa: de los Evangelios, por ejemplo. No hay un plan de enseñanza que esclarezca y potencie la base doctrinaria, sino se crea un propio cuerpo doctrinario que finalmente obnubila y hasta elimina, o deja cuan maniquí en el mostrador, a los Evangelios o bases similares que le dan una supuesta identificación religiosa (finalmente instrumentalizada y no real).

El liderazgo que opta por la secta o el sectarismo- víctima se da sobre todo en las órdenes particulares al interno de grandes Religiones: los legionarios en el mundo católico, por ejemplo. Y este tipo de sectarismo al interno de un Cuerpo Mayor usufructúa del cobijo institucional para crear un modo del todo particular protegido, oculto, que incluso puede convertirse en tumor maligno en el Cuerpo que lo aloja.

Mientras que el liderazgo fanático, destructivo, se mueve de preferencia en forma autónoma, haciendo referencia ideal a religiones o vertientes ya reconocidas, pero estructuralmente independiente de instituciones mayores. Eso se da mucho en el mundo musulmán. En el cristianismo es posible observar este fenómeno en el mundo evangélico. Podemos constatar rasgos sectarios de tipo fanático en pequeñas comunidades Protestantes que son propensas a la violencia, al castigo incluso de sus propios miembros, o al ataque hacia quienes consideran enemigos. Al igual, este tipo de sectas son abundantes entre los ortodoxos hebreos.

No hay una buena Religión que sea a su vez una secta. No. Una Religión abierta, con membrecía libre, con estructuras de formación y de liderazgos claros y públicos, con una Doctrina que desarrolla en coherencia…independiente de sus características  y formas… no es una manifestación sectaria, aún si defiende sus valores, sus ideas, su fe, su institucionalidad. El sectarismo nada asemeja a una buena defensa de sus propias ideas…no. Incluso en la crítica, y en la observación profunda que puede sonar grave y hasta atrevida no hay sectarismo si la argumentación es congruente, razonable, y posible de rebatir o justa de aceptar. Y en la aceptación no hay derrota, y en el desmentido no hay vergüenza.

Por ejemplo, en la argumentación de que hay Apostasía en la iglesia católica no se puede ver allí un rasgo de ataque sectario;  y el católico no puede enroscarse como si lo estuviesen agrediendo, y entonces   acudir al sentido de secta-víctima. Si con argumentación Doctrinaria,  basado en los Evangelios,  hay un discurrir coherente, quizás no concordante, pero que no viola la esencia de la base que nos califica cuan cristianos o seguidores de Cristo… no hay en tal caso  rasgos sectarios;  y quién es llamado a terreno no puede ‘guardar silencio’ o ignorar la realidad expuesta por tratarse de ‘un ataque sectario’… y eso no justifica ‘encerrase en la propia verdad y callar’.  Esta reacción es rasgo de sectarismo…no la crítica…sino lo omisión.

 En la exposición doctrinaria crítica no hay sino Voluntad de Crecimiento y necesidad de alimentar la Buena Doctrina. Los ‘Doctores de la Iglesia’ en los tiempos de los apologetas griegos consideraban este ejercicio de nutrición como algo vital para reforzar la fe. Hoy, una tesis doctrinaria resulta ser una pérdida de tiempo, y responder sería ‘caer en la provocación’. Justamente eso es sectarismo. En la apertura y en la Sana Discusión hay amplitud, democracia y grandeza.

Cuando nos auto calificamos como Evangelistas estamos estableciendo que nuestro sustento Doctrinario y Ley de Fe son Los Evangelios; y no nos identificamos cuan ‘evangélicos’ porque por mucho esta denominación se asocia a iglesias cuya base única es La Biblia en su conjunto;  y derivado de esto no pocas comunidades de esta línea han confluido en una especie de Nuevo Judaísmo.  Entonces, en nuestra observación argumentada sobre la calidad de aquello que conocemos como ‘antiguo testamento’, y la diferencia con los Evangelios:  establecemos que el primero corresponde a una Ley de Vida y a una relación entre Dios y el Hombre condicionada por el Hecho de la Caída y la Trasgresión y la predominancia, cuan Ley, del pecado; mientras que los Evangelios son la Nueva Ley que Cristo nos entrega por La Gracia justamente pagando por el Pecado originado de la Caída y Trasgresión, y ejecutando, en los Tres Días, el Gran Cambio de los estados de la muerte que ya no nos condenan sino que nos abren puertas de vida nueva; y  que nos colocan ante los Cielos y nos permiten no hallarnos hoy bajo la Ley del pecado, sino bajo La Gracia, La Salvación y la Ley de Resurrección. Entonces, exponemos, tratándose de Dos leyes de Vida, dos estados diferentes de Relación con Dios (pudiendo hoy recibir Espíritu Santo y ser Conducidos por Cristo hasta la Voluntad del Padre – hechos imposibles antes de Cristo-)  es que estamos convencidos- como bien lo explica Pablo– que habiendo sido elevados por Cristo nos hallamos bajo una Ley diferente y más alta que la anterior.

Esta certeza nos lleva a que no podamos asumir la Biblia cuan Ley única, sino como DOS LEYES, de Dos Tiempos, que deben ser asumidas en su historia y hechos bien discernidos y congruentes. La jurisprudencia moral, doctrinaria, no puede descansar en Dos leyes y en dos estados de vida diferente. Porque, por ejemplo, la doctrina de Paz de Cristo es contraria a la ley del talión que aparece en el antiguo testamento; el perdón es contrario a la maldición; y la justificación de la guerra y de las riquezas en el antiguo es destronada por Cristo en el Sermón del Monte.  Pero lo que sí Cristo enseña es que la Ley de los Profetas, no el texto actual del antiguo testamento, sino la Ley de Dios y de los Profetas…no pasarán, ni serán cambiados en una coma. Porque cuando Cristo asevera esto no existía el orden bíblico actual, sino las Escrituras antiguas en los papiros del Templo que el año 70 dC fueron quemados por la invasión romana. Y en la reconstrucción de los antiguos escritos hebreos se ha fijado la Línea de los Grandes Profetas y la Ley de Moisés, partiendo del decálogo de Dios, plenamente vigente hoy (los diez mandamientos). Pero al asumir ‘toda la Biblia’ nos encontramos con espeluznantes contradicciones: como masacres, incestos y envidias entre hermanos, y hasta parricidios, adulterios graves como el del Rey David que orquesta la muerte de su General para quedarse con su viuda… Y entonces sí podemos tomar estos relatos en su contexto histórico y sobre todo en su realidad espiritual, cuando el Hombre yacía caído y sin posibilidad de abandonar el pecado. Pero al reconocer que Cristo vino justamente para liberarnos de esta situación, mal podríamos aceptar esta liberación pero seguir apegados a la vieja ley que nos condena.

Ahora bien, cuando esta argumentación, claramente no sectaria, con alguna coherencia palpable y comprobable, la exponemos a los hermanos evangélicos…somos por lo general atacados con todo tipo de epítetos…hasta de secta diabólica…porque el esquema sectario califica de malo a quién no cuadra con su casilla bíblica acérrima. En cambio, una Religión no sectaria daría respuestas serenas y bien argumentadas, sin sentir por esto que está siendo perseguida, ni que debe derrotar al blasfemo, o debe prevalecer sobre el errado. Porque si son Los Evangelios nuestra base de Fe no debieran existir estas contradicciones. Y si somos coherentes a pleno con los Evangelios…muchas de las leyes morales y doctrina del antiguo testamento no serían aplicables. Como por ejemplo sostener la Fe en Cristo y aseverar- como Marta- que al final de los Días, en el Juicio Final, obtendremos nueva vida de nuestros huesos. Cristo respondió a Marta (Hecho de Lázaro) y con eso zanjó una diferencia entre la antigua ley y la Nueva Ley que es Cristo mismo.

El sectarismo odia que le contradigan a su verdad. Una Religión libre y seria no tendrá nunca problemas en cambiar ideas, mejorar su doctrina, revisar sus creencias…sin renunciar a su base de Fe.

La Fe, no la Religión, la Fe es la acción espiritual más libre del individuo. En el sectarismo, y en la secta, NO HAY FE.  Porque la Fe no es fanatismo, y no requiere obligadamente de una Religión asentada, sino de PRACTICA ESPIRITUAL, de VIDA ESPIRITUAL. Y en la secta no existe libertad para ejercer y vivir la Fe. Y en la Religión la fe se institucionaliza hasta el punto de adormecerse y ser conducida por el río de la inercia y la comodidad clientelar.

El sectarismo no enaltece la Fe cuan práctica de Relación con Dios. Una secta nunca permitiría que el individuo alcance su Relación personal con Cristo. Una Religión no incentiva la Fe sino va creando  las fiestas de fe  o las esperanzas en santuarios que permitan desahogos e ilusión de espiritualidad que consientan luego acrecentar la masa de la membrecía a mostrar y lucir cuan capital político.

La clave para distinguir la calidad de una orgánica religiosa es su grado de libertad en el fomento personal de la Fe y de su Vida Espiritual. He ahí la clave suprema para diferenciar ‘sectas, ‘sectarismo’ y LIBERTAD RELIGIOSA. La libertad de la Fe y la posibilidad de sostener una Vida Espiritual que permita una Relación con Cristo para llegar a la Voluntad del Padre, y ser Inducidos por Espíritu Santo, es la llave que nos permitirá diferenciar puertas que asemejan y se confunden, y en el enredo  al final parecieran  lo mismo y al mismo tiempo nada… La Libertad de la Fe es el antídoto, el  anti cuerpo de todo sectarismo, y es lo que dignifica si existe, o empobrece a una Religión cuando esta libertad no es permitida.

 Y si la Libertad de la Fe es base de una orgánica cuyo propósito es alcanzar la Relación con Cristo para llegar al Padre…y ejercer Carismas por Espíritu Santo…entonces,  no tratándose de una Religión institucional de carácter político, tampoco puede ser una secta…quizás entonces sea el Camino Medio que nos entrega la respuesta y soluciones  a los sectarismos extremos que nos apresan y paralizan… y nos vuelven violentos, jueces arbitrarios, inquisidores  e intolerantes.

Y si La Fe y su Práctica Espiritual es una clave de distinción y discernimiento…La Paz es la condición primaria y fundamental para definir la calidad moral de una comunidad de Hombres Libres.

Entre lo humano y lo divino… ¿Qué Hacer?

2013 agosto 9
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

        Sobre esta contextura solida y bien fundamentada es que basamos nuestra propuesta: desde lo que somos y vivimos…para que todos Seamos lo que Dios Llama, y vivamos de acuerdo al Tiempo que nos toca actuar –

 Si tal es la realidad… ¿Qué hacer?

 
-Si el Reino de Dios no es de este Mundo… entonces el dios de este Mundo no es ‘Dios’ ¿Y qué haremos los Hombres?-

Que la tecnología no nos lleve a engaños: seguimos siendo los mismos humanos  que hace cien, doscientos o dos mil años. Nuestro conflicto hoy no dice relación con la posibilidad de bienes materiales, o de aparatos que nos deslumbran, o de la globalización económica… ni siquiera con la crisis climática; porque todo aquello son efectos y no Causas.

La mayor ilusión es aquella de creer que como individuos tenemos posibilidades ilimitadas en la vida, o que nuestra libertad nos concede incluso armar o desarmar dioses. De esta prepotencia  mental provienen las exigencias  y auto- exacciones  que nos van  construyendo cuan seres egoístas, ególatras, cuyos propósitos sublimes son siempre satisfacer aspectos efímeros, deseos insustanciales y empecinamientos siempre pasajeros;  la obcecación que provoca el Deseo – y la Necesidad-  hace que esta quimera – liviana hasta la necedad – se viva como las más enorme meta a lograr,  y el sueño que por fin nos hará feliz el alma.  La exacerbada sobre nutrición intelectual es otro modo de alzar la ‘segura’ personalidad,   en apariencia  poderosa por su saber y títulos a exhibir, y con ello trepar cuan hiedra por los grandes muros mundanos.

El Hombre de este mundo se ha medido por las ‘cosas’ y lo material desde hace tiempo ya: dejar una obra, una pirámide, un edificado, un libro…algo concreto, que se toque, que se vea, que perdure, que marque a otras generaciones. De algún modo todo ser humano busca inconscientemente la permanencia, incluso delegando en los hijos la propia frustración o las malas consecuencias de su  acción; o aspirando a que los herederos sean mejores que su persona. Hay en el humano una necesidad de burlar a la muerte trasmigrando de algún modo en cosas, en actos, en ideas, o en otras personas.

Las religiones intentan ir adecuándose de algún modo a la búsqueda de permanencia que el Hombre va creando en su andar, pero éstas conservan, o tratan de mantener, intacta su autoridad supra mundana  precisamente presentando ante la masa un poder manifestado en ‘cosas’: grandes edificados, riquezas inmobiliarias;  alianza con el poder político; red financiera apta para sostener una estructura idónea  y concordante con los propósitos de predominancia;  curia  con presencia extendida y bien inserta en la realidad local ; masividad imprescindible; influencia cultural  y administración de la educación;  voz y voto en la confección de las leyes seglares… Y tales connotaciones las constatamos en el mundo musulmán, en el cristianismo protestante (sobre todo en Europa), en el cristianismo ortodoxo, en los mormones,  en  el  judaísmo… y  sobre todo en el catolicismo.

De este modo la Necesidad y el Deseo del Hombre del mundo pueden conjugarse con una fe relativa, genérica, que halla su pista de aterrizaje en aquella Institución que ofrece al creyente ser parte de esa masividad imprescindible ( cuyos templos ataviados y de muy cara obra son reconstruidos y mantenidos con dinero de los contribuyentes cuando éstos se caen o deterioran); y el feligrés puede ser partícipe de  ceremoniales pomposos en donde los creyentes  funcionan cuan comparsa en el  rol de oveja, de masa, de asamblea no-activa, de redil, de persona que sigue a su pastor, y que se funde en el montón de devotos girando en torno a una piedra, o cantando himnos, o sentándose y parándose  en un ritual bien orquestado… Y por medio de este giro temporal el Hombre sale de tales eventos con sus deseos intactos, con sus necesidades al viento…  ahora puestas en manos de un dios o santidad que ‘debe’ cumplir con lo solicitado pues de modo contrario el cliente buscará otro templo, otro pastor, otro maestro o Mulá…otra religión. O bien sigue aceptando con sometimiento… y esperanza… el sufrimiento que supuestamente viene de su dios.

La ‘seguridad’ del débil se encona y se hace impertérrita en una ‘pertenencia’ fanática, incondicional e irracional a una religión institucional  que no brinda respuestas, pero que al no exigir coherencia y avance espiritual, sino presencia y ofrenda, permite al cómodo creyente hundirse en la húmeda sensación de protección  que  pudiera brindar también una póliza de seguro…pues se cree que hallándose bajo los aleros de su religión tendrá, por si acaso, un lugarcito en el Cielo…por si éste existiera. Algo así como un seguro de ‘vida’.

Las supuestas ‘grandes causas’ que fueron campanadas de alerta y de guerra en los tiempos de las Cruzadas, o ante los atentados a la fe que significó el paganismo y su ‘respuesta necesaria’: la Inquisición; o las voces que hoy llaman a la ‘guerra santa en contra de los infieles’ desde el mundo musulmán;  o la excusa para la segregación palestina bajo la prepotencia Hebrea cuya justificación ellos la rehacen a la Biblia… son todo un elemento psicológico necesario para sostener el hilo histórico de una religión que debe aunar y religar a la masa en torno a sus patrones humanos;  en una guerra o en ‘la estrategia de la tensión necesaria’ deben haber raíces que defender, deben existir peligros evidentes de los cuales salvarse, y sobre todo debe existir un enemigo en grado de hacer mucho daño o de exterminar la propia existencia. Estas premisas deben darse, o inventarse, pero conforman  la base de todo movimiento de masa dispuesto a morir o sacrificarse por su sagrada ‘causa’. Y finalmente debe levantarse un propósito sublime: la patria, la iglesia, la fe verdadera, la familia, la paz, la democracia, el partido, el reino o el gobierno, la revolución, el socialismo…la libertad. Y en nombre de estos objetivos muchas veces nobles y justos…como la paz, la democracia y la libertad… se levanta la perspectiva de la guerra ‘justa’. (En realidad toda guerra es injusta). Del mismo modo, las grandes religiones han requerido de esta táctica de sobrevivencia, y cada cierto tiempo acuden a esta política de ‘peligro inminente’ para la propia fe que les sirve para unificar filas e eliminar ‘enemigos’. La concepción de la guerra en su sentido de sobre vivencia de Poder es un elemento intrínseco en las religiones con propósitos políticos.

En toda religión con raíces políticas debe existir la ‘estrategia de la tensión necesaria’ como cuerda que nunca debe cortarse: siempre deben haber ‘peligros’ que asechan y que obligan a estar bien unidos y sobre todo obedientes al pastor…como becerros  amenazados por jaurías de lobos; pero también, como compensación e incentivo, nunca pueden dejar de existir propósitos asequibles (mandas, confesiones, procesiones, actos) y que la gente deba sentir cuan propio logro por alcanzar y posible de realizar; deben respetarse los rituales como un ‘fin en sí mismo’; las fiestas  con imágenes que catalizan la creencia milagrosa son útiles, y mientras más supersticiosa es la gente más fiestas y parafernalias se deben calendarizar.

Escapar a esta política que encarcela al Hombre y que prohíbe de hecho su real espiritualidad pudiere hallar una puerta de evasión en otro individualismo: mi propio dios; todos los dioses posibles;  mi libertad para creer o para alzarme como crea y quiera. A siglos de religión política y de cultura religiosa se ha pretendido una fuga hacia adelante rehaciéndose a cuanto maestro exista en los libros, y a cuanta creencia hubo en el pasado, conjugando variedades de divinidades posibles, hasta llegar a declararse dioses por cuenta propia. Y bien es sabido que cuando la crisis  se hace carne y sentimiento, pensamiento y teoría, se producen fenómenos sectarios que no conducen a la liberación sino a una nueva sujeción y cadarzo. Los ‘maestros’,  chamanes, gurús, y encarnaciones de Jesús, o depositarios de mensajes extra terrestres…o simples oráculos de sí mismo… abundan no porque tengan vida propia, sino porque hay una masa de gente que les sostiene, les busca y los usa para hallar en ellos la necesaria pertenencia que perdieron al abandonar a sus iglesias o culturas predominantes.  Pero siguen siendo eclesiásticos, rediles en busca de sus cercos, sus guardianes y sus pastores. Y todo lo que odiaron de su religión lo repiten y calcan en pequeño y en peor, ahora  en agrupaciones sectarias que se alzan por encima del bien y del mal… y de los ignorantes seres humanos que quedan fuera de su círculo ‘elegido’.  Y este fenómeno no se desarrolla solamente fuera de las grandes religiones: al interno de las mismas corporaciones surgen asociaciones sectarias  cuyo único resguardo es la institucionalidad madre que les cobija, pero que a todas luces constituyen una secta sea por su ideología, su liderazgo acérrimo y dictatorial, su incoherencia y sus juegos financieros y de poder que les hace ser un verdadero quiste canceroso colgando de las estructuras que le soportan y toleran.

Las instituciones  religiosas  entonces encuentran en el peligro de la atomización  el argumento para llamar a no extraviarse y volver a la iglesia de siempre…quizás renovada en apariencia, con un lenguaje moderno, con redes sociales y zapatos negros en lugar de rojos, o con orquestas tecnológicas y coros de música actual… mientras que los rebeldes y decepcionados de las religiones tradicionales llaman a no seguir nada parecido a lo que ahora aborrecen. Así, entre los acérrimos patronatos tradicionales y las sectas acérrimas  hay una reciproca inter-dependencia y una mutua utilización y utilidad.

De: el endiosamiento a las cosas… a la religiosidad demasiada mundana… hasta el sectarismo que repite lo peor de los malos entendidos de la fe… hallándonos en un tiempo de crisis amplia, profunda y definitiva… ¿Qué hacer?

 

El Tiempo que vivimos

 
– Plegar el Tiempo es hallar el Punto de Ruptura que abre las puertas del Cielo

El ‘Tiempo’ no es lineal, y cuando uno muere sucede que esa línea de tiempo que creímos una línea con un inicio en nuestro nacimiento y una meta con nuestra hora de muerte, se dobla, como papel, uniendo el punto de nacimiento con el punto de muerte. El ‘Tiempo’ tiende a juntar los puntos de inicio temporal con el fin del ciclo temporal, conformando un ‘tiempo único’ que resume lo esencial, lo trascendental, lo vital, de nuestra existencia; todo el resto, el  día a día, y muchísimos eventos que creímos importantes…se pierden. Solo queda, en este sitio único en donde inicio y final se unen… como hoja que une sus puntas…aquello que Dios designó para nuestra existencia.  Esta realidad la constatamos inexorablemente al momento de dejar este cuerpo y este mundo. Pero ya en la Meditación y en la Práctica de Fe podemos verificar esta verdad que nos cambia el sentido de la vida y separa lo vital de lo intrascendente.

El ‘Tiempo’ de 50,  60, 70, 80 0 90 años de existencia humana que creemos una línea que parte en el nacimiento y culmina en la muerte en realidad son ‘HECHOS’ en su mayoría Internos con algunos episodios externos que siempre culminan en el Interior del sujeto. Eso somos. Esa es la vida realmente. Y tal `línea’ de ‘Tiempo’ no existe: solo queda aquello que uno vino a solucionar, vivir, experimentar, superar, pagar, aprender, enseñar…y trascender. O bien lo contrario: recogemos lo que no supimos vivir, ni pudimos solucionar;  y nos negamos a experimentar, y nunca superamos y fuimos vencidos;  y en lugar de pagar nos endeudamos, y poco aprendimos; y nada enseñamos o enseñamos mal, o todo  lo contrario.

¿Para qué sirve la Fe en Dios? Siendo Humanos con racionalidad e inteligencia podríamos vivir bien en este Mundo y hacer un mejor planeta  solamente siendo Buenos Humanos coherentes con sus buenas razones de vida. Sin embargo no es así. Somos un complejo Ser que puede hacer tanto daño como Bien; y tenemos una capacidad que no es racional y que no se explica solamente con la inteligencia que nos caracteriza: como es discernir aquello que aún no vemos, ni conocemos ni podemos tocar. No hay otra especie en este planeta que tenga tal capacidad o Don.  ¿Es algo que hemos fomentado nosotros mismos gracias a un proceso evolutivo que puede medirse por etapas y tiempos? No. Si fuésemos el producto de la evolución lineal, de acuerdo a nuestro desarrollo bio- genético, estaríamos saliendo recién de las cavernas.  El Hombre es un Ser que ha ‘SALTADO’ sin que éste tenga plena conciencia de cómo este SALTO se ha producido. Y en los dos mil años desde el Hecho de Cristo el Hombre ha tenido ‘Saltos en el Tiempo’ que él asocia a ‘descubrimientos’ o tecnologías que  hacen tangible su desarrollo cualitativo.  Estos Saltos han sido ‘pliegues’ del Tiempo que, como sucede en la muerte el Hombre,  se pueden identificar con un avance, con un hecho o una evidencia…. pero que casi siempre ha resultado un misterio para el observador más profundo, ya que no pocos elementos quedan sin explicaciones lógicas.

Cristo es un punto de inicio, de nacimiento, una partida en la línea de Tiempo, no solamente porque la cultura cristiana establece el quiebre de tiempo calendario  en ‘antes de Cristo’ o ‘después de Cristo’, sino porque Cristo, siendo Dios que encarna en Jesús, realmente quebró el Tiempo.

En lenguaje escatológico  se definen los ‘Tiempos’ de acuerdo a dos factores: Leyes y Generaciones.  Y se entiende por Ley una condición de vida y de muerte: por ejemplo ‘la rueda del eterno retorno’ del Buda constituía una Ley de Vida y de Muerte que sujetaba al Hombre, y era ‘ley’ porque el Hombre nada podía hacer para cambiar esa condición reconocida erróneamente como ‘reencarnación’.  El Krisnha se propone romper la ‘ley de la monada’ para conducir al Hombre a una cualidad Superior de existencia…‘un Salto’.

Las Generaciones son medidas de acuerdo al tiempo de prevalencia de una Ley. Por ejemplo: la ‘Generación de la Caída’ comprende todo el Tiempo y a todas las generaciones humanas que vivieron y pasaron por este mundo entre los Hechos de Adán y el crimen de Caín…y los Hechos de Cristo. Esa ‘Generación Caída’ se hallaba entonces bajo una Ley de Vida determinada: que mantenía las instancias divinas cerradas para ellos; que en la muerte enfrentaban o los infiernos o la Ley de eterno Retorno (abismos); que en la santidad debían dormir en ‘la espera’; que el pecado era mácula con la cual se nacía, etc.

La Ruptura de este Tiempo, el cambio de esta Ley, el fin de la Generación de la Caída,  y la Restauración Espiritual del Hombre para que alcance instancias divinas… es algo que solamente Dios encarnado podía llevar a buen fin. Cristo es Dios desde siempre, el Verbo; y es Plan de Salvación que encarnara en Jesús para, justamente, romper con el Tiempo y Cambiar la Ley,  y cerrar con la antigua Generación.  De otra manera jamás, nunca, el Hombre actual habría logrado entrar en ‘Saltos’ que lo llevaran puntos de ruptura–  y de juicio –  que debe reconducirlo  de regreso al Reino de donde salió y del cual renegó… o de vuelta a los abismos que es de donde alzó a sus dioses terrenales.

Pliegue de Tiempo: los Hechos de Cristo acaecidos hace dos mil años  tienden hoy a unirse con este tiempo actual y crean así un Punto de Hechos Vitales y Trascedentes que dejan en el olvido todo aquello que históricamente el Hombre creyó fundamental, permaneciendo y predominando solamente lo que es importante para Dios, y no para los Hombres;  y ante tal evidencia, que el Hombre no controla, es que hoy constatamos una Crisis general en nuestro Mundo y en este Tiempo que no irá en desmedro sino en aumento: dado que asistimos a un Pliegue de Tiempo que nos enjuicia y nos bota todo efímero sustento, dejándonos despojados ante nuestra Trascendencia…o desnudos ante nuestra humana pequeñez.

Cristo es fundamental para comprender el Tiempo que vivimos. Porque aferrar  lo vital de la presencia de Dios Encarnado – y los Hechos que debemos concebir – resulta esclarecedor y cardinal para  nuestra Toma de Decisión actual.  Pero mientras sigamos en la apostasía de creer que Jesús fue un buen hombre, un maestro, un varón sabio, un ser especial o espacial…pero hombre y humano de todos modos… entonces seguiremos justificando el sufrimiento que otros Hombres y el Mal nos infringen; porque si Jesús padeció en la cruz del mundo nosotros debemos aprender a sufrir en la cruz del mundo que nos sigue martirizando (¿¿??); y se nos repite que Él sufrió por nuestros pecados, y pagó por nuestros pecados…pero seguimos siendo pecadores (¿¿??); entonces:  si ‘la salvación’ fue ‘simbólica’, y en realidad nada cambió en nuestra condición de Vida, y debemos seguir esperando el Juicio Final;  y en la muerte corremos riesgos de caer en abismos y ser conducidos a llamas infernales por causas dirimidas por Hombres que representan a Dios… porque Dios está muerto, no habla, no se manifiesta, y requiere de un sacerdocio al Viejo Estilo, como antes de Cristo, y Sinagogas ahora llamadas iglesias, y de Libros que hablan según lo interpreten varones institucionales… entonces, de ser así, de ser verdad esta costumbre impuesta por siglos de apostasíaentonces Cristo nunca fue Dios, ni vino Jesús a cambiar nada, y la Resurrección es otro símbolo, y  la Ley de Vida es la misma de antes, y esta Generación se halla bajo la Caída original y nada ha cambiado. ¡Todo es una gran falacia!

 De acuerdo a la inconsistencia de la apostasía no se explica que el Hombre haya dado Saltos en el Tiempo  justamente desde Cristo, y que hoy estemos llegando a un Punto de Ruptura. Algo no está bien. Algo está fuera de la realidad que vivimos. No hay coherencia entre la situación de Hechos y aquello que por siglos se nos ha enseñado. No hay congruencia entre la prédica cancina y repetitiva de los apostatas y la realidad analizada con los Hechos ante nuestra capacidad de enfrentar la verdad. La suma de los hechos y la realidad en crisis…no cuadra, no da respuestas coherentes.

Es terrible darse cuenta y asumir que hemos vivido por siglos en la mentira, y que los mismos que nos mintieron desde siempre  hoy pretender alzarse como los innovadores de la verdad.

Debemos Plegar el Tiempo: tomemos los Hechos de Cristo y unámoslo al punto de tiempo actual, a nosotros. Pongamos los Hechos de Cristo como si estuviesen sucediendo HOY, aquí y ahora. ¿Qué nos queda?

Este ‘ejercicio espiritual’ lo hemos realizado en Oración, en Retiro del Mundo, en Meditación, en ayuno…yendo a releer los Evangelios…y volviendo a la Oración, a la Contemplación…hasta llegar a la VIVENCIA. Y en la VIVENCIA ESPIRITUAL, consciente, clara, inteligente, coherente hemos venido a saber qué: los Hechos fundamentales y fundacionales sucedieron en los Tres Días entre la muerte física de Jesús y su reaparición por 40 días. Que el pago por la Caída de los padres adámicos fue el martirio de Jesús durante  los 12 días y su muerte física  en la cruz romana- (cruz que representa al Poder del Mundo) – Y una vez saldada esa deuda (que el Hombre no podía cancelar por sí mismo, sino que Dios debía pagar en Cuerpo Carnal para que todo Hombre fuese libre de esa Causa)  vino el factor de Salvación Principal: el Cristo, el Verbo Dios, provoca la Mutación de la Ley de Vida que predominaba hasta entonces;  abre las instancias divinas para el Hombre de Fe, e instaura instancias intermedias (Cielos) para la inmortalidad del Hombre después de su paso por la Carne y este Mundo; para eso debió quitar de las garras infernales el predominio que éste poder malévolo poseía sobre el Paso por la Muerte, el cual daba a su principado la posibilidad de encarcelar Almas y poseer al Hombre; y cerró Los Abismos o Ley de ‘eterno retorno’:  lo que deja a Cristo la plena potestad de la Vida que el Hombre deberá seguir recorriendo luego de su muerte carnal. Estos hechos acaecieron en los Tres Días entre la muerte carnal de Jesús y el Retorno de Cristo por 40 días. Estos Tres Días son la ‘Restauración del Templo’ prometida por Jesús;  y la esencia de esta Restauración es que desde estos Tres Días el ESPIRITU en el Hombre sería el que guiaría y enseñaría todo al Ser, y lo conduciría hasta la Voluntad del Padre.  Es decir: estos Tres Días de Revolución Cristica son los Hechos que nos hacen diferentes, superiores y en grado de ‘Saltar en el Tiempo’ como lo hemos hecho sin que estemos plenamente conscientes de tales Saltos, pero que explican por qué y para qué estamos hoy en el punto en que nos encontramos.

Solo con la cruz y el padecimiento de Jesús, o resaltando los milagros de Jesús, no lograremos entender la realidad que hoy vivimos y la crisis que se sucede sin que nosotros podamos detenerla en su abruptica carrera. Por lo mismo, la invitación a ‘seguir’ o ‘creer’ en Jesús desde su condición humana ‘especial’-  o usando el evangelio cuan manifiesto político, o desmenuzando pasajes bíblicos a conveniencia –   no nos entregará las respuestas trascendentes que con urgencia requerimos,  ni obtendremos las llaves para abrir la puerta que por fin nos dé aire nuevo.

Pero si nos colocamos en los Hechos de Los Tres Días, no perdidos en el tiempo, sino Plegando el Tiempo y haciéndolo nuestro HOY: entonces entenderemos factores libertarios como que YA no nacemos en pecado, sino que nos hacemos a éste en el camino del mundo, pero que la entrega a Cristo nos libera del pecado y nos hace Consagrados libres de esta mácula; pero también viviremos cierto Orden que no es mundano, ni formal, como que:  ‘todo Compromiso Vivo de pertenecer a Cristo, reconociendo la Gracia de Salvación que se Sella en los Hechos de los Tres Días,  nos obliga a la COHERENCIA: como hacer como Él hizo; poner por obra lo que Él nos enseña; aceptar su Conducción para alcanzar la Voluntad del Padre…’ Es aquí entonces que los Evangelios dejan de ser una opción, una lectura, una interpretación y pasan a constituirse en Ley de Cristo para Vivir Consagrados. 

Si Vivimos los Tres Días como si hoy acontecieran diríamos que hemos Nacido de Nuevo, y que todo mal, error, pecado y aberración anterior queda en el olvido;  y que seremos medidos desde este Punto de Coherencia que asumimos desde hoy. He ahí el sentido profundo y real del Bautismo de Cristo.

Porque en estos Tres Días de Mutación se cerró una vieja  Ley de Vida que nos aprisionaba;  y abrió un lapso de nuevo Tiempo bajo una Ley Nueva:  y eso conllevó a que la Generación de antes no sea la misma de hoy; y la Generación de este Tiempo es la que siembra para el Tiempo que Vendrá. La Generación que se cerró con los Hechos de Cristo fue la de la Caída. La que se abrió con Cristo -y que es la nuestra – es llamada ‘Generación del Meridiano de los Tiempos’. La que se avisa que vendrá es la ‘Generación del Milenio de Paz’. Cada Generación se encuentra bajo una Ley de Vida que condiciona su desarrollo y su ascenso o descenso. La Ley actual se conoce como ‘Nueva Ley’… o ‘Ley de Restauración’… o de ‘Rehabilitación’. Es La Ley de Cristo: La Ley de Salvación.

El propósito que Cristo coloca al Nuevo Hombre –desde los Hechos de Salvación-  es que éste alcance, bajo su Conducción divina, la Voluntad del Padre que se encuentra en el Espíritu de cada Ser.

La Resurrección es la puerta esencial de la Nueva Ley de Vida: todo Ser recogerá los frutos de su propia siembra; cada uno será medido según su intrínseca vara; cada ser allegará los efectos de sus Causas. Y cada uno obtendrá de su cuerpo carnal un tipo de Cuerpo Espiritual de acuerdo a… la medida espiritual que solamente Dios puede mesurar. Y aquí llegamos a lo central de nuestra comprensión y toma de decisión: ¿Hay en alguna parte de nosotros una especie de adn espiritual que nos indique la razón, objetivo y meta fundamental de nuestro paso por esta vida temporal?  Sí. La Voluntad del Padre se halla en el Espíritu de la persona. No en la mente. No en el cuerpo de hueso y nervios. No el Alma y los Sentidos. Sino en el ESPIRITU.

¿Qué Restauró Cristo en los Tres Días de Revolución? El Espíritu de Dios Padre en el Hombre. No que el Hombre ameritara o hubiese acumulado méritos para tal grandeza…sino por GRACIA de Dios.

Así como Jesús contuvo al Espíritu del Padre en Él… siendo él mismo el Verbo de Dios, el Cristo, el Elohim Mayor… así nosotros contenemos en nuestro Ser a un Espíritu cuyo Origen es del Padre Creador; y este Espíritu que Nos Habita lo debemos despertar, conocer, y permitir que gobierne en nuestra vida temporal;  porque de este modo Cristo Dios será nuestro Conductor real, verdadero, tangible…el Dios Vivo que ES. Y Nos Conducirá al Padre para que nos fusionemos a su Voluntad y por fin cumplamos con el gran objeto de nuestra creación. Porque la condición humana es temporal, es pasajera, es UN MEDIO… y el FIN es que obtengamos Cuerpo Espiritual, Conciencia Divina…y recuperemos nuestra condición de Adán y Eva originales.  NO HAY OTRO PLAN O DESTINO.  NO HAY OTRA  MISION.

Ahora, ¿llegaremos y seremos todos iguales…porque el Plan pareciera ser para todos lo mismo? No. Al llegar al Padre seremos según la índole que Él en su Origen designóNadie conocerá plenamente su índole sino cuando sea Su Índole.

Pleguemos el Tiempo como una hoja de papel: unamos una punta con otra, un extremo con otro, y veremos que la línea de tiempo que tomamos en consideración de acuerdo a esta existencia o a varias supuestas vidas, todas confluyen siempre en un punto de unión que resume Trascendencia y Hechos Vitales…y todo el resto es anécdota.  Y si nos colocamos nosotros mismos en el Hecho de Cristo por ser este el Punto de Ruptura que hoy nos condiciona para bien o para mal ( es decir: Cristo es Ley ) entonces haremos nuestra la condición que nos entrega este Cambio Cristico: y si este Hecho sucede hoy, está sucediendo, no deja de estar en el hoy y en el acontecer… entonces ‘mi vida’ lineal entre el día de mi nacimiento y la hora de mi muerte debe tener puntos vitales, sustanciales, que al plegar la hoja y unir sus puntas me entregue lo Trascendente sin allegados y agregados… y esa es Mi Verdad. Es decir, si unifico mi nacimiento y mi muerte en el contexto del Tiempo que Cristo marca y define – según una Ley de Vida y una Generación específica ya definida por los Hechos de Cristo-  el resultado que obtengo debe ser el resumen de lo Vital, de lo Esencial, de lo Espiritual de Mi Mismo…porque ‘mi existencia hoy’ se halla, quiera o no, crea o no, me guste o menos, bajo una Ley que dirime y separa a la  Trascendencia de la ‘No-Trascendencia’. Y esto es ‘LEY’: sucede quiera o no, crea o no, haga lo que haga. Y esta Ley es Cristo.

Con esto queremos demostrar que Cristo no es un factor humano-religioso, sino Ley de Vida que objetivamente nos rige de acuerdo a un factor de ‘No-Tiempo’ (o Tiempo No Lineal) muy específico; y que al colocarnos nosotros bajo la realidad de que el Tiempo Lineal es mentira y es ilusión (que los Hechos no acaecieron simbólicamente hace dos mil años, sino que están sucediendo HOY en términos reales y profundos)  y que toda nuestra existencia se halla marcada por el Hecho de Cristoporque es el Punto de Ruptura del Tiempo que vivimos hoy– llegamos entonces  a conclusiones fundamentales de nosotros mismos, y del mundo en que vivimos. Pero sucede algo más: entramos en una realidad de No-Tiempo… Es decir, al aceptar esta realidad Cristica y hacerla nuestra, y medirnos a nosotros mismos según esta Ley…entramos en la Conciencia Atemporal que nos permite ‘ejercer sacerdocio’ como Cristo encomienda y no como los Hombres lo entienden. O Cristo es Vivencia en su Ley y Verdad…o todo es una falacia y una ilusión que nos hunde en la falsa línea del Tiempo calendario y de la memoria humana.

Este ejercicio Espiritual da un resultado sorprendente y muchas veces inesperado porque hacemos tres actos de honestidad fundamentales: 1) nos colocamos ante una Ley de Vida Objetiva que reconocemos en Cristo, y de frente a los Hechos de Cambio que nos dan a nosotros una condición de libertad que no habíamos asumido: en relación con el sufrimiento, con el pecado, con la culpa, con los infiernos, con el Cielo, con la inmortalidad, con la Resurrección, con el Espíritu, con la meta más alta de llegar al Padre, etc. Es decir: TRAEMOS HASTA NUESTRO PUNTO DE VIDA ACTUAL  EL TIEMPO DE LOS TRES DIAS del Hecho de Cristo COMO SI ESTUVIESEN ACAECIENDO EN ESTE HOY NUESTRO,  Y NOS MEDIMOS EN ESTE SITIO DE UNION ATEMPORAL.  2) Acortamos nuestra ‘línea de tiempo’ desde nuestro nacimiento a la muerte y quedamos ante lo único que realmente importa: LO TRASCENDENTE,  desechando lo superfluo, lo banal, y la lucha por cosas y aspectos mundanos que en verdad no poseen vitalidad ni trascendencia alguna. 3) nos ubicamos y nos  asumimos en el Tiempo Generacional y bajo la Ley de Vida que Cristo nos entrega y avisa: ya no arrastramos el tiempo a nuestro modo y según interpretaciones intelectuales (prefiero ubicarme antes de Cristo y aceptar que soy  pecador… quiero estar bajo la ley del eterno retorno y postular a reencarnar…o somos monada en búsqueda de la calidad de Humano medio…me ubico delante  del Juicio Final y creo que todo morimos en espera de que Dios nos alce desde los huesos en los cementerios…) y aceptamos que este Tiempo de Restauración nos coloca ante Si Mismo la meta de llegar a Dios con y en Nuestro Espíritu,  y ser Conducidos por el Cristo Vivo hasta la Alta Instancia del Padre Creador.

¿Hablamos de un acto de fe a ojos cerrados? ¿Hablamos de esperanza? ¿Instamos a conformar sectas cerradas de súper- elegidos? ¿Llamamos a salir a raudales de las iglesias tradicionales? No. Nada de eso.

Hablamos de hacerse cargo de Sí Mismo. Simplemente ubicarse en el Punto de Ruptura del Tiempo– El Hecho de Cristo-  mirar hacia dónde se encuentran los Hechos que rompieron con lo anterior y nos colocó en lo que hoy somos;  y entender la propia vida en este contexto;  y por ende proceder a ubicar la propia trascendencia con lo vital de esta Generación.  Hablamos de realizar un ejercicio de honestidad, de trascendencia, de mirada macro. Así entendemos la Fe: como una decisión de Trascendencia que une la propia Vida a la Vida Objetiva de Cristo, y no exclusivamente del Jesús histórico, sino del Cristo Dios que es LEY de Vida.

Entonces, realizando este Ejercicio Espiritual entendemos mejor eso de que hoy ya hemos entrado en la peligrosa franja temporal llamada ‘La Tribulación’.  Esta Tribulación es la cola del Tiempo (o un Salto oscuro) que culminará con  el cierre de esta Generación (entendiendo ‘Generación’ según lo que se explica antes en esta misma reflexión).  Es una Tribulación porque corresponde a ese espacio de tiempo en donde la Restauración  se agota y el Nuevo Tiempo se aproxima. Y tan acostumbrado estamos a concebir el Tiempo como línea  de fechas en el acontecer de un calendario,  que nos resulta imposible entender que el Tiempo también ‘viaja’ y puede venir del futuro o del Macro Cosmos e intervenir abruptamente sobre un sistema temporal,  e imponerse…lo que se conoce como ‘Tiempo Cuántico’ o ‘Salto del Tiempo’.

Pues bien, el ‘Milenio de Paz’ no es un acontecimiento en el calendario, que por inercia y acumulación de eventos se sucederá en el año 2012…que ya no fue…2017…que no será …porque NUNCA se sabrá. Y hasta Cristo dice: ‘solo Mi Padre conoce esos Tiempos y cuándo esto acontecerá’. El ‘Milenio de Paz’ es un Espacio Tiempo que YA EXISTE,  y que al intervenir en este Tiempo nuestro provocará un Salto y una Ruptura que cambiará la condición de este Mundo.

Pero sí podemos saber cuando el Milenio de Paz se acerca a nuestro Hoy: la Tribulación corresponde al período Oscuro que  da campanadas largas de hechos que nos avisan que en cualquier momento, cuan ladrón de noche, sigilosamente, el Cristo Vendrá entre Los Suyos, y este Mundo sabrá que Vino por Segunda Vez pero no cuan varón o en carne y hueso, sino en su Potestad Divina y de Elohim Mayor. Y tal evento, que será connotado y posible de verificar…marcará el fin de la Ley de Vida actual y de esta Generación, para dar inicio al Tiempo del Milenio de Paz y de la Generación Santa.

 

Un asunto de Opción de Fe

  

– Vencerse a Si Mismo, y Vencer a lo humano en su función oscura…es la única victoria que nos hace superiores-

¿En qué estás tú? ¿Luchando por lo pequeño de tus deseos y necesidades? ¿Cuál es tu opción? ¿Lo tuyo es lo cotidiano que te de falsa seguridad en cosas y afectos pasajeros? ¿Mides tu vida en forma lineal y crees tener ‘mucho tiempo’ y que Dios te sopesará por lo que tú eliges por lo bueno de ti mismo-a? ¿Prefieres fabricar tu propia e intima trascendencia? ¿Cuáles son tus puntos de referencia para entender el tiempo en que vives? ¿Miras más allá del ‘Yo’? ¿Confías tu vida en manos de otros…otros son quienes gobiernan tu existencia? ¿De verdad crees que un Dios tan inconmensurable como Justo e Inteligente pueda tener necesidad de representantes y vicarios humanos que le representen? ¿De verdad crees que la verdad de Dios en su inmensidad y profundidad se contenga exclusiva y únicamente en un Libro solo y en la particular interpretación de un Ser humano?

Si tenemos Espíritu, y tenemos Fe, y tuviésemos alguien que nos oriente en el Encuentro con el Cristo Vivo…no que reemplace a Cristo…sino que nos enseñe el modo de Unir los Puntos de esta Vida para llegar al resumen que nos enfrente a nuestra verdad…¿Acaso lo rechazaríamos? ¿O escupiríamos sobre una mano amiga que nos propone orientación para que seamos libres en Cristo? Y si pudiéramos nosotros mismos ayudar a otros para que encuentren la forma de llegar a su propia realidad espiritual ¿no ejerceríamos este nivel de sacerdocio que nos alienta y engrandece?

Pues bien, lo que somos, el sacerdocio que ejercemos, el servicio espiritual que nos compromete es exactamente esto que aquí exponemos: Un Ejercicio de Fe, un Salto Espiritual, que nos acerca cara a cara con los Tiempos, Planes y Leyes que nos involucran y condicionan.

 Aquello que enseñamos a otros es la práctica que nosotros hemos vivido;  y  toda persona valiente en su Fe puede poner en acción este Salto Espiritual para llegar a su verdad… y asumirla; y habrá renuncias que inevitablemente deberán enfrentarse pues con las nuevas visiones de la vida y de Si Mismo sin duda se despertarán opciones que nos llamarán  al cambio inevitable, a la superación y a nacer de nuevo. Pero todo sucederá siempre en la Persona, en la Conciencia, en el interior del Ser Humano; nada surge primero afuera, en el entorno y en el Mundo…todo proviene del interior de la Persona en Mutación, en Revolución, y que entiende y asume que en él VIVE un Ser Divino. Y que no habrá santidad y menos divinidad sin llegar a La Voluntad del Padre,  y cumplir con el Designio que solo Él puede develar.

Sabemos, por experiencia, que pocos se atreven a entrar en este Salto Espiritual y de Fe. También hemos constatado que algunos entran en este Camino con  la buena intención de su creencia y con buena voluntad religiosa pero  se arrepienten en el camino por miedo a perder lo pequeño (y por pavor a lo Grande que no conocen y claramente nunca podrían manejar con el ego acostumbrado) hasta que  finalmente se cobijan en la tibieza de sus aspiraciones que…sí… quizás…les salva de lo tenebroso por un tiempo, pero no les empuja a la Luz de su Creación;  y  en algún Punto del Camino la vida les volverá a colocar ante el mismo asunto que por ahora evitaron o temieron enfrentar. Nadie puede burlar a Dios.

 Hemos visto a quienes creyeron ver en este Camino la posibilidad de adquirir algún don o poder que más tarde les sirviera a sus planes individuales…con decepción posterior por no lograr tal egoísta pretensión.  Hemos vivido guerras humanas de envidias, de celos y de vanidad que han chocado sistemáticamente con el invisible pero invencible muro del Espíritu. Y hemos sido maldecidos por algunos pocos  que debieran estar agradecidos por nuestro empeño y amor por su causa espiritual, pero que al no obtener deseos y necesidades nos han culpado por sus malos resultados. Y enfrentamos ataques desde iglesias que ven en nosotros un poder y una posibilidad de dañarles que nosotros no pretendemos, no tenemos ni queremos. Y así nos vemos vilipendiados públicamente –por ejemplo- por un abogado de connotación mediática que usa los Medios de Comunicación para endosarnos culpas en contubernios oscuros y perniciosos cuyo objetivo es enlodar a ya alicaídas estructuras que nos quitan el sueño.   ¿Por qué? ¿Si somos simples hombres y mujeres que por experiencia espiritual y vivencia de Fe hemos constatado lo que aquí se expone? Y con esto, además, ponemos de manifiesto que en el Camino Espiritual no solo debemos superar Lo Humano como factor natural, sino que debemos VENCER lo peor de lo humano en su función oscura.

Habiendo llegado nosotros a algún nivel de este Camino ofrecemos a muchos otros nuestra guía para que también ellos lleguen a experimentar al Dios Vivo por propio empeño y espiritualidad, sin necesidad de alzar nuevas iglesias, y  sin reemplazar a Dios con nuevos liderazgos sectarios; y  sin someter la conciencia sino liberándola, ampliándola;  y sin encerrarse en sectas de  iluminados sino que ofreciendo nuestro servicio desde la realidad cotidiana de padres, de madres, de hijos, de familia, de Personas que no dejamos de trabajar en sus oficios y profesiones, y que no buscamos a Dios en lo mundano sino que aplicamos lo que somos en Espíritu a todo aquello que hacemos y en todo aquello somos. Es decir, nada más que hombres y mujeres en Obediencia a su Fe,  y en Coherencia con su Espiritualidad.

Hacemos lo que los Evangelios dictan. La Ley de Cristo debe ponerse en práctica. Cristo es Ley, y es fundamental partir de los Hechos Cristicos para unirlos al Hoy que nos toca vivir, e ir en pos de aquellas preguntas y respuestas trascendentes que den Sentido a nuestras existencias.  Esto es el Camino de Consagración.

Cuando se recorre este Camino se obtienen Carismas, es decir: Dones, Capacidad espiritual, Sacerdocio. De esto hablamos. Sobre esta contextura solida y bien fundamentada es que basamos nuestra propuesta: desde lo que somos y vivimos…para que todos Seamos lo que Dios Llama,  y vivamos de acuerdo al Tiempo que nos toca actuar.

–        El Camino que recorrimos es la única senda que podemos enseñarte; y de esto no tenemos más que entregarte sino aquello que Dios nos ha enseñado a nosotros. Así es como Cristo hace sabios a los suyos

 

Religión, Conciencia y Libertad

2013 julio 12
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

 

Aspectos primordiales de la relación entre…Religión, Conciencia y Libertad

La Conciencia es la Jurisprudencia del Individuo Libre. Conciencia del Bien y del Mal; discernimiento entre su valor de libertad y el valor de libertad de los demás; capacidad de dirimir en asuntos que requieren valores, principios y medida de Causa y Efecto; sentido de verdad y de rectitud que aplica desde Sí Mismo en espera de reciproca actitud hacia su persona; justicia en actos propios y exigencia de justicia en el medio de vida; etc. El mayor acto de Conciencia es ‘La Toma de Decisión’. Desde la pequeña y cotidiana ‘tomas de decisiones inconscientes, subconscientes y como efecto mecánico de la costumbre, necesidad e instinto’ hasta la ‘Toma de Decisión’ en asuntos graves, trascendentes y que tendrán Efectos de Cambios…el individuo va determinando la propia siembra de vida;  y de las Causas que reposan en las Tomas de Decisiones se producen Efectos que irán conformando su Camino, su existencia.

Conciencia entonces no se condice con ‘la suerte’, ‘el azar’ o ‘el destino’. La Conciencia se cimenta en la ‘Aceptación de la realidad’: y esto nada tiene que hacer con ‘conformarse con la propia realidad’, sino con una Aceptación que permite ‘ASUMIR’. Por ejemplo: la Aceptación de la propia pobreza material puede conducir al individuo a superar la misma y tomar decisiones que apunten a cambiar dicha realidad. En el ‘conformismo’ o la negación, o en la ira por el estado de vida que no comprendemos, o que no gusta, hay ‘reacción’ o ‘sometimiento’ y no Conciencia.

Los Estados de Ira y Frustración ante la propia realidad nunca tienen su base en la Conciencia, sino en la reacción.  La Consciencia siempre conduce a ‘Tomas de Decisiones’ que al final provocan Cambios. Por lo mismo, el motor del Cambio es la Conciencia. Y la Conciencia no sujeta ni encarcela al Hombre sino que lo hace libre del momento que la persona Asume una Realidad que se dispone a Cambiar, potenciar o conducir de algún modo.

Se ha confundido la fe en Dios o en lo divino con un grado mayor o menor de supresión de la Conciencia. Esto constituye una burda contradicción y un contra sentido.

Desde siempre los Santos y Sabios de todo tiempo han enseñado que es precisamente la Consciencia la vía que permite al Hombre entrar en relación vívida con Dios y sus estamentos superiores. Pero esta fórmula natural ha sido inculcada y tergiversada por la necesidad cultural-institucional que requiere de ‘masa inerme’ para propio objetivo político y para ejercicio de poder en el Mundo.

Cuando leemos la relación de un profeta con Dios, por ejemplo, no asistimos a un sometimiento becerro por parte del profeta y una posesión manipuladora de parte de quién es la divinidad. Vemos los diálogos entre Krisna y Aryuna; entre Moisés y el Dios de la Montaña; y lo constatamos en el ejercicio de los Oráculos de Dios: lo divino habla con (a) la Conciencia del Hombre, y el Sujeto sigue a Dios en (por) Conciencia. Y lo que en términos espirituales se entiende por Obediencia es precisamente la Aceptación de una realidad por Conciencia, es decir: en Libertad.

Lo constatamos en la vida espiritual: los hechos y las luces se esclarecen y potencian si hay Conciencia de aquello que se vive. La Conciencia es la Fe que mueve montañas. La Fe sin Conciencia se estaciona y duerme en la esperanza de lo que no se sabe, ni se entiende, ni se ve, ni se escucha…Y esa ceguera espiritual no conduce a Dios, sino a la trampa religiosa urdida por los Hombres y los demonios.

La Religión-Institucional se basa en la inconsciencia del Hombre. Un Hombre sin Conciencia no es libre. Un Ser sin Libertad es un esclavo.

La institucionalidad gobernante de la fe de los individuos, la procesión y el festival folklórico-religioso, la histeria colectiva y el efecto placebo de la catarsis agrupada, el sacrificio corporal cuan expiación de la propia bajeza humana, la comodidad de que otros administren lo de Dios y uno solamente acude cuando necesite, el asambleísmo que da la sensación de masividad y pertenencia ilusoria, la apariencia social, etc. son los reemplazos artificiales de una Conciencia que en este caso no debe desarrollarse en los asuntos de la fe… no es necesario… Basta con pertenecer a la Religión que da sustento de autoridad y autenticidad.

Cuando el Ser depende de un libro que le afirma como persona, y su verdad es la repetición de pasajes del libro, sin que el Contenido del mismo texto nunca se haya transformado en vivencia y Conciencia que el individuo asuma en forma personal, vívida, testimonial…es un autómata. Porque en la Conciencia el Ser puede hallar Contenidos en un Libro, y hacer de esa enseñanza una experiencia personal; y por Conciencia comprender la profundidad del autor del relato, pero entonces ya no basará su doctrina o idea en los textos impertérritos del libro sino en la vivencia que dicha Palabra escrita ayudó a fomentar en su Conciencia. A eso se llama ‘Sabiduría’.

Cuando los Medios, como un Libro, se convierten en ‘absoluto’ y ‘únicos’…y cuando algo material pasa a constituir algo ‘divino’… se está rebajando a Dios a cosas materiales e interpretaciones humanas. Los Medios como un libro, un guía o líder espiritual, un método, un rito, un conjunto de cultos y ceremonias, etc. deben tener por corazón y por razón a la Conciencia del Individuo. Es decir: la persona debe antes Asumir su propia Realidad Espiritual, y comprender su calidad humana unida y nunca sesgada de su vital calidad espiritual. Sin Conciencia de que el Ser Humano es UN MEDIO y no un FIN, y que el Espíritu que habita en el Ser contiene las claves del Propósito Trascendente… no puede haber una debida relación con Dios. Porque Dios es Espíritu.

La Conciencia tiene su mayor desarrollo y su expansión desde que el Individuo Acepta y Asume la propia espiritualidad, y que en su Interno habita y Vive un Espíritu que es matriz de Inteligencia e Información Universal.  Esta Conciencia es el ‘Sí Mismo’ que se nos llama a amar, es decir: aceptar, asumir, desarrollar, y seguir sin cuestionar. ‘Conocerse a Sí Mismo’ y ‘Amarse a Sí Mismo’ para el Santo y Sabio es un acto de elevación de la Conciencia hacia planos que expanden la realidad más allá de lo material, emocional y mundano, e incluso del Tiempo o lo Temporal.

Los Santo y Sabios van más allá, y proponen el ‘Gobierno de Si Mismo’ que en otras palabras equivale a ‘Poner por Obra el designio del Padre Creador’.

¿Por qué en la Religión esta iluminación espiritual y profundización de la Conciencia es imposible…o es posible en ciertos individuos que escapan o deben romper de algún modo con el cepo religioso que les cobija? Porque si vemos a Francisco de Asís, o Teresa de Ávila, o al Padre Pío, por citar nombres conocidos por el mundo católico, o a monjes budistas que alcanzaron la Buidad, o místicos musulmanes que lograron la iluminación…todos indefectiblemente enfrentaron incomprensiones, críticas y hasta persecuciones de algún tipo en sus propias religiones. Y si analizamos la vida de los Santo y Sabios en las religiones concluimos que nunca siguieron las normas, ni se apegaron a la panacea establecida…sino que aplicaron lo Vívido del Espíritu en ellos mismos aceptado antes por Conciencia (y Tomando la Decisión de) hallar a Dios por su Coherencia espiritual.

La Religión ofrece un andar ‘seguro’, en donde basta con seguir normas y formalidades para hallarse siempre en medio, y jamás expuesto y en peligro. El Camino de la Conciencia Espiritual, en cambio, exige romper con toda formalidad,  y el Ser acepta ponerse en peligro, en riesgo, justamente por Consciencia de que lo divino y superior no está en este Mundo y todo lo de este Mundo acaba, muere y es un Medio. El objetivo de ir por EL FIN, por la Verdad, por el Propósito Trascendente, no puede basarse en la ‘buena voluntad’ sino en La Conciencia.

Los ‘peligros’ del Camino Espiritual se hallan en que la incomprensión y el juicio del Mundo  lleven a desertar de su Coherencia al Sujeto; o que la atracción que su estado ejerce sobre otros lo embauque en la idea de convertirse en una secta que al final culmina por someter la Conciencia de otros.  El modo justo, enseñan los Santo y Sabios,  es siempre enseñar a otros lo que ya Uno ha vivido, y nunca entregar la perla del Espíritu si el otro no practica con Espíritu y Conciencia; y nunca intervenir en la Libertad del Individuo sino que iluminar, advertir, exhortar, enseñar, mostrar y dar luces para que el otro tenga elementos para su ‘Toma de Decisión’. Y así como el maestro no pretende siervos ni ovejas, los discípulos no deben pretender a un pastor sino a un Ser Consecuente. La Confianza y la Reciprocidad Espiritual, aplicando Valores que asienten la Sana Relación entre Guía y Aprendiz, es lo que predomina en el Camino Espiritual. Porque en el Camino Espiritual es Dios el propósito y no el maestro. Y para el buen maestro es fundamental que quienes él oriente lleguen a poner por Obra el Designio del Creador.

La Conciencia de que Dios nos Habita en nuestro Espíritu, y que el Espíritu que nos Vive es Dios En Nosotros, impele a entrar en Relación de Conciencia con ese Espíritu. Para eso se Medita, para eso se Ora, para eso sirven las formas espirituales y místicas, carismáticas y de religiosidad personal. No se Ora o Medita para quedarse en lo mismo o para sentirse mejor en lo carnal o para aquietar las emociones…eso es un efecto. Meditamos, nos Retiramos, Oramos, Estudiamos la enseñanza de Santos, Sabios y Profetas, Discernimos… cuan MEDIO para alcanzar la vivencia del Espíritu que nos Vive… y SER UNO con éste.

Por lo mismo es que la discusión teológica – o las diatribas filosóficas, o los litigios sobre religiones y verdades intelectuales, o comparaciones de exégesis – son un ejercicio humano cuyo sentido único es  alimentar aquella sombra mentirosa llamada: Ego. Y las Instituciones religiosas basan su existencia en el Ego de sus dirigentes: la autoridad institucional. Y son ‘santos’ o ‘dignos’ o ‘respetables’ no por coherencia y espiritualidad sino por ‘autoridad institucional’. Y toda ‘autoridad institucional’ debe contar con algún grado de influencia en asuntos mundanos, pues tal eco es su autenticidad ante los ojos del hombre común.

En cambio, la ‘autoridad espiritual’ requiere coherencia, demostración y resultado… es decir: que el Sujeto sea lo que predica, y aquello que enseña sea lo que ha vivido; que todo lo suyo sea demostrable, y que no haya terrenos exentos o parcelas de pecado que no deban ser tomadas en consideración u omitir por conveniencia; que al aplicar sus enseñanzas en Uno Mismo con Fe y Conciencia se logre un resultado espiritual palpable y vivaz.

Porque el Ser Espiritual no enseña teoría, sino que Camino Espiritual.

El requisito del Camino Espiritual es la Conciencia del Individuo. Y Conciencia Espiritual es la aceptación de la realidad del Espíritu viviendo en Mi Persona. Y Asumir tal verdad es ir en pos de una Relación Vívida con el Espíritu que Me Habita. Y para realizar este Camino es fundamental vomitar, desechar, todo conocimiento previo que podría funcionar cuan dique y muro para el buen fluir de mi realidad espiritual. Y aquí surge el factor preponderante: La Libertad.

La Libertad no es ‘mi libertad’…solamente… sino que es la Libertad del Espíritu: libertad para que éste se manifieste. Coarto la Libertad del Espíritu cuando niego vivencias por temor a sus consecuencias; cuando en la experiencia espiritual temo a perder el control que habitualmente ejerzo desde el ego; cuando coloco intencionalidad, deseos y perspectivas que provienen de mis deseos y frustraciones; pero sobre todo cuando quiero que esta espiritualidad sea una Religión que pueda administrar para fines mundanos.

La Libertad del Espíritu refleja mi propia Libertad para asumirme por lo que Yo Soy, y no por lo que otros quieran que sea, o que yo mismo creí que era cuando yacía en la ignorancia de mi espiritualidad.

La Verdad os hará Libres. Porque la Verdad es el Espíritu, y lo que el Espíritu nos enseña es solamente nuestra Verdad…y eso nos hace libres.

Bajemos un momento a la oscuridad más oscura: cuando se constituye una secta en donde un grupo de seres no aumenta su Conciencia sino que la somete y se coloca a merced de una ‘superioridad’ que ellos mismos avalan, elevan y autorizan… y estructuran algo inferior a la Religión… una cofradía sin doctrina ni propósitos más que la posesión y la auto satisfacción… entonces estamos enfrente de algo demoníaco, no por actos satánicos, sino por propósito de sujeción y encarcelamiento que coartan La Gracia de Dios que permite al Hombre ser PERSONA: La Conciencia.

La clave para dirimir la Libertad del Sujeto se halla en el grado de desarrollo y potenciamiento de su Conciencia.

La secta es la manifestación más deplorable del axiomático atentado en contra de la Libertad del Individuo: del momento que apunta a que éste sea algo infinitamente inferior al grado y nivel de su Conciencia.

La Religión es el modo de acomodar al Individuo en un grado de semi-conciencia que permita la aceptación y la formalidad de la fe en manera que el Sujeto pueda compartir a Dios y al Mundo sin que se haga cargo de Si Mismo en modo total y profundo, y sin que la propia incoherencia sea un problema moral,   y confíe en la administración institucional que le cobija.

El Camino Espiritual es posible solamente si el Individuo ejerce el Valor de su Conciencia desde lo menor de su humanidad a lo mayor de su espiritualidad, y en  todo se hace Libre porque actúa por Opción y por ‘Toma de Decisión’ con el debido Discernimiento, y nunca por coerción, por intereses, por intencionalidades mundanas, y jamás para lograr propósitos a priori que condicionen su Obediencia Espiritual… que es la verdadera obediencia.

Si la Moral es la Jurisprudencia de la Conciencia, o es la Jurisprudencia de la Conciencia la única que constituye Moral en el Individuo: entonces el Camino Espiritual es Moral. Y todo aquello que no permite o socava la Conciencia es de por sí Inmoral.

¿Qué pasaría si otros mundos se nos develaran?

2013 junio 24
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

 Los Consagrados y la ‘otra realidad’

Si el Hombre entrara en contacto con otras realidades del Cosmos, con mundos diversos al nuestro, con seres inteligentes ¿moriría Dios? Sin duda fracasaría la mirada religiosa e institucional que ha colocado al Hombre del Mundo, de fe formal e hipócrita,  cuan predilecto y exclusivo, y se esparciría por el suelo la triza de toda teoría y teología construida sobre el egocentrismo humano.  ¿Entonces con ello caería Jesús, el Buda, Mahoma…? Se desmoronaría sin duda esa humanización  extrema y miope que se ha hecho de seres que siendo Hombres poseían divinidad y espiritualidad que trascendía su apariencia física… ¿Pero acaso no se reforzaría el mensaje espiritual y macro que estos Seres Superiores nos han heredado?

Dios no empequeñece ante un contexto macro, amplio, entramado y complejo, diverso y contradictorio; por el contrario: la Creación de Dios se afirma y enriquece en la medida que ensanchamos nuestra percepción de la realidad y entramos en relación con verdades mayores.

Sin embargo, para un cristiano institucional  cuyo anclaje psicológico es un libro único que es interpretado y predicado por otro – su pastor- colocándose él mismo cuan oveja sin posibilidad de conciencia y discernimiento… O para el católico cuyo sustento cultural es la antigüedad de su institución y la valía del papa cuan autoridad política y moral… O para el hebreo ortodoxo que vive bajo estrictos preceptos y rituales cuyo epicentro es su calidad de pueblo elegido… Cualquier hecho fuera de control, toda eventualidad que cambie el status que le sostiene, significaría una hecatombe de fe y un desastre estructural.

Sucede con todo sistema de creencias basada en aplicaciones mundanas, formales, intelectuales y sociales. Pueden llegar a constituir grandes religiones o masivos movimientos de opinión o de fe común;  y si logran cimentar aquello en sendas estructuras políticas e institucionales conseguirán perdurar e influenciar conjugándose con el juego del poder del que ninguna corporación del mundo puede prescindir si quiere sobrevivir y predominar.

Lo mismo se repite en pequeño en muchas vertientes cuyo foco es alguna ‘verdad’ sostenida y fomentada en torno a un conjunto de creencias cuyo motor es un liderazgo humano  más o menos pretencioso, ego centrista, ambicioso o intelectualmente ‘iluminado’. Siempre es el hambre de Poder y de Predominio aquello que mueve lo pequeño de una secta o lo grande de una religión. Incluso en el ‘lobo solitario’ que pretende ser admirado por su rebelión brillante se repite este presuntuoso  fenómeno humano.

Para sobre vivir en esta concéntrica asimetría es menester radicar ‘la verdad’ en un punto fijo que obligadamente desmienta y condene otros centros con el mismo objetivo,  o bien  inste a ‘los otros’ a integrarse a su única verdad  so pena de condenación y llamas eternas. La agresión, la violencia verbal, la mentira, los inventos falaces sobre supuestos ‘enemigos’  e incluso la guerra ‘santa’ – abierta o encubierta- son entonces trampas  importante para consolidar  al grupo duro que conforma la estructura orgánica del poder que se pretende.  La agresión verbal es una demostración de debilidad, de inseguridad, pero cumple un rol de amalgama en el cimento de los núcleos fanáticos y acérrimos que fungen de correa transmisora en la maquina sectaria.

Esta extraña forma humana la comprobamos en la ciencia, en donde lo nuevo que trasunta lo anterior, es resistido y ridiculizado por quienes  conforman puertos de arribo definitivo y se resisten a seguir navegando en la búsqueda de lo desconocido.  Por ejemplo: los adoradores de la teoría añeja-  y desmentida por los avances de la ciencia genética – sobre la proveniencia del Hombre de los simios…insisten hasta el enojo en su cantinela, y sus petrificados profesores encolerizan  si son puestos ante los hechos que desbaratan tal idea, y no se bajarán de los árboles tan fácilmente ya que de por medio está su razón de ser, de existir…y tendrían que confesar que han enseñado algo errado por años…y tal honestidad es una virtud que poseen pocos en el mundo intelectual y del conocimiento.

Entonces, imaginemos que en medio de estos miles de círculos de ‘verdad’ humana descendiera una verdad mayor que desmintiera a todas esa parcelas y feudos que se auto proclaman absoluto… Sería el fin de este mundo y de esta humanidad como hasta hoy la concebimos y conocemos. Fácil es decirlo, pero en la realidad enfrentaríamos un caos.

Pero desde la práctica Espiritual: en la meditación, la oración, el discernimiento, el retiro del Mundo…La Sabiduría…no se percibe la llegada o develación de otras realidades como un desorden catastrófico; sino que se vive como un enriquecimiento,  y amplitud de una realidad que siempre el Hombre ha tenido sesgada ante sí porque ha considerado a su porcentaje mínimo como a un ‘todo’.

 Que la realidad se acrecenté y cambie ante nuestra creencia y percepción no es un asunto indeseable o traumático para el Hombre que se esmera por alcanzar a Dios en su Reino, y que ha renunciado a la osadía estúpida que lucha por rebajar a Dios a la condición humana y mundana. Por el contrario, el Ser Espiritual sabe que en este Mundo cohabitan ‘Mundos’ más allá de la cotidianidad político-económica del  Hombre. Pues en la meditación que aquieta al Ser de Carne y Alma para que sea el Ser Espiritual quién Viva ya se constata la lucha de polaridad entre principados oscuros y el reino de la luz cuyas realidades son Celestiales, pero también terrenales, y Cósmicas. Realidades que no se ven, y sin embargo son las que determinan las cosas fundamentales de este Mundo. Y esto va desde lo invisible a lo perceptible. Porque no porque no ‘se conozca’ es invisible. Y no porque sea ‘invisible’ no se puede conocer.  Porque así como hay quienes llegan por espiritualidad a percibir la realidad invisible de Dios viviendo entre los Hombres…así también por algún nivel de ‘espiritualidad ‘o misticismo oscuro los Hombres que buscan ejercer poder y predominio sobre este Mundo han llegado a establecer sórdidas y sólidas alianzas con fuentes tiránicas y esclavistas que son invisibles al ojo común, pero reales y concretas en su accionar y existencia.

Aquello que un día el Hombre Común verá ante sí, y lo caotizará, será en verdad aquello que existe y se mueve desde lo invisible desde siempre y que desde siempre ha convivido y definido  al Ser Humano en su andar o desandar.  No olvidemos que el Tiempo que nos rige y condiciona…no existe. Y si vivimos construyendo nuestra historia y memoria sobre algo que no existe…eso ya nos debe dar la dimensión de la desestructura de aquello que en su revelación y develación nos espera.

El Krisna, el Buda y sobre todo el Cristo nos han dejado un Camino Espiritual para que ‘desde el Espíritu’, alcancemos la VIDA, y trascendamos la muerte del cuerpo y los sentidos, y abramos los ojos y oídos espirituales que nos entrelacen con la realidad que no vemos pero que existe  y que nos gobierna.

Los Santos y Sabios de toda época y en toda geografía enseñan que La Sabiduría es el ‘saber de Dios’, y  que todo Medio o Vehículo es un andamiaje de construcción que debe ser desechado al lograr la solidez de la ‘Casa Espiritual’.  Cristo dice a los formales sacerdotes ortodoxos:”¿acaso no es verdad que escrito está: ‘dioses sois’?”  

Llegar al Padre, si entendemos como Padre al Espíritu Creador del cual salimos en Espíritu y al cual debemos regresar En Espíritu,  significa un ‘viaje de retorno’ a nuestros orígenes divinos, no carnales, no mentales, no intelectuales…sino divinos. Pero el escolástico religioso impuso la idea del padre humano, castigador o bondadoso a según de ánimos humanos… Y hay escritos que parecen reconfirmar esa humanidad en los dioses del panteón griego o en los mandatos guerreros y sectarios del dios de  Caín. ¿Puede un ser de otro mundo, oscuro y perverso, soplar al Hombre mandatos de violencia y sangre en el nombre de un dios que el Hombre no ha conocido por Espíritu y sigue por simple creencia humana? ¿Puede un demonio hacerse pasar por el dios de los ejércitos y llamar a masacrar a quienes tilda de ‘extranjeros’?  Y ¿puede el hombre interpretar mal lo que Dios dicta a sus profetas, Santos y Sabios?

Cuando Mahoma escribe sobre la ‘Jidha’ en el Corán nunca hace referencia a guerras entre hombres, sino que claramente expresa una realidad espiritual de guerra entre los hijos de la luz y los destructores infieles. Cuando Cristo declara que no trae la paz, sino la espada, en circunstancia que en otros pasajes insiste en la Paz del Discípulo y de los pacificadores que obtendrán el reino de la Tierra…está haciendo referencia clara a que la paz mundana no es la Paz que se logra estando con Dios. Cristo, siendo Dios propone la Paz de Dios, y la paz del mundo es una tregua mentirosa de guerra latente, y es ante esa paz hipócrita que la Paz de Dios es una espada que irrita a los guerreristas y violentos,  y llama a la coherencia a los que dicen seguir a Cristo. 

Cuando el Buda declara en el Sutra del Loto la realidad cósmica y celestial de su Pertenencia hubo disensos y fugas entre sus seguidores ya que no era lo mismo seguir a un maestro iluminado humano o tener que aceptar la realidad de un Tataghata divino que abría una verdad insondable no mundana ante sus ojos.

Todo lo Espiritual se entiende, debe vivirse,  desde el Espíritu. Pero cuando lo espiritual se aterriza a lo del Mundo, y se aplica en lo mundano…el resultado es un desastre. Las religiones son la interpretación humana-mundana, mental e intelectual de realidades cuyos orígenes y esencia son y siguen siendo divinas. Y por tratarse de aspectos divinos éstos deben VIVIRSE desde y EN Espíritu. Eso es ‘un camino espiritual’, es decir: un recorrido vivencial desde y EN el Espíritu que nos habita, Y no hablamos de camino del  Alma (Psiquis-Sentidos) ni de la mente, ni de las creencias, y menos de dogmas…no tratamos aquí de asuntos filosóficos o religiosos…hablamos de Realidad que se logra visualizar y conocer mediante el Espíritu que es Dios en Nosotros. Y por y EN Espíritu podemos vivir en el Alma lo de Dios, y llevar a nuestra mente la Sabiduría. El Espíritu es la Matriz.

Cristo es Dios y nadie llega al Origen Divino, el Padre, sino no es bajo la Guía de su divinidad. Si Cristo deja de ser Dios y pasa a ser el solo hombre,  Jesús, y la encarnación se queda y muere en la Carne, y el Plan de Dios desaparece…entonces la salvación pasa a convertirse en un símbolo de muerte en la cruz, y jamás el Hombre llegará a Su Elevación por la real e integral Salvación del Cristo Dios. Pero si aceptamos que Cristo es Dios, entonces todo debe ser y aplicarse en lo Espiritual, y nada puede ser formal-religioso. Y si negamos a Cristo Dios y nos engrapamos al Jesús histórico, social, y maestro humano… entonces todo es relativo y dependemos  de nuestra propia creencia. Pero si Cristo es Dios entonces su Evangelio es Ley. ¡Menudo problema de coherencia!

Así como Dios Padre Es Espíritu, y su Reino No es de este Mundo ¿Qué ha de preocuparnos entonces  que se nos devele ante nosotros la existencia de otros mundos y otras formas inteligentes de vida, superiores a nosotros? Porque si fuésemos los Hombres quienes descubriéramos vida inferior y manipulable en otro planeta de seguro le impondríamos nuestra religión y nos alzaríamos cuan dioses extra planetarios sobre esos potenciales esclavos. Pero ante la posibilidad de que seamos nosotros los atrasados… ¡Qué dios nos ayuden! Porque eso sí sería una amenaza a la omnisciencia de los cainitas que han inventado una ilusa realidad para mantener en  la mentira a los habitantes comunes de este mundo. Caería el falso poder del Hombre de este Mundo.

El cristianismo es de todas las religiones la que vive una mayor incongruencia (y por lo mismo sus instituciones e iglesias requieren fortaleza económica, influencia política, armadura cultural y una masa de creyentes que no disminuya  pero que se mantenga acrítica, sin profundidad, carente de observación y plena de omisión ante las evidencias) Porque paradojalmente es la Doctrina de Salvación y la divinidad de Cristo ( y el propósito de poner por Obra la Voluntad del Padre, y el Magisterio del Espíritu Santo)  la fundamenta más sólida y altamente espirituales que contenga cualquier creencia  de fe; bastaría con aplicar en COHERENCIA el Camino Espiritual que propone Cristo, sin quitar una coma ni agregar una interpretación, y  de seguro muchos Seres llegarían a Vivir el Reino de Dios; esto conllevaría a la crisis de las iglesias,  y por ende la exegesis  y la teología serían un remedo para esconder cobardes, y las religiones un oprobio  que se aleja de toda santidad. Porque si de verdad creyéramos y pusiéramos en práctica espiritual el Sermón de la Montaña, solamente,  y viviéramos la condición del Discípulo que Cristo zanja con meridiana claridad…sucedería aquello de que no tendríamos que adorar a Dios en este templo ni en aquella montaña…porque el Hombre viviría a Dios en su Razón y en su Corazón.  La Coherencia espiritual con la Doctrina de Cristo Dios y el Plan de Salvación destruyen la camisa de fuerza impuesta por las iglesias, y reta a la acción de vida a quienes cómodamente entibian lugares en las becerras asambleas.

Quienes viven la Coherencia de la Fe, y han asumido que por Espíritu y por Espiritualidad se logra la percepción superior de la realidad, no pueden temer a que otras verdades macros y supriores desestructuren aquello que ya no se apega a los cánones de este mundo. Porque para quién ya vive en Dios nada lo puede impresionar o sacar de su matriz espiritual.

Quienes viven la Congruencia del Camino del Espíritu y aplican la Coherencia de su Fe no temen a la muerte, y en meditación han sido preparados para ‘pasar por la muerte’ y  favorecer el Salto a la Vida Nueva.  Y eso conduce a no vivir como bajo condena y miedo ante hecatombes y finiquitos cósmicos.

Quién Vive a Cristo no como el hombre histórico en Jesús, sino Cuan Dios y Elohim que ES…El Verbo…el Eterno Yo Soy… no posee inquietudes ante las encarnaciones de Jesús y los falsos profetas y los vanidosos que se postulan a sí mismos.  Porque Cristo es Dios Vivo y si es Dios Vivo tiene palabra, oráculo y presencia ante Los Suyos.

El sabio espiritual no litiga por las cosas que son de Dios. Dios se vive…o no es Dios.

Los Consagrados en Cristo no somos cristianos en cuanto no nos reconocemos en la historia de la cristiandad, ni reivindicamos la apostasía predominante en el sistema eclesiástico. Somos Consagrados en el Cristo Dios. Somos el Sacerdocio Carismático. Somos Discípulos del Cristo Dios, el Verbo, y enseñamos los Evangelios cuan prueba de que la enseñanza y mandatos de Cristo son Ley de Consagración y no  un juego de opciones que deben ser interpretadas y citadas a conveniencia.

Y si se abriera otra tremenda realidad ante nosotros… nada perderíamos, ni en nada nos afectaría en nuestra esencia…Porque desde el primer día de nuestro Compromiso Bautismal  nos hemos dispuesto a entrar en Espíritu al Reino que no es de este Mundo;  y en nuestro sacerdocio ejercemos poderes que no poseen raíz, ni fuente, ni explicación en este Mundo y sus centros de poder mundanos o religiosos. Y no hacemos lo que debemos hacer para nosotros mismos, o para alzar una nueva iglesia u otra religión: sino que nos hemos integrado al Plan de Salvación en calidad de agentes ministrantes y activos consagrados cuya tarea básica es CONSAGRAR CREYENTES y fomentar la capacidad espiritual de todo varón y mujer para el Digno ejercicio del Sacerdocio del Altísimo.

Sabemos que hay otros mundos; y los hay de luz y hacen parte del Plan de Creación; y los hay oscuros y entregados al Plan de dominio y destrucción. Sabemos que la realidad y el tiempo perceptible es una apariencia que se desvanece ante nuestros ojos cuando la disciplina de la Meditación y el Diálogo en la Oración nos abren la Conciencia de Dios.

Conocemos al Cristo Dios, no al hombre histórico, sino al Dios, al Verbo, y nos hemos integrado al Plan de Salvación no desde la cruz y la muerte, sino desde la Victoria de los Tres Días y la Resurrección.

Cualquier Hombre (varón o mujer por igual) que entre en Vida Espiritual nunca será sorprendido ni encandilado por realidades o ficciones que con Sabiduría puede Discernir y conocer.  Principados y Poderes han cohabitado entre nosotros desde siempre: y no hay misterio que Dios no devele a sus leales hijos e hijas.

 

Sacerdocio: ¿por qué solo para varones?

2013 marzo 25
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

Atención: recomendamos imprimir este documento, el cual debido a su extensión, importancia y trato profundo debe ser leído en calma, con espíritu y sin premura. Y llamamos a las mujeres de Fe que tengan paciencia y esmero en la buena lectura y cavilación sobre este contenido, ya que es un tema y un llamado que les concierne y que deben enfrentar con todo el amor que les vive.

Cambiar los paradigmas y hacernos libres por la verdad de Cristo

Presentación:

Este documento es la respuesta a muchas demandas y cuestionamientos que ponen el asunto del sacerdocio de (en) la mujer.  Trata de ser una reflexión que coloque claridad y no mayor confusión, y quiere definir puntos que hasta hoy discriminan a la mujer y potencian el valor de la autoridad varonil en  aspectos espirituales que se confunden con las necesidades políticas de las religiones. Porque debemos esmerarnos por ser Espirituales, y no seculares, no como si se tratara de solo historia o filosofía, cuando hablamos de Dios, de divinidad y de trascendencia que rompe los límites de la materia y de este mundo. Y el sacerdocio se ha perdido cuan concepto espiritual, de ejercicio de carismas y manifestación de Magisterio de Sabiduría y Santidad, y se ha convertido en un asunto de poder político terrenal que arrebata a Dios toda posibilidad de ser Dios, y cohíbe toda vía espiritual en que el Hombre alcance su Relación con Dios. La religión ha culminado por matar a Dios y reemplazarlo por autoridades varoniles que actúan como en un teatro griego. Y en este contexto se niega a la mujer la sal y el agua, concediéndoles migajas de monacatos impuestos por reglas confeccionadas a medida por varones eclesiásticos. ¿Eso quería y ha encomendado CristoJesús para las mujeres? ¿Tal mandato entregó a los varones tan llenos de deseos de poder y omnisciencia?

—————————————————————————————————————–

Primera parte

La pregunta común es ¿por qué no una sacerdote mujer? Sin embargo, al plantear el mismo punto desde la demanda de por qué el sacerdocio es exclusivo para los varones nos obliga a responder no sobre supuestas prohibiciones divinas jamás certificadas ni demostradas que recaerían sobre el género femenino, sino que debemos ceñirnos a explicar la razón de la preponderancia sacerdotal del varón en desmedro del mismo derecho en la mujer.

Recorriendo la historia del Hinduismo, del Budismo, del Islam, el Judaísmo  y del Cristianismo no hallamos un argumento sólido, histórico o doctrinario, que nos aclare el motivo de esta discriminación tan lejos de toda justicia y amor. Simplemente es así.

Es en el Hinduismo en donde más aparece la figura femenina integrada a las prácticas sacerdotales en la antigüedad y en retazos también ahora, pero siempre en forma marginal, ligada al mundo popular. Los centros de poder han pertenecido desde siempre a las Castas sacerdotales según estirpes y herencias masculinas. Sin embargo, comparativamente, es en esta religión en donde la mujer tiene mayores espacios… vetados en otras corrientes culturales-religiosas. Quizás esto se entienda debido a la multi – divinidad que caracteriza a esta religión, algunas de las cuales son femeninas, y en particular son éstas las más veneradas por la gente común. Pero mientras más arriba se va, y más poder se ejerce, menos mujeres vemos, hasta que éstas desaparecen en las cúpulas Brahmánicas y similares.

El Príncipe Shakyamuni,  convertido en Buda, jamás recetó la marginación de la mujer. En efecto, entre su discipulado había un número importante y creciente de mujeres que le seguían y que conformaban parte vital de su sequito.  Pero hasta el quinto año de su prédica y enseñanza el joven maestro aún conservaba una agria referencia hacia la mujer, tildándola de ‘perspicaz y peligrosa’ y cuya salvación consistía en ‘reencarnar cuan varón’. Ananda, su discípulo predilecto es quién entra en directa contradicción con quién aún no había logrado su iluminación plena, y así lo reconocerá el mismo Buda más adelante. Y es gracias a las claridades de Ananda que el Buda acepta meditar y profundizar el rol y calidad de la mujer, y al hacerlo las acepta plenamente entre sus monjes, creando la ‘bhikkhunis’: la Orden de Monjas que al elevarse el Buda, y dividirse el Budismo, es marginada y minimizada en el sistema mahayánico,  y mantenido por un tiempo en el orden nihayánico, perdurando hoy solamente en algunas corrientes en Japón y en escazas cofradías chinas.

En el Islam la mujer desde siempre ha sido un elemento para sometimiento y servicio del varón.  A pesar de que en el Corán se lee que Alá hizo a varón y mujer por iguales, citando algo similar a Génesis (A.T),  enseguida establece roles y deberes que van sepultando a la mujer debajo del poderío masculino. Las interpretaciones posteriores no solo han acentuado la jurisprudencia en contra de la mujer, sino que incluso contradice el principio del Corán que revela la igualdad entre hombre y mujer.

En el cristianismo vemos dos etapas: en el cristianismo primitivo la gran mayoría de quienes morían en los circos romanos eran mujeres, y era mayoría femenina la composición  de las comunidades primitivas del cristianismo que surgen como una secta del judaísmo (Hechos 24:5), y son llamados en su origen «Nazarenos» o «Los del Camino». Es en Palestina donde se origina con más precisión este mensaje. Los primeros cristianos acuden a las sinagogas, como todos los otros grupos dentro del judaísmo tradicional (época del segundo templo). Su proclama es de tipo profético, y enseñan que Yeshua el Nazareno, Jesús de Nazaret, es el Mesías anunciado por los profetas.  Es con la expansión del primer cristianismo hacia el mundo gentil en donde la mujer conforma la mayoría del mundo creyente de esa etapa.  La imagen e influencia de las mujeres apóstoles era un aliciente renovador que integraba a la mujer a la nueva Fe: María Magdalena, María la madre, Marta – la hermana de Lázaro-, y luego la esposa del apóstol Felipe, las hijas de Felipe y otras santas desconocidas pero vitales en su comunidad iban consolidando a la mujer en plena integración e igualdad. Fundamental era la señal de Cristo dejada en María Magdalena: quién iba a ungir con oleos e incienso sagrado el cuerpo de Jesús – tarea absolutamente sacerdotal- y en lugar del cuerpo fallecido sostiene el primer encuentro con el Cristo Vencedor y Resurreccionado.  Que Magdalena fuese a ejercer labor sacerdotal tan delicada y precisa, y Cristo se le revelara por primero, son señales definitivas que incentivaron la participación de la mujer; el rol abnegado de María, la madre, y su lealtad como discípula de Cristo, y apóstol con rango de autoridad que  nadie discutía en esa generación, fue para éstas mujeres santas lo que determinaba con hechos que la Salvación era igual para todos, sin distinción alguna. Los pasajes más importantes y agudos de los Evangelios se hallan en encuentros con mujeres: la aclaración a Marta, antes de alzar a Lázaro, con respecto a que Él, Cristo, era la Vida y ya no se requería esperar al fin de los tiempos; y  la declaración sobre su calidad de Mesías que CristoJesús reconoce ante la samaritana en el pozo.

Bajo la cruz hubo un varón: Juan… y el resto fueron valientes mujeres.

En el año 70 d.C. cae Israel. Y con la caída del templo de Jerusalén se disipa la cristiandad, y entra en los años de persecución y martirio. La labor de Pablo ha dado un giro definitivo a la fe naciente: griegos, sirios, libaneses… romanos han ido incorporándose desde los años 50. Sin embargo, el litigio cultural entre la fórmula judaica y la formación gentil, asentada en Damasco, y más tarde  la influencia aristotélica que predominaba en los griegos convertidos tendría  un efecto nocivo para el rol de la mujer.

Desde que los temas doctrinarios sobre la calidad del Cristo, el asunto vital del Espíritu Santo y la complejidad de la Trinidad se fueron desarrollando y entrando en conflicto hubo curiosa unanimidad entre la corriente aristotélica de los apologetas griegos y un Tomás de Aquino, por ejemplo, sobre la inferioridad de la mujer, y su ‘indignidad’ para ser considerada apta para la santidad.  No hubo corriente alguna que defendiera la ‘igualdad de varón y mujer en la Salvación de Cristo’.

Los varones que ejercían presbiterio en la época del extraño y pernicioso Constantino, siglo tercero, fueron llamados para alzar la iglesia única bajo el lema: ‘Una religión, Un Dios, Un Rey’. Y en esta constitución la mujer fue ignorada. Pero las teorías en contra de la mujer en el cristianismo institucional toman forma en los años Mil Doscientos de nuestra era.  Curiosamente la degradación de la mujer se presenta de la mano con el ascenso de la teoría del pecado. Agustín (San) es quién enuncia con mayor énfasis y argumentación que la naturaleza del Hombre es pecaminosa, y que es la mujer, por su naturaleza, el centro de todo pecado debido a su debilidad y propensión carnal.  Esta teoría arrasa con la construcción paulina sobre la relación del pecado y la Salvación de Cristo escrita brillantemente en ‘Carta a Romanos’. Se impone definitivamente un binario que condenará al cristianismo hasta nuestros días: pecado y mujer serán entonces sinónimos indivisibles.  Congruente con aquello el papado, en los años Mil Trescientos, decreta la prohibición del matrimonio para el sacerdocio. Algunas leyes empezaron a exigir el celibato sacerdotal entre diócesis de rito latino en el siglo IV: se hizo manifiesto en el Concilio de Elvira; reiterándose en el Concilio de Letrán I en 1123, aunque dicha regulación no fue seguida de manera estricta. En el Concilio de Trento (1545-1563) se estableció de manera definitiva el celibato sacerdotal obligatorio tal como se lo conoce en la actualidad, en respuesta a la Reforma protestante que permitía, e incluso promovía, el matrimonio de los sacerdotes, al tiempo que suprimía las órdenes religiosas que se mantuvieron y crecieron en el catolicismo,  y sus votos ligados a la confesión, penitencias y prácticas martirizadoras.

Muchas razones se argumentan para que la Iglesia Latina llegase a optar por sacerdotes no casados. Destaca una relajación en los hábitos sexuales de los sacerdotes que intentaron regularse en los concilios de Maguncia y Augsburgo, así como se asegura que durante el Concilio de Constanza (1414-1418), 700 mujeres públicas asistieron para atender sexualmente a los obispos participantes. [] Es posible que dicho desorden causara una decisión de este tipo con el fin de presentar en la figura del sacerdote a un pastor irreprochable. Otra razón que suele argumentarse es la de problemas de propiedad con sacerdotes casados cuyos hijos reclamaban todos los haberes de sus padres al morir estos, lo que incluía la parroquia y los templos bajo su cuidado.

Segunda parte

Tres factores se unirán para conformar un conjunto que no se puede dividir ni analizar por separado: el símbolo de la cruz, el pecado…y la mujer.  La cruz fue un símbolo impuesto por el emperador Constantino: quién al ver una cruz en los cielos debajo del campo de batalla que le era adverso, tuvo fuerzas para vencer y salvar el alicaído imperio occidental romano. Hasta entonces los cristianos no poseían un símbolo preciso: usaban un pez en señal de apostolado, y una paloma con las alas abiertas en señal de Espíritu Santo, recordando el hecho de Pentecostés.  La cruz que salvó al imperio, alegaba el emperador que mató a su parentela y sufría de rasgos esquizofrénico, era y debía ser la cruz con la cual conquistaría al Mundo conocido y mantendría su poder. Y esa filosofía de guerra la replicarían los Cruzados, y será fundamental en la conquista española de América. La cruz y la espada serían la señal de Poder de una iglesia nacida de esa alianza política entre Roma y los varones a cargo de las comunidades institucionales de un cristianismo que había perdido el impulso primitivo y ya se sumía en crisis teóricas e interpretaciones varias que amenazaban con su diáspora doctrinaria.   Y estrechamente aledaña a esta idea guerrera y de poder de la cruz, se alza la preponderancia masculina debido a que la mujer no está hecha para la guerra, y las conquistas deben realizarlas las fuerzas del varón. Y si la mujer es el centro del pecado, y el pecado es la naturaleza del Hombre en general…entonces la conformación de una estructura de poder de conquista y predominancia, sostenida sobre la doctrina del pecado, con la mujer marginada por su debilidad para estos propósitos y por su calidad perniciosa y distractora…conforman la triada cultural y orgánica de la religión oficial de Roma. Lo espiritual queda sujeto a lo del Mundo. Dios sufre la interpretación de los teólogos de la cruz, y se impone la teoría del pecado y la inconveniencia de las mujeres en la vida de la iglesia.

Analicemos estos aspectos poniéndolos en contexto contrario o diverso, y veamos su implicancia: si la Salvación de Cristo es para todo ser Humano, y Dios hizo al varón y a la mujer iguales en semejanza a su Creador, concluimos necesariamente que Dios no pudo desmentirse al separar a la mujer de la santidad y el digno ejercicio del sacerdocio. Eso sería una negación de la esencia de Dios. No hay razón alguna para asumir o pensar que Dios se contradiga y desmienta con tal injusticia.

Y entendemos el ‘sacerdocio’ como nos lo explica Pablo: ‘por el Bautismo en Cristo ahora todos somos sacerdotes’. No un sacerdocio antiguo, sino el ‘nuevo sacerdocio’ que tiene por ‘Sumo Sacerdote a CristoJesús, en la Línea Perpetua del Sacerdocio de Melquisedec’.  Ni Jesús, ni las aclaraciones inspiradas de Pablo nos hablan de separación entre varón y mujer; y sí se confirma en los Evangelios que somos todos los Hombres, varones y mujeres, Seres en la Gracia de Dios por acción de CristoJesús.

Ahora, si la Salvación es un Hecho para toda la humanidad sin discriminación, y la Salvación consiste en la derrota del pecado, y el pago de Jesús en su sacrificio por el pecado de Adán y el crimen de Caín, y la vigencia plena de la nueva Ley de Vida que abre la Resurrección y la Vida Eterna…además de La Gracia que abunda en el descenso del Espíritu Santo sobre la Fe y Entrega del Hombre, y la posibilidad cierta de alcanzar al Padre Dios si la persona pone por Obra el designio de su Creador – y de este Camino es el mismo Cristo quién se ofrece cuan Guía y Conductor –   …entonces, cabe preguntarse, ¿Cuándo se selló esta Ley de Salvación y Gracia? ¿En la cruz? No, en la cruz Jesús pagó por el pecado del primer Hombre y por los crímenes de los cainitas. Pero pagada la deuda que imponía el pecado, y que afectaba a la generación humana, no necesariamente  habría posibilidad de Salvación, ni de Camino Nuevo, ni de nueva Ley de Vida. El pago en la cruz es la muerte del pecado y la exención de toda deuda.  Pero son los Hechos de los Tres Días posteriores al cierre de esa ‘copa amarga’ aquello que define y sella la Ley de Salvación y envuelve a la Generación del Meridiano de los Tiempos en La Gracia. El Nuevo Templo prometido por Cristo se alza en los Tres Días de descenso a los Abismos en donde la potestad del Reino de Dios se impone al principado tenebroso y quita de sus fauces el poder sobre la muerte y clausura los infiernos…y en cambio coloca a las Huestes Angélicas en los tránsitos de la muerte, para que nunca más sea motivo de condena y pesar, sino que se tenga vida de acuerdo a la medida de la propia siembra;  y abre, el Cristo Victorioso,  los Cielos en sus diversas estancias dejando el umbral infernal dispuesto solamente para los Hijos de Perdición y los Condenados. Este sello de salvación se potencia más tarde con la Gracia Sabia y de Poder Espiritual que representa el Espíritu Santo. Finalmente la promesa: vendrá Cristo cuan Dios al culminar esta Generación espiritual, para abrir el Tiempo del Milenio de los Santos, el Día de Paz que durará como si fuesen mil años.

Ahora, si de esto se trata La Salvación, la cruz pierde vigencia, porque es señal de un pago que no salva, sino que salda una deuda de pecado que nos condenaba como estirpe humana toda. Y una vez pagada la deuda maldita…lo que nos Salva y Redime es lo posterior: los Tres Días de Mutación; los cuarenta Días de Resurrección posterior; el hecho del Espíritu Santo…y la promesa del Nuevo Milenio de Paz con la presencia divina del Cristo Dios.

Si ponemos los Tres Días y los hechos  posteriores como señal y sello de Salvación, y creemos en la promesa de Cristo en cuanto esta Generación tendrá un fin y otra iniciará un Tiempo superior (entendiendo ‘Generación’ en términos escatológicos, en donde éstas son medidas por vigencia de leyes de Vida y estados espirituales), entonces… como alega justamente Pablo en  ‘Carta a Romanos’:

Muertos al pecado (Cp.6)

¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la Gracia abunde?
En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?
¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la siembra de su Resurrección; sabiendo esto es que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.
Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él;  sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas, en cuanto vive… para el Padre vive.  Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 

 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la Gracia. 

 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley antigua, sino bajo la ley de la Gracia? En ninguna manera.
¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?
Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;
y ahora  libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.
Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia de Cristo.  Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia.
¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.  Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Si el pecado no es Ley, si acaso debilidad humana, pero es Ley la Salvación y La Gracia, y en Cristo el pecado puede ser muerto y sepultado: ¿por qué hemos de alzar la cruz del pago por el pecado que ya no existe ni predomina, y en cambio  ignoramos los Tres Días de Liberación, la Resurrección y la Promesa que nos alza y nos proyecta cuan Hombres Nuevos? Entonces, el símbolo de la cruz va estrechamente ligado al pecado, y el recuerdo del pecado cuan ley imborrable es representado por el pago que representa la cruz. Es decir, seguimos recordando la rebelión del primer Adán y el crimen de Caín, sin asumir la Ley de Salvación cuan compromiso de Nueva Vida y la preparación para el Nuevo Tiempo de Paz que nos obliga a ser como Cristo ordena en su Palabra: sus discípulos, sus agentes, sus sacerdotes.

La teoría que nos regresa al pecado, y nos coloca en condiciones que niegan la Salvación de Cristo y la Ley de Gracia del Salvador, halla su expresión reiterada en la cruz de la muerte, del martirio y de la culpa. La misma que usara el conquistador, el inquisidor y el cruzado en sus guerras. El símbolo impuesto por un emperador enloquecido: Constantino, es lo que hoy se ha transformado en el ‘cristo irrenunciable’ …el cristo de la cruz…que se propone desde el Estado secular del Vaticano…Un llamado que inicia fuerte en los años Mil doscientos y Mil cuatrocientos y que nunca más a callado su ensordecedor gong de apostasía.

Tercera parte

Los ‘padres de la iglesia’ argumentaron abundantemente sobre lo inapropiado de la mujer en el sacerdocio. Y la razón de esta argumentación halló fuente y raíz en la condición del pecado: Eva tentó a Adán. Los apóstoles fueron doce varones. Cristo fue un varón. Los hombres hacen las conquistas y aseguran el gobierno.  La fuerza Dios se las dio al hombre y la debilidad a la mujer. Y luego surge el tabú infranqueable de la sexualidad: un asunto natural jamás resuelto por el machismo sacerdotal,  que en su impotencia y miedo ha endosado a la mujer la culpa de ser un supuesto instrumento para debilitar al fuerte varón. Y visto que los obispos se tornaban lascivos, perniciosos y hasta zonzos debido a sus esposas, o mejor dicho…a SUS esposas… y los hijos de éstos debían heredar potestades, autoridad y haberes, la solución entonces fue marginar a la mujer de todo ejercicio sacerdotal o de relación con el sacerdote. No era el varón el que pecaba al no entender el rol santo del matrimonio y la humildad de la familia ante Dios…sino pecaba la mujer que instigaba a que el varón socavara la autoridad, y los haberes, de la iglesia.

La doctrina del pecado cabía entonces como anillo al dedo: si el pecado es predominancia, y la cruz su recuerdo perenne…la mujer es la encarnación de este pecado y debe vivir crucificada en el ostracismo y la marginación de todo rol sacerdotal y ejercicio de poder espiritual.

La figura de María, la madre de Jesús, puso desde siempre una piedra en el zapato de la teoría pecaminosa de la mujer en particular. Los ortodoxos cristianos (Coptos) son los autores de ensalzar a María cuán Virgen sin pecado original, título que se le reconocía solamente a Jesús: un hombre sin pecado original. El cristianismo occidental (romano) tuvo mayores dificultades para entrar en este tema, ya que la reivindicación de María significaría un cuestionamiento en el sacerdocio exclusivo de los varones.  Otro factor que complicaba a los teólogos vaticanos era el rol de María en las doctrinas Gnósticas: en las cuales ya era llamada ‘reina’ ‘sacerdote del altísimo’. Apócrifos que solamente los expertos eclesiásticos conocían entonces igualmente hacían dudar a los teóricos: Magdalena les rondaba cuan fantasma insistente y omnipresente.

Finalmente, recién en el año 1854 se produjo la proclamación, por parte del papa Pío IX del dogma de la Inmaculada Concepción: María fue liberada, por decreto Papal, del pecado original en su propia concepción, de manera que, desde entonces se debía establecer que vivió una vida completamente sin pecado, cuestión que tampoco fue aceptada por los protestantes e incluso causó reticencias al interno del catolicismo Por tanto, la Iglesia Católica considera dogma de fe ( es decir: un hecho sin comprobación ni hechos demostrables en los cuales se debe creer por fe) que “la Santísima Virgen, en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio concedido por Dios omnipotente, en previsión de los méritos de Jesucristo Salvador del género humano, fue preservada inmune de toda mancha de pecado original”.

Por medio de la Constitución Apostólica “Munificentíssimus Deus”, el papa Pío XII proclamó el dogma de la Asunción de la Virgen el 1 de noviembre de 1950: “Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo”. (subrayados nuestros)

Al definir este dogma, Pío XII no hizo más que definir solemnemente lo que los fieles cristianos siempre habían creído, es decir que la carne de la mujer que había dado carne al Hijo de Dios escapó a la corrupción de la carne humana. Las confesiones protestantes niegan esta proposición.

Ahora: ¿Solamente la madre de Jesús podía ser santa y digna? Y si la mujer podía alcanzar la santidad ¿por qué no el sacerdocio?

Responde el papado:

Carta Apostólica
ORDINATIO SACERDOTALIS
Del Papa Juan Pablo II
Sobre la Ordenación Sacerdotal Reservada Sólo a los Hombres
22 Mayo, 1994

Venerables Hermanos en el Episcopado:

1. La ordenación sacerdotal, mediante la cual se transmite la función confiada por Cristo a sus Apóstoles, de enseñar, santificar y regir a los fieles, desde el principio ha sido reservada siempre en la Iglesia Católica exclusivamente a los hombres. Esta tradición se ha mantenido también fielmente en las Iglesias Orientales.

Cuando en la Comunión Anglicana surgió la cuestión de la ordenación de las mujeres, el Sumo Pontífice Pablo VI, fiel a la misión de custodiar la Tradición apostólica, y con el fin también de eliminar un nuevo obstáculo en el camino hacia la unidad de los cristianos, quiso recordar a los hermanos Anglicanos cuál era la posición de la Iglesia Católica: “Ella sostiene que no es admisible ordenar mujeres para el sacerdocio, por razones verdaderamente fundamentales. Tales razones comprenden: el ejemplo, consignado en las Sagradas Escrituras, de Cristo que escogió sus Apóstoles sólo entre varones; la práctica constante de la Iglesia, que ha imitado a Cristo, escogiendo sólo varones; y su viviente Magisterio, que coherentemente ha establecido que la exclusión de las mujeres del sacerdocio está en armonía con el plan de Dios para su Iglesia”(1).

Pero dado que incluso entre teólogos y en algunos ambientes católicos se discutía esta cuestión, Pablo VI encargó a la Congregación para la Doctrina de la Fe que expusiera e ilustrara la doctrina de la Iglesia sobre este tema. Esto se hizo con la Declaración Inter insigniores, que el Sumo Pontífice aprobó y ordenó publicar (2).

2. La Declaración recoge y explica las razones fundamentales de esta doctrina, expuesta por Pablo VI, concluyendo que la Iglesia “no se considera autorizada a admitir a las mujeres a la ordenación sacerdotal”(3). A tales razones fundamentales el mismo documento añade otras razones teológicas que ilustran la conveniencia de aquella disposición divina y muestran claramente cómo el modo de actuar de Cristo no estaba condicionado por motivos sociológicos o culturales propios de su tiempo. Como Pablo VI precisaría después, “la razón verdadera es que Cristo, al dar a la Iglesia su constitución fundamental, su antropología teológica, seguida siempre por la Tradición de la Iglesia misma, lo ha establecido así”(4).

En la Carta Apostólica Mulieris dignitatem he escrito a este propósito: “Cristo, llamando como apóstoles suyos sólo a hombres, lo hizo de un modo totalmente libre y soberano. Y lo hizo con la misma libertad con que en todo su comportamiento puso en evidencia la dignidad y la vocación de la mujer, sin amoldarse al uso dominante y a la tradición avalada por la legislación de su tiempo”(5).

En efecto, los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles atestiguan que esta llamada fue hecha según el designio eterno de Dios: Cristo eligió a los que quiso (cf. Mc 3,13-14; Jn 6,70), y lo hizo en unión con el Padre “por medio del Espíritu Santo” (Act 1,2), después de pasar la noche en oración (cf. Lc 6,12). Por tanto, en la admisión al sacerdocio ministerial(6), la Iglesia ha reconocido siempre como norma perenne el modo de actuar de su Señor en la elección de los doce hombres, que El puso como fundamento de su Iglesia (cf. Ap 21,14). En realidad, ellos no recibieron solamente una función que habría podido ser ejercida después por cualquier miembro de la Iglesia, sino que fueron asociados especial e íntimamente a la misión del mismo Verbo encarnado (cf. Mt 10,1.7-8; 28,16-20; Mc 3, 13-16; 16,14-15). Los Apóstoles hicieron lo mismo cuando eligieron a sus colaboradores(7) que les sucederían en su ministerio(8). En esta elección estaban incluidos también aquéllos que, a través del tiempo de la Iglesia, habrían continuado la misión de los Apóstoles de representar a Cristo, Señor y Redentor(9).

3. Por otra parte, el hecho de que María Santísima, Madre de Dios y Madre de la Iglesia, no recibiera la misión propia de los Apóstoles ni el sacerdocio ministerial, muestra claramente que la no admisión de las mujeres a la ordenación sacerdotal no puede significar una menor dignidad ni una discriminación hacia ellas, sino la observancia fiel de una disposición que hay que atribuir a la sabiduría del Señor del universo.

La presencia y el papel de la mujer en la vida y en la misión de la Iglesia, si bien no están ligados al sacerdocio ministerial, son, no obstantes, totalmente necesarios e insustituibles. Como ha sido puesto de relieve en la misma Declaración Inter insigniores, “la Santa Madre Iglesia hace votos por que las mujeres cristianas tomen plena conciencia de la grandeza de su misión: su papel es capital hoy en día, tanto para la renovación y humanización de la sociedad, como para descubrir de nuevo, por parte de los creyentes, el verdadero rostro de la Iglesia” (10). El Nuevo Testamento y toda la historia de la Iglesia muestran ampliamente la presencia de mujeres en la Iglesia, verdaderas discípulas y testigos de Cristo en la familia y en la profesión civil, así como en la consagración total al servicio de Dios y del Evangelio. “En efecto, la Iglesia defendiendo la dignidad de la mujer y su vocación ha mostrado honor y gratitud para aquellas que -fieles al Evangelio-, han participado en todo tiempo en la misión apostólica del Pueblo de Dios. Se trata de santas mártires, de vírgenes, de madres de familia, que valientemente han dado testimonio de su fe, y que educando a los propios hijos en el espíritu del Evangelio han transmitido la fe y la tradición de la Iglesia”(11).

Por otra parte, la estructura jerárquica de la Iglesia está ordenada totalmente a la santidad de los fieles. Por lo cual, recuerda la Declaración Inter insigniores : “el único carisma superior que debe ser apetecido es la caridad (cf. 1 Cor 12-13). Los más grandes en el Reino de los cielos no son los ministros, sino los santos” (12).

4. Si bien la doctrina sobre la ordenación sacerdotal, reservada sólo a los hombres, sea conservada por la Tradición constante y universal de la Iglesia, y sea enseñada firmemente por el Magisterio en los documentos más recientes, no obstante, en nuestro tiempo y en diversos lugares se la considera discutible, o incluso se atribuye un valor meramente disciplinar a la decisión de la Iglesia de no admitir a las mujeres a tal ordenación.

Por tanto, con el fin de alejar toda duda sobre una cuestión de gran importancia, que atañe a la misma constitución divina de la Iglesia, en virtud de mi ministerio de confirmar en la fe a los hermanos (cf. Lc 22,32), declaro que la Iglesia no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres, y que este dictamen debe ser considerado como definitivo por todos los fieles de la Iglesia.(subrayado nuestros)

Mientras invoco sobre vosotros, venerables Hermanos, y sobre todo el pueblo cristiano la constante ayuda del Altísimo, imparto de corazón la Bendición Apostólica.

Vaticano, 22 de mayo, solemnidad de Pentecostés, del año 1994, decimosexto de pontificado

Cuarta parte

Esta argumentación vaticana cae por sí sola, ya que se basa en párrafos de los Evangelios que demuestran que los apóstoles eran varones, pero no hay argumento alguno de JesúsCristo en contra de las mujeres, y existen decenas de pasajes en donde la mujer es elevada a condiciones supremas  incluso mayores: pues mientras los varones dudaban y no creían, las mujeres recibían revelaciones y nunca se apartaban de Cristo…como en el caso de la noticia de la resurrección de Jesús que Magdalena recibió de Cristo por primera y que no fue creída por los apóstoles varones. Pero luego se argumenta algo atroz lleno de contradicción: María no habría recibido rol apostólico, ni sacerdotal… Pero la misma iglesia declara el dogma que esta mujer nació inmaculada, y ascendió al Cielo, y es hoy como una diosa para muchos cristianos: y de acuerdo a este dogma:¿no es la calidad que se entrega a María mayor  que un apostolado o un apostolado aún mayor? Pero cabe preguntar: ¿qué necesidad tendría una mujer divina recibir un apostolado hecho para pecadores que debían ascender por la Obra de salvación asumida en su acción? Porque el apostolado de los 12, en representación y mayordomía de las 12 tribus caídas en pecado, por ser las herederas de Adán y Caín, no fue un acto de conciencia de estos doce varones, sino un Llamado de Jesús para que sobre ellos, en representación de Israel, llevaran a todos los hebreos la salvación que venía de Cristo, el Mesías. Si acaso, debemos entender que el pecado que vino de Adán y Caín, y que asumen 12 apóstoles para que ellos lleven la Ley de Salvación entre los israelitas, recae solamente sobre varones;  y porque Dios no halló culpa en la mujer es la razón que explica que los Apóstoles -mayordomos de cada tribu-  no fueron mujeres, sino varones. Y si hubiese culpa en la mujer no habría declarado ante Marta la Ley de Resurrección que anulaba la ley del Juicio Final; ni habría declarado ante la Samaritana su Calidad de Mesías y no habría proyectado el porvenir de Dios en el Espíritu de todo Ser … en el Hombre cuan Hijo de Dios…mujeres y varones por igual. Y no habría dado a Magdalena la potestad sacerdotal de ungir muertos con oleos sagrados…ni habría declarado la grandeza futura de Miriam al ella bañar los pies de Jesús con Oleos.

 Y no habría entregado a su Apóstol predilecto, Juan, la misión de acompañar a María: y claro, la interpretación escolástica de los teólogos es que Juan debía hacerse cago de la viuda, y la mujer solitaria ahora podía ser acogida por Juan. Siendo Cristo un Ser Espiritual, divino, mal podía estar en la cruz preocupado por asuntos de la carne y la familia. El llamado a Juan y María de permanecer cuan madre e hijo posee una connotación espiritual que se entiende con otro episodio: cuando Cristo aparta para sí a Juan, y Pedro en su envidia enfrentó a Jesús, recibiendo de éste una respuesta severa y definitiva:¿ ‘y a tí qué…si yo decido que éste (Juan) se quede y no muera?. Pues Juan será el Sacerdote del Altísimo que recibirá la Revelación de la Divinidad de Cristo (apocalipsis) y en su testimonio (Evangelio) establece la divinidad de Cristo con claridad meridiana. Juan es el receptor del Sacerdocio de Melquisedec. La señal de estar cuan hijo y madre que Jesús encomienda desde la cruz es la Unción de Apartada nazarena y Sumo sacerdote que Juan, habiendo sido ya Apartado por Cristo, debía entregar a María. Juan y María son ambos Sacerdotes del Altísimo, al igual que Magdalena. Y si la iglesia establece un dogma que aún en su supuesta grandeza no concede sacerdocio ni apostolado a María ¿Por qué no puede ser un dogma auténtico que María sí recibió Unción mayor que el apostolado varonil,  por Manos el Apartado Juan?

Porque así como por extractos de versículos separados convenientemente para apoyar algo tan fuera de toda justicia de Dios y Amor de Cristo, como la negación sacerdotal a la mujer, así podemos citar e interpretar otros tantos pasajes que sí autentificaría el sacerdocio igualitario en varones y mujeres.

Pero el asunto es de base doctrinaria fundamental: si la Salvación de Cristo es para todo Ser y Dios hizo al hombre y la mujer por iguales, y tanto varón como mujer es poseedor de un Espíritu que proviene de la Gracia de Dios: ¿por qué el varón debe servir a Dios en el sacerdocio y desde su autoridad niega este mismo valor a la mujer?

Quinta parte y conclusión

Debemos cambiar el paradigma: por ejemplo, se nos enseña que Israel es el pueblo elegido por Dios. Y eso conlleva a santificar y elevar al supuesto ‘elegido’. Cristo dice que él vino por el pueblo Judío y a salvar a Israel. ¿Elegido por su santidad? O ¿elegido por su maldad y por luchar con Dios y rebelarse a sus profetas? Elegido para ser Salvo, para ser elevado, para ser rescatado. Y no porque sea santo o fiel: sino porque es rebelde, infiel y lleno de hipocresía (según acusa Cristo a los sacerdotes en su tiempo) (Vuestro padre es Belcebú). Ahora, si Cristo siendo el Verbo, según Juan…es decir: Dios… desciende y encarna – de una mujer-  en medio del pueblo que debía elevar, salvar, y por el cual debía pagar… y eligió a Doce Mayordomos de las 12 tribus de Israel ¿Por qué no eligió entre estos 12  a una o varias mujeres? Porque el pecado recaía sobre los varones. ¿Y eso excluyó a la mujer de su Misión concreta- en Jesús- y la marginó del futuro de su Salvación? No. Y María, Magdalena, Marta, Miriam y 70 mujeres que pueden recopilarse en la amplia escritura testimonial ‘no oficial’ pero no ajena a la historia real del cristianismo dan prueba de que la mujer no estuvo en la cabeza apostólica representativa de Israel, los 12, pero eso no va en desmedro de su calidad de fe y santidad, sino por el contrario: pone a la mujer justamente en el futuro de la Salvación, y deja a los varones en lo pasado que debía ser saldado y por lo cual debían ser probados. Y si esto se entiende espiritualmente, no institucionalmente, entonces concluiríamos que: habiendo probado Cristo al varón en los apóstoles, y habiendo liberado a la mujer de tal tarea, integrándola como lo hizo, y de esto el vaticano no acude a los evangelios, ambos, y todos, quedamos iguales ante la Ley de Vida que Cristo abre para todo Ser de Fe. Esto sí es Justicia. Lo otro es argumentación insensata que aplica grave injusticia que contradice a Cristo y su Divinidad de amor e igualdad.

Para que aceptemos la igualdad en el sacerdocio de Cristo debemos primero entender la causa, el hecho y el efecto de La Salvación y La Gracia. Y esto nos debe conducir a la claridad sobre el pecado, la ‘ley del pecado’ y la condición pecadora de la carne, y su relación con la Potestad de Cristo, la Ley de Salvación y la condición predominante del Espíritu en el Hombre. Sin resolver y aplicar esta relación, en donde Cristo es más que el pecado, y el pecado deja de ser ley para pasar a ser condición que se puede vencer por la Consagración a Cristo… no resolveremos la ecuación que ya Pablo expuso y resolvió,  y que hoy pasan por alto o la ignoran voluntariamente los mismos que proclaman pasajes desmenuzados de los Evangelios.

Este cambio de visión nos debe llevar a ver el otro lado del vaso a medio llenar: no porque los apóstoles fueran varones, o Israel fuese elegido, significa que están por encima del resto de la humanidad y de los Hombres…sino por el contrario: están más caídos, y en la elevación desde el abismo al cual pertenecen, siendo los elegidos por ser los hundidos en el pecado y la rebelión, levantan el resto de los Hombres…Porque al levantar al caído en profundidad y elevarlo…más se alzarán quienes estén en el camino del medio. La justicia de Dios sostiene que elevando al pródigo y rebelde se salva a todos y se ensalza al que nunca cayó tan bajo.

La visión que refleja la carta del papado argumentando la absoluta negación al derecho espiritual de la mujer para ejercer sacerdocio es soberbia y carece de humildad. Debiera decir: justamente porque los varones pecamos y fuimos causa de toda caída, es que Dios en Jesús nos eligió para salvarnos, y al elevarnos en la prueba alzar a quienes pecaron menos o fueron santos…porque si nosotros varones pecadores llegamos a la santidad…entonces los que no pecaron o lo hicieron en menor medida bien podrían llegar a la divinidad. Tal debiera ser la sana conclusión espiritual de hombres sabios y humildes.

La mujer no fue apóstol llamado porque no hubo mujer a la cabeza de las 12 tribus que pecaron como Caín. Pero la mujer sí fue apartada por la Mano de Jesús para ser santas y sacerdotes en la Nueva ley. La mujer aprendió de JesúsCristo, y tuvieron ellas como Maestro a Cristo en Jesús. Y mientras las mujeres, al ascender el Cristo a su Reino, se ponían manos a la obra en su santidad, los varones como Pedro  litigaban por la forma religiosa, por la cultura de sus antepasados,  y otros lo hacían luego por la filosofía de la nueva religión….hasta que los varones se aliaron a un rey loco que vio una cruz en medio de una masacre y se declararon ‘reino de dios en la Tierra’.  Y En esta aberración no hubo mujer alguna. Esta iglesia de varones pecadores no es responsabilidad de la mujer.

La mujer cuya Fe en Cristo siente el llamado a ejercer sacerdocio no puede luchar en una iglesia del pecado que los varones han alzado para propia autoridad y supremacía.

La mujer debe y puede consagrarse en Cristo y ejercer digno Sacerdocio bajo la Ley de Cristo: el Cristo de La Salvación, el Cristo de La Gracia, el Cristo de los Tres Días, el Cristo que conduce al Padre; el Verbo que es Dios y que Vendrá a terminar con este Tiempo y abrir el Nuevo Milenio de Paz cuan Dios que Es…ese Cristo, que ya pasó cuan Jesús por la cruz, pero que no ha permanecido en el pago ni en la deuda…sino Vive en la Redención y la Gloria…ese Cristo Vivo y Reinante ya tiene a la mujer en su Sacerdocio del Altísimo: con la madre María, con la Madre Magdalena, con la abnegada Marta y con miles de mujeres anónimas que se han santificado en su Fe en contra de todo poder y predominancia varonil de tipo Cainita.

Libres de la cruz, porque el pago ya fue y ahora vivimos la Salvación que nos conduce alto y cerca del Padre; libres del pecado porque éste no es ley de vida sino condición inferior a Cristo y superable por la consagración a Cristo; y libres de toda sujeción Cainita de los varones que ensalzan su condición para esconder la realidad rebelde y caída que les vive… Mirando al Nuevo Tiempo que Ya Viene, con Cristo cuan Dios ante nosotros y nosotros en Él…hombres de fe y mujeres en su fe…juntos e iguales… ¡TOMEMOS SACERDOCIO para ejercer el Poder del Espíritu Santo que Dios Padre nos concede en abundancia!

 ¡No temas, mujer…bendita eres por tu obediencia y por tu entrega…y tus hijos serán santos desde antes de venir al mundo!

No te opongas al mal de los varones de las iglesias: déjalos solos en su principado mundano que tanto aman. Ahora es el Día en que ni este monte ni en aquel cerro en forma exclusiva; ni en esta casa ni en aquella iglesia de manera excluyente…  morará y mora Dios… sino que Dios Vive en el corazón puro y en la razón sana de todo Ser de Fe que siente el llamado a ser el Pueblo de Dios… ¡y Dios quiere un Pueblo de Sacerdotes!

Elaborado por: Dispensación de las Vísperas del Advenimiento del Milenio de Paz

                                            -Sacerdocio bajo la Ley de Cristo-

                                                                Marzo 25 año 2013

Cristo de la Cruz…¿o Cristo de los Tres Días de Victoria?

2013 marzo 15
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

En su primera homilía como Papa y hablando en italiano, sin leer ningún texto, Francisco Primero ha observado que las tres lecturas tienen algo en común: “El movimiento. En la primera de ellas, el movimiento es camino; en la segunda el movimiento está en la construcción de la Iglesia; en el Evangelio, el movimiento está en la confesión. Caminar, construir, confesar”.

El Pontífice de la iglesia católica  ha recordado que lo primero que Dios dijo a Abraham fue: “Camina en mi presencia y sé perfecto. Nuestra vida es un camino. Cuando nos detenemos, hay algo que no funciona. Caminar, siempre, en presencia del Señor, a la luz del Señor, intentando vivir con la perfección que Dios pide a Abraham”.

Construir – ha dicho-. Edificar la Iglesia. Se habla de piedras: las piedras son consistentes; pero son piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo. Edificar la Iglesia, la Esposa de Cristo, sobre la piedra angular que es el Señor mismo”.

“Confesar… Podemos caminar cuanto queramos, podemos construir tantas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, no vale. Nos convertiríamos en una ONG piadosa, pero no seríamos la Iglesia, esposa del Señor. Cuando no andamos, nos detenemos… retrocedemos. Cuando no se construye sobre las piedras, ¿qué pasa? Nos pasa lo mismo que a los niños cuando hacen castillos de arena en la playa: terminan cayéndose porque no tienen consistencia”. Y, citando a Leon Bloy  ha afirmado: “El que no reza al Señor, reza al diablo” porque “cuando no se confiesa a Jesucristo se confiesa la mundanidad del demonio”.

“Caminar, edificar, construir, confesar. Pero no es tan fácil, porque cuando se camina, se construye, se confiesa, a veces hay sacudidas, hay tirones, que no son movimientos propios del camino porque nos hacen retroceder”.

“En el Evangelio”, incluso Pedro, que ha confesado a Jesucristo, le dice: “Tú eres Cristo, el hijo de Dios vivo. Yo te sigo, pero no hablemos de la Cruz. Es algo que no tiene nada que ver… Te sigo, sin la Cruz”. Pero cuando caminamos sin la Cruz, cuando construimos sin la Cruz y cuando confesamos a un Cristo sin la Cruz… no somos discípulos del Señor: somos mundanos; somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor”.

“Y yo quisiera que todos, después de estos días de gracia, tengamos el valor; sí, el valor, de caminar en presencia del Señor, con la Cruz del Señor, de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor que se derramó en la Cruz; y de confesar la única gloria: a Cristo crucificado. Y así, la Iglesia irá hacia delante. Deseo para todos nosotros que el Espíritu Santo y la oración de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo”.

El Cristo de la Cruz y el Cristo de los Tres Días

Cristo en Jesús pasó por la ‘amarga copa’ del martirio, la sangre y la Cruz como pago por la deuda de la Caída del Hombre en Adán, y por el crimen de Caín sobre Abel. Desde la Caída y este crimen generacional, no de un hombre, sino de una estirpe generacional, la generación de los Santos…porque eso fue el asesinato de los Cainitas sobre los Santos de Abel: un genocidio… y desde tales episodios determinantes el Hombre cae de la Gracia y se aleja del Plan de Dios y su existencia se rige por la Ley del pecado, de la muerte y de la eterna deuda que le sujetaba a los designios infernales.

Cristo Jesús paga estas deudas en el nombre de los Hombres y por los Hombres: los 12 días de martirio y el derramamiento de su sangre y la muerte carnal, física, en la cruz son señales de pago y esto pone fin a la Ley del pecado y deja en condiciones de Gracia también a los Cainitas. La redención de los santos sucederá más tarde, en los Tres Días, al despertar a los santos del Sueño de la Espera y hacerlos entrar bajo la Ley de Resurrección hasta la derecha del Reino de Dios Padre. Es decir, la cruz no es la redención de los santos, sino el pago por el pecado de los Cainitas. Los santos son alzados y elevados en los Tres Días de Victoria posterior a la cruz.

La identificación actual con la cruz, la sangre y la muerte física de Jesús es la reivindicación del Cainita que debe aún asumir que su estado de vida ha cambiado por este pago supremo de Cristo en Jesús; y debe recordarlo y seguirlo porque aún se siente, se asume y vive bajo el pecado, y sí reconoce que en la cruz está la señal de su Salvación, pero luego vuelve al pecado, y se sujeta nuevamente a la cruz.

La actitud del Consagrado en Cristo es distinta: se asume elevado por la Gracia, y se libera de la ley del pecado, no de la condición pecadora de la carne y de la influencia del Mundo, sino de la ley del pecado cuan mácula imborrable; pues la Ley de Cristo es superior al pecado, y al Consagrarnos en Cristo estamos libres de pecado porque Cristo es superior a todo pecado. Porque en Cristo, cuan Dios Vivo, el Consagrado puede purificar su carne, su mente, y su mundo, y debe sembrar a Cristo entre los Hombres, confesándolo en sus actos, en su moralidad, rectitud y coherencia.

Quienes ejercen sacerdocio en el nombre de Cristo son y deben ser Consagrados. Y el Consagrado es parte activa de la Estirpe de los santos, de Abel, y no de Caín. Por lo mismo es apostasía y negación elevar una mayordomía sacerdotal en el nombre de Cristo y declararse Cainitas reivindicados por la cruz, y no Salvos por los Hechos acontecidos en los Tres Días posteriores a la cruz, cuando Cristo Dios cambió la Ley de Vida del Hombre de esta Tierra.

Está claro: el jefe de la institución católica pone el piso de su doctrina en la misma vereda de siempre, y pretende desde ahí provocar cambios que no son posibles si se sigue afirmando la validez del pecado por sobre la santidad de Cristo, y la cruz por encima de la Liberación de los Tres Días, y la sangre derramada sin acudir al Agua Viva de Nuevo Hombre Salvo.

Pecado e imperfección

2013 febrero 17
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

El cristianismo ha cedido irremediablemente ante el pecado, no ahora, sino de hace siglos; pero nunca como hoy, en la era de las comunicaciones, podemos escuchar la cantinela agobiante y ponzoñosa que reza casi con agrado y justificación: somos pecadores.

El Papa dimitido declaró, ante la realidad institucional de una curia pedestre, que su iglesia, la católica, era una ‘iglesia pecadora’.  Escuchamos y vemos a cada momento a sacerdotes que proclaman con demasiada soltura que la naturaleza del cristiano es el pecado. Lo leemos en las proclamas evangélicas y los oímos en las estridencias del protestantismo.

Sobre una realidad confesada y aceptada tan sorprendente no resulta complicado, y es más bien lógico, plantear la renuncia del primado eclesiástico como efecto de luchas internas que han dividido fuerte e irreparablemente los cimientos de su palaciega institucionalidad. Si somos pecadores, y el pecado está en la iglesia, en todas, porque hecha por Hombres cuya natural propensión es al pecado…entonces no puede ser excepcional que las luchas humanas existan en lo que se dijo era ‘el reino de Dios en la Tierra’ y ‘el vicario de Cristo entre los Hombres’.

Siempre fue así: la historia vaticana está sacia de  complot, de alianzas oscuras, de episodios similares a golpes de Estado, de corrupción y de animales políticos que gustan de la Política Grande. Amén de entramados financieros de gran monta y conspicuas ganancias. Y la Reforma, que debió soplar con nuevos bríos para barrer al cristianismo del Anti Cristo de la Apostasía, cayó redonda y voluntariamente en la misma red del pecado, de lo humano que tergiversa lo espiritual, de lo institucional que debe prevalecer… y la Política Grande a la cual también quisieron entrar. Y claro está, no olvidemos al  dinero como objetivo central de toda acción que concentre poder y autoridad mundana.

Todo culpa del pecado. El pecado es la justificación.

“¿Qué diremos, pues? ¿Qué debemos permanecer en el pecado para que la Gracia se multiplique? ¡De ningún modo!  Los que hemos muerto al pecado ¿cómo seguiremos viviendo en éste?
¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte?  Fuimos, pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Jesús fuese resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva.
Porque si hemos hecho una misma cosa con Él por una muerte semejante a la suya, también lo seremos por una resurrección semejante; sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con Él, a fin de que fuera destruido este cuerpo de pecado y cesáramos de ser esclavos del pecado.  Pues el que está muerto en lo viejo, queda librado del pecado.
Y si hemos muerto a lo raído con Cristo, creemos que también vivimos en lo nuevo con él,  sabiendo que Cristo, una vez alzado de de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre Él.
Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios.
Así también vosotros, consideraos como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús.
No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal de modo que obedezcáis a sus apetencias.  Ni hagáis ya de vuestros miembros armas de injusticia al servicio del pecado; sino más bien ofreceos vosotros mismos a Dios como muertos retornados a la vida… y vuestro Ser como armas de justicia al servicio de Dios.
Pues el pecado no dominará ya sobre vosotros, ya que no estáis bajo la ley (antigua) sino bajo la Gracia.
Pues ¿qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la antigua ley sino bajo la Gracia? ¡De ningún modo!
¿No sabéis que al ofreceros a alguno como esclavos para obedecerle, os hacéis esclavos de aquel a quien obedecéis: o  bien del pecado… para la muerte, o  bien de obediencia… para la justicia?
Pero gracias a Dios, vosotros, que erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquel modelo de doctrina al que fuisteis entregados, y liberados del pecado, os habéis hecho servidores  de la justicia.
Hablo en términos humanos, en atención a vuestra flaqueza natural -. Pues si en otros tiempos ofrecisteis vuestros sentidos como esclavos a la impureza y al desorden hasta desordenaros, ofrecedlos igualmente ahora a la justicia para la santidad.
Pues cuando erais esclavos del pecado, erais libres e ignorantes respecto de la justicia.
¿Qué frutos cosechasteis entonces de aquellas cosas que al presente os avergüenzan? Pues su fin es la muerte. Pero al presente, libres del pecado y sumisos a Dios, fructificáis para la santidad y el fin de la vida eterna.
Pues el salario del pecado es la muerte; pero Dios nos regala el don gratuito: la vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro

 “Por consiguiente, ninguna condenación pesa ya sobre los que están en Cristo Jesús.
Porque la ley del Espíritu que da la vida en Cristo Jesús te liberó de la ley del pecado y de la muerte.  Pues lo que era imposible a la ley antigua, reducida a la impotencia por la carne, Dios, habiendo enviado a su propio Hijo en una carne semejante a la del pecado, y en orden al pecado, condenó el pecado en la carne,  a fin de que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros que seguimos una conducta, no según la carne, sino según el Espíritu.
Efectivamente, los que viven según la carne, desean lo carnal; mas, los que viven según el Espíritu, van a lo espiritual.
Pues las tendencias de la carne son muerte; mas,  las del Espíritu conduce a vida y paz;  ya que las tendencias de la carne llevan al odio: no se someten a la ley de Dios, ni siquiera pueden intentarlo; así, los que están en lo carnal, no pueden agradar a Dios. Pero  vosotros. Consagrados,  no estáis en lo carnal, sino en el Espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no le pertenece; mas,  si Cristo está en vosotros, aunque la carne deba morir a causa del pecado, el Espíritu seguirá Vivo a causa de la justicia de la Gracia.
Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos es el mismo Espíritu que habita en vosotros, entonces Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales,  por su Espíritu que habita en vosotros.
Así que, hermanos míos, no somos deudores de la Carne, ni debemos vivir según lo Carnal,
pues, si vivís según la Carne, de seguro moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras de Lo Carnal, viviréis Por la Gracia.
En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios.
Pues no recibisteis un Espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibisteis un Espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre!
El Espíritu se une a nuestro Espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.
Y, si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que padecimos con Él, para ser también con Él glorificados. Porque estimo que los sufrimientos propios y del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros.
Pues la ansiosa espera de esta creación desea vivamente la revelación y Luz de los hijos de Dios

(Carta de Pablo ‘Romanos’ 7 y 8)

 Nada justifica al pecado cuando se ha asumido el bautismo de Cristo, dice Pablo, y es deber del nacido Hombre Nuevo, el consagrado en la Gracia de Dios, no someterse a La Carne y luchar por hacer prevalecer a Su Espíritu. Porque el que tiene a Cristo en su Espíritu debe postular a la santidad que solamente por Espíritu y Espiritualidad se puede alcanzar. Y habiendo sido liberados de la mácula antigua el Hombre en La Nueva Ley de Vida ya no nace en pecado sino que SE HACE al pecado.

Es deber del bautizado en Cristo, lograr la Justicia y aplicarla. Y la Justicia es la siembra de la propia Fe y su coherencia que luego entrega frutos y resultados: si vida para La Carne y mundano, entonces muerte; y si vida para La Gracia y el amor a Dios…entonces  Vida.

No se esconde que a pesar de que el pecado fue vencido por Cristo éste no haya dejado de existir, sobre todo por causa de la debilidad de la carne y la tentación del Mundo. Pero esta realidad de lucha y opción no coloca al pecado nuevamente en el pedestal que poseía antes de Cristo. No lo vuelve a entronar después de haber sido derrocado. No es ley. Ley es Cristo y La Gracia; Ley es la Salvación y la Vida Eterna; Ley es la Resurrección y la Gloria de acuerdo a la nueva medida que Cristo gobierna y ejerce,  y que solo Cristo aplica. Cristo es Ley de Vida.

La fórmula para vencer la tentación del pecado que llama desde Los Sentidos, La Carne y el Mundo, aconseja sabiamente Pablo, es El Espíritu. Porque desde Cristo nuestro Espíritu es el mismo que alzó la Nueva Ley de Salvación y nos vive para darnos inmortalidad y gloria. No el Alma, que es sustancia menor ligada a la psiquis;  no la mente que debe recibir la Luz de la Sabiduría del Espíritu Santo;  no el Cuerpo que debe ser sometido por lo Espiritual para que se convierta en el Nuevo Templo de Dios. Sino el Espíritu que nos Vive, y que nos abre las puertas al Padre cuando Oramos, porque al Orar en Espíritu llegamos al Padre que Es Espíritu.

Y nada se nos prohíbe, sino que todo debemos santificar. Ni comidas, ni vestidos, ni casarnos, ni criar hijos, ni talentos, ni resguardos… todo podemos lograr, y de nada estamos exentos, pero desde Cristo el asunto es y será siempre Lo Espiritual, y si  el bautizado vive o no a Su Espíritu bajo la Ley de Vida que Nuestro Dios Vivo nos ha concedido por Gracia.

El perdón que Cristo nos enseña y nos impele a aplicar sin medias tintas es la clave para vencer al pecado que aún persiste, mas no es inexorable ni invencible. El Arrepentimiento causal y de raíz es la base que permite al Perdón actuar cuan fuego purificador,  y exime al ser de toda deuda y de todo deudor. La vida coherente en la Moral que Cristo nos enseña y expone en su Sermón de la Montaña, aplicando sus preceptos sin cuestionamientos mundanos ni interpretaciones antojadizas y bandidas, sin duda nos hará Personas Logradas y buenos discípulos de Nuestro Dios Vivo.

Si asumimos los Evangelios cuan LEY de CRISTO y no como elemento de proselitismo religioso, y liberamos la Palabra de la Ley de Cristo, como estos pasajes claros de Pablo, de esa guardia pretoriana que ejercen pastores y curias varias, y entramos a sus mensajes y certezas con Espíritu, con Fe y con Espíritu Santo…entonces sabremos que aquello que hoy escuchamos con tanta holgura,  y sin vergüenza…somos pecadores…la iglesia está en pecado… es Apostasía evidente, manifiesta y bien reiterada. ¡Quién tenga oídos que escuche!

Nadie que se diga ‘cristiano’ puede alabar al pecado, y en el pecado justificar aberraciones y derrotas que imponen lo del Mundo y lo Carnal por sobre la Ley de Cristo y la Vida en el Espíritu.

Cristo es más que el pecado. Y desde Cristo no es ley el pecado, sino que es Ley La Salvación, la Gracia y el Espíritu de Dios en el Hombre. Y el propósito de esta realidad de Salvación es que cada y todo Hombre logre alcanzar la clara Voluntad del Padre para poner por Obra Su designio. En modo que nadie ponga por acción lo propio nacido de la vanidad, del arribísmo, del ego, del apego al dinero, por fama o por ambición…es decir por predominancia del pecado… sino que todos hagamos la Obra que se nos designa por Espíritu y que nos hace Dignos de pertenecer al Reino de Dios.

Que los Hombres de las iglesias hayan caído en pecado, y declaren que son víctimas del pecado, y teoricen que todos somos pecadores a pesar de Cristo y su Ley de Vida…es Apostasía. Es la evidencia neta e indiscutible de la Gran Apostasía.

La imperfección humana no es pecado.  La debilidad del Hombre no es pecado por su naturaleza.

Antes de Cristo el Pecado yacía con el hombre debido a La Caída. Se conocía como Pecado Original.

Con Cristo el Pecado Original fue borrado, eliminado, debido al pago de Jesús en los doce días de martirio en su padecimiento en la cruz de los romanos. Ese martirio y esa muerte de Jesús fue el pago por la Caída y por el crimen de Caín. Esa ‘copa amarga’ debió pasarla Jesús en la Carne. Pagada la deuda de los Cainitas, que nadie canceló antes, pero provocó la predominancia del pecado en las generaciones humanas posteriores… también el pecado fue destronado de su potestad. Y desde la muerte, en el vientre de la bestia, Cristo, el Verbo de Dios, descendió hasta las simas de los infiernos para desplazar  de la gobernación de la muerte a los demonios, y quitarles las  las llaves de los abismos, en modo que desde la Victoria de los Tres Días ya ningún Alma cayera en el retorno abismal, ni fuese pasto para los infiernos;  y desde tal Victoria ya no predominara la muerte, sino la Gloria según una Ley Nueva: cada Ser recogerá la Cosecha de su propia Siembra, y por sus frutos serán reconocidos por Dios para obtener el resultado de sus propias acciones y obras. Y si tales obras fuesen el designio del Padre puesto en acción de vida…el Reino de Dios abrirá sus puertas para recibir al leal Hijo o Hija de la Obediencia.

¿Por qué si por Cristo somos Salvos y por Cristo el pecado fue vencido…qué pecado podría predominar y gobernar como si Cristo jamás hubiese venido y Jesús jamás hubiese pagado?

La imperfección humana puede hacernos caer en el pecado, sí. Pero la imperfección humana no es mayor que nuestro Espíritu. Y si fuésemos humanos solamente, sin poseer por Gracia un Espíritu tan alto y elevado, tendríamos o que merecer ganarnos tan Alto Espíritu y debiéramos hacer obras para ganar méritos con el fin de ser Vividos por el Espíritu de Dios…o debiéramos aceptar que estamos perdidos y que Cristo concedió Espíritu solamente a los Suyos y dejó en la perdición al resto de los Hombres.  Pero Jesús pagó por Caín y la Caída Original precisamente para que TODO Hombre, de toda nación, y de toda estirpe, varón y mujer por igual, obtuvieran liberación y quedaran sin deuda; y Cristo Dios, luego, en Tres Días,  alzó el Nuevo Templo sobre la Piedra Angular (Cefas) –que es El Espíritu de Dios en el Hombre – para que  la Nueva Ley de Vida fuese la condición de Salvación de todo Hombre sin distinción.  Por lo mismo, ni méritos, ni obras, sino Gracia y Salvación según un Plan de Amor que nos trasciende y obliga. Y nos obliga por Conciencia de Justicia, no por ignorancia de la Gracia que nos envuelve.

La imperfección humana si es ignorante de la Salvación, de la Gracia y de su Espíritu…no puede pecar, porque desde Cristo no es pecado lo humano sin Conciencia, sino que es Pecado lo humano Consciente de la Salvación y del Espíritu concedido.

Seguir concibiendo el pecado como lo fue en la Antigua Ley, bajo la predominancia de la Caída y del Pecado Original, es negar a Cristo. Porque bajo la Antigua Ley de Vida que sometía a los Hombres y los tenía encarcelados, el  Ser Humano no podía acceder al Reino, ni entrar a los Cielos. Y en su muerte el Humano enfrentaba la potestad de los demonios, o caía en el abismo del retorno con la misma deuda y mácula anterior. Por lo mismo, esa Ley de Vida obligaba al Hombre a eternas abluciones y sacrificios para no doblegarse por el peso del pecado imperante. En cambio, desde Cristo y su Nueva Ley de Vida el pecado original ha sido eliminado, y el Hombre no nace en pecado sino que se hace a éste por influencia de La Carne, los Sentidos y el Mundo; pero desde Cristo el Ser Humano posee un Espíritu de Dios que Vive y empuja, puja y conmueve, con tal de que el Hombre venza y logre alcanzar la máxima Gloria en una de las tantas Estancias en la Casa del Padre. Y en la muerte del cuerpo ya no hay potestades infernales, sino autoridades de Cristo que miden al Hombre según su Espíritu y extraen los frutos de acuerdo a la siembra  que ése Espíritu puso en acción en la Vida en el Mundo y en la Carne.

El pecado hoy no es imputable a imperfecciones humanas, a costumbres culturales o ignorancia de la Nueva ley de Vida. Desde Cristo hay pecado cuando hay Conciencia de la Fe en Dios. Si hay leve Conciencia de Dios, y hay Mal, Aberración o  caída en la maldad…hay pecado. Y si hay caída en el pecado y hay Conciencia de Dios, entonces por la Conciencia de Dios el Hombre puede levantarse y sacudirse del pecado por el Arrepentimiento, por el Perdón y por el propósito de no volver a caer en el pecado. La Conciencia de Dios nos da Conciencia del pecado, y si tenemos Conciencia del pecado podemos vencerlo con la Conciencia de Dios. Dios es más que el pecado.

Ahora bien, predicar a Dios, declarar representar a Dios, auto proclamarse autoridad vicaria de Cristo y poseedores de la Verdad en un Libro que supuestamente ‘es’ Dios… y alzar iglesias de Dios y actuar cuan celosos guardianes de la fe… y expandir el pecado cuan mácula irrefrenable, vencedora e impostergable, y por lo mismo, tal y cual en la Vieja Ley:  sometidos los Hombres al martirio, al sacrificio, a eternas e inagotables abluciones, bajo amenazas de los infiernos nuevamente restituidos, y demonios otra vez investidos de autoridad… ¿no es eso Apostasía?

Porque si alguien predicara que: siendo débiles en nuestra calidad humana a las tentaciones del pecado, tenemos a Cristo en Nosotros para vencer al pecado y en nuestra debilidad hacernos fuertes por el Espíritu que Dios nos concede por Gracia…entonces esa palabra diría verdades y estaría en la Justicia. Pero si predican que el pecado es más que Cristo, y que siendo pecadores debemos purificarnos en las iglesias, y que toda ablución por fe es imposible sin pertenecer a una iglesia…y que por ser pecadores debemos congregarnos… y solamente en la Fe y por la ley de Cristo nadie es libre sino es arriado cuan becerro en un redil a cargo de un pastor, también pecador… entonces tendríamos que asumir con claridad que  la apostasía vive y crece cuan virus malvado en el corazón de las iglesias. Y son los pastores que reemplazan al único Sumo Pastor, al Cristo Vivo, los portadores del pecado y los inoculadores de la apostasía: los Anti Cristo que trabajan para la confusión y la negación.  Los Anatemas.

La iglesia del pecado es la institucionalidad del Anti Cristo que gobierna desde trono mundano en nombre (cuan usurpadores) de un Cristo que tergiversan y deforman.

La debilidad humana por sí misma no es pecado. El pecado requiere Conciencia de Dios. Y es la misma Conciencia de Dios la que vencerá al pecado. Y la predominancia del Espíritu en el Hombre es lo que crea la condición para vencer al pecado. Sin éste Espíritu concedido en la Gracia y gracias a los hechos de los Tres Días en que Cristo vence y transforma…nada sería posible y todo estaría irremediablemente perdido.  Y Cristo debiera venir aún, y Jesús jamás fue entonces la Encarnación del Verbo de Dios.

Pero sabiendo nosotros que esto sí acaeció: y el Verbo de Dios encarnó en Jesús, y el Cristo Dios venció en los Tres Días, y por el paso de su ‘Amarga Copa’ Jesús pagó por la Caída de los primeros Hijos  y el crimen de Caín… y Cristo Dios cerró los abismos y abrió los Cielos en donde el Padre depositó sus muchas Estancias para Gloria de los Hombres…Y es Ley de Vida la Resurrección (que de cuerpo carnal corruptible obtengamos Cuerpo espiritual incorruptible) y es Ley de Justicia que cada Hombre obtenga el fruto de su Siembra…y que los Hijos de Dios que pongan por Obra la Voluntad del Padre entren de pleno al Reino de Dios… Y que nadie cae a los infiernos sino los hijos naturales de la maldad y el pecado, y quienes son vencidos por la carne y sirven al príncipe de este Mundo… Y que por inmortalidad todo Ser puede caminar hasta la Morada Eterna de la Vida en el Padre… Sabiendo todo esto por Fe y por la certeza del Espíritu, y habiendo recibido Luz de la Sabiduría del Espíritu Santo (Espíritu Santo que no habría venido al Hombre en su Magisterio y Poder si no fuese por Cristo y su Gloria cuan Gobernante de los Hombres) es que afirmamos con fuerza y rigor que el pecado no ha sido entronado nuevamente, y que Cristo sigue siendo más que el pecado;  y que la condición humana no nace en el pecado sino que se Hace a éste por influencia del Mundo… que no es del Reino…( el Mundo cuan sistema basado en el dinero, en la guerra, la violencia, la desigualdad, la injusticia , el aplastamiento de la paz, y la destrucción de lo Creado…NO pertenece al Reino de Dios. El Reino de Dios está en el Espíritu del Hombre: ¡He ahí el Templo Nuevo alzado en los Tres Días de Victoria de Cristo, el Verbo!) Y el pecado  es inducido por la debilidad ante los Deseos, y es promovido desde la inducción de Los Sentidos; pero el Hombre posee una Fuerza Superior gracias a Cristo y al Plan del Padre: el Espíritu. Y el Espíritu actúa cuan Conciencia de Dios, del Bien y de la Fe.

No discutimos la existencia del pecado, pero discutimos con vehemencia la predominancia y el gobierno del pecado por sobre la condición del Espíritu en el Hombre. No somos esencialmente pecadores: somos esencialmente Salvos. No somos esencialmente malos, somos y nacemos esencialmente buenos e inocentes. No somos irremediablemente pecadores: sino que estamos destinados irremediablemente a la Salvación, a la Resurrección, y  a la medida de Cristo en la muerte… y a la Gloria que arroje nuestra propia siembra de vida.

Sí,  discutimos y manifestamos nuestra repulsa a la teoría de que los Consagrados, es decir: aquellos que recibieron Bautismo en edad consciente, y declararon que aceptaban a Cristo cuan Salvador y Dios, y fueron ungidos con oleos para sellar sobre sus vidas la Guía e Inducción del Magisterio del Espíritu Santo… sean y se declaren pecadores y vencidos por el pecado, pero de igual modo  conforman iglesias en el nombre de Cristo, llamándose al  pecado y aunando  pecadores conformistas y sumisos a su maldad, y proclamen sin un gesto de vergüenza  la victoria y predominancia del pecado por sobre la Ley de Vida de Cristo y del Padre Dios. Eso no lo aceptamos ni aunque nos lo presentaran como la verdad absoluta o que nos matarán ante la obligación de aceptar tal aberración…abominable y demoníaca…como si fuese la única verdad posible.  No. Porque quién se Consagra en el bautismo, y declara su Fe en Cristo y su Ley de Vida, y recibe Espíritu Santo no puede difundir la victoria del pecado, y acarrear a seres inermes y dormidos por el pecado, sino que tiene el deber de enseñar a Vencer y debe entregar las herramientas para que todo hombre y mujer ejerzan el sacerdocio de Cristo por medio de Su Espíritu y vida Espiritual. Tal es el mandato del Cristo Vivo. No otro.

 Quienes por Conciencia declarada, y por acción de tipo sacerdotal, vociferan su propia autoridad de Fe y se alzan cuan mayordomos de la verdad de Dios… y agitan libros sagrados como escudos de su propia debilidad doctrinaria … (porque sin los pasajes aprendidos escolásticamente no son capaces de sostener la Doctrina por la Fe y por Espíritu)… y ésos mismos  proclaman que todos somos pecadores, y que el pecado es más que cualquier condición de Fe, y que por pecado seremos condenados, y por pecadores iremos a los infiernos …(nuevamente abiertos por la oscura imaginación de estos servidores del Gran Mentiroso) … y que nada es posible, y todo está perdido hasta el día del Juicio Final…porque Cristo no ha venido…y Jesús fue un Gran Hombre que se hizo ‘hijo de Dios’…pero nunca Dios Él mismo… Ellos, Ésos, quienes hablan y gritan tales sandeces… y luchan entre sí por poderes en el Mundo…y levantan instituciones corroídas por el dinero y la ostentación, por la política y el arribismo mundano…y han refundido la política del Cesar con lo que es de Dios… son el Anti Cristo, son la pululante Apostasía;  y no debe confundirse esta guarida de lobos con piel de oveja con la verdadera Fe en la Ley de Vida del Cristo Dios que nos ha liberado del pecado,  y nos ha dado el Gran Espíritu de Dios viviendo en nosotros para que por Vida Espiritual alcancemos la Obra designada por Nuestro Padre Justo y Sabio.

Somos espiritualmente mucho más que el pecado. El camino del Espíritu nos libera de toda debilidad, y aún siendo personas imperfectas podemos lograr la Perfección  de la fe que nos abre, enseña e induce la Madre Sabiduría del Espíritu Santo. El Padre nos espera en su Reino. No caigamos en trampas de este Mundo, ni en cantos de sátrapas que nos llaman al pecado que ya fue vencido y que podemos vencer cada día… una y otra vez.

Nadie puede justificar el pecado para desde el pecado justificar su propia autoridad…en el nombre del Que Venció al pecado, CristoJesús. Eso no solamente es incoherencia, sino que apostasía pura y causa de Condena Eterna.

 

 

Matrimonio, Familia y Sacerdocio

2012 noviembre 29
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

Recomendamos ver ‘Informe Especial’ de TVN Chile ‘Rebeldes en la Iglesia’ –Puede engancharse desde www.dossiergf.wordpress.com)

Puesto este punto sobre rieles religiosos institucionales, cuan derecho humano, o corrección formal que cambie los modos de presentarse y de hacer de una iglesia, el asunto del Matrimonio en el sacerdocio y el Sacerdocio en el matrimonio, no pasa de ser un asunto estructural. Y para llegar a puntos doctrinarios de fondo, espirituales, es decir coherentes, debemos colocar todo aspecto de Fe y de Práctica de Fe sobre fundamentas sólidas, de principios y siempre Espirituales.

Aquello que hoy constatamos en las iglesia católica, en la iglesia anglicana, en la episcopal y en la ortodoxa, así como en variadas nominaciones ligadas a la doctrina católica o cristiana institucional, en cuanto a:  matrimonios entre personas del mismo sexo que son además ordenados sacerdotes; o la ordenación de sacerdotes mujeres por autoridad de obispos mujeres; o sacerdotes católicos casados o con hijos que siguen de algún modo ejerciendo sacerdocio, creando una excepción en la ley eclesiástica que la desmiente; o sacerdotes expulsados del sacerdocio por optar por una esposa y familia; o sacerdotes traumados y en verdaderos procesos de post guerra debido a que la institución les preparó solamente para servirla y no para vivir entre la gente; o sacerdotes que viven el celibato como un sacrificio de muerte diaria, bajo el miedo a la tentación: o sacerdotes bajo una norma interna que les permite sostener encuentros esporádicos con una mujer, e incluso tener hijos, sin renunciar al celibato público y con apoyo de la iglesia para mantener en secreto el sustento de un hijo, por ejemplo…  no hacen sino verificar la gran hipocresía, la mentira y el formalismo cínico y engañoso que mira y tiende a mantener Poder e Influencia cuan Institución del Mundo, en desmedro, y en desprecio, de la verdadera esencia espiritual que Cristo Dios nos induce desde su Reino Vivo. (No un Reino de este Mundo para cosas del Mundo: sino el Reino de Dios para trascendencia espiritual y superioridad de Amor… que es el Hombre Nuevo que postula a poner por designio la Voluntad del Padre Creador)

Tomemos como estadística aquello que se nos muestra en las variadas publicaciones, reportajes y análisis de especialistas. Tengamos en consideración los hechos que atañen a la caída moral de las iglesias del cristianismo tradicional. Miremos a la realidad que cualquier investigación de noticias nos entrega…y concluiremos que la crisis de la gran iglesia, así como fue concebida por siglos, está desgranándose desde adentro.  Sin embargo, en la gran mayoría de quienes hoy sufren sea la separación de su sacerdocio, la expulsión de su consagración, el desencanto y la decepción ante su iglesia, no necesariamente se han liberado de la raíz y causa que les ha conducido hasta su situación actual. Muchos siguen funcionando en torno a lo que fueron, aquello que dejaron, y tratando de llenar lo perdido con lo amado que hoy les sustenta. No hay en la mayoría de los ex curas o en quienes adversan hoy de su institución, una reconversión espiritual, un despertar de la Fe en Cristo planteándose ahora hallar a Dios sin la tutela de sus jefes de conciencia. No hay Camino Espiritual en ellos porque nunca vivieron a Dios en el Espíritu, sino en ‘su institución’. Por lo mismo, el punto en discusión para muchos de ellos gira en torno a: si los curas deben casarse o no, o si la mujer debe ser sacerdote o no, o si el cura debe tener familia o no. Seguimos entregando a la Institución aquel poder omnímodo que define lo santo de lo mundano, y seguimos intentando cambiar a una iglesia que ahora debe democratizarse y ser en su forma, y en su modo, diversa a la actual…sin que nada cambie en realidad.

La decisión de Fe de un sacerdote, consagrado-a, de un creyente activo, de una persona que siente voluntad de resolver su Relación con Cristo, mal podría basarse en la mantención de los sustentos doctrinarios que al final cimentaron el mal de la iglesia del pecado. Es deber de Fe entrar en una reconversión de la Fe desde la Relación con Cristo y teniendo a Cristo cuán conductor personal. Para esto es menester zafarse, liberarse, vaciarse de toda idea e ideología inculcada en el pasado eclesiástico, y desechar la inservible filosofía que adornó la apostasía.

Cristo es Dios, el Verbo, el Alfa y la Omega de la Creación, Uno e Indivisible con el Dios Creador que ES Espíritu (Oren al Padre En Espíritu porque Él Es Espíritu). Cuan Dios encarnó en Cristo, se hizo Hombre, para cambiar la ley de Vida existente hasta entonces debido a los Hechos de la Caída. Jesús es el Cristo que obedece al Plan del Reino que no es de este Mundo. La Salvación, entonces, no es mundana, formal, política, social, cultural o religiosa…sino Espiritual, Humana y de Vida.

La Salvación no subyace en la cruz, ni en la muerte de Jesús, ni en su martirio, sino que la Salvación acontece y se abre en los TRES DIAS en que el Dios Vivo desciende a los Abismos y derrota a las potestades infernales que poseían el Dominio de las Almas, ostentaban el Poder de los Abismos y definían procesos de vida carnal como en una rueda carcelaria que nunca liberaba al Hombre.

Porque el Espíritu de Dios se hallaba encarcelado en el Hombre, y la excepción de los santos que sí vivían a su Espíritu no abría los Cielos, ni éstos ascendían a Nueva Vida, y dormían el Sueño de la Espera. Esta ley de Vida provocada por La Caída no podía ser Cambiada sino por Dios, por el Dios de los Hombres y de los Ángeles, el Elohim Mayor: el Cristo, el Verbo. Y tampoco podía ser transmutada por intervención divina ajena al Hombre, sino que debía ser llevada adelante por Hombre, para los Hombres y Con los Hombres (Género Humano).

 La ‘razón’ de la encarnación también debe asociarse a un pago pendiente: el crimen de Caín sobre Abel ( el cual nunca tuvo pago alguno) y la predominancia del Cainita en un Mundo a su medida. El Pecado del cual habla el Cristo Dios es ése pecado. El Mundo que odia a Dios y tiene por padre a Belcebú, según Cristo, es ese Mundo cainita que tiene en el pueblo hebreo a su esencia y representación. La Conversión del pueblo hebreo equivale a la derrota absoluta de los Cainitas y del modelo de Mundo basado en el dinero, la guerra y la violencia, los deseos y el materialismo que conlleva a rebajar a dios a las cosas de este Mundo.

Los 12 días de martirio y la muerte física de Jesús en la cruz romana, no es un pago por los santos, sino por los cainitas que no habiendo pagado su pecado reciben por Cristo  una Gracia que no merecían, y por lo mismo es ‘Gracia’, a saber: que Jesús debía pagar en su cuerpo y con su sangre el mal de los Cainita para que así también ellos entraran en la Salvación que se abriría en los Tres Días de Victoria. Pasada la amarga copa del sacrificio por el Pecado de los cainitas, el Cristo, ya no en la carne de Jesús, sino en la Gloria y Potestad que siempre fue y que ahora ejerce en plenitud, libera la Gran Batalla por la Nueva Ley de Vida, en los Tres Días que cambiaron el sentido de existir del Hombre.

Despojado el poder infernal de toda potestad sobre la vida de los Hombres, cerrados los abismos, y abierto el Reino de los Cielos, queda aún pendiente un Hecho Fundamental: la Restauración del Espíritu de Dios en el Hombre. El Cristo Resurreccionado, no resucitado…Resurreccionado… lleva adelante el Plan de Restauración por 40 días: visita a su otro redil, instaura el Sacerdocio según la línea perpetua de Melquisedec, revela a Los Suyos el Plan de la Segunda Venida… y avisa que debe ascender para que descienda el Espíritu Santo que restaurará, enseñará y ejercerá magisterio sobre todo Hombre de Fe. Desde la manifestación del Espíritu Santo TODO SER, todo Hombre, varón o mujer, Hebreo o Chino, ignorante de Cristo o consciente de éste, queda bajo una Ley Nueva: y Cristo Dios es esa Ley de Vida. Las instancias variadas de Gloria y de Vida que superan la muerte y aseguran que cada Ser recibirá el efecto de sus causas, la cosecha de su siembra y la medida de su propia vara…es la esencia de una Salvación que pone al Hombre como a su propio liberador, y a Cristo cuan único Conductor.

Si esta Doctrina, que podemos verificar con Espíritu en los Evangelios, se halla a la base de la Fe que nos mueve, entonces desecharemos la teología fraudulenta del martirio personal para ser salvos, la teoría de la culpa necesaria para acudir a Dios,  y el pecado perenne como condición que nos ata y encarcela. Desde Cristo, dice Pablo, no nacemos en pecado, sino que nos hacemos a éste. Y es Pablo el que zanja el asunto del antiguo sacerdocio cuan copia que debe imitarse en el Nuevo Sacerdocio de Cristo: por el bautismo en Cristo todos somos sacerdotes, y por la Unción, consagración, de nuestro bautismo somos Sacerdotes en la línea perpetua de Melquisedec, y Cristo mismo es Nuestro Sumo Sacerdote.

Esta Doctrina es contraria a la apostasía institucional de la cual muchos sacerdotes y consagradas hoy escapan;  ser escupidos por la apostasía institucional que niega a Cristo Dios en el nombre de un Jesús histórico que debe someterse a la interpretación de los exegetas y teólogos, es casi un privilegio, nunca un drama, sino una excelente oportunidad de encontrar de nuevo al Cristo Vivo.

Pedro advierte sobre la apostasía: negarán el matrimonio.  Y para entender el valor del matrimonio en la vida sacerdotal, debemos volver a la raíz espiritual tanto del matrimonio como del sacerdocio. Sin esta claridad entonces el asunto se vuelve una formalidad.

Para que el matrimonio sea un paso más del sacerdocio, y no un hecho contrario, externo, debe volverse a la Doctrina de Salvación: que la Salvación es Espiritual, de Nueva Vida, para que el Hombre, varón y mujer, entren en el Plan de Dios y obtengan Vida Eterna en pos de Poner por Designio la Voluntad del Padre. Es decir: varón y mujer de Fe, ambos consagrados al propósito de Salvación y de Nueva Vida, se unen para ser UNO e IGUALES ante Dios;  y harán de su unidad un Núcleo de Fe y de Consagración a través de su Camino Espiritual personal;  y convendrán  con el Padre engendrar  Hijos e Hijas  de Dios…  por santidad de la mujer y mayordomía del varón.

Este Plan de Vida es simple y vital: Cristo es Dios Salvador de todo Ser, sin distinción. La Consagración de una mujer bautizada en conciencia la hace sacerdote, y su disponibilidad a seguir la Ley de Cristo la eleva en forma natural a la Línea perpetua del Sacerdocio del Altísimo, no para cosas institucionales, o formales, o públicas y externas…sino para elevación Espiritual y Conciencia Viva del Cristo Dios. Nunca ha sido asunto de institucionalidad o seminarios en años de estudio de filosofía…siempre se ha tratado de Espíritu, de espiritualidad, de Camino de Vida en lo espiritual…de Fe hecha Vida Diaria.

Varón en la Fe consagrado a la Ley de Vida del Cristo Dios, con mujer en la Fe consagrada a la Ley de Vida del Cristo Dios…son Matrimonio en el sacerdocio, son Sacerdotes en el matrimonio. Eso es el Matrimonio en el Sacerdocio. Ambos sacerdotes, y ambos en Relación personal con el Cristo Vivo…entonces la mujer conocerá la santidad que Dios concede para que la mujer engendre Hijos e Hijas del  Reino, y el varón sacerdote sabrá el valor de la mayordomía de su paternidad. La familia que Dios nos pide por medio de la Ley de Cristo es un Plan que incluye el portentoso hecho de traer a este Mundo a Hijos e Hijas de gran Poder espiritual preparados para las nuevas tareas que el Reino de Dios tiene y entrega a Los Suyos.

Esta visión espiritual, trascendente, coherente con la Salvación y el Plan de Salvación, falta y no aparece en quienes plantean hoy el asunto del matrimonio en un sacerdocio institucional que es esencialmente apostata.

Nadie deja de ser sacerdote si una vez entregó su Fe y su Vida en la Potestad de Cristo. Deja de ser sacerdote alguien que depositó su fe y su vida en la institución, creyendo en la apostasía que reza que ésta es la representación única de Dios en la Tierra. El matrimonio común, mundano, en donde la mujer sigue excluida y mermada, menospreciada y utilizada, o bien cuan simple compañía sin compromiso de Fe activa  no es solución alguna, no es alternativa, ni es verdad ante Dios.

Intentar cambiar a la iglesia, o mendigar a la institución algún reconocimiento de tipo social, jubilatorio, o de carácter laboral… por el sacerdocio ejercido, o por el daño sufrido…o por el tiempo entregado… es una aberración, una distorsión, una pérdida de tiempo precioso, una distracción malévola, una ilusión inconducente.

Cada creyente, todo consagrado-a, y el sacerdocio institucional  en crisis de Fe debe colocarse ante Cristo, y hallar en la Doctrina de Salvación su respuesta, y debe salir del racionalismo intelectual para entrar en la Meditación con Dios, en la Reflexión Crística y en la Reconversión de su Fe para regresar a lo más nítido y profundo de los Evangelios. Siempre, y ahora más que nunca, lo de Dios ha sido, es y será, un asunto del Espíritu, de la Conciencia y de la propia Opción de Fe. Nunca ha sido cuestión de derechos humanos, de rol social, de institucionalidad… más democrática o vertical,  o de formalidad mundana.

Para que la respuesta de Cristo sea un hecho de Conciencia, el  que busca el Camino hacia el Reino de Dios debe vomitar todo lo que el mundo le inculcó como panacea divina. Nada de lo Humano está sesgado de lo Divino. En todo lo Humano puede haber un Plan de Dios para que el Hombre alcance su Camino Superior. Dios no hace distinción: nos hizo iguales, varón y mujer…  y todo Hombre posee un Espíritu que es Dios viviendo en él:  Hombre, tú eres el Templo.

 

Advenimiento y santidad

2012 octubre 12
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

En no pocas iglesias de connotación reformadora o evangélicas, sobre todo de origen Adventista,  hubo en sus inicios un denodado esfuerzo por entender y estar preparados para la Segunda Venida de Cristo. La Reforma que rechaza al papado y acusa al catolicismo de ‘Apostasía’ reivindicó el uso masivo de La Biblia cuan única autoridad de Dios entre los Hombres. Desde esa postura de principio doctrinario impertérrito era menester hallar en esta única autoridad declarada aquella respuesta crucial: ¿Cuándo vendrá de nuevo Cristo a la tierra? Basándose en Daniel y Esdras midieron los tiempos haciéndolos cuadrar en el año 1844. Aparentemente nada sucedió, no al menos aquello que los Hombres esperaban, y nuevamente el movimiento bíblico se puso  de cabeza para tratar de extraer de la ` única autoridad de Dios’ la revelación que parece no emanar de un Cristo Vivo, sino de un libro que habla por Dios, como una nueva Arca de comunicación.

Los adventistas creyeron identificar su ‘error’ al comprender que la ‘restauración del Santuario’, en Daniel,  que avisa la inminencia de la Venida no era algo terrenal, sino celestial;  y que si en 1844 se había restaurado el Santuario Celeste, entonces  habría que contar 2.300 días calendario para el Evento. Tampoco fue.

Entre los ‘adventistas del séptimo día’ la  base sustancial que alimenta su existencia es precisamente el Hecho de la Venida: el Advenimiento. También los mormones estuvieron involucrados en esta búsqueda.

Nos llama mucho la atención este empecinamiento, porque Cristo avisó que vendría ‘cuan ladrón de noche’, es decir, sin que nadie esté preparado ni sea apercibido. ¿Para qué saber la fecha de la Venida?  La preparación espiritual no es un tema de fechas, de eventos, de cadencias  de juicios pendientes. Es una Opción de Vida que nos coloca ante la propia siembra y nos medirá según los propios frutos. El paso por la muerte, desde Cristo, es un Salto de Vida que nos deposita exactamente donde nos llevan nuestros actos y siembra personal, y crucial es en esta vara la medida de la Fe y la Relación Personal con Cristo…y si se pone o no por Obra la Voluntad del Padre. Porque si Cristo es DIOS, y es Dios de Vida ¿Es vital saber cuándo Vendrá Cristo por segunda vez? ¿Acaso el advenimiento de Cristo ante nosotros se nos niega hasta esa fecha y hecho concreto? ¿O es que el advenimiento de Cristo en nosotros se manifiesta en la Relación de Fe con su divinidad…? ¡Obviamente que sí!

Pero este asunto debe dirimirse a partir de una base primordial: que la Salvación no descansa en la cruz, ni en el martirio, ni en la muerte de Jesús, sino que en los HECHOS de los TRES DIAS en el cual el Cristo, el Verbo, provoca los cambios de potestad en la muerte y da inicio a la Nueva Ley de Vida con la Resurrección, la Inmortalidad y la apertura a la Vida Eterna. Y son los Hechos acaecidos en los TRES DIAS posteriores a la muerte de Jesús aquello que establece definitivamente otro punto esencial ante los Hombres: LA DIVINIDAD DEL CRISTO. Y por último, algo que en la historia de las iglesias que buscan fechas y avisos no vemos, no leemos: el Poder y Magisterio del Espíritu Santo. Porque si ‘el Espíritu os enseñará todo’ y ‘el Espíritu Santo será vuestro abogado y consolador’… son una verdad que constituye  una realidad aplicable en la Fe depositada en la relación con Cristo, en Pos de Hacer la Voluntad del Padre… ¿acaso no sabremos del Espíritu y del Espíritu Santo aquello que Cristo nos quiera revelar de su Venida y otros avisos?

La Apostasía católica, según los reformadores, debe ser confrontada con la ‘autoridad de La Biblia’. Y con el tiempo el cepo bíblico manejado por el intelecto, por lo formal de la religión y por la interpretación del docto y del teólogo, y manoseada bajo intenciones nada santas de no pocos pastores, o rebajada al sectarismo, al fanatismo y al juicio que condena a todo quién cuestione ‘la única autoridad de Dios en la tierra’… ha producido una nueva arista de Apostasía: 1) la negación del Espíritu Santo o su relegación al misterio sin resolver que queda en manos expertas y alejadas del creyente de a pie; 2) la rebaja de Cristo a un Jesús histórico cuyo sacrificio en la cruz provoca una salvación no muy clara pues el pecado sigue vigente y los infiernos predominan casi como un segundo instrumento de Dios.  De hecho, pulula un cartel por las ciudades que dice: ‘Reconoce que eres pecador’. Y  prosigue la campaña del terror sobre los infiernos dispuestos para quién no reconozca a Jesús. Ese Jesús que debe ser reconocido bajo amenaza infernal solamente puede existir en una mente perniciosa y corrompida. Y la voluntad por ‘descubrir’ fechas y eventos extrayéndolos forzadamente de La Biblia es un acto soberbio, pretencioso y demoníaco. El Humilde sabe que lo vital es Morar en Espíritu ante un Padre que Es Espíritu, y nunca romper la Relación Personal con el Cristo Dios. Un Dios de Vida, de Amor y que nos libera del pecado, y nos entrega herramientas para vencer y nunca perdurar en el mal… y lavarnos solamente los pies entre hermanos porque el  verdadero discípulo no ensucia más que sus pies y los lava en el Perdón, en el Arrepentimiento y en la Relación de Amor con su Dios Vivo.

Si la Biblia que los Hombres, no Dios, los doctos  e ilustrados del cristianismo histórico, han declarado como ‘única autoridad de Dios en la tierra’ tiene o no, qué y en qué sentido…Palabra y Verdad de Dios… eso lo dirá, lo demostrará, lo revelará solamente el Espíritu Santo. Por lo mismo, este Libro es un MEDIO que DEBE ser colocado bajo DISCERNIMIENTO del ESPÍRITU y SELLO del ESPÍRITU SANTO.  Es Dios y su Magisterio la Autoridad: el MEDIO habla por Espíritu Santo activo en el Espíritu del Hombre santo. Por lo mismo, para ejercer autoridad humana sobre la Palabra sellada por el Espíritu Santo el Hombre debe ser santo, es decir: Discípulo abnegado de Cristo según su Ley de Vida, en aras de poner por Obra la Voluntad del Padre.

Y es este Discernimiento Espiritual aquello que nos enseña que el Libro que el Hombre ha unificado en realidad describe Dos Leyes en estados de vida humana distintas: una Ley de Vida antes de Cristo, y  afectada por los Hechos de la Caída; y una Nueva Ley que se explaya en los Evangelios y que es la vía de Salvación y de Gloria que ofrece la Resurrección. Dos leyes de Vida y dos estados diferentes y bien demarcados por el Hecho de los Tres Días en que el Cristo Dios vence y cambia a las Potestades que predominaban sobre la muerte y la vida de los Seres Humanos. Apostasía es unir dos Leyes y dos estados que fueron bien delimitados por el Cristo Dios. De este modo: lo antiguo de las escrituras Hebreas refleja la realidad de Israel antes del Hecho Cristico. Lo nuevo de los Evangelios entrega el Camino de Salvación que Cristo nos ofrece y conduce desde los Hechos de los Tres Días. Un Camino para TODO HOMBRE, varón y mujer, sin importar nación, raza, tiempo…ceñido por la Fe, por la Entrega y por la santidad que postula a poner por Obra la Voluntad del Padre.

El Advenimiento o Segunda Venida se halla también bajo esta diferencia primordial: porque si se concibe a Jesús que regresa para ‘salvarnos del pecado y enjuiciarnos’ estamos muy lejos del Dios, de Cristo, que Vendrá ya no cuan varón ni humano, sino en una nube en su calidad divina para enjuiciar al Mundo, no a los suyos, y elevar a los Propios.  Y si es esta  verdad la que nos alienta, entonces no nos importará la fecha ni el cuándo: porque siendo Dios Vivo podemos acceder a Él y a su Autoridad por la Fe, por la Humildad y la santidad que su propia Ley de Vida nos impele.

Cuando decimos que ‘toda iglesia’ en su concepción, costumbre y dogma es esencialmente del  Mundo, racional, mental, formal y de mayordomías humanas… estamos aseverando que la estructura eclesiástica de por si conlleva a que el creyente nunca alcance su sacerdocio, su consagración y su santidad, pues el concepto de ‘ovejas’ arriadas por ‘pastores’ es ya de por sí una deformación que impide el desarrollo de la Fe y de la Relación Personal con Cristo.

 

Pecado, error y coherencia espiritual

2012 octubre 9
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

-Nuestra posición sobre hechos de abusos sexuales a menores, y otros pecados,  en (de)  las instituciones religiosas-

No creemos, porque constatamos, que esta realidad nefasta y degradante sea exclusiva practica y costumbre de una institución solamente: más bien suele ser una constante que se produce en muchas religiones,  sobre todo debido al abuso del poder,  y en aras de una autoridad que tiende a considerar  infalible al ‘pastor’ o sacerdote, y por ende digno de toda confianza.

Hay muchos casos entre iglesias cristianas no-católicas; hubo una severa investigación sobre abusos sexuales años atrás en la iglesia mormona; existe, como parte del mapa abusivo, discriminación y esclavitud que afecta a la mujer y justifica matrimonios forzados y acordados, e incluso castración, en no pocas religiones del mundo. La geografía del abuso, de la discriminación, de prácticas esclavistas, de justificación de muertes y torturas…siguiendo creencias religiosas varias y diferentes… como la constitución de la poligamia e incluso de la violación de niñas que son colocadas cuan propiedad al servicio del ‘profeta’ o ‘líder’… nos obligan a intentar llegar al fondo de una contradicción majadera que conforma una paradoja inexplicable: aquello terrible, inmoral, injusto y demoníaco que se hace y se práctica en el nombre de Dios.

La guerra es una afrenta a Dios, y sin embargo se bendicen las armas y las tropas marchan a matar y ser muertos después de un ritual religioso. En el nombre de Dios se han realizado las atrocidades más espeluznantes de las que el Hombre deba avergonzarse. Y sin embargo las mismas instituciones y orgánicas que otrora causaron tales monstruosidades, ahora callan, omiten y se alzan tergiversando y ocultando la propia historia. Esta inmoralidad es costumbre: y tal inercia es la corriente que también conduce a esconder por años los abusos sexuales, convirtiendo esta realidad en parte del mundo oscuro interno del pecado.

No conocemos una historia crítica, honesta, de arrepentimiento y de perdón, que una religión con peso en los hechos concretos de este mundo haya expuesto para corregir errores y desnudar pecados y restaurar su propia fe e imagen. Todas ocultan, interpretan en manera mañosa y relativa, y omiten juicios que les afecte. Pueden reconocer que tal o cual hecho, aplicación, realidad específica fue un error…pero nunca se hallará un análisis de las causas, y menos un diagnóstico de cuánto de los efectos aún se hayan presente y están activos en el cuerpo orgánico de la institucionalidad. En general las religiones institucionales tradicionales son entes políticos avezados, duchos y émulos aventajados de Maquiavelo.  ‘Reconocerán un pecado para evitar y omitir los otros males que siguen vigentes en el sótano de las iglesias’

Creemos que este tema, como cualquier asunto, debe colocarse siempre bajo el cristal de la Ley y Enseñanza original que dio motivo y sustento a la creencia y fe que se actúa y práctica. Si es el Buda el origen: confrontemos los hechos, la historia y la coherencia de quienes lo siguen con la Enseñanza y ley del Buda. Si es a Krisna…o si es Mahoma. Y si es Cristo en Jesús: ¿dónde podría ensamblar el abuso sexual a niños y niñas con la advertencia expresa de Cristo sobre los escándalos que tienen como centro a los niños, sentenciando que todo abuso a los infantes es un daño que se hace al Cristo mismo?; ¿Dónde y cómo podríamos hacer cuadrar la historia de guerra, de inquisición, de bendiciones a las armas y cultos previos a matanzas y conflagraciones…en el nombre de un Cristo que impuso la Paz como principio de vida, y el amor cuan sustento de sociedad y mancomunidad? ¿Cómo justificar la avaricia de los estamentos financieros del mundo ‘cristiano’, y la adoración al lujo, al dinero y la ostentación que se opone a la humildad de un Cristo que puso en guardia a los Suyos sobre el reino del dinero y las actitudes hipócritas de los ricos fariseos?

No hacemos sino leer los Evangelios y los Hechos de los Apóstoles para hallar allí el ‘programa’ de vida y de coherencia que todo quién se diga ‘cristiano’ debe seguir sin medias tintas ni resquicios  interpretativos.

Nuestra postura es la misma que Cristo en Jesús nos dejó en sus Enseñanzas. Y aquello que es pecado, es pecado, Y si hay pecado debe haber arrepentimiento de fondo, causal, y perdón radical. Reconocer que hay pecado, y establecer reglas jurídicas y normativas para disminuir el mal puede ser una medida institucional correcta en un ente del Mundo, pero en quienes se dicen ‘espirituales’ y portadores de una verdad divina…es un artilugio para engañar incautos y mantener así la clientela cautiva que les da sostén masivo y no-pensante.

Que una institución religiosa, grande o pequeña, tradicional o moderna, cristiana o musulmana, piense, actúe, viva y avance como un partido político, inmerso en la lógica del Juego de Poder, favoreciendo siempre su enjertación y validez política en la sociedad… es una opción. El Mundo ya asume que las religiones grandes y tradicionales cumplen un rol en los equilibrios político-sociales de un país, y en esta lógica no hay observación crítica alguna para la riqueza y la ostentación, o  la participación en las altas finanzas, o a la existencia bancaria de las instituciones religiosas, o a su calidad militante y contingente… Y ante conflictos sociales, el universo político llama a terreno a la representación religiosa cuan árbitro y juez… Pero para ser coherentes con esta realidad y elección asumida por las religiones éstas debieran renunciar a Dios, dejar a Cristo o a Mahoma en su lugar santo, y abandonar todo aire de santidad, de moralidad y pulcritud y sincerar su calidad política y secular.

Es esta conjunción de política y religión lo que ha culminado, siempre, ya en tiempos antiguos, en abusos, degradación e infamia. Dios no es de este Mundo, y debe mantenerse la fe,  y  la congruencia de la fe,  al margen de toda confluencia nociva que contradiga los principios de la paz, del amor y de la justicia que todo Ser debe cultivar en Sí Mismo y con (para) su Prójimo.

El Camino Espiritual Crístico es la aplicación coherente de la Ley de Cristo en la vida del creyente que se consagrada a la aplicación plena de la enseñanza de su Dios Vivo.

La religión y las iglesias, tal y cual se han concebido, no son necesariamente legítimos representantes de la coherencia Cristica. Por lo mismo es que el Nuevo Sacerdocio bajo la Ley de Cristo no propone alzar una iglesia, y rechaza las prácticas comunes de las religiones. Creemos en la capacidad de los Hombres para alcanzar por Camino Espiritual la Relación Personal con el Cristo Vivo; y estamos convencidos de que este Camino lleva directamente a la Sabiduría que el Padre Creador ha colocado como Su Voluntad en todo Hombre. Y creemos con amor y convicción de que La Madre Sabiduría del Espíritu Santo es un Poder real, espiritual y no del Mundo, ni para cosas mundanas, que autentifica el Sacerdocio de (en)  todo Hombre de Fe  y su Poder de Bondad y de Paz.

Este Camino del Espíritu no permite pecado alguno, ni pequeño, ni ínfimo, ni encubierto…porque en lo Espiritual y divino un pecado no es una imperfección o en error…sino que una negación de lo santo para favorecer lo oscuro de los deseos y de lo mundano… y una afrenta voluntaria (a) de lo santo;  una blasfemia al Espíritu Santo, y una desviación de la fe  hacia potestades que no son de Dios. La ruptura de sellos y sacramentos es un pecado. La traición a los votos de santidad y del sacerdocio es una condena. Nadie puede aseverar que un pecado es un error, y como todo error puede ser aceptado y corregido en forma ligera, porque ‘humano’.  Pecado no es error. Error es error, y no es pecado. Imperfección no es pecado. Pecado es agresión y negación consciente y opcional de los principios de Dios; y es un gran pecado la tergiversación de Dios para someterlo a los dictados de la ambición del ego y del poder en el Mundo. Pecado es intentar encerrar al Dios absoluto en un solo libro, y colocar la inmensidad del Creador y de Cristo Dios bajo la exclusividad de una institución humana de corte mundana. Pecado es abusar de la inocencia de los niños y niñas movidos por deseos tenebrosos y reprimidos… fomentados bajo leyes de un celibato inventado por los mismos hombres y luego endosado a una ley inexistente  de Dios.

O enfrentamos los hechos bajo la coherencia espiritual, o definitivamente no estamos en la misma vereda de la fe. Podemos parecer iguales porque pronunciamos en apariencia al mismo Cristo en Jesús, pero estamos muy lejos y distantes porque hay sideral lejanía entre quienes usan a Dios para fines del mundo, y quienes tenemos a Dios por objetivo de vida más allá de este Mundo.

La coherencia aplicada de los Evangelios y Enseñanzas como la Ley de Dios para el Hombre de hoy, es lo que llamamos La Ley de Cristo. Porque si Cristo es Dios, entonces lo de Cristo es Ley.

Ofrenda, Diezmo y mercantilismo

2012 agosto 26
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.0/5 (1 vote cast)

Lo que los Hombres entienden, y aquello que Dios nos enseña

‘No se puede pertenecer a dos reinos: el del dinero y al Reino de Dios’

‘Es mucho más probable que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre al Reino de los Cielos’

‘Y Jesús al ver en lo que habían convertido el templo, tomó un látigo y echó a los mercaderes de sus portales: ¡la Casa de Mi Padre es un a casa de oración y ustedes la han convertido en cueva de ladrones! ‘

‘¿Está permitido o no pagar impuestos al César? ¡Hipócritas ¿por qué me colocan sus trampas…? ¡Muestren la moneda con la que pagan sus impuestos! ¿De quién es la cara que aparece en este denario? –Del César,  contestaron- Entonces dad al César lo que es del César y a Dios entregad lo que corresponde’

‘Jesús observaba a los ricos depositando sus ofrendas en el Templo; vio a una viuda que echaba dos monedas pese a ser una anciana muy pobre. Jesús dijo: Créanme, esta viuda pobre ha depositado más que todos ellos juntos, señalando a los ricos, porque ellos dan a Dios lo que les sobra, y ella, en cambio echó todo lo que tenía para vivir’

Estos pasajes del Evangelio, la Nueva Ley, la Enseñanza y Mandato del Cristo Dios, zanjan un asunto que ya en los días de Jesús se había convertido en fondo de disidencia por el uso abusivo de los dineros por parte de los sacerdotes rabínicos. Apoyados en las escrituras confeccionadas bajo los tiempos en los cuales regía la Ley Antigua, los escribas, fariseos y maestros del templo se habían procurado un ‘buen pasar’ gracias a los aportes cuantiosos que se recogían del pueblo.  Por su parte, la clase más rica hacía gala de su ‘fe’ mediante formalidades, actos hipócritas y pagos bulliciosos ante la gente…pero que en realidad entregaban aquello que no necesitaban, lo que les sobraba.  El centro del culto era la pompa, el lucimiento y los aparatosos actos de estridencia. Se consideraba que el edificado y sus muros eran la garantía de que Dios estaba presente, y por lo mismo debía aumentar el lujo y la costosa parsimonia de los ritos.

Cristo, el Verbo del Padre, JesúsCristo,  sentencia con palabras clara que  ‘este templo de piedras será destruido y en Tres Días alzaré el Nuevo Templo’ Y el nuevo Templo no era,  ni es,  de piedras, ni algo similar que imite o recomponga las antiguas construcciones: sino que es el Espíritu del Padre viviendo en el Hombre que se reconoce en Cristo y en la Salvación por Él conquistada en los Tres Días de Victoria, después de la muerte carnal de Jesús.

Con esto define, además de todo lo dicho y que ha quedado escrito para nuestra guía y coherencia, que no es la riqueza material, ni el lujo, ni los muros, ni los edificios aquello que representa la fe y la presencia de Dios: sino que es la Fe por sí misma, vivida en congruencia, la que ocupa el centro del templo, que es el Hombre; el Nuevo Templo tiene a Cristo cuan Dios Salvador;  y por el Espíritu que habita en todo Ser Humano, el Hombre es conducido por Cristo hasta la Voluntad del Padre Creador. Este es en esencia el Plan de Salvación.

La Apostasía es aquella interpretación y acción que en nombre de una Ley nueva impone criterios  y doctrinas  según la vieja ley. Cuando la iglesia de Constantino y posterior, a pesar de sus divisiones y ramificaciones históricas y geográficas, institucionales y de contraposiciones doctrinarias… toda iglesia… entiende y aplica la vieja concepción sacerdotal del sistema rabínico, y se da una estructura de poder político ligado siempre a principados, reinados y gobiernos, entonces tiene la urgencia de contar con amplias arcas de sostén económico, y se repite el ciclo de señores ricos que compraban su salvación con herencias y tierras, castillos y hasta principados, y que clonan literalmente el añejo sistema que Cristo condenó con sus palabras tan claras como precisas.

La reforma de Lutero, Calvino y otros líderes cristianos que se rebelaron al poder de la iglesia de Roma, pero que nunca renunciaron a la idea eclesiástica, desembocó años más tarde en estructuras similares – en su raíz y fondo –  a aquello que habían repudiado. Y es el apego a la Biblia, cuan Ley única e indivisible, la que al final comportará una infinidad de interpretaciones sobre asuntos cruciales, como el sacerdocio…y el Diezmo.

El Diezmo puede ser analizado y desglosado según visión eclesiástica, o bajo la mirada del Espíritu y su comprensión divina, como Cristo nos enseña e induce. Porque bajo el concepto orgánico de la iglesia el diezmo es el pago de los fieles con el objetivo de sostener al aparataje institucional y a sus líderes (entiéndase: ‘pastores’), y esta porción de dinero que cada miembro entrega, supuestamente, engrandece a quién sacrifica, y ‘Dios’ debiera reconocer esto con ‘abundancia’, ‘logros’ y hasta   ‘riquezas’.  Bajo este propósito  se justifica que las instituciones levanten negocios, mercadeen, inviertan en Bolsa, participen en empresas o alcen las propias, tengan sus Bancos y sean parte del mercado de las finanzas; también se legitima la realización de ‘maratones financieras’ en donde se solicita dinero a destajo mientras se promete la gloria de la opulencia en la tierra…en el nombre de Dios. Predicadores con sendos anillos de oro y casas por montones, incluso con autos y aviones a disposición… podemos verificar entre los mayores adalides de las iglesias en norte América, por ejemplo. Las mayores iglesias de la cultura cristiana, a pesar de miles de millones jugando en el mundo de las finanzas, a veces no muy claras, siguen haciendo campañas masivas para que el feligrés sencillo y hasta pobre aporte con su dinero.

¿Es ley de Dios que esto sea así, de este modo y con este fondo? No. Es uso y abuso de los Hombres que usan la religión y la fe de los creyentes para propio beneficio e insano usufructo.

La figura del Diezmo aparece en el pasaje de la Antigua Ley en donde Abrám  sostiene un encuentro con el Dios Vivo y les es revelada su calidad de Patriarca de Israel; el nombre de éste es cambiado a Abrahán, y a pesar de que parece que a nadie le importa este cambio de nombre, resulta fundamental para concebir todo acto de Dios como un misterio,  que en base a hechos simples colocan un sello que define su Plan en cada intervención. ‘Ahán’ significa ‘Hombre de Dios’ y es la clave del Ser Adámico (Adán no es un hombre único: sino una estirpe humana creada por Dios y colocada posteriormente en este mundo). Por lo mismo, la conciencia del varón Abrám ahora ha ascendido a la nueva persona: Abrahán, un rol adámico para Plan de Dios. Si entendemos esto, y aceptamos la calidad del nuevo hombre en Abrahám, entonces asumiremos la importancia que tiene el hecho que nos enseña el Diezmo. Porque este nuevo hombre de Dios se presenta ante Melquisedec y entrega el diez por ciento de todos los haberes conquistados a este Sacerdote del Altísimo.  Si somos  personas atentas y serias nos daremos cuenta que un varón de Dios, que viene de sostener un Encuentro con el Dios Vivo, y que fuese transformado y despertado a su rol adámico fundamental… se presenta ante quién él mismo considera superior, por tratarse de un Sacerdote del Altísimo. Esto nos refleja que el tipo de sacerdocio que Melquisedec poseía no era aquel remedo de sacerdocio que pululaba en los tiempos posteriores de Jesús. Tan importante es esto, y vital para fijar diferencias, que el mismo Pablo da Testimonio de que Jesús en su Sello en las aguas del Jordán por mano de Juan el Bautista, fue declarado Sacerdote del Altísimo en la Línea Perpetua de Melquisedec.

Abrahán no entrega su diezmo a un especulador de la fe…sino a un santo sacerdote. No olvidemos esta condición trascendental.

El Diez por ciento de las riquezas logradas en las batallas por el Patriarca (es como decir: el diez por ciento del sustento actual alcanzado en la batalla del trabajo y el esfuerzo diario en el Mundo – realidad mundana-) es puesta en manos santas de un Sacerdote del Altísimo para Bendición del 90 % de aquello que queda en posesión de quién diezma.  Dicho de otro modo: las riquezas del mundo tienen el sello de la bestia: avaricia, celos, envidias, gula, injusticia, ambición, poder mundano, ostentación, egoísmo…y todo aquello que no permitirá al rico entrar al Cielo, no por ser rico, sino porque vive para su riqueza y depende de ésta para todo, incluso para su hipotética fe en Dios. Y todo el dinero y haberes en el Mundo poseen una marca, como la de César, que debe ser purificada: una parte debe pagarse al César (impuestos= quién sigue la ley de Dios no tiene necesidad de violar la ley del Hombre) y otra parte debe ser colocada en manos santas, pero ofrendadas a Dios, no al hombre, sino a Dios, y no para asegurar más y mayores riquezas, sino para purificar el 90% que queda en manos del que diezma. La sabiduría del Hombre está en la justa administración del 90% purificado y limpiado por el Diezmo. Y nadie está obligado a entregar más que el diez por ciento, pero tampoco menos que el diez por ciento. Y no se entrega el Diezmo como bono de seguridad para que nada falte y todo aumente… porque esa mentalidad de mercado es ajena a la fe y a la inocencia que Dios ama y aprecia en  los suyos. Se Diezma POR CONCIENCIA, nunca por obligación, y menos bajo presión y menos por temor… tampoco en afán negociación con Dios como si el Reino de los Cielos fuese una agencia bancaria.

El asunto se coloca entonces 1) sobre la calidad de santidad de quién recibe el Diezmo de Dios, porque el Diezmo se entrega a Dios y PERTENECE a Su Potestad; 2) sobre la Conciencia de quién Diezma.

¿Diezma el creyente genérico? No. Diezma el Consagrado, aquella persona que consagra su vida a una Voluntad bien determinada por el Dios Vivo (Abrahám). El creyente, el que aún no se consagra…OFRENDA, hace OFRENDAS. El pueblo de Moisés Ofrendaba; los sacerdotes…Diezmaban.

Una Ofrenda es libre y de acuerdo a la fe de cada persona. En la Ofrenda se mide la fe, la entrega y el amor a Dios, como Cristo nos enseña en la imagen de la viuda pobre en comparación con los avaros ricos. No hay exigencia en la Ofrenda, sino prueba de fe y de amor del creyente. Son las Ofrendas las que sostienen a una comunidad religiosa.

El Diezmo es un Sacramento, y como todo Sacramento real, es un acto de alta Conciencia bajo un Compromiso de Consagración que la persona lleva a cabo porque ha recibido una clara Voluntad de Dios, para poner por obra un designio que es Plan del Reino de los Cielos. No diezma quién no ha sido Consagrado bajo una evidente y comprobada Voluntad del Dios Vivo. Todo creyente OFRENDA, y su Ofrenda debe sostener la sana actividad espiritual y de Bien de su comunidad o entidad.

Para que esto ‘funcione’ y sea coherente, debemos cambiar la visión del sacerdocio.  Porque si este sacerdocio es de dudosa calidad, y está lejos de la santidad, mal podría el creyente sostener a quién actúa cuan demonio en aprovechamiento de la buena voluntad de la gente. La pregunta es entonces: ¿en manos de quién o de quienes coloca el creyente su OFRENDA? Y si el ‘pastor’ quisiera que los feligreses fuesen eternas ovejas sin conciencia, entonces no enseñará cómo el hombre y mujer de su comunidad deben hablar, entender y consultar a Cristo, para que sea éste quién revele si el sacerdocio que posee el ‘pastor’ es avalado por el Reino de Dios. Mantener a la gente en escucha asambleísta  permanente, cuan culto formal único y repetitivo,  asegura la supremacía del pastor y la sumisión del becerro. Y en tal contexto, se ha implantado ‘el diezmo’ como obligación de todo asambleísta de la iglesia bajo promesa de abundancia personal y para efectiva riqueza  institucional y engorde de sus líderes.

La realidad de Dios es harto diferente: justamente el sacerdote es quién  Diezma, por ser Consagrado con Misión de Vida entregada a una causa designada por Dios. Pero si se es sacerdote, pastor, de una institución, no por designio o por revelación, o por conciencia del Plan de Dios:  sino por aceptación intelectual, por adoctrinamiento en largos años, por apego institucional, por conveniencia económica, por ego y necesidad de auto afirmación social, por intencionalidad de negocio ya aprovechamiento, por escapar a alguna condición personal que se espera esconder bajo la apariencia de santidad que brinda el ejercicio ‘pastoral’… ¿Cómo saber si a quién tenemos enfrente hablando en nombre de Dios es realmente una ‘persona de Dios’? Porque la iglesia lo avala. ¿Y cómo saber si Dios apoya y está conforme con esa iglesia? Preguntando a Cristo. Pero resulta que por siglos nos han presentado a un Jesús muriendo, martirizado y sacrificado ‘por mí’ ‘por mi culpa’ y ‘mis pecados’, del cual no soy ‘digno’, y por lo mismo debo dirigirme al cura, al pastor…sus representantes…porque en mis pecados nunca podría aspirar a más; o bien debo hacer largas y obligadas plegarias bien determinadas hasta en sus tonos y puntuaciones, rosarios a la hora cinco y la hora nueve, y actos de constricción varios… en espera del juicio final…porque de otra manera iremos al infierno bajo castigo de Dios… ¿Cómo entonces podría yo, miserable ser humano, preguntar a un Jesús muerto algo que constituiría ‘blasfemia’ y ‘ofensa’ al Espíritu Santo?

Llegamos al punto neurálgico del asunto: nada podemos aclararnos, y ningún tema podemos desglosar para nuestro entendimiento de Fe, sin antes enfrentar una cuestión de Orden Vital.1) La calidad de Cristo en Jesús; 2) el Cambio de la Ley que sanciona Cristo; 3) el Nuevo sacerdocio, el Nuevo templo.

1)      Cristo es el Verbo del Padre Creador, Dios él mismo. Venido y encarnado en Jesús, aun siendo Hombre sigue siendo El Cristo, el Hijo Dios del Padre que es Espíritu. Aceptando la declaración de Juan, sobre la calidad divina de Cristo en Jesús, entenderemos todos los pasajes en donde Jesús proclama su proveniencia divina, celestial y de unidad con los ancestros santos como Abrahán, Moisés y Elías. Y si es Dios en la Carne entonces su palabra y enseñanza  es la Nueva Ley, que no niega la Antigua escrita en los libros hebreos, sino que la eleva, soluciona, y la hace evolucionar con el cumplimiento de su contenido. Y siendo la Nueva Ley la que con autoridad enseña Cristo en sus Palabras y Hechos, entonces el Hombre no puede refundir a su antojo la Ley anterior con la Nueva Condición, porque entonces, de esta forma, niega Lo Nuevo de Cristo y al final niega el Hecho de la Salvación que Cristo Dios ha abierto con su presencia,  y sobre todo con los Hechos de los Tres Días después de la muerte carnal en Jesús.

2)      La Nueva Ley es la ‘Buena Nueva’ que es traducida bajo el nombre de ‘Evangelios’. Y para entender la Voluntad de Dios en los asuntos que conciernen a la Fe debemos escrutar el contenido de la Ley Nueva que nos eleva y salva;  y no podemos intentar aplicar la antigua ley que nos encarcela y condena. Podemos entender y recibir lo anterior a Cristo como Testimonio de Dios en su Relación con el Hombre bajo circunstancia de encarcelamiento espiritual (Caída), pero debemos aceptar que la Ley de Vida cambió con Cristo:  y lo que era antes de Él ha sido cumplido y la Nueva Ley viene a resumir el Plan de Dios para el Hombre del Meridiano de los Tiempos. El Tiempo de la Caída se cerró con los Hechos de Cristo Dios. El Tiempo de Rehabilitación ( que está por acabar en este tiempo actual)  se conoce como ‘Meridiano de los Tiempos’. La transición que hoy vivimos es ‘El Tiempo de Tribulación’ Y el Tiempo que Cristo avisa y promete para nuestro futuro  es ‘El Milenio de Paz’:  producido por su Venida Cuan Dios que es, y ya no en la Carne ni en calidad humana.

3)      El Nuevo sacerdocio no es institucional, ni ocupa el rol de sustituto de la divinidad –  nos enseña Pablo – porque desde la Resurrección al Tercer Día, todo podemos vencer a la muerte y entrar en la Vida que Cristo Es y Gobierna. Por ende, al tratar con un Dios Vivo, Victorioso, que derrotó al principado de la muerte y de los abismos en su propia comarca oscura, y abrió la puerta de los Cielos a todo Hombre y estableció que cada Persona será medido según sus actos y propia siembra… ahora, en esta Nueva condición de mayor responsabilidad… el Bautizado por Fe, que se arrepiente y perdona, y que se reconoce en La Gracia de la Salvación y se propone poner por Obra el designio del Padre… es el Nuevo Sacerdote del Altísimo; porque este Sacerdocio de Cristo se encuentra activo en la Línea Perpetua de Melquisedec. Varón y mujer por igual, todos en edad de Conciencia;  porque el bautismo a infantes es blasfemia al negar que desde Cristo ya no nacemos en pecado, sino que nos hacemos al pecado en nuestro andar por el Mundo.

Según este Orden, sí podemos plantearnos el punto crucial: ¿Podemos consultar a Cristo sobre quienes dicen ser ‘sus representantes’ y ‘su iglesia’? Sí. Y para hacer esto Cristo nos pone una condición fundamental: creer, adorar, pedir y solicitar la bendición y el beneplácito del Espíritu Santo. ¿Cómo lograr esto? Cristo nos dice: ‘el Espíritu os enseñará todo’. Entonces, lo primero es liberarnos de toda tutela que nos convierte en parias y manada sin conciencia y siempre adjuntos a la voluntad de otros. Debemos buscar y pedir a Dios que nos coloque ante Los Suyos para que nos enseñen, nos hagan crecer bajo una disciplina espiritual con evidentes resultados y vívidas experiencias, y claro está: con el compromiso de luchar en contra del propio ego, vanidad y conocimiento mundano que sin duda provocarán conflictos naturales entre la vieja visión y la nueva realidad espiritual; porque nada debe ser externo, formal; todo debe pasar por el interior de la persona, debe remover su vida y elevar la Conciencia…no exento de suscitación y cambios…pero siempre libres de optar.

Debe el Hombre entrar en el Camino de su Espíritu en concordancia con la Sabiduría de la Madre Espíritu Santo, el Magisterio de Dios. El Espíritu Santo es la Madre de la santidad y no hay poder sacerdotal que pueda ejercerse sin su Sello y manifestación.  Para alcanzar este Magisterio el Hombre debe Caminar según Su Espíritu. Caminar sobre (y con) el propio Espíritu requiere que la persona se disponga a liberarse de todo conocimiento adquirido en el Mundo para así recibir La Sabiduría de Dios.

Cuando el Hombre (varón o mujer, no hay diferencia ante Dios y no puede haberla entre los Hombres;  porque Dios mide por Fe y por Espíritu, y el Hombre Justo usa la medida de Dios, no la del Mundo) se libera de las ataduras que no le permiten asumirse ante Dios cuan Hombre responsable de su propia espiritualidad, entonces está preparado para comenzar su Camino Espiritual: ir en pos de su propio Espíritu para desde allí conectarse y unirse a la Madre Sabiduría del Espíritu Santo. Desde el Espíritu, y en unidad con el Magisterio de Dios, todo Hombre puede preguntar a Cristo sobre los misterios y la verdad que Él ve y Gobierna. Pero todo creyente en Cristo, que Ore al Espíritu Santo y reconozca al Padre cuan Dios Creador, al cual debe postular a obedecer, puede en su Fe, con inocencia y sin maldad, con disponibilidad de aceptación y sin cuestionamientos previos… consultar a Cristo sobre la autenticidad de quienes dicen representarlo. No será un Don, ni podrá el creyente abusar con abrir escrituras como en un juego e inventar oráculos… sino que solamente para propia guía de Salvación, en aras del Cristo Vivo;  el creyente en su Fe-  y sin oscuridad en su alma- sí puede preguntar a Cristo sobre la calidad del sacerdote y de la iglesia que tiene enfrente de su persona (siempre buscando a Cristo y el Camino al Padre) : Orará hasta aquietar su alma y tranquilizar su mente, y declarará su voluntad para Encontrarse con el Cristo Vivo, y presentará su interrogante con la venia del Espíritu Santo, en modo que la Palabra que abra en los Evangelios sea la respuesta a la demanda que el creyente hará por siete veces, en calma y siempre con recogimiento y sin ansias.

¿Por qué esto es posible? Porque el Cristo es Dios Vivo, y está al Gobierno de todo Hombre (varón y mujer) que de verdad acuda a Él con Fe, con Inocencia y con verdad en su interior.

Si una persona encuentra a quienes Cristo avala con su palabra, y por fin recibe enseñanza espiritual para Consagrarse y actuar el Sacerdocio que Cristo alzó con su Victoria… entonces entenderá el valor del Diezmo cuan Sacramento. Y pasará por la Ofrenda para su comprobación y crecimiento. Y sabrá que ese diezmo que sufrió en una iglesia  ‘x’ o el apego morboso y exigente por el dinero en el culto ‘z’ nunca nada tuvieron que hacer con lo santo que Dios nos enseña y aplica: y que el Diezmo de Dios no era el mismo ‘diezmo’ de los Hombres; y la Ofrenda de Dios no era la misma ‘ofrenda’ de los Hombres…Porque para entender a Dios es imprescindible ‘estar En Dios’ … y tal es el Camino Espiritual al cual Cristo Dios nos llama con urgencia en estos Tiempos de Tribulación.

Religión, Secta y Camino Espiritual

2012 agosto 20
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Declaración Oficial del Sacerdocio bajo la Ley de Cristo.

 Entidad Inscrita: ‘Carismas, obra sacerdotal para consagración del creyente’ con Personalidad Jurídica Rol 00068 según Ley de la república de Chile nº 19638. Ministros de Culto en ejercicio bajo ley nº 19947.

Introducción

Sabemos que no hay unanimidad en la apreciación de aquello que calificamos como una ‘Religión’ y la nominación de una ‘Secta’. También asumimos que en estos tópicos se manifiestan intereses particulares que no permiten una identificación precisa. Sin embargo sí existen puntos concordantes, generales, que podemos resaltar para alcanzar un criterio común y aceptable para la mayoría. Sobre estos aspectos convergentes nosotros estableceremos, esperamos definitivamente, nuestra postura con respecto a esta cuestión, con la esperanza puesta en el buen criterio y en la misericordia de cada persona que entra en este tema; claro está, reiteramos aquí, y lo explicamos, que una vez explicitada nuestra posición no entraremos en polémicas ni debates inconducentes que tiendan a enredarnos nuevamente en ‘supuestos’ y en ‘pre-juicios’ nacidos del sectarismo, la discriminación y la tentativa de ‘demonizar’ todo aquello que escapa a lo ‘tradicional’ y a la ‘costumbre’  del común.

Fundamental es realzar un Principio de la Democracia bien establecido por la Carta Magna de la República de Chile, y punto aceptado también en la mayoría de las Constituciones de nuestra América, a saber: la garantía Constitucional que concede libertad de pensamiento, de culto, de religión y de creencia; y la salvedad del Derecho a no sufrir persecución o discriminación por causa de la religión o fe que se profesa. También nos rehacemos a la Ley Contra la Discriminación, efectiva en Chile, y que garantiza que ningún ciudadano puede ser discriminado por su raza, opción sexual, discapacidad…o religión. Entendemos, claro está, que estos Principios Democráticos son atinentes al deber de cumplir con la ley del país, y sobre todo al sometimiento irrestricto del Derecho vigente.

Coherentes con esta forma de Ser y de Hacer, nuestra organización procuró, ya desde el año 1999, colocarse entre los marcos jurídicos estipulados por la ley chilena. Nuestra presentación para obtener la Persona Jurídica ante el Ministerio de Justicia, en el año 2001 – finalmente sancionado con la publicación sumaria de nuestros Estatutos y Principios orgánicos en el Diario Oficial nº37.087 – fue ampliamente discutida, bien elaborada y debidamente confrontada con los requisitos legales sin  hallar un punto que nos pusiera en contradicción con las exigencias de la ley de la República; por lo mismo, postular a la Personalidad Jurídica nunca constituyó una violación a nuestros objetivos y a nuestra esencia, más bien fue lo contrario: acentuaba nuestros propósitos de rectitud, de transparencia y de pleno respeto por el Hombre y el País. En efecto, nuestra presentación al Ministerio de Justicia es la misma que hoy nos rige, y nunca hemos procedido de manera fraudulenta: presentando un cuerpo legal a los fines de obtener la Personalidad Jurídica para en nuestro interno regirnos por otros preceptos orgánicos contrarios a los declarados. Justamente el Cuerpo Legal presentado ante el Ministerio de Justicia es y sigue siendo nuestro Cuerpo Orgánico sustancial y primordial, amén de desarrollos lógicos y reglamentaciones particulares que nunca se han contrariado con el espíritu de aquello que se halla en los archivos del Ministerio respectivo.

Puntos Convergentes

Hemos identificado ciertos aspectos que pueden fijar una base seria de acuerdo o discusión sana sobre este asunto:

La Secta

1)    Se entiende por ‘Secta’ a una agrupación humana que tiende a aislarse del contexto social en virtud de una supuesta superioridad que les atañe, y que deja al resto de las personas, a todos prácticamente, cuan ‘infieles’,  ‘extraviados’,  ‘ignorantes’, ‘pecadores’, etc.

2)    Esta superioridad hipotética desciende, debe surgir, de un líder carismático cuyo privilegio suele provenir de una unilateral declaración de reencarnación de alguna divinidad o antigua maestría, o bien de ser receptor-a de ‘mensajes’ provenientes de fuerzas superiores; sin embargo, a estas condicionantes debe agregarse un factor vital: el sometimiento de los seguidores  a según de la voluntad del líder; la imposibilidad de los adictos para acceder a algún nivel similar o parecido al de sus dirigentes; la anulación de toda posibilidad de crecimiento personal, de conciencia, siendo el objetivo mayor del prosélito…servir y obedecer a su iluminado cabecilla.

3)    Para lograr estos fines, la ‘comunidad’ debe aislarse, renunciar a cualquier idea de familia propia…a no ser la que pudiera contar con el beneplácito de su líder; incluso los hijos pasan a ser propiedad de la Secta, sin que sus padres puedan ejercer paternidad legítima sobre su prole.

4)    Una secta se caracteriza por una condenación permanente de todos quienes no comparten sus idearios y costumbres, e incluso es permitido por leyes internas a éstas atentar en contra de la vida de los hijos si éstos se ‘desviaran’ del ‘justo camino’. En general, la secta tiende a anular al Hombre y convertirlo en una sombra al servicio de intereses ególatras de otro o de otros. Lo central es aniquilar el ‘espíritu crítico’ y sobre todo niega cualquier ‘desarrollo espiritual e intelectual’ que se fomente en la persona la ‘propia conciencia’.

5)    Desde el punto de vista Espiritual: toda secta bajo estas características es esencialmente maligna, demoníaca y enemiga de Dios. El Principio Creador de Dios es la libertad espiritual, es decir: que cada Persona adquiera Conciencia del propio Espíritu y logre así  alcanzar la Sabiduría.

 

La Religión

6)    Una Religión es aquella Institucionalidad arraigada en el Orden Cultural de un país, o del mundo, o en parte del planeta. Obviamente ninguna Religión inicia como tal: todas las grandes Religiones han comenzado como sectas. La secta de los cristianos fue una versión rebelde e ilegal del judaísmo. La secta del Buda fue una forma de negación del sistema Brahmánico imperante. Los mismos Hare Krisna fueron por años categorizados como secta del Hinduismo y hoy son una respetada Religión  Hinduista integrada en occidente. Y cuando decimos ‘secta’ no necesariamente estamos imputando los aspectos arriba mencionados, no necesariamente. Lo que hemos expuesto son los puntos que HOY son concordantes en la calificación de aquello que se entiende por ‘secta’.

7)    Una Religión requiere, para ser tal ante la aceptación general, de una estructura jerarquizada de claras dimensiones y de pública manifestación: el papado, la curia, las parroquias, los laicos, etc. Y debe contar  con una Doctrina bien definida, conocida y posible de conocer.  Hay Religiones Tradicionales: cristianismo, budismo, hinduismo, musulmanes, taoístas, etc. Sobre estas Denominaciones se alzan muchas, varias y variadas formas de Culto: católicos, evangélicos; budistas nihayanas y mahayanas; hinduismo de adoración a deidades diferentes; musulmanes shitas, sunnies; taoístas tradicionales, neo-taoístas, etc. Por esta razón es que resulta complicado definir esquemáticamente a una Religión, y se considera ‘Religión’ a aquella estructura de creencias y de culto  culturalmente conocida y reconocida.

8)    En las Religiones existen actitudes, mentalidad y prácticas sectarias, incluso existen leyes religiosas claramente de corte sectario: el sometimiento de la mujer, el castigo e incluso la muerte de la mujer en religiones que se reconocen entre los musulmanes y el Hinduísmo; así como el castigo a los hijos que rompen con la tradición religiosa. Estos mismo se comprueba en Denominaciones cristianas puritanas u ortodoxas. En todas las Religiones tradicionales se han dado y se dan factores sectarios internos: lideres como Maciel que empequeñecen y extreman la doctrina católica para su propio beneficio; lideres evangélicos que alzan reinados de dinero y poder mediático altamente corruptos e incoherentes; maestros Hindúes y Chinos que se instalan en occidente para levantar su propio principado personal. La mayor característica de la enfermedad sectaria es el fanatismo. El fanatismo es una forma de enajenación psicológica  y anulación de la capacidad crítica.

 

El Camino Espiritual

 

9)    El Camino Espiritual parte de una premisa base: que el Hombre posee un Espíritu que es Dios viviendo en la persona. Por lo tanto, para que el Hombre alcance la Conciencia de su Espíritu, éste debe asumir un Camino Espiritual; y un Camino Espiritual puede hallar su inspiración y sus respuestas en las Doctrinas religiosas, en los Testimonios escritos, en el ejemplo de Santos y Sabios, o en las prácticas místicas del cristianismo, del sufismo, del budismo, del hinduismo, del taoísmo, etc.

10)                      El Camino Espiritual es un Derecho del Hombre. El principio de libertad se sustenta en el hecho que el Hombre no debe explicar a la sociedad su opción espiritual para que ésta sea válida. El Derecho Espiritual es la libertad de creencia y de fe que el Hombre pone en práctica libremente, sin afectar los derechos de otros, ni imponer su vivencia y experiencia a los demás.

11)                      El ejercicio del Derecho Espiritual, no necesariamente ligado a una estructura culturalmente reconocida, ni inmerso en el interno de una Religión tradicional o comúnmente aceptada, es lo que confunde-  y se confunde – esta experiencia mística con la pertenencia a una ‘secta’ o ‘práctica de secta’. Comprobar que una o varias personas meditan en un lugar alejado, o se reúnen para Orar en una casa, u optan con vestirse de una forma determinada… sin lograr identificar la Religión que les tutela…entonces, livianamente, se les tilda y se les condena bajo la nunca clara calificación de `secta’. Esta Discriminación es contraria a la libertad de culto y al derecho a no ser discriminados que la ley estipula.

12)                      Toda persona tiene el Derecho a asumir su Camino Espiritual sin deber explicar a cada rato y ante cualquier interrogador  la razón y motivo de su creencia. Ninguna persona puede ser investigada, discriminada, condenada, perseguida y menos agredida (psicológica y físicamente) a causa de su forma de vestir, a su modo de ejercitar su fe o ante su declaración de fe puesta a la luz pública. Y está en su derecho no tener que explicar su Camino Espiritual cada vez que es interrogada, la persona, bajo sospecha infundada o por sectarismo de otros. Es, sería, una violación al Derecho si por sospecha de pertenecer a una ‘secta’ cualquier ciudadano fuese colocado bajo investigación: todo ciudadano puede estar bajo investigación si es sospechoso de delitos. Creer en Dios y adorarle de una forma  que el resto no conoce-  y por lo mismo parece raro, extraño –  no es un delito. Si una persona mata a su hijo en el interno de una secta éste será apresado por su crimen, no por pertenecer a la secta. Y si en el delito hubo complicidad, omisión criminal o instigación de otros…esos otros serán juzgados y condenados por su crimen, no por su práctica religiosa. Y si la secta instiga al asesinato, al suicidio y al maltrato…entonces es una asociación para delinquir, no algo que tenga que ver con una sana religiosidad. El fanatismo no es exclusivo de quienes practican alguna manera de religiosidad: el fanatismo comunista llevó a adorar a Stalin mientras se masacraba a millones; el fanatismo nazista llevó a que masas de millones incondicionales aclamaran al mayor criminal de la historia; el fanatismo siempre está ligado a la violencia. El Camino Espiritual es una senda de Paz, absolutamente contraria y opuesta a cualquier forma de violencia.

Quienes Somos

13)                      Somos una Denominación ligada culturalmente al cristianismo, en cuanto reconocemos a JesúsCristo como a nuestro Dios, y aceptamos que esta práctica de Fe nos debe conducir al Padre Creador, y somos testigos fehacientes del Rol Santo de la Sabiduría del Espíritu Santo en este Camino Espiritual. Por lo mismo, al reconocernos en el Dios Trino nos colocamos en aquello que la cultura cristiana acepta como propio.

14)                      No somos la escisión de ninguna iglesia, ni pretendemos restaurar algún tipo de poder eclesiástico; no nos reconocemos en la idea y en la práctica eclesiástica; así como consideramos nocivo para el Hombre libre el concepto de ‘ovejas’ y ‘pastores’. Cualquier supremacía, control, dominio de un Hombre o de un grupo de ellos sobre una masa de personas que deben obedecer y nunca entender, es, según nuestros principios, contraria a la enseñanza del Salvador, JesúsCristo.

15)                      Somos Crísticos, como Denominación, y Consagrados por efecto de nuestro Bautismo. Aplicamos el principio del Apóstol Pablo, a saber: que con el Bautismo en Cristo todos somos Sacerdotes; y que el viejo sacerdocio cayó con la muerte de Jesús, y el Nuevo Sacerdocio se alzó con la Resurrección del Cristo Victorioso.

16)                      Coherente con esto: todo creyente que se Consagra es un Sacerdote, varón y mujer; y este Sacerdocio no calca la orgánica de alguna otra estructura religiosa: sino que es este Sacerdocio un Sello de Compromiso con Cristo para iniciar el Camino Espiritual que conduzca al Hombre hasta la Voluntad del Padre Creador. Es decir: el Camino Espiritual Crístico es el Sacerdocio que se construye en la Relación Personal con Cristo.

17)                      El rol fundamental en este Camino Espiritual, para adquirir Sapiencia y Conciencia, lo cumple la Madre Espíritu Santo: la Santa Sabiduría. El Espíritu Santo es la madre de la Santidad.

18)                      Este Camino Espiritual obviamente contempla una necesaria disciplina, una religiosidad personal consistente en Oración, Meditación, Retiros y Actos Sacramentales. Estas prácticas de fe no son ‘secretas’, sino Íntimas, Personales… y exigen silencio, recogimiento y lugares idóneos para su mayor desarrollo. No tenemos en nuestra doctrina, ni en nuestras formas internas, alguna regla obligatoria que presione a la persona para que deje su trabajo, su profesión o su modo de sustento: por el contrario. Aplicamos el Principio Crístico de ‘estar en el mundo, y no ser del Mundo’. Entendemos que es un deber del Consagrado no aislarse del mundo, sino ‘estar’…  y en este ‘estar’ ser ejemplo de rectitud, de honorabilidad, de honestidad y de verdad. Concebimos ‘ser del mundo’ como aquellas actitudes y costumbres mundanas  que omiten y tergiversan la verdad de los hechos para propio beneficio… y la ley del mundo que dicta que el poderoso debe someter al débil. La violencia, el arribismo, la prevaricación son actos que cotidianamente pueden ejercerse incluso si se posee una creencia religiosa, o declarando tal nocivo acto bajo el nombre de Dios o de la justicia. Ese modo de ‘ser del mundo’ es lo que un Consagrado rechaza, no por lucha o imposición, sino que lo  repele con honestidad personal y con amor a la verdad y a la justicia aún si en tal acto pierda apoyo social o  gana enemistades.

19)                      Atesoramos la familia como una riqueza mayor concedida para prueba de sabiduría. Asumimos a los hijos como una Gracia de Dios para nuestra propia elevación espiritual.

Apreciamos nuestros talentos, capacidades y dones como la norma de vida que Dios nos entrega para así desarrollar nuestra misión en esta existencia.

Por todo esto es que consideramos que el Sagrado Matrimonio entre varón y mujer debe ser parte del Sacerdocio, en donde ambos conyugues  se unen para unidad espiritual, y no exclusivamente para y por aspectos carnales y del mundo. Así, respetamos a quienes en su Camino Espiritual optan por el celibato y la abstinencia sexual, pero no tenemos como prioridad esta condición en el Sacerdocio que ejercemos y vivimos: el Matrimonio es y sigue siendo la clave de santidad para el varón y la mujer. La salvedad de Celibato y Abstención rige sí para quienes habiendo nacido homosexuales optan por tomar este Camino Espiritual Crístico.

Resumen de lo que Somos

 

20)                      No somos una iglesia, en cuanto no consideramos que ‘lo institucional’ sea el elemento salvador del Hombre, sino  su Propia Espiritualidad y su Relación con Dios.

21)                      No nos declaramos  ‘cristianos’ en cuánto no nos reconocemos en la historia del cristianismo, de la cual somos críticos; ni concebimos que la doctrina de la cruz y de la muerte de Jesús sea el factor concluyente en la Salvación del Hombre; sino que proclamamos los Hechos de los Tres Días como los determinantes: en los cuales el Cristo Dios provoca el Cambio en la Ley de Vida con la derrota del Poder Infernal sobre el Hombre y en este Tierra. Creemos fehacientemente en la Ley de Resurrección y en la Inmortalidad concedida por la Gracia del Padre Dios mediante Cristo, el Verbo. No creemos que el Hombre nazca pecador, sino que se hace tal en su relación con lo mundano, pero que a través de la Fe en la Gracia de Cristo Salvador todo Ser puede superar al pecado porque si está Consagrado a Cristo no puede prevalecer la mácula que nos aleja de Dios. Creemos y esperamos la Venida Manifiesta y Concreta de Cristo, no cuan varón o en calidad humana, sino en su Poder y Magnanimidad Divina; y sí vivimos este Tiempo de Tribulación  actual como una etapa crucial en pos del Milenio de Paz prometido por el Cristo Justo.

22)                       Somos Sacerdotes, varones y mujeres por igual, y todos recibimos Sellos, Enseñanzas y elementos que nos refuerzan como Seres Espirituales; nadie es ‘oveja’ destinada a obedecer sin conciencia: todos somos Sacerdotes que podemos mostrar a los creyentes el mismo itinerario que hemos recorrido. No tenemos líderes inalcanzables, sino Guías que nos enseñan, y cada uno de nosotros  es a su vez Guía de quienes tiene bajo su orientación. Todos en este Camino Espiritual podemos y debemos lograr la Relación directa y personal con el Cristo Dios.

23)                       Somos una Entidad abierta, con una disciplina y un culto interno obvio, como toda orgánica humana que posee una fe, y no somos, nunca hemos sido, y nunca seremos una secta. No queremos convertirnos en una Religión: en un Camino de religiosidad personal sí… pero no en una Religión que al final elimina y merma la espiritualidad del Hombre y apuesta a la presencia cuantitativa entre los poderes mundanos. Somos y queremos mantenernos como un Camino Espiritual Crístico.

 

Nuestros Miembros en la sociedad

24)                      Varones y mujeres mayores de 18 años pueden Bautizarse e iniciar su Camino Espiritual Crístico en ejercicio gradual de su Sacerdocio.

25)                      Todo Sacerdote debe proceder con rectitud, verdad, honestidad y espíritu crítico en la sociedad. No debe omitir. No debe aislarse. No debe temer a enfrentar los hechos aún si en la aplicación de justicia pueda perder cosas y relaciones valiosas. Es un deber de fe nunca hacerse partícipe de males, delitos y prevaricaciones.  Todo sacerdote debe llevar sus talentos, capacidades y dones a la máxima creatividad, siempre en ara de causas nobles, justas y honestas. Errores y negligencias humanas cometidas deben ser reconocidas sin orgullo ni vanidad, y es nuestro deber pedir perdón a quienes ofendimos o causamos algún daño.

26)                       Si por actuar coherentes a estos preceptos de fe y en congruencia con el sacerdocio que se posee, se viera, un miembro, afectado, perseguido, enjuiciado o acusado bajo falsos testimonios o en base a pre-juicios discriminatorios debido a la pertenencia a este Camino Espiritual – y bajo esta Denominación y Entidad-  es nuestro deber defender a quién tan injustamente es blanco de estos ataques, y sostendremos la defensa de sus Derechos ante la ley del país, y sobre todo ante Dios. Pero jamás dejaremos de lado nuestra Paz y el deber de perdonar; aún en la crítica severa o en la respuesta clara, nunca caeremos en los litigios, en luchas de egos o de falsos poderes. Pero sí ejerceremos, en todo caso, nuestro Derecho a defendernos ante la ley y los Tribunales en caso de acusaciones infundadas que pretendan enmarcarnos en situaciones y esquemas que no son los nuestros, ni de los que no hacemos parte.

27)                      Nuestros miembros son responsables de sus propios actos: no justificamos errores y faltas de nuestros miembros por el solo hecho de pertenecer a este Camino. Y si alguien de nosotros cometiera faltas y no enmendara, e insistiera en su error, contraviniendo los Principios de Rectitud, de Arrepentimiento y de Perdón que nos sostienen, será (sería) expulsado de esta Entidad, de acuerdo a los estatutos públicos que sostienen nuestra Personalidad Jurídica.

 

Por qué de esta Declaración Pública

A)    Por la necesidad de esclarecer puntos que nos han sido colocado regularmente durante estos veinte años de actividad espiritual. B) Ante la urgencia de tener a la  mano de cada miembro de este Camino Crístico los elementos que sirvan a responder a los ataques comunes que recibimos bajo el calificativo peyorativo de ‘secta’. C) Para que todo creyente que sabe de nosotros y quiere conocernos,  esté enterado de nuestra postura también en este terreno. D) Debido a la experiencia de los sacerdotes que han salido públicamente a ejercer su sacerdocio, los que siendo personas normales, de trabajo, de familia, han sido discriminados y sobre ellos se ha tejido un manto de sospecha y de especulaciones infantiles pero de cierta gravedad; E) sobre todo han tenido mayores problemas las mujeres sacerdotes: hay una actitud prepotente, despectiva, casi violenta hacia una Consagrada que declara o muestra su Sacerdocio. Existe desprecio y nuevamente sospecha – sobre todo en los varones, y más aún si son profesionales –ante una mujer  profesional que sea ‘además’ sacerdote… les resulta doblemente frustrante, y en no pocas ocasiones han depositado su ira en contra de estas hermanas.

 Conclusión

Hacemos esta declaración porque sabemos que en la medida que crecemos, y este Sacerdocio ofrece a más creyentes este Camino Espiritual, para que también ellos y ellas se conviertan en Sacerdotes, más llamamos la atención entre quienes se molestan por la acción de coherencia de nuestros miembros, ya sea por no tolerar fraudes en sus trabajos, sea por no omitir informes ante casos de ruptura de la ley y la decencia, o porque ya no se prestan para juegos internos que atentan en contra de la misma fuente laboral o del honor de las personas. Sabemos que cuando un profesional, un trabajador, una persona en vida social no acepta componendas, silencios cómplices o participación en la burda normalidad de la mentira… se torna en ‘extraño’, ‘raro’… y hallarán, en nuestro caso,  en su pertenencia a esta Denominación o Entidad la razón para justificar esa ‘anómala’  actitud que les daña en su intención oscura y siempre oportunista.

Creemos firmemente que los Tiempos están en pleno campo de Cambios y Transformaciones: los Hombres malos son  ahora declaradamente malévolos…y los creyentes de corazón, sinceros y francos, tienen la necesidad de ser más coherentes y verdaderos…como nunca antes. Este Camino Espiritual Crístico es para que los Hombres de Buena Voluntad encuentren el Camino de su Coherencia con Dios. No es una obligación, es una Opción. Conocer este Camino y no tomarlo no es maldad o pecado: sino parte de la Opción que garantiza el Principio de Libertad. Entenderlo, escucharlo, no impele ‘recorrerlo’…la libertad es un principio lleno de opciones. Por eso nadie puede juzgar, sino Dios. La libertad del Hombre es sagrada, y el Camino Espiritual no se opone a Religión alguna, ni enjuicia formas de sectas con las cuales no concordamos: exponemos, difundimos y orientamos a personas creyentes para que opten en plena libertad por un Camino que deberán experimentar, y del cual pueden retirarse cuando lo decidan.

21 -22 de Agosto 2012

Sacerdocio bajo la Ley de Cristo

Religión y Espiritualidad

2012 agosto 2
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

– Los Tres dioses y el Camino Espiritual –

Sustancialmente se concibe y entiende La Religión como un conjunto de creencias, dogmas, principios, doctrina y filosofía aunados bajo una estructura orgánica debidamente jerarquizada y sujeta a deberes y derechos institucionales. La palabra re-ligar es la que da origen al precepto Religión.

(Recomendamos lectura de: ‘Secta, Religión y Camino Espiritual’ publicada en Revista Gran Fundamento: www.leydejesuscristo.com )

En la Historia de las Religiones, según  parte sustantiva del sistema de ‘Religiones Comparadas’, se establece que la religiosidad en inherente al modo de ser y de sentir, y de concebir la realidad, del Ser Humano. Esta religiosidad innata posee muestras variadas de prácticas y creencias desde siempre, y no necesariamente relacionadas con realidades invisibles, sino con el contexto circundante de los Elementos y fenómenos naturales. La relación primaria y constante de la religiosidad con un hecho misterioso (que sobrepasa los límites de lo tangible)  es la muerte. El nudo de la muerte es el punto que extiende la religiosidad humana hacia la construcción de la Religión. El primer estamento sacerdotal que se conoce en todas las culturas se vincula a rituales y ceremoniales mortuorios,  y éste será el vaso comunicante con los ancestros y espíritus de los fallecidos. Incluso los Oráculos se conciben cuan fuentes ligadas a los muertos. La aceptación de personas ‘especiales’ que ejercían un poder más allá de lo común (sacerdocio primitivo) se convierte en un privilegio de casta que potenciará a reinados, faraones y principados. Los mismos reyes pasan a ser dioses. Desde la primera estructura Religiosa antigua se comprueba la unidad y reciprocidad de los estamentos sacerdotales con el Poder Político, que más tarde será también económico.

Las Religiones intentan concentrar en su entorno estructural aquella religiosidad natural de la gente común. Este dominio conlleva a que finalmente no se conciba la espiritualidad al margen de la Religión y sus reglas. Y sin embargo, el Ser Humano, aún cercenado en su libertad de conciencia por el agobio de las prohibiciones e inhibiciones de la Religión, nunca ha dejado de ‘buscar’ ese algo misterioso que dé sentido a su existencia,  y corra el velo trascendente de la muerte.

Tres son las figuras que ocupan,  en el universo religioso,  aquella connotación divina que cobra gran significado para el Hombre: el Krisna, el Buda y el Cristo. Estos Tres dioses demarcan con su presencia y características una nítida diferencia en comparación con otros seres ‘iluminados’; esta excepcionalidad ya no se encuentra en la Religión posterior que sus tardíos seguidores alzaron e implementaron;  porque lo particular de estos Tres dioses nunca reposó en su simple maestría humana, sino en el portentoso hecho de que sus doctrinas y revelaciones  estuvieron acompañadas de manifestaciones que rompieron  con las leyes conocidas, y enfrentaron con fórmulas espirituales el asunto de la muerte,  y de la vida aún después de morir. No fueron maestros del saber, sino seres que propusieron al Hombre una senda universal, cósmica y altamente celestial a partir del Hombre mismo, de Sí Mismo. Y ningunos de los Tres fue sólo ‘un Hombre’ sino que los Tres se proclamaron, y demostraron, pertenecer a una esfera superior cuyo Plan era y es elevar al Ser Humano a una Calidad extraviada  que debe recuperar con el fin de cumplir con el objetivo de su Creación. Cumplido cada ciclo de su tangible encarnación, estos Tres dioses dejan abierto un Camino Espiritual que todo Hombre puede transitar libremente… pero el surgimiento, con el pasar de los años,  de la estructura religiosa hace decaer este libre acceso a Dios para enredarlo en madejas de formalismo y estructuras que finalmente reemplazan a quién se proclama.

Puede observarse un Plan en el rompimiento de la realidad conocida y en los objetivos trascendentes de estos Tres dioses: los Tres se enfrentaron con las castas religiosas ya establecidas; los tres cuestionaron la religiosidad existente por tratarse de invención humana inconducente; los tres enseñaron formas espirituales que por ley divina deben ejecutarse en la Persona, cuyo escenario de desenvolvimiento es la realidad interior del Hombre. Ninguno de los Tres dieron origen a una Religión: sino a un Camino Espiritual. Las religiones fueron armadas y estructuradas en el tiempo por quienes concebían el sacerdocio a modo primitivo, estructuras que asentaran sus privilegios y el control de la masa… en nombre de esos dioses… negándolos en su esencia y de hecho.

El Plan de Creación en relación al Hombre se entiende en su gradualidad, tanto de acuerdo a la conciencia del Hombre como en relación a su realidad espiritual. El Krisna surge en los albores de la humanidad conocida: postula a elevar a la monada a una calidad Humana Superior, y esta meta no la lleva a cabo en salas de clases o en base al ‘saber’, sino que literalmente ‘interviene’ la realidad del Hombre y del mundo de entonces con la presencia activa  y actuante de su ‘Mundo’, de su realidad macro, y de la práctica espiritual facilitada según su Presencia y Poder. Estos hechos elevan el atributo de la Conciencia de un determinado núcleo humano, el cual, en su desarrollo libre y natural, define a la larga, en el tiempo, que sea la Humanidad la que integre a su ADN y a su Espíritu estos avances y visiones. En otras palabras: el Salto que  Krisna provoca en el Hombre permite que la Humanidad rompa el desarrollo lineal y evolutivo, y en un cúmulo de tiempo breve logre una Conciencia de Sí Mismo que de otro modo alcanzaría, quizás,  en 40 mil años, o nunca lograría. Maduro el impulso de Krisna, y ya integrado el Salto por éste provocado,  el Hombre requiere de un nuevo motor y se mueve en círculo en espera de la aparición de esa dinámica: la condición espiritual y cósmica de la Humanidad no le permitía al ser Humano alcanzar otros niveles de realidad superior y de espiritualidad. El Buda ahora es la divinidad encarnada destinada a elevar la Conciencia y la existencia del Hombre hacia fronteras jamás vividas, y por ende nunca asumidas. La propuesta, el camino, la realidad Búdica hubiese sido imposible sin el impulso del Salto de Krisna. El Tataghata Buda basa su enseñanza práctica justamente partiendo del agotamiento religioso que las castas sacerdotales habían provocado, precisamente, mal usando y abusando de la doctrina sembrada por los Hechos de Krisna. El Buda, como antes hiciera el Krisna,  apunta directamente al Hombre, no a la Religión. El Hombre es y debe ser el centro de su propia liberación. Ya no planteamos el objetivo Humano Superior de Krisna, sino que ahora asumimos que este Humano Superior está en grado de alcanzar el Nirvana y observar, vivir, la realidad universal que le rodea y traspasa. Hallar al Buda significa alcanzar el Cielo posible, y colocarse ante el umbral de los dioses. Sin embargo, ni el Krisna, ni el Buda, resuelven plenamente el asunto de la muerte en el Hombre, no porque fuesen dioses sin respuestas, sino porque dicha respuesta debía llegar a los Hombres cuando éstos acogieran el Salto Búdico que les colocara entre la materia y su Disolución.

La Religión divide a Dios según cultura, historia particular de un pueblo, o según invenciones humanas que reditúen buenas ganancias para sus autores. La realidad es que el Krisna no vino para elevar a los Hindúes o para asentar una cultura religiosa de una zona específica: vino a Los Hombres, y sus efectos van directos a la humanidad toda, no por Religión, sino por Salto Cuántico cuya siembra se adquiere en el ciclo Macro que teje su red invisible por sobre de la materia y va definiendo la cualidad del ADN  de las Inteligencias varias, y cuya esencia se alcanza  por Espiritualidad, es decir: por Conciencia. Y el Buda no vino para los Nepaleses o asiáticos, sino que para El Hombre, y el Salto Búdico es un hecho ya integrado en la Conciencia del Humano…aún si el Hombre no lo sepa. Porque cuando decimos ‘Conciencia’ en lo espiritual, decimos: Información, Potencial y Realidad que vive en el Humano y que éste activa por Voluntad y en Libertad (Fe). Dicho de otro modo: el Hombre que se dispone a buscar a Dios o hallar la Superioridad mediante lo Espiritual…no parte de cero, sino que recorre inevitablemente la senda ya abierta e integrada por el Salto de Krisna y el Salto Búdico. Sin esta realidad ya integrada, todavía buscaríamos a dios en las plantas y en los volcanes, y no podríamos intuir siquiera una supra realidad ni estaríamos en grado de Discernir realidades no tangibles, espirituales.

El Cristo es la divinidad que reúne ambos Saltos anteriores y los proyecta a un punto crucial definitivo: la divinidad del Hombre. El Verbo tiene como centro de su enseñanza el punto fundamental de la muerte, y de la vida inmortal, y de la vida eterna. No cuan teoría, que bien pudo explicarse antes que él, sino como Camino Espiritual y Personal de y en todo Ser Humano. Partiendo del Salto Búdico, llegando a su techo, el Hombre con Voluntad Espiritual y Práctica de Fe, podía lograr la vivencia de la muerte (vacuidad) y la percepción de los Mundos bajo un Orden distinto al conocido o posible para el Hombre;  pero aun así no tenía aún la respuesta de su propia divinidad, de la superación de la muerte física y de los ciclos de vida inmortal.

El Hecho Crístico, o Salto Crístico, se produce, no en la cruz, sino en los Tres Días que van de la muerte física de Jesús al momento de la Resurrección.  Cristo, el Dios, produce cambios fundamentales en el ‘estado de vida’ que encarcelaba al Hombre: desaloja del Umbral de la muerte a las fuerzas tenebrosas que dominaban el Círculo del Eterno Retorno del Alma; es decir, rompe con el principado infernal sobre las Almas de los Hombres, las que en el paso por la muerte eran insertas en una Rueda de Retorno a la Carne que al final aprisionaba al Humano a su propio mal y pecado, sin nunca acceder al Cielo y su Calidad Superior. Este perverso círculo de carnalidad impedía al Espíritu del Hombre obtener la gobernabilidad que condujera al Humano ante la realidad divina, y era el Alma (psiquis – sentidos – espíritu inferior) el gobernante que instaba a los Deseos y la idolatría de los demonios. En efecto, en el Libro de los Muertos del budismo se describe el paso por la muerte como una constante batalla con las esferas demoníacas. Esto explica aquello que leemos en los textos rabínicos: que solo los Santos dormían el ‘sueño de la espera’ y el resto caía a los abismos (Rueda del Eterno Retorno) o eran consumidos por los demonios. Esto se revoluciona en los Tres Días del Salto Crístico: la apertura del Reino Celeste; el Plan de Inmortalidad (Glorias) (Muchas Instancias del Padre); la muerte ya no como un dominio oscuro sino cuan cosecha de la propia siembra; la vida continua ya no ligada por ley al retorno a la misma Carnalidad o al mismo Mundo, o a la misma Franja de Tiempo; la vida consciente después de la muerte carnal… es lo que se conoce como Ley de Resurrección. Pero el Salto Crístico conduce aún más lejos y más arriba: revela la existencia de una meta divina definitoria…el Padre. Dicho al modo de Lao Tse: el Tao manifiesto muestra y conduce al Eterno Tao. Un Padre que, declara el Cristo, ES ESPÍRITU.  Y aquí se produce la conjunción entre el Hombre y Su Creador: El Espíritu que vive al Hombre es parte del Cuerpo Divino Original…que es ESPÍRITU. Es decir, el Salto Crístico Conduce el Espíritu del Hombre al Encuentro con el Espíritu que le dio Vida a partir de Sí Mismo. Esto entiende el Cristo cuando señala: ‘nadie llegará al Padre si no es Por Mí’. En la sentencia Crística que dice: ‘nadie que me tenga como a su Salvador tendrá muerte, ni pasará por la muerte’ se está resumiendo el efecto del Salto acaecido en los Tres Días.

El Camino Espiritual es la vida, la conciencia propia y el saber superior alcanzado por el propio Espíritu. A esto llamamos SABIDURIA. No ‘saber’ o ‘conocer’, no ‘estudiar’ o ‘alimento del intelecto’…sino vida Espiritual, ciencia de la Fe: Espíritu Santo. ‘Espíritu’ es el Padre – revela el Cristo- ‘Santo’ es aquel que pone por Obra de Vida y en forma Consciente la Voluntad del Espíritu que le vive, es decir: la Voluntad del Padre. Eso explica el Cristo cuando advierte: ‘vendrán muchos diciendo ‘Señor, en tu nombre hice esto y aquello…pero Yo les digo: ¡atrás hacedores de maldad! Porque nadie que no ponga por Obra el designio del Padre…entrará al Reino’. Es decir: nadie que no alcance al Espíritu Original y Creador (Padre) por medio de Su Espíritu podrá saber y entender el objetivo Santo que cumple su existencia. Este recorrido espiritual del Hombre es posible gracias al Salto Crístico, y la Humildad del (en el) Hombre debe reconocer en Cristo al Gobernante divino de este Salto que todo Ser Humano deberá recorrer para alcanzar la más alta meta que se abre para Si Mismo: La Santidad, es decir… la revelación de Sabiduría que eleva la Conciencia al nivel de su Primera Creación Original. A esto los sabios y santos antiguos llamaron: El Retorno.

La Religión castra este Camino Personal: uniforma la mente humana y entrega calificaciones malévolas al Ser Humano (pecador, culpa, miedo, castigo, infiernos, etc.) en modo de hacerlo depender de las formalidades rituales elaboradas por las castas sacerdotales de viejo cuño. Se auto-proclama ‘reino de dios en la tierra’ y ‘únicos representantes…’  e intentan el encierro de lo inmutable y eterno, Lo Absoluto, en un libro, en una estructura eclesiástica; y amenazan a sus esclavos de que  afuera y al margen de estas cárceles solo hay perdición y castigo. Toda Religión inevitablemente es política, y debe establecer pies firmes en el mundo del dinero y las posesiones. Toda Religión debe controlar a miles de personas, y su medida es por cantidad y jamás por calidad y mucho menos por coherencia y verdad. Unas usan al Krisna, otras al Buda, y la que más al Cristo. Y otros a dioses supuestos, o profetas, o maestros divinizados políticamente, o espíritus menores, o alzan divinidades convenientes y bien condimentadas con el folklore, las costumbres, el paganismo y la idolatría de imágenes. Y son Religiones menores  aquellas que en base a creencias que intentan salir y romper con lo tradicional conforman sectas enclaustradas en el secretismo que enajena al Hombre de su entorno y lo hace improductivo espiritualmente, pues no abren sendas universales, sino que cultivan esperanzas de ‘rescates’ e ‘iluminación’ que les pone a ellos mismos por encima del resto de los Humanos. Y no dejan de ser Religiones porque toda estructura humana que restringe la Vida Espiritual del Hombre y la somete a ordenamientos sociales y obligaciones rituales sin la debida Libertad que Dios nos ha dado por Gracia, es una Religión de este Mundo. Porque la Religión, siempre es de este Mundo para cosas de este Mundo.

El sacerdocio en las Religiones es siempre sinónimo de privilegio y de una libertad en lo moral que les eleva por encima de toda justicia común, dejándolos bajo jurisdicción del propio sistema eclesiástico. El sacerdocio en las Religiones es un Oficio del Mundo, una profesión  bajo los epítetos del altruismo y el proclamado servicio al Hombre en nombre de Dios o de la divinidad.

El Camino Espiritual requiere religiosidad: en cuanto exige disciplina, constancia, perseverancia, discernimiento, ofrenda, sacrificio, humildad, entrega y…aceptación de la realidad que se abre ante la conciencia del Hombre.  No hay un Camino Espiritual sin Fe, sin una creencia arraigada en Dios, sin la certeza de que el Espíritu que nos vive Es Dios en Uno Mismo. El Camino Espiritual no es político, no es cultura, no es social ni consiste en obtener algún oficio o poder que permita fama, logros mundanos o enaltecimiento del ego. Lo Espiritual no es ‘conocimiento’, ‘intelecto’, o ‘filosofía’: sí se obtiene Sapiencia y  se facilita el conocimiento intelectual, y se puede lograr una ‘filosofía de vida’, pero estos son efectos y nunca causas, y son frutos que deben llegar en forma natural y jamás pretendiéndolos.

El Camino Espiritual personal debe partir siempre del Camino Espiritual universal YA recorrido y abierto, disponible y transitable; es decir: si Tres dioses han provocado Saltos Cuánticos que colocan al Hombre ante avances espirituales y  macro cósmicos de gran altura y responsabilidad, mal podríamos pretender inventar una senda distinta y mejor que aquella; y sería estúpida soberbia aspirar a abrir por cuenta propia una vía que sea distinta e igualmente elevada. Y si el Cristo es el Dios que nos eleva más alto, y nos resuelve el fundamental tema de la muerte y nos garantiza Vida y Continuidad de la Vida, y nos gobierna en el andar del Espíritu en aras del Encuentro con el Espíritu que es el Origen (Padre), y nos va entregando Sabiduría – (santidad bajo la clave espiritual y no bajo cánones humanos)-  y nos coloca a nosotros mismos ante la divinidad de Nuestro Ser…entonces ¿para qué tomar una huella pequeña y añeja si se nos ofrece una gran vía  nueva y segura?.

El Camino Espiritual Crístico resume todo lo que el Plan de Creación ha instaurado desde los Inicios para que el Hombre recupere su divinidad. Y el Camino Espiritual Crístico inevitablemente pasa por la fase del Salto de Krisna : la lucha interior entre el Hombre Común que quiere impedir el surgimiento del Hombre de Virtud, la derrota del Ego y el triunfo del Yo Superior (el ‘Yo Soy’); y pasará por el Salto Búdico: la distinción entre potestades infernales y potestades celestiales, el vaciamiento de todo deseo y la derrota del alma oscura y la victoria del Alma de Luz, la vivencia primaria de la muerte y la lucha en Los Abismos; y entonces llegará al Salto Crístico: ‘estar pero No ser de este Mundo’ ‘ser Conducido por Cristo hasta la Madre Sabiduría…’ y de este modo alcanzar – ya preparados- la Alta Instancia del Padre… que es cuando el propio Espíritu llega a su Origen y hay certeza de la Voluntad y Obra Original que mueve la existencia y toda Vida en el Hombre. No necesito ‘creer’ en el Krisna, o saber de su obra y enseñanza…lo viviré inevitablemente en el Camino Espiritual…no la Religión que se rehace a este dios, sino su Salto Espiritual ya integrado en el Hombre. Lo mismo con el Buda. Son procesos intrínsecos que quizás yo no sepa cómo llamarles o a qué se deben…SON. ES. SUCEDE. ESTÁN… NOS VIVE.

De Cristo debemos asumir los Hechos de los Tres Días y tener conciencia del Salto que el Verbo provocó para nuestra elevación y salvación. Esto significa superar la tesis de la apostasía, que inculca la culpa por la muerte en la cruz…  único  ‘pago’ por los males que, según proclaman los apostatas,  aún seguimos cometiendo en nuestra mácula indeleble de pecadores irremediables.

El Camino Espiritual obliga a romper con la idea y esquema que se tiene de Dios según  la Religión.

Para la trascendencia espiritual  de nada vale … si sabes o no sobre la vida extra-terrestre; o de si crees en los ángeles, o qué piensas de  tal o cual santidad determinada; o de si prácticas tal modo de sanidad, o quizá qué ejercicio de yoga; o de si sabes algo de la Biblia o si leíste mucho o poco el ‘único texto sagrado’; o si vas a misa o si saltas en el culto; o si vas de puerta en puerta haciendo proselitismo para tu iglesia; o de si crees en los hermanos mayores de Venus, o si llenas tu tiempo en las bibliotecas o en discovery cannel; o si marchas detrás de la virgen de yeso o si bailas en La Tirana o debajo del cristo negro, o vas de rodillas hasta un santuario para recibir un favor; o pretendes ser ‘una buena persona’ o salir de noche a alimentar perritos abandonados, o de si luchas por la justicia social; o rezas tres rosarios al día según tu cofradía… de nada vale, ni nada de eso tendrá efecto en la resolución de tu vida después de la muerte…Si no pones por obra de vida la Voluntad del Padre- que ES Espíritu –  el cual ha depositado en TU Espíritu la clave y razón de tu trascendencia.

Puedes creer lo que quieras, y puedes pensar que tienes todo el tiempo del mundo, y si quieres puedes hasta enojarte con Dios y echar la culpa de tus males al Cielo…puedes pactar con el demonio y andar de bruja en bruja…puedes fornicar a diestra y siniestra y asumir tu sexualidad como te dé la gana…puedes burlarte de la Fe y lanzar improperios a quién cree en Dios y se esmera por alcanzarlo. Puedes usar con respeto las herramientas de Sabiduría, o no usarlas y despreciarlas, o jugar con los instrumentos que el Cielo permite a los Hombres…También puedes andar por la vida omitiendo las aberraciones del cura de tu confianza, a pesar de estar acusado de abuso a menores, y justificar hasta la saciedad los horrores de un sacerdocio corrupto y de una estructura manchada de no pocos crímenes en contra de la Fe y del Cristo que se jactan representar en exclusivo…Puedes hacer lo que creas, y creer en lo que optes:  es tu libertad. Pero ten en consideración que los frutos que obtendrás por el uso de esa  libertad –  y según tus opciones- será determinante para la vida que cosecharás luego de la muerte Carnal. Y porque es Ley de Vida que se tenga conciencia propia en la muerte y se obtenga existencia luego de culminado el ciclo de la Carne: todos sabremos exactamente, y sentiremos, y estaremos claros en qué erramos, y lo equivocado que pasamos por esta corta prueba de existencia; y tendremos sobre nosotros la consecuencia de nuestras elecciones, pensamientos y creencias. Tal nivel de `responsabilidad’ no era posible exigir ante un Hombre caído y carente de divinidad interior, sin posibilidad de unir la conciencia propia a la Conciencia que Es Dios: el Plan divino ejecutado primero por Krisna, luego por el Buda y potenciado a su punto determinante por el Cristo Dios permiten hoy que dicha ‘responsabilidad’ exista y sea un punto de quiebre que no discrimina, sino que se aplica a todos por igual. El resultado es lo distinto, de acuerdo al Camino Espiritual de la persona  o a la inexistencia de éste…o a la negación…pero la Ley se aplica igual en todo caso y ante cada Ser. Sin duda, alcanzar tal nivel de responsabilidad  coloca al Hombre a muy poca distancia de su Superioridad, y esto es una Bendición, pero la misma Ley que nos Agracia, nos condena: porque al ser Ley de Vida no tendrá en consideración los argumentos y justificaciones humanas que sirvieron para engañarme en la Carne y en el Mundo, pero que no existen ante la desnudez de la realidad espiritual y Macro. Puestos sobre la balanza de las Causas y sus Efectos: comprobamos que solo pesa lo que somos en Espíritu y en Índole;  y si hemos fomentado y sembrado en Lo Espiritual y en la Índole que NOS vive, obtendremos frutos de Vida Superior; y si hemos perdido la existencia en asuntos banales, mundanos, temporales, de los sentidos, mentales y del ego…o peor aún: nos dedicamos a sepultar y encarcelar a nuestro Espíritu… obtendremos muerte en vida, una vida de muerte que rebaja al Ser y lo hunde en su propia Caída. Y no hablamos de ‘castigo de Dios’ sino de Ley de Vida que funciona al medir nuestra propia obra y siembra siempre según lo que Somos en Espíritu, y nunca según lo que vemos y creemos conocer en La Carne. ¡Conócete a Ti Mismo! es tomar propia conciencia de aquello Superior que NOS vive; ‘El Gobierno de Sí Mismo’ Es lograr la Conciencia de Dios en la conciencia propia. ‘Amarse a Sí Mismo’ es el amor por el propio Espíritu. ‘Amar a Dios’ es amar la unión espiritual alcanzada en Sí Mismo entre el espíritu que NOS vive y el Padre que ES ESPÍRITU. Eso es: ‘Amar como el Padre os Ama’.

El Camino Espiritual es la vivencia más profunda y real del Amor de Dios viviendo en Uno Mismo.

El Camino Espiritual es el Orden Personal que coloca al Espíritu cuan Gobernante del Alma, de la mente y del Cuerpo, y permite hacer lo justo en este Mundo. Esta Sabiduría requiere pasar por una ‘reprogramación’: Meditación, Oración, Retiros, Discernimiento, Ofrendas, Purificación, Pertenencia de Fe…Opciones…Luchas…Superación…Virtud… todo debe hallarse bajo  sólida Conducción Espiritual. Nadie puede entrar en la Realidad Espiritual o Macro Cósmica sin la Conducción de una Fuerza divina bien determinada.

El Camino Crístico es el Camino Espiritual que eleva al Hombre desde su propio Espíritu hasta el Padre que Es Espíritu. Cristo es el Dios de los Hombres, y es éste  Aquel que Conduce a todo quién  Entrega-  por Buena Voluntad –   la vida de los sentidos y en la Carne, para Obtener la Vida  que nunca más pasará por la muerte. El Camino Espiritual de Cristo tiene un Orden que ya se enuncia en Los Evangelios, y es Ley de Cristo que todo Compromiso Espiritual se Selle ante Su Presencia en el Nacer de Nuevo: el Bautismo por Agua y por Espíritu Santo. No existe el bautismo de (por; para) membrecía eclesiástica. Los Sellos y los Sacramentos son y han sido siempre un estado de coherencia espiritual fomentado y mejor consolidado en la práctica de la Fe. Esta Consagración, estas Personas Consagradas, es lo que  Cristo llama ‘Los Suyos’. El Sacerdocio Nuevo de Cristo es aquel que une a todo varón y mujer a Su Dios Vivo: el Cristo de los Tres Días, el Cristo Salvador, el Cristo Victorioso, el Cristo Liberador. Todo quién se dispone a llegar al Padre que ES ESPÍRITU por el Camino Espiritual bajo la Conducción de Cristo Dios… es el Nuevo Sacerdote de Cristo. Un Sacerdocio que retoma la Línea Perpetua de Melquisedec: el Sacerdocio del Altísimo.

La Religión es la apostasía que confunde al creyente e impide que la Humanidad alcance el Gran Salto que estamos por vivir en este Tiempo de Tribulación. El Camino Espiritual Crístico es la senda cierta y expedita que eleva a la Persona hacia el Tiempo Nuevo de Paz que está por Descender.

Cristo es Dios. Nunca más se mostrará a los Hombres como un varón o una persona carnal, pues el propósito de Jesús ya fue y se cumplió. Cristo, el Verbo, el Alfa y la Omega, el Dios Hijo… del Padre que ES Espíritu Original… el Hijo predilecto de la Madre Sabiduría… que es el Espíritu Santo… se nos presenta hoy en su Potestad Divina, y vendrá sobre este Tiempo de Cambios en su Potestad Divina, y no en la Carne. A Cristo Dios llegamos aquí y ahora solamente por Espíritu, por Camino Espiritual, por Voluntad de (para)  alcanzar al Padre Original… por aceptación gozosa de la Sabiduría del Santo Espíritu.

Nada es asunto de Religión: todo es cuestión de honestidad personal y disposición para ser Transformados en concordancia con el Espíritu que Nos vive…  y que Es DIOS EN NOSOTROS.

Nuestra actitud ante la muerte

2012 julio 24
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

(Documento interno de la Obra de Consagración. Se ha editado para esta versión pública)

“Porque nacemos en Carne que debe perecer, y entramos en el Tiempo que percibimos pero que en realidad no existe, y somos materia en movimiento sin detención…es que morimos; pero poseemos un grado superior de conciencia que no es de la Carne, ni se haya sujeta al Tiempo y trasciende al movimiento, y esta única semejanza a Dios es aquella diferencia que nos hace potencialmente superiores al resto de las especies en nuestra misma situación temporal.

Comprobado está que los núcleos más ínfimos de la vida pueden transformarse, y eso es la muerte de una forma dada, pero al conjugarse en otra dimensión de algún modo sigue vivo el núcleo mutado, mas vibra en otra escala y genera otro modo de vida. Bien sabemos que nosotros somos moléculas y núcleos reunidos en un cuerpo físico, pero estos elementos que nos dan sentido de vida no dependen de la Carne o de la persona, sino que seguirán vibrando y existiendo aún después de que esta horma temporal se agote y perezca. El Camino Espiritual consiste en reunir, condensar, amalgamar los núcleos de vida que nos habitan bajo un gobierno al cual estas células respondan, y este gobierno es el Espíritu. Pues el Espíritu no es el yo, ni es la persona física, ni mental ni emocional…sino es Dios, es la partícula de Dios…es la semejanza de Dios…es la clave de la vida inmortal. El Espíritu no nos pertenece: nosotros pertenecemos al Espíritu.

Meditamos no para otro fin, sino exclusivamente para eliminar gobiernos inferiores que tienden a dominarnos y atormentarnos: la mente artificial, los ánimos y la emocionalidad oscura, el cuerpo y los deseos, el mundo y sus exigencias y encandilamientos. Meditamos para calmar y aquietar lo inferior y permitir que el Espíritu asuma la totalidad de nuestro Ser. Al meditar facilitamos y favorecemos al núcleo de Dios en su acción por influir y transformar a todo el tejido molecular que nos compone. Y si esta es la clave fundamental, entonces no se trata de si nos gusta o no meditar, o  si tal método es más eficiente que otro ritual. Una vez que nuestro Espíritu encuentra su sintonía con la Meditación que actuará cuan detonante, entonces nuestro único deber es Meditar disciplinadamente para que el Espíritu asuma el Gobierno. Y si el Dios Vivo nos enseña las Llaves de la Meditación para que todo Espíritu que acepte el compromiso Bautismal obtenga la superioridad espiritual por medio de una Meditación dirigida y Sellada por Su Mano y Poder…entonces deber de Voluntad y Obediencia es aplicar esta Meditación. Ahora pregúntese quién lee: ¿He sido Obediente y he tenido Voluntad para Meditar, consciente de que en la aplicación de esta clave seré Transformado y bien preparado para el Salto que llamamos ‘muerte’?

El Hombre común tiene visión lineal de la vida y de los fenómenos de la Creación; mide la vida en hechos históricos y los coloca en línea entre el pasado y el futuro: tiempo, fechas, antes, ahora y después. Así, habla del Hecho Cristico como si éste hubiese sucedido hace dos mil años, cuando en realidad está sucediendo cada día, y es por eso que cada día tenemos la posibilidad de alcanzar su Verdad y Revelación. Se intenta ubicar el tiempo de la Creación: los bíblicos han dado muchas fechas, todas destronadas por el avance de la ciencia; y la ciencia lanza probabilidades de fechas que bordean los cuatrocientos millones de años. Pero el Día Inicial sigue sucediendo hoy, y nosotros somos producto de este empuje inicial: de otro modo jamás podríamos alcanzar al Padre. Porque el Padre no es un Ser, sino Espíritu;  y la explosión creadora de este Espíritu es la responsable de nuestra Conciencia y de nuestra Trascendencia; porque nuestros Espíritus son las partículas de Dios al momento de su Creación. El rol de Cristo se equipara a la Índole de La Madre: ordenar, reunir, conglomerar y elevar a los ‘hijos del Padre’…y los ‘hijos’ son los núcleos espirituales desprendidos de la matriz Paterna. Y si estos núcleos se hallaban encarcelados en un mundo de tinieblas y en cuerpos atados a ruedas cíclicas que coartaban su unidad con el Padre…entonces el Dios Cristo desciende para ejercer la liberación de esos ‘hijos’ enclaustrados. No a ‘humanos’ vino a liberar el Cristo Dios, sino a Espíritus en capacidad de habitar a los humanos. Por eso es que el Camino Crístico no puede ser una religión, sino que es y siempre  ha sido un Camino Espiritual.

Tener esta verdad en nosotros, y no activarla, o canalizar nuestra Voluntad hacia el conocimiento sin Sabiduría, o fomentar la creencia en autoridades menores (espíritus, extra-terrestres- energías genéricas, etc.) habiendo recibido el Sello Bautismal que nos permite acceder rápidamente a la Transformación divina…es un acto de Apostasía que tendrá efectos desastrosos en los núcleos y moléculas que nos habitan, causando un dolor que no es de este mundo ni es carnal. No es ‘castigo’: es efecto de haber recibido un Orden superior y haberlo transado por un orden inferior.

Cuando el Sacerdote entrega el Sello de Fuego sobre el bautizado, se produce una alteración radical en la composición molecular del Cuerpo Físico, Mental y Anímico. Equivale a un cambio de amperaje en el equipo eléctrico: y si luego no trabajamos con ése amperaje, sino con otros menores…provocamos una saturación y cortos circuitos en nuestro Cuerpo. Cuando nos resistimos, cuando luchamos en contra de la realidad nueva que entra sin control del ego a nuestras vidas, y cuando bloqueamos el proceso simplemente no meditando, no orando y nunca Retirándonos para más y mejor Meditar y Orar…entonces nuestro mundo celular se descompone, y enfermamos, o atraemos lo oscuro hacia nuestras vidas. Este es el Orden que Cristo entiende: que una vez recibido un Nuevo Orden en el Bautismo, la persona debe ejecutar esa transformación por Voluntad y Obediencia. En otras palabras: Purificarse cada siete días, Arrepentirse, Perdonar; dar Testimonio, entrar en Ofrenda…no son, nunca serán, actos formales o religiosos, sino Claves de Transformación que unifican el entero sistema que nos habita en aras de un Nuevo Ser. Y al ‘morir’ es este  Nuevo Ser el que VIVE. O sea: nos lamentamos por el muerto que ya no sirve, pero no nos regocijamos en el Nuevo Ser que sirve a Dios. El único lamento de Dios-  y debiera ser el nuestro – debiera ser aquel que nos provoca el hecho triste de que un Consagrado muera en la Carne sin haber cumplido con su Salto…y al decir Salto digo Meditación, Oración Purificación, Testimonio y Ofrenda…para empezar, como mínimo. No hay Salto en la muerte sin antes morir del todo y sin antes entrar en la Vida por medio de la Entrega. Y la Entrega es gradual, y se afirma en el Camino de Consagración, que es Camino Espiritual. Creer que la muerte es el Salto es como pensar que el trueno es el inicio de una tormenta. La preparación previa del trueno requiere una serie de factores plenamente armoniosos…de otra forma nunca habrá trueno. Lo mismo sucede con el Salto: es como el trueno…corto, preciso y fulminante…como un rayo en el cielo… pero su génesis es compleja y precisa. Es decir: nadie salta al morir sin antes engendrar las condiciones del Salto. Y aquello que Cristo, el Dios de la Vida, nos enseña e induce es precisamente el engendro de este Salto. Tal es el Camino de Consagración.

Ahora, si seguimos inmersos en la cultura cristiana nunca llegaremos a la Verdad de Dios. Para alcanzar al Padre debemos consolidar nuestra Relación Espiritual y Personal con el Cristo Vivo. Y es el Cristo Vivo quién ya nos señaló su Orden y su Itinerario… que nosotros debemos aplicar y seguir con Voluntad y Obediencia.

El Padre, al Crear en (con) su explosión de Luz y de Vida,  vibra en su inmensidad sin detención. La idea humana y temporal de que la Vida Inicial se detiene, y que el Padre ‘descansó’ en el día séptimo, y por ende ya nada más creó… es una concepción Cainita manipulada en las escrituras Judías, que la apostasía de las iglesias retomaron textual para propios propósitos. El Padre es Espíritu…nunca ‘descansa’. Su Creación es infinita, por ende sin detención ni límites. La escritura original de Génesis dice que el Padre creó al Hombre y los Mundos en Nueve Tiempos, y al Noveno ‘descansó’ (comentarios de La Biblia de Jerusalén) Nueve es el número del Hombre Adámico: Dios ‘reposa’ en el Hombre. El Espíritu de Dios ‘descansa’ en el Hombre. De otro modo: Dios se hizo Hombre sin dejar de ser Dios.

Bajo la misma idea unilateral y lineal del humano, los Arcontes (los señores de la ilusión) soplaron la falsa idea de que la Creación es lo que vemos, tocamos y podemos investigar. Pero la verdad es que la Creación de Dios es y será siempre ordenada en cuatro dimensiones, o armoniosas en cuatro vibraciones. Tres son Crísticas, y una es oscura. El Hombre logra captar al máximo dos, y todo lo Temporal de nuestra realidad se mueve por el Binario positivo y negativo posible de captar y de controlar de algún modo. Esto quiere decir que el Hombre puede conocer, auscultar y extraer lo Temporal, lo Físico y lo Cósmico hasta en sus vertientes más recónditas e invisibles… y a eso se llama Ciencia. En tanto el Hombre Espiritual puede vivir… vivir lo Temporal, lo Físico y lo Cósmico en su vibración particular y extraer de sus linfas la unidad que esta Dimensión alcanzable posee con la anti-materia, con la Realidad Macro. Se entiende por Hombre Superior aquella Estirpe que logra la Ciencia mediante la vida Espiritual, que por vivencia Espiritual alcanza el gobierno de la materia en su realidad intangible. Eso que lograron nuestros ancestros: manejar la piedra sin peso de gravedad, amalgamar la piedra con energía atómica, volar con elementos básicos transformados por energía corporal… Y mucho más. Hoy la Ciencia puede llegar muy lejos, pero al final separará al Hombre de sus resultados, y su creación científica se volverá en contra del Hombre. Tal es la diferencia entre Sabiduría (Ciencia alcanzada por el Espíritu) y Conocimiento (Ciencia alcanzada por la mente y convertida en destructora del Hombre)

Nuestro Espíritu no se halla ‘todo’ ‘plenamente’ en nosotros: el núcleo que nos habita sigue en vibración y movimiento con el núcleo recíproco en el Macro. El núcleo que nos vive sigue vibrando de acuerdo vibra y se mueve el mismo componente en el Macro. Este otro núcleo hace parte del mismo núcleo que nos habita, y también está vibrando en un Cuerpo, un anti-yo, o el ‘otro yo’. Y según la Creación del Padre: hay cuatro núcleos iguales vibrando y moviéndose al unísono, cambiando y potenciándose, afectándose, de acuerdo a los movimientos de cada núcleo en cada una de las cuatro dimensiones…y cuatro Cuerpos. Imaginemos una guitarra de cuatro cuerdas: las dos del medio son las dimensiones ‘captables’ por nosotros. A este tipo de Mundo vienen los seres que se mueven y vibran en la segunda cuerda, de abajo hacia arriba. Nuestro Macro y Yo Superior se halla en la tercera cuerda. Abajo, en la primera cuerda está el yo-oscuro y el núcleo espiritual está aprisionado, esclavizado, enclaustrado. Arriba, la cuerda más gruesa. Ahora, en la primera cuerda (de abajo) seguramente se está viviendo un Tiempo antes de Cristo, y allí no ha habido liberación. Y la cuerda Mayor, de arriba, puede que no esté vibrando con las otras y nunca haya sido tocada. Eso quiere decir que el Hombre común vibra en una sola cuerda, y puede tender a vibrar con la cuerda inferior. Mientras que el Hombre Espiritual vibra con la cuerda superior inmediata, la tercera, y tiene por objeto armonizarse con la cuarta de arriba, y así también tocar a la primera inferior y lograr una nota armoniosa, agradable y hermosa.

La muerte no es un viaje a algún lado, sino un Salto. Sigamos con las cuerdas: si la segunda cuerda se corta (muerte) entonces los núcleos vibran con la tercera, o con la de abajo, pero esta guitarra nunca deja de sonar; cuando la cuerda rota se recompone (nacimiento) se vuelve al ciclo cuaternario. Siempre se cortará una sola cuerda (morirá uno de los cuatro) y es la Tridimensión la base de la existencia, mientras la dimensión de cuatro es clave de Trascendencia.  Si uno vibra solamente en la segunda, y de vez en vez baila con la de abajo, seguramente provocaremos una  ruptura total del instrumento: cuando los núcleos no cumplen con el Plan de Creación, son disueltos. La Disolución es potestad del Padre, que auto-elimina núcleos espirituales que demuestran ser contrarios o malévolos.

Nosotros, los Consagrados, con el Sello Bautismal, hemos abierto el Cielo sobre nosotros: vibramos con la tercera cuerda de arriba, y podemos lograr vivir y vibrar plenamente en esta tercera, justo debajo de la Mayor, y con eso arrastramos a la inferior hacia nuestro campo de luz. Al morir, saltamos a la Cuarta, a la Superior, a la Mayor. Esto significa: ‘la muerte no existe’ ‘la muerte ha sido vencida’ ‘no tendrán muerte’.

Cuando se nos enseña que el Orden de Cristo es espiritual y éste asegura la vida inmortal y la plena armonía con el Plan de Dios… no se dice nada distinto a esto que aquí se aclara. Cuando se nos enseña que en la Obediencia en la aplicación Espiritual de este Orden se halla la forma de superar al yo del ego y alcanzar al Yo Superior, estamos hablando de un Yo que ya existe, y con el cual debemos unirnos y hacernos UNO. Y cuando se nos advierte que podemos caer, se nos está señalando que aún existe un Yo inferior que está en calabozo y clama por ser liberado.

Si MEDITAN esto que aquí se revela, verán que ustedes aún se hallaban en esa visión mentirosa que nos ilusiona con una vida lineal, sujeta al Tiempo y al yo único de la Carne y de las emociones que conocemos.

Mediten y Disciernan este contenido, y sabrán que la muerte no existe, sino el Salto, y que no está garantizado hacia dónde saltaremos: si hacia arriba, si hacia abajo o rebotaremos en el mismo lugar. La seguridad se adquiere en la práctica del Orden Espiritual que Cristo nos entrega.

Entiendan y asuman ahora que Meditación, Oración y todo el Camino de Consagración no es una opción, sino obligación de Conciencia; y eso de que “aún sin aplicar el Orden…igual llegaremos a una Gloria por lo bueno realizado” en una falacia del yo inferior que les llama a descender.  Quizás ahora entiendan a Nuestro Cristo Justo: ‘no todo el que venga y diga…señor, en tu nombre sané e hice maravillas…porque Yo les diré: atrás hacedores de maldad; solamente quién ponga por Obra el designio del Padre entrará al Reino’

‘La enseñanza de la iglesia sobre la homosexualidad’

2012 junio 8
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

¿Representa ‘Mensaje’, revista jesuita, la ‘enseñanza de la iglesia sobre este y otros temas?

En la revista Mensaje n° 609, de Junio del 2012( www.mensaje.cl ) se desarrolla un artículo bajo el título que aquí encabeza esta reflexión. Por mucho, y anchamente, nos entrega una visión diferente, contrapuesta y hasta diametralmente contraria a no pocas posturas públicas de connotados Cardenales y Obispos, amén de la mayoría de las orgánicas laicas que dominan la política eclesiástica de esta Entidad: como el Opus Dei, Legión, y otros.

El concepto sustancial oficial es aquel que hallamos en el ‘catecismo’, y que universidades ortodoxas implementaron en los programas del Ministerio de Educación que hoy hacen parte de las guías para el profesorado en muchas escuelas, y que recién ahora el Ministerio reconoce como un error; a saber: ‘que la homosexualidad es un desorden de la personalidad’ y como tal es una ‘enfermedad’. A consecuencia de lo anterior se agrega sobre este fenómeno ‘que la psiquiatría y la ciencia no ha logrado descifrar en su profundidad, y sigue siendo una incógnita’ y conlleva a ‘relaciones  anti naturales por negar el don de la vida, es decir de la procreación’. Resalta, sin embrago, que ‘la iglesia acoge al homosexual cuan persona, y no la discrimina sino que le debe respeto y evita toda injusticia respecto a éste’.

Para no decir diciendo o para dejar a otros la definición, nada mejor que escribir ambigüedades. Y tal es el punto que pareciera intentar contestar el artículo de la revista Mensaje, aun, claro está, apoyando a la iglesia y salvándola de toda crítica…es decir: haciendo política.

Llama la atención que el autor del texto en cuestión, como buen jesuita, entregue a la cultura, al desarrollo de la ciencia y a los cambios sociales un rol preponderante en las mutaciones de posturas de la iglesia; no descarta que en futuro la comprensión de la homosexualidad y quizás su explicación e integración social provoquen que la ‘enseñanza de la iglesia’ adecúe su visión ‘siempre a la luz de los Evangelios’, como ha sucedido en muchos otros temas en los cuales la ‘tozudez’ y ‘precaución’ de la iglesia ha dado paso a la aceptación y al cambio. Y esto resulta llamativo, pues muchos todavía creíamos que una ‘iglesia de dios’ sostenía sus doctrinas, conceptos y Orden Moral según Principios de Fe que por tratarse de verdades universales no debieran transformar su génesis, su esencia. Pero aquí se confirma una realidad política archi-comprobada: que la iglesia es un ente político-religioso que usa la Fe como razón de existir pero cuyo norte fundamental es la propia  permanencia cuan Poder secular y mundano. Eso explica que sea la ciencia, la cultura o los cambios sociales los que definan asuntos vitales de la condición del Hombre, desmereciendo a una representación de hipotética divinidad que finalmente resulta demasiada mundana en sus decisiones y avances. El oportunismo y la mentira son aspectos normales y aceptables en la política, y la iglesia, históricamente,  es por mucho la madre de estas artes maquiavélicas.

El punto interesante se coloca en la cuestión del pecado: ¿es pecado ser homosexual o es pecado la práctica de la homosexualidad?  No hay pecado en la homosexualidad, sino que en la práctica homosexual. Y, correctamente, agrega el contenido del artículo que la práctica homosexual no es única y exclusiva del homosexual, sino que es y puede ser una forma de sexualidad común en personas que no son tal; sostener relaciones homosexuales en algún momento, temporalmente, o una vez, no hace a un homosexual. Y esto es así: la homosexualidad no se puede medir por ‘práctica’ sino por condición y opción permanente, de vida. Pero ni en este ocasión, ni en otras, el catolicismo va más allá, justamente basándose en la Enseñanza de JesúsCristo: ‘Hay eunucos que los hacen los hombres, y los hay por voluntad propia, mas hay eunucos que nacieron tal para Gracia de Dios’. Y en el mismo artículo se comenta que la iglesia reconoce que este asunto existe desde siempre y ha sido tema desde antiguos tiempos. ¿Y por qué nunca la iglesia ha disipado postura coherente si el tema nace con Babilonia?

Para entender si es pecado, qué…en el citado artículo se abre una interrogante sobre aquello que debemos entender por ‘pecado’. Y eso que leemos aquí es una postura opuesta a muchos artículos doctrinarios de la iglesia católica: establece dos premisas con las cuales no solamente podemos estar de acuerdo, sino que constituyen la fundamenta de toda la osamenta sobre el Cuerpo del Pecado: La Libertad y la Conciencia. ‘El pecado es aquello que cierra a la persona sobre sí misma, dañando o destruyendo su relación con Dios’ – Dice el articulista de Mensaje. ‘El pecado es el uso torcido de la libertad, que daña estas relaciones (entre los hombres y con Dios) y cuya consecuencia es…la pérdida de la libertad’- Agrega-  ‘Además…habría que señalar que son condiciones necesarias para que se configure un pecado, la libertad del sujeto y su conciencia del pecado’ ‘…se está indicando que el homosexual no tiene libertad para elegir su tendencia heterosexual, y así como la heterosexualidad no es una virtud, la homosexualidad no es un vicio…Y es por eso que la homosexualidad no puede considerarse pecado’

La Conciencia, no del pecado, sino de Dios, y la aceptación de la Gracia de Dios sobre la Vida en el Hombre…o la negación, la ignorancia o la opción por la incredulidad y el agnosticismo que no acepta divinidad alguna interviniendo en la vida humana y en la libertad del Hombre…eso sí hace una diferencia de Libertad. Pues en la Libertad el Hombre puede creer en lo que quiera y de todos modos recogerá el fruto de sus opciones: siembra su propia cosecha. El Principio de Libertad no está amarrado a resultados inciertos. Podemos intentar hacer de mil formas y al final recogeremos el mismo resultado de acuerdo a lo que Somos. La Conciencia es la jurisprudencia de la Persona: dicha jurisprudencia es la Moral que da el resultado de Calidad en cada uno. Ahora, la Conciencia de Dios no coarta la libertad, sino que entrega a ésta una cualidad mayor. Nadie acepta a Dios sin Conciencia, y en la libertad el Hombre puede cometer errores de opción u omisión. El pecado está sujeto entonces a esta premisa: que exista Conciencia de Dios y en uso de la libertad el individuo opte por vivir de acuerdo a leyes espirituales que lo alcen como Persona…pero luego, trasgrede tales principios de Fe y va en contra de Sí Mismo, y violenta su Conciencia para acometer la consumación de sus Deseos. Esto significa que aquel que es ignorante de Dios o en su libertad ha negado de éste, y nunca lo acepta ni lo concibe…no puede haber pecado. Hay pecado en la Conciencia y en el abuso de la Libertad que al final se opone a tal Conciencia. No se trata entonces de ‘Conciencia del pecado’ sino que el pecado es o no es si hay Conciencia de Dios y Opción libre por la vida en la Fe. Por ejemplo: pecado hay, y mucho, y grande, cuando un cura predica a Dios según sus votos sacerdotales y detrás de su púlpito viola niños y abusa de adolescentes. Y sobre tal pecado grave la iglesia no ha tomado postura sino que ha asumido medidas jurídicas de dudosa efectividad.

Según esto: un homosexual que por Conciencia y Libertad no cree, no concibe, no acepta a Dios… ¿puede cometer pecado? No. Si acaso es un muerto espiritual haciendo abuso de su libertad carnal.  Y si el homosexual sí cree en Dios y por Conciencia lo acepta, y acude a Su Gracia… ¿está en pecado por ser homosexual? No. Pero por estar Vivo en su Fe debe asumir en Conciencia la condición de su nacimiento.  Cristo nos enseña: ‘hay eunucos hechos por los hombres…’ Y los homosexuales hechos por abusos y traumas provocados por la perversión de otros tienen un modo, y deben tener una forma, de ser tratados, ayudados y sanados del mal recibido, y luego, solo después, quedan libres realmente de optar; ‘y los hay quienes se han hecho a sí mismos’…y eso es ya una opción en libertad. ‘Pero hay eunucos hechos tal para Gracia de Dios’. Y este es el punto crucial: ¿Qué libertad tiene un ser nacido homosexual sin posibilidad alguna de elegir su opción sexual? Cristo nos dice que sí, ‘se nace homosexual’;  quizás la ciencia esté muy cerca de descubrir el ADN que provoca este ‘tercer género’, y cuando esto suceda, según se desprende del artículo, la iglesia seguramente reconocerá la homosexualidad de alguna manera, cosa que no  ha hecho en dos mil años de enseñanza de Cristo…es claro donde la iglesia tiene puesta su corazón y razón.

‘Nacidos para Gracia de Dios’ posee un enorme significado espiritual. Que existan personas nacidas sin pertenencia de género definida bajo un Plan para Gracia de Dios nos está revelando una realidad que debemos Discernir (y sobre discernimiento también se habla en este número de Mensaje, y también haremos un comentario); pero en cuanto al pecado: si la enseñanza del cristianismo  insiste en que ‘somos pecadores’ y ‘pecado es todo mal que se hace a sí mismo y a los demás y daña a uno mismo como a los otros’…por ende llenos estamos de pecado y pecadores…entonces Cristo nunca vino, ni pagó por los pecados de Caín, ni sucedió algo importante en los Tres Días de su muerte, y la Resurrección es un símbolo… y todo está perdido porque hemos vuelto a fojas cero.

Cuando Mensaje encabeza que su postura, en el artículo, debe entenderse como ‘la enseñanza de la iglesia’ es un eufemismo.  Nos alegra la Libertad y la coherencia de Conciencia que demuestra el articulista y la revista, pero es lamentable todas las vueltas de carnero y vericuetos por los que navega y salta para hacer coincidir lo propio con la iglesia que conocemos, y que en nada se asemeja al contenido de dicho escrito. Quizás se nos responderá que no conocemos a la iglesia por dentro: lamentablemente es lo contrario. La conocemos demasiado, y más adentro…peor es lo que comprobamos.

Concordamos con lo escrito en Mensaje: la Conciencia y la Libertad son las reglas que definen las opciones: no del pecado…sino de Dios. Como bien explica Pablo: el pecado es la muerte, y Cristo es la Vida. No podemos aceptar a Cristo y luego pecar;  justamente porque estamos Vivos en Cristo: negar la vida en la Fe es el pecado que nos hace muertos nuevamente.

Ahora, toda práctica homosexual llevada a cabo por alguien que por Conciencia ha aceptado a Dios… comete pecado, abusa de la Libertad y la distorsiona. El homosexual nacido tal no es pecador, sea porque esa es la Gracia de Dios, sea porque todos somos salvos del pecado por los Hechos de Salvación de Nuestro Dios el Cristo,  y debe hallar, el creyente que nace homosexual,  ese misterio Crístico de haber ‘nacido para Gracia de Dios’. En otras palabras: hay un Plan de Dios en tal nacimiento.

Sacerdocio Dispensación Vísperas del Advenimiento del Milenio de Paz

Siete Profecías iniciales

2011 diciembre 6
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (3 votes cast)

Quién tenga ojos, vea; quién tenga oídos, escuche…

1

Se acerca el día, es hoy, y es mañana, y será por años, en que el sol explosará  su vómito e inundará el espacio con su fuego y su carga mortal; y no dejará de suceder porque así lo avisa el Ángel del Fuego.

2

Se acerca el día, y ya está cerca, en que la sombra del maldito corcel del cosmos pase con su peso de metal y su desorden natural y convulsione los astros y oscurezca la tierra, mientras la luna quedará enrojecida cuan atardecer por la resolana del sol sobre ella.

3

Se acerca la noche sobre el hemisferio norte de la Tierra: el hombre insensato sacudirá sus ciudades por la guerra sin razón, y por siete naciones del Corán van, como detrás de una presa de gran valor, y despertarán la ira de la venganza, para sucumbir en su ambición.

4

Diez naciones prevalecerán en la unión de los europeos, y dos serán dominio central de este eje, y una tercera vendrá y se alejará, y será como la ramera que se vende al mejor postor, siempre según su interés…la misma nación que verá nacer al último de los tiranos.

5

Israel caerá desde adentro, por los suyos que se rebelarán en contra de los que gobiernan, por los de su tierra que sobreviven prisioneros en propia casa, y en tanto será acosada por el externo  cuando sus alianzas estén distraídas y débiles.

6

El Sur será estremecido por agua y por fuego, la tierra no dejará de despertar  y moverá sus tentáculos subterráneos sin que el Hombre comprenda la razón de tanta suscitación; pero el Sur prevalecerá aún si será contaminada como toda la Tierra…

7

…un Triángulo de tierra amplia en el Sur del planeta será apartado por Fuerza que no es de este Mundo, y entre sus muros invisibles se alzará la Nueva Generación, bajo una Ley desconocida por el Hombre de hoy… y el Mundo actual dejará de ser, aún si sobreviva en su dolor, por un tiempo…

Los ‘dioses’ están entre nosotros…

2011 noviembre 9
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

Dios Elohim está en nuestro Espíritu

La verdad es difícil de aceptar cuando nos desestructura y nos echa por la borda toda idea e ideal de mundo, de realidad sostenida en la mentira por siempre. Se nos dijo que Dios creó el mundo en siete días: y en verdad los originales Babilónicos que los Escribas hebreos tomaron cuan inspiración dice que fueron ocho días efectivos, pero hubo de hacer cuadrar estos días con los siete de  la religión judía, y consignar al siete la calidad divina, pues es el número del Sabbat y debía  quedar como el día del Reposo del Señor. ‘Es ésta una enseñanza teológica que, a su vez, encuadra el aspecto (…) evidente, es decir: el origen de todas las cosas de Dios, en el marco de un segundo aspecto: el descanso del séptimo día, el sábado. Precisamente para transmitir mejor esta  segunda enseñanza se ha utilizado el esquema de la semana israelita, como las obras son ocho (una por día) se distribuyeron en forma simétrica, incluyendo dos (hechos) en el tercer y sexto día. Así, el descanso de Dios al séptimo día se convierte en modelo a imitar por los Hombres’  (La Biblia de Jerusalén- pag.13 Comentario al pie de Génesis)

Los Escribas de los textos que ahora se nos presentan como Palabra de Dios, única e indiscutible, resultan ser personas religiosas cuyo plan y objetivo era dar al pueblo de Israel  aquel basamento jurídico y teológico que sirviera para sustentar la razón y la existencia física y política del pueblo hebreo. Esta operación de tomar los principios de la Creación y luego acomodarlos a sus ejemplos y ordenamiento puede aparecer un acto legítimo si se concibe la propia religión cuan panacea digna de un pueblo elegido. Bajo el punto de vista de la dignidad y del apego a la verdad son maniobras antojadizas que tergiversan realidades que  debieran sostenerse en el tiempo, pues si son de Dios, o de Elohim, el Hombre no puede acondicionarlas a sus calendarios y conveniencias.

Los sacerdotes antiguos, mucho después de Moisés, que es cuando estas escrituras inician, tenían ante sí un desafío espiritual mayor, que no se explicita en las escrituras, pero que está vigente siempre: debían desmontar el Génesis y los sustentos Cosmogónicos de Sumerios y Egipcios, pues ellos poseían  la misma raíz de Creación en sus tablas y papiros, pero establecen el dominio del Cosmos sobre los Hombres y designan linajes reales humanos ligados a estos poderes cósmicos. De esta forma los reyes eran dioses y el poder de estos reinos se sustentaba en alianzas con ‘las estrellas’.  En cambio, el Dios Elohim no declara alianza alguna con estos poderes cósmicos y los denuncia cuan  divinidades de los abismos.

Hemos crecido con la falsa idea de que Dios es un etéreo sin consistencia, o bien culminamos en la humana idea de un Hombre Dios que piensa y siente como los humanos. Y aquello que descubrimos no en la lectura ciega de Génesis, sino en la Indagación, en la Comparación y en el Discernimiento  es que hubo una Creación primaria, que se nos relata en la primera parte de Génesis, y es coincidente con el Génesis de los Vedas y de muchos textos antiguos. Pero luego saltamos, literalmente, en el tiempo y hallamos que primero hizo Dios al hombre y la mujer, iguales los creó, para que se reprodujeran e hicieran el Plan de Su Creador (Génesis 1 -23) pero  una vez en la Tierra adecuada para estas criaturas de Dios, el paraíso, Dios dice: ‘no es bueno que el varón esté solo y haré la compañía adecuada’…’y de la costilla que Dios tomó del varón, formó a la mujer…’  (Génesis 2 -18 y22)Es decir, se relata una creación igualitaria y una misión de procreación, y más tarde se vuelve a crear, esta vez a la mujer, en forma dependiente y sometida al varón. Pero es en el mismo Génesis que se acusa a esta mujer como la culpable de la caída, y desde siempre se nos ha inculcado que la tentación sexual de la hembra indujo al varón a cometer pecado. Pero en el Origen igualitario  Dios emana justamente la tarea de procreación. Es evidente la contradicción. Son dos historias distintas y contrapuestas separadas de muy pocos párrafos en el texto de Génesis.

Más adelante, en Génesis 6 dice: ‘cuando los Hijos de Dios vieron que las hijas de Hombres les venía bien, fueron con ellas y se les unieron, y entonces Yahvé dijo: ‘no permanecerá mi Espíritu en el Hombre porque ahora no es más que carne…  Los Nefilim aparecieron entonces en la Tierra, y éstos fueron los héroes de la antigüedad, y fueron seres famosos…’ Pero en parte alguna se explica de dónde aparecen estas ‘hijas de los Hombres’ y la diferencia con los ‘hijos de Dios’. Quizás sí se nos explica en las dos versiones de la creación del Hombre y la Mujer: en la primera es igualitaria y celestial; en la segunda es dependiente y terrenal.  Ahora bien, la segunda versión, de la costilla, se encuentra en los escritos  antiguos  no hebreos, y en la tradición Sumeria se establece que el Hombre fue una creación artificial de los dioses de las estrellas. La pregunta es porqué los Escribas sacerdotes de Israel asumieron ambas historias sin una explicación definida. La respuesta es que tampoco los sacerdotes antiguos tenían la Revelación ante sus ojos, y por tradición religiosa ambas realidades aparecían como ‘divina’ y establecía un dato histórico: que la raza  humana poseía dos orígenes, y ambos eran divinos, y se mezclaron conformando a la humanidad. Solo que los Hijos de Dios eran superiores, de una divinidad mayor, y al unirse a las mujeres de la segunda creación generaron un tipo de Ser que por siglos dominó la primera historia humana.  Y esta realidad resulta engorrosa para una religión que debe responder a todos los seres, pues si discriminara entre ‘hijos de Dios’ e ‘hijos de Hombres’ provocaría un empequeñecimiento de la religión hasta su desaparición.  El objetivo de la Religión es unir, ligar, al máximo posible, y al redactar los Orígenes de la Creación el Escriba se encontró con que debía no tomar partido,  y exponer los hechos sin  afectar la base de sustento de la religión que debía prevalecer.

Se nos declara que Dios retiró su Espíritu cuando los Hijos de Dios se unieron a las hijas de los Hombres, y estos Hombres eran creación artificial de los dioses del Cosmos, mientras que los Hijos de Dios eran esencialmente divinos y no carnales, y el Espíritu de Dios estaba en ellos.

Más adelante se nos indica que un Adán y una Eva tuvieron a los primeros hijos. Pero aquí hemos leído que Adanes y mujeres de la tierra procrearon seres fuertes, gigantes y famosos. Se nos ha inculcado que Caín mató a Abel. Sabemos que Caín era una estirpe, de muchos pueblos, y Abel otra, de muchos pueblos. Se trata entonces de una guerra de exterminio. Los Cainita eran estos hijos nacidos de Adanes y mujeres de la tierra, llamadas Lilhit, y Abel eran la Generación de los Adanes y Evas que se mantuvieron  fieles a Dios.  ¿Por qué el Escriba hebreo nos relata todo como si fuese un solo hecho, pleno de contrariedades inexplicables?

Reflexionemos sobre el fanatismo bíblico de muchos creyentes religiosos que asumen la historia tal y cual se lee en textos que nunca fueron Revelados, sino elaborados a según de cálculos político- religiosos. Y reflexionemos sobre el Hecho que los sumerios nos cuentan una historia cruenta, terrible y que debemos tener en consideración: que los hombres de este mundo fueron producto de la voluntad de Seres del Cosmos que instalaron aquí su reinado.  Los hombres y mujeres que nacieron como de una costilla, o del alma, fueron concebidos cuan esclavos, para servir a los dioses y a las familias carnales de estos dioses.  Pero se nos enseña y se nos Revela que el Dios Mayor creó antes, el Principio,  al hombre y la mujer y los hizo iguales, y les dio la misión de procrear entre ellos: los Hijos de Dios.

Esta historia confusa que nos relata la Biblia antigua (A.T) se zanja con la aparición de un Elohim encarnado: JesúsCristo.  La Creación, Dios Padre, los propósitos espirituales, la razón de la Carne y la Trascendencia a vida inmortal se nos Revela ya sea en los Hechos como en las Enseñanzas de Cristo, pero sobre todo se nos aclara en los Hechos de los Tres Días (cuando Jesús muere) en los cuales el Cristo Elohim  desciende a los abismos y vence a los Señores de las Tinieblas que tenían al Hombre cuan esclavo de la muerte y sus infiernos.

 Sin embargo, los Cainitas, los hijos de perdición, el Mundo que nos gobierna…como se anuncia en Apocalipsis… sirven a la Bestia, y desde esta sumisión han contorsionado la historia; y cuando Cristo hirió en la cabeza a la Bestia Dragón (Tres Días de Cambios) vino otra Bestia menor que se depositó entre siete colinas y cuan ramera ha llenado su cáliz de sangre, y en su corona luce un título blasfemo (Vicario de Cristo) , y ha extraviado  al Hombre con su mentira, y ha fornicado con los reinos y gobernantes, y se ha llenado de lujuria…y quienes le sirven se han marcado  con una señal en la mano derecha y en la frente, y nada compran o venden sin esta señal, cuyo nombre es calculado, y su cifra es 666.

Estas palabras de Apocalipsis nos llevan a la ‘señal de la cruz’…una cruz que se impuso como símbolo tardío en la iglesia cristiana, siendo instrumento de muerte del poder mundano, y con esto se ha anegado el Hecho de los Tres Días, siendo éste el Hecho real  de la Salvación: mientras que la sangre, el martirio, la muerte que representa la cruz es el ritual de los dioses del cosmos, de los señores de las tinieblas, de aquellos dioses sumerios que nunca se han retirado del todo. Una señal que los esclavos se hacen con la mano derecha y en la frente, y ‘negocian’ con Dios: piden, exigen, oran como los fariseos, litigan y actúan cuan mercaderes de la fe, se culpan y culpan, y se someten a confesiones ante otros hombres, y nunca se liberan…pagan con penitencias, van al confesionario como quién se dirige al mercado…son esclavos…no conocen a Dios, siguen a hijos de hombres, someten a las mujeres,  violan a niños, gobiernan con los reinados del mundo, persiguieron a los santos, se sustentan en el poder y el dinero que es la fama de los hijos del cosmos; resaltan milagros que hace que el sol descienda en la tierra (Fátima) (‘y bajará fuego del cielo para convencer a todos’- Apocalipsis)  y los señores trabajan para fomentar la dependencia de estos poderes oscuros… son parias de la bestia. (Comparar y leer atentamente: Apocalipsis 13)

Cristo es Dios, como el Elohim que se nos relata en pasajes de la Biblia hebrea;  pero  los dioses del cosmos, de las estrellas, y de la Carne sin Espíritu siguen actuando entre nosotros, tal y como se cuenta en la misma Biblia hebrea. Solo que nunca se ha tratado de la misma realidad, sino que de dos verdades en lucha abierta y permanente.  Y es por lo mismo que los Hechos de Cristo rompen con esta confusión y coloca orden ante la opción de los Hombres. Es cierto, los hijos de la bestia, los dioses del cosmos, los Cainitas y sus gobiernos de violencia, guerras y posesión han hecho lo imposible por tergiversar a Cristo aludiendo al mismo Cristo. A esto se llama ‘Anti Cristo’…cambiar la realidad de Cristo aludiendo a Cristo y proclamando su Nombre en vano. Pero esta contradicción permanente y antigua no es solamente religiosa, moral, simbólica, ni depende de si la gente cree o no cree. Esta realidad es concreta, tangible y es la realidad que mueve el Mundo.  La maldad no es una quimera que podemos manejar o teorizar, negar o desconocer. El Mal existe y actúa; posee mundos inteligentes que trabajan en sus oscuros planes;  crean hombres a su antojo, y posesionan mujeres para procrear hijos que luego dominen al mundo y gobiernen las áreas estratégicas del planeta. Es ‘el Mundo’ que Cristo aborreció, y por lo mismo los Hijos de Dios deben ‘salir del Mundo’ y no depender de las necesidades materiales, sobre todo el dinero, que finalmente esclaviza  al Espíritu y lo somete a la carnalidad y lo temporal. ‘Estar en el Mundo’ para el Elohim Mayor es pertenecer en alianza y entrega a Dios Padre, y actuar cuan Abel, asumiendo el Espíritu de Dios en uno mismo, y por ende con  la mirada puesta en la certeza de la Resurrección, la Inmortalidad y la Vida Eterna. ‘Estar y no ser del Mundo’ significa una Opción concreta por Ser Hijo de Dios… o  seguir siendo Hijo de los Hombres y carne para la bestia.

También Elohim tiene Mundos de Luz: y así como los señores del cosmos siguen en los cielos de este planeta, y debajo de la tierra, actuando su juego malévolo y alimentándose de la sangre de los Hombres…los Elohim tienen  Avanzadas entre nosotros, y luchan en los cielos del planeta, y habitan en las aguas, y trabajan para que los Hombres establezcamos alianzas libres y de fe con el Dios Vivo al cual sirven con gozo. 

Los Hombres debemos asumir que no estamos en grado de discernir, por si mismos, aquello que es bueno y aquello que es malo, viniendo del cosmos, apareciendo en el cielo y dando manifestaciones de poder divino. Nos deslumbra que  una generación o un Ser tengan grandes conocimientos, y use tecnología desconocida, o domine la materia y los elementos… a eso le damos la connotación de dios, de superioridad, y nos sometemos, y estamos dispuestos a ser esclavos de estos poderes, y seguimos sus teorías, y basamos nuestro saber en sus enseñanzas.  Como lo dice Apocalipsis: la bestia engañara a muchos. Entonces esperamos que Dios nos de señales, haga milagros ante nuestros ojos, y pedimos cosas, exigimos complacencia, esperamos se cumplan los deseos que como humanos nos arrastramos desde la frustración o la esperanza…compramos y vendemos. Tratamos a Dios como mercancía que se nos puede entregar o negar, para alegría o ira nuestra.  Así, bajo tales condiciones, hablamos y discutimos de Dios, de la Sabiduría, y sacamos conocimientos antiguos de civilizaciones oscuras pero de gran saber, y pintamos cuan sabelotodo ante los que menos saben… Mientras que el Dios Elohim nos espera en nuestra libertad, porque Dios no posesiona, y nos acoge por Opción y por Alianza.  Y en la Opción y en la Alianza con este Dios Bueno y Superior debemos abandonar la mentalidad de mercader, y de la negociación, del comprar dádivas y vender sacrificios y ofrendas.

El Dios Elohim nos conduce a la categoría de ‘Hijos de Dios’ y desde tal plano nos eleva a la calidad de sus Agentes.

No todo lo que brilla en los cielos, y muestra poder y saber, control y artes desconocidas proviene del Bien. El Mal y sus señores del cosmos pueden aparentar divinidad y poder para posesionar, controlar y finalmente alimentarse de sus parias. Dios Elohim, en cambio, nunca posesiona, y siempre aceptará nuestra entrega si ésta es real, consciente y por opción. Los dioses del cosmos no piden superación, ni transcendencia, y dicen que aman y aceptan al hombre como es; Dios Elohim, en cambio, propone luchar en contra de la condición carnal para vivir la plenitud del Ser Espiritual, y eso significa esmerarse por una mutación de nuestra condición terrena, temporal y ligada a los sentidos más básicos.  Parece un camino más difícil;  el otro siempre parece fácil: pero este camino difícil nos lleva a la libertad y la vida eterna, mientras que el falso camino fácil nos hunde en los torbellinos del alma, nos hace parias y esclavos y alimento para los  oscuros seres del cosmos.

Tengamos presente esta realidad, porque muchas cosas que suceden y sucederán hallarán explicación en esta verdad innegable que un día tendremos encima de nuestros ojos y oídos, sentidos y constatación… pero entonces será demasiado tarde.

´Mejor un día de león y salir victoriosos por siempre, que cien días de ratón y culminar en las fauces del felino’

Revelación para no caer.

2011 octubre 21
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

Para entender  lo de Dios según la Enseñanza de la Madre Sabiduría

 “Muchos se dirán ‘el Cristo’ y profetizarán en nombre de Dios, y habrá maestros y maestras aquí y allá por doquier… Y muchos creerán en sus propios dioses, y construirán quimeras según sus necesidades, mientras que otros alzarán templos de lujo y poder; y la gente irá de  culto en culto como ovejas al matadero mientras sus pastores engordan sus arcas, sus egos y vanidad. Buscarán dioses venidos de las Estrella, y oirán voces con mensajes de la mente para engaño de quienes conciben a Dios con la mente, y no con el Espíritu. Y para que Los Míos no se confundan, he aquí, tenga presente el Hombre de Fe este Orden emanado del Cielo…”

“Que nadie llegará al Padre sino es por Mi, el Cristo Vivo y Salvador”

“Que el Padre es Espíritu y nadie alcanzará Su Voluntad sin Espíritu,  y con Espíritu Santo: La Madre Sabiduría que es el Poder del Reino en los Hombres”

“Que Yo Soy Dios, el Verbo del Padre, Autoridad de la Palabra y de los Oráculos, el Alfa y la Omega,  y Soy el Cristo venido a la Carne en Jesús, mas muerta la Carne cuan pago por Caín, descendí a los Abismos y derroté a los Infiernos, en los Tres Días de Victoria en que el Viejo Templo, y la Antigua Ley fueron superadas, y en su lugar ha sido alzado el Nuevo Templo, el Espíritu en el Hombre, e instalada la Nueva Ley de Vida: la Resurrección, la Inmortalidad y la Vida eterna”

“Que es esta Victoria,  y la Salvación por la Acción Divina en los Tres Días,  La Gracia que permite que todo Hombre puede acceder a una instancia del Cielo, y ser medido por sus obras y siembra;  y por esta Gracia puede acceder al Padre por vía de Su Espíritu, Guía del Espíritu Santo y Relación Personal con este Dios Vivo”

“Que este Hecho cambió la realidad en los Cielos  en sus diferentes Instancia y orbitas: que el Elohim Mayor fue proclamado por los Elohim cuan Príncipe y Señor; que toda Casa y Mayordomía  en los Cielos tangibles e intangibles optó o por colocarse bajo el Plan del Elohim Mayor, o en contra de éste  en alianza con el Plan de Destrucción”

“Esta realidad no es humana, no es terrenal, no es historia de Hombres, y sin embargo posee un efecto directo en las opciones del Hombre: para que el Hombre acceda al Plan del Reino y opte por hacer parte de éste, es menester que Eleve Su Espíritu al Orden Celestial y en Humildad reciba la Realidad que en verdad mueve y atraviesa a este Mundo”

“Los Señores del Cosmos, los Arcontes, son fuerzas oscuras que trabajan para el Plan de Destrucción: son realidades cósmicas que desprecian al Ser Humano y lo usan para sus propios fines y tenebrosos objetivos. Estos ‘Señores’ se  hacen pasar por seres de poder y enviados divinos, y requieren de que el receptor humano no discierna, no tome conciencia, no opte, sino que simplemente les sirva y obedezca. A cambio incentivan el Ego y prometen fama, gloria y reconocimiento, riquezas…”

“Los  Ángeles Caídos son mensajeros del Reino Tenebroso, y se presentan falsamente cuan ‘Arcángeles’ y ‘Santos’, ‘dioses ‘ o ‘Emisarios’. Pueden hacer grandes milagros. Ejercen gran poder sobre la materia.  Sin embargo Los Arcángeles no son mensajeros, y no es su rol relacionarse en forma de guías de los Hombres, pues son los Guardianes de los Elohim, y cumplen con Mandatos precisos siempre a nombre de  quién les envía. Jamás permanecen más allá de una misión concreta. Nunca hablan más de lo que requieren, y se ciñen estrictamente al ejercicio del poder que se les entrega. Su rol real y directo son Las Batallas Espirituales, y  sí acuden a Luchar con el Hombre de Fe cuando éste les invoca bajo claves que ellos mismos entregan o reconocen, y son la mayor arma que posee el Santo en la Tierra para vencer al Mal y sus entramados”

“Los Ángeles de Paz son Hombres ascendidos a ángeles para ayudar a los Hombres en la Tierra. Son llamados ‘Santos y Sabios’ y se encuentran bajo la Potestad de la Madre Sabiduría (Espíritu Santo). Su labor es dialogar con los Seres Espirituales, y entregar a éstos herramientas de Sabiduría. No reemplazan a la autoridad divina, sino que ayudan al Hombre a elevarse de la condición común y terrena, hasta que éste alcance una Visión de Altura en grado de Discernir las leyes de la Tierra y del Cielo. Nadie podría Optar, siendo humano, sin alcanzar esta cima que aclara la realidad y fija sus diferencias terrenas y celestiales”

“La Orden de Misericordia es llamada ‘La Orden de Las Vírgenes’: son ángeles de Paz cuya alta misión es la Compasión, la reconducción de los Hombres religiosos, y sobre todo el Resguardo de los seres Humanos en su Inocencia, en la infancia”

“Las Fuerzas Cósmicas que hacen parte del Plan de los Elohim se identifican con un Símbolo y con Números,  y todas reconocen al ‘Planeta Madre’ llamado ‘Kolob’, y son Adanes nunca caídos y desde siempre leales al Principio de Creación desde los Orígenes.  Nadie puede ‘comunicarse’ con ellos: ellos se comunican con el Hombre, y antes de que esto suceda hay una preparación previa muy estricta y siempre secreta. Nadie que tenga relación con esta realidad puede beneficiarse o hacer gala de esta conexión. Siempre será reservada y para fines globales insertos en un Plan que nunca es individual, y siempre es colectivo”

“El mayor punto de discernimiento debe ser que en este Plan Divino de Salvación y Elevación siempre, siempre y de todas formas, la Fuerza Celestial exige del Hombre que Opte en Libertad y por Consciencia; el Mal y Lo Oscuro requieren  que el Hombre sea embelesado primero,  lleno de ego y deseos luego,  y portador de una sensación de ‘control’ personal efímero que lo coloca a sí mismo cuan ‘pequeño dios’: cuando el mensajero es más que el mensaje, todo el mensaje es una falacia. Mientras que la exigencia de Dios y sus Fuerzas es que el Hombre debe ser Humilde y reconocer y reconocerse en el Amor de Dios…Amor que trasciende toda vicisitud del amor humano y eleva el Amor al estamento de Creación que Es, ya no cuan sentimiento o necesidad, sino como Ley Objetiva de Dios: Dios Es Amor”

“Todo aquello que amarre al Hombre a  dependencias materiales, a supremacías humanas que anulan su capacidad de discernimiento, y /o coarte su libertad en la Fe, no son de Dios.  Para que el Hombre alcance al Padre y su Voluntad, éste debe vivir a Su Espíritu; debe fijar Convenio de Pertenencia con el Cristo Dios y asumir la Conducción de Cristo cuan Salvador Personal; debe alcanzar la Quietud y la Paz del Alma y los Sentidos para aprender a Escuchar a Cristo, quién no habla por el Alma o los Sentidos, sino por La Paz del Espíritu; debe lograr la Quietud de la mente y necesariamente debe desalojar todo conocimiento artificial adquirido por el intelecto, y estar vacío de paradigmas humanos que lo limiten, en modo que La Madre Sabiduría  entre al Hombre como manantial de Agua Viva llenando un Pozo que servirá para alimento de muchos. Porque Dios nunca hace a Uno para que se alimente a Sí Mismo y se agote, sino para que de Si Mismo alimente  a Muchos y nunca se agote”

Ahora, sabiendo esta Revelación de Orden, comparen a los profetas y maestras, a los que predicen y son mandados a construir pirámides y encerrarse entre cerros y valles, y acumulan fama y riquezas, y son secundados por quienes con dinero pretenden lavar sus culpas…y toman de civilizaciones cainitas calendarios imprecisos y buscan voces en el desierto, y miran a los estrellas para recibir mensajes… Y andan por el mundo alzando iglesias para sí mismo, e insisten en encerrar a Dios en un libro, bajo leyes antiguas e interpretaciones personales…y adoran imágenes de yeso….y se resguardan bajo la felonía de sus sacerdotes,  ignorada y omitida por las ovejas. Miren, comparen y entiendan: porque nadie es inocente, y todos serán medidos por sus opciones.

 

Matar a Cristo cada día…

2011 octubre 14
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

O vivir a Cristo en Eternidad

En las iglesias católicas de La Paz abundan las imágenes del Cristo sangrante, moribundo, sufrido, torturado, condenado y muerto. Grandes letras con oraciones se hallan  a un lado de los altares pleno en colores y atavíos refulgentes. En éstas se leen frases de culpa por los pecados que seguimos cometiendo, y se insiste en que la muerte y la sangre del martirizado nos recuerda la culpa de nuestra calidad pecadora, sin remisión. Cada corto tiempo se saca a pasear una de estas figuras de yeso y colores, entre fanfarreas y bailes autóctonos.  La combinación del folklor chamán con la adoración a imágenes, al punto del desmayo y el fanatismo colectivo, nos recuerda el episodio de la algarabía pagana de los israelitas ante el becerro de oro, mientras Moisés hablaba con el Dios Vivo, cara a cara.

¿Existe aún ese Dios que habló a Moisés? No hay duda sustentable que demuestre lo contrario. El Dios Vivo no posee límites de tiempo y espacio, no se rige por cánones culturales o realidad política: es Dios desde Siempre. Y si habló a los Antiguos, sigue hablando hoy a Los Suyos. Pero como fue antes, hoy también exige condiciones de humildad, de fe y de entrega que eleva al Hombre a la calidad de Santo. Porque Santo es todo Ser que en humildad, obediencia y fe ‘hace y pone por Obra la Voluntad del Dios Vivo’.

La adoración a las diversas vírgenes, que son una…dicen, ocupa una parte importante en los ritos paganos del catolicismo. También en La Paz se pasean figuras ornamentadas de estas vírgenes que llaman a milagros y bendiciones específicas.  Y a este respecto debemos comentar necesariamente sobre los famosos ‘Secretos de Fátima’, cuyo misterio se ha desvelado por completo y bastante literatura circula sobre la historia completa de este evento prolongado en los años. Recomendamos indagar, investigar y leer de fuentes bien informadas, y comparar, para por fin llegar a conclusiones bien cimentadas. Lo que llama la atención de estos secretos de la virgen es su contenido político, esencialmente dirigido a la entonces Unión Soviética, y la concentración majadera en los llamados a reconocer al Papa y ejecutar ‘Penitencias’, que es doctrinariamente un asunto exclusivo de la teología católica. Además resulta contraproducente la presión constante sobre la única sobre viviente del Encuentro en Fátima, por parte de los obispos, tanto para que ‘recordara’ y  ‘declarara’ como para que ‘corrigiera’; amén de los llamados supuestos de la Virgen para que los Obispos se unieran en torno al Papa.  Ahora, podemos entender y aceptar que María es la Mayordomo de la iglesia católica; así se entiende y así lo declaran los marianos del catolicismo. Si concordamos en esto entonces sí podríamos entender los mensajes de Fátima, mirantes solo a salvaguardar la permanencia y predominio del orden papal en la institución. Esto significa que nunca hubo mensaje ‘para el mundo’ o ‘la humanidad’ sino que siempre fueron claves internas de esta iglesia específica. Pero además quiere decir que Cristo, el Dios Vivo, no se encuentra a la cabeza de este conglomerado religioso, aunque así lo proclamen, sino que es María la cabeza celestial del catolicismo y sus organizaciones integrantes. Si aceptamos que el catolicismo es mariano por Mayordomía y Guía Espiritual, entonces todo está claro, y esta realidad merece respeto.  Pero el tema que provoca contradicción es que esta corporación se declara sucesora directa de Cristo, y expresa ejercer sacerdocio de Cristo…Es Mariano por convicción, Fe y Mayordomía…pero se autentifica a sí mismo como estamento de autoridad emanada de Cristo.

El Jesús que el catolicismo presenta al mundo es aquel que muere hace dos mil años en la cruz, aquel que sangra hace milenios, y sigue culpando al Hombre por sus pecados…y por ende el Hombre debe realizar Penitencias, confesar a otro hombre su vida y nunca alejarse de su iglesia. El resultado es: un Jesús que sufre y muere, una Virgen María Viva y actuante, una iglesia unida en torno al Papa…pase lo que pase. Nada que observar si esta verdad fuere asumida y esta institución manifestase honestamente este Ordenamiento.

El Cristo que conocemos no está muriendo, ni tiene sangre en su túnica blanca, ni lleva las marcas de los clavos: es Dios, el Verbo, el Alfa y la Omega de la Creación, Uno con el Padre que Es Espíritu… No es ‘Jesús’… FUE Jesús en su encarnación, bajo el Plan de Salvación, cuya ‘copa amarga’ fueron los 12 días de pago, jamás saldado,  por el crimen de Caín, en modo que también el Cainita accediera a la Salvación…12 días que culminaron con la muerte física en la cruz romana…Mas, es Cristo, el Verbo Dios, quién en los Tres Días posteriores descendió a los Abismos, derrotó los Infiernos, y cambió la Ley de la Muerte y abrió la Ley de Resurrección: posteriormente alzó a los Cielos a los Santos de Abel que dormían el ‘sueño de la espera’…y retoma presencia durante 40 días. Estos son Los Hechos de Salvación…De este modo: el Templo Nuevo fue Restaurado en Tres Días…y el Nuevo Templo es el Espíritu del Hombre que tiene por Salvador Divino al Verbo, y por meta de vida ‘alcanzar la Voluntad del Padre para poner por Obra Su designio’.

Pero este Plan Salvador estaría trunco sin un factor fundamental: La Sabiduría y el digno ejercicio del Nuevo Sacerdocio que se activa en el Bautismo (por ende el Bautismo a infantes es contrario a toda la herencia de Cristo) Tal es el rol del Espíritu Santo, que es en realidad La Madre Sabiduría. Sí, existe La Madre de la Creación: es La Madre Sabiduría que el cristianismo ha llamado ‘Espíritu Santo’ y ha relegado a roles secundarios, confusos y hasta de dudosa manifestación. La Madre Sabiduría es parte del Origen de la Creación y según Pablo: ‘escudriña incluso a Dios’.

El cristianismo se halla contaminado de culturas varias, paganas muchas, y su teología varía a según de la situación política o de la necesidad del pastor. No hay ‘un cristianismo’. Pero en donde se une esta cristiandad eclesiástica es la proclamación inusitada que alza al Jesús moribundo, martirizado y pagando por pecados que seguimos cometiendo. Esto se halla proporcionalmente equilibrado al nivel de necesidad y urgencia que se inculca en los creyentes con respecto del rol imprescindible de la iglesia. Matar a Jesús equivale a una iglesia necesaria. Al contrario: reconocer al Dios Vivo y al Cristo Victorioso significa romper con todo tutelaje mundano…y surge una nueva condición: el Compromiso Personal del Hombre con el Cristo Vivo.

Quizá alguien afirme que la liberación que comporta esta verdad – una verdad que nos hace libres –  es un aliciente y una realidad que todos quieren asumir: pero los hechos nos demuestran algo diferente. Dos mil años de cárcel, de becerros detrás de pastores, de un Jesús asesinado cada día, de  supuestas  vírgenes declarando la autenticidad de la iglesia… o de una ‘reforma’ que al final repite el mismo error del cual quiso desatarse…  hacen del humano un Ser temeroso de su libertad, inseguro, carente de capacidad de administración espiritual, falto de disciplina y lleno de conflictos emocionales que le hunden en el torbellino del alma. Entonces las iglesias siguen siendo la clínica más adecuada, más cómoda, más segura porque ‘conocida’.  Luego se manifiestan los ‘libres pensadores’ llevados al mundo espiritual: emancipados de las ataduras seculares y religiosas éstos seres ya no quieren tutela alguna, ni de los Hombres ni de Dios: inventan dioses propios, definen y redefinen al bien y al mal, revisan la existencia o no de los infiernos, inventan nuevas eras ideales, pronostican el fin del mundo, buscan contactos con extra-terrestres y creen en las terapias para sanar o calmar el alma.

El Camino Medio entre la anquilosada religión y la ultra-espiritualidad del alma, de los libres pensadores, es aquel que parte y comienza del Hombre. El Hombre asume que posee mente-alma /sentidos/ y Espíritu. Se coloca Humilde ante su propio Espíritu para por éste llegar al Padre que Es Espíritu; asume que todo Camino Espiritual requiere de un Guía Divino: Cristo, el Verbo, es Conductor al Padre, y nadie llegará al Padre si no es por Cristo Dios. El Hombre Espiritual entiende que este Camino es un Combate: en contra de la propia estructura mental antigua y mundana; en contra del alma que luchará por predominar mediante las Emociones  y el Ego; y contra el sistema Cainita del Mundo basado en el dinero y la falsa auto-afirmación del egoísmo y la vanidad. En este Camino Espiritual habrá lucha con los demonios: la Ira será el más grande de los escollos infernales. Y se advierte al Iniciado en estos Caminos que NUNCA crea a las voces e inspiraciones que se presentan en los primeros tramos de su andar espiritual: son los Arcontes, los Señores de la mentira o ‘Maestros del Bajo Astral’, también conocidos como ‘Ángeles Caídos’…éstos harán palanca en la psiquis del sujeto, usarán imágenes que descansan en el sub-consciente del individuo, tomarán formas de quienes no son pero que la persona ‘quiere’ y ‘espera’.  La meta de esta maldad que interviene en el nacimiento del Nuevo Ser es la de impedir que el Ser siga adelante en su Camino, y para eso insta a la idea de que ‘ya llegó’, y sutilmente lo invita a seguir su Ego: una ‘misión’, ‘fama’, ‘poder’, maestría’. Lo esencial de esta intervención ilusoria y mentiroso es impedir que la persona alcance los verdaderos Estados de Luz.

La experiencia nos demuestra que Cristo, el Dios Vivo tiene sus claves, sus modos y sus métodos certeros de comprobación que sólo Él entrega y solamente con Él se verifican. Escrito está: para llegar a Dios es fundamental vencer a los demonios y luchar en los abismo. Nadie llega al Reino sin antes Vencer en las tinieblas.

Este Camino no es una religión, no es institucional, menos corporativo, ni depende de otros Hombres. Aquí los Guías deben ser quienes hallándose espiritualmente más adelante van entregando armas y herramientas a quienes vienen detrás de la senda. Sin lazo espiritual, no hay Guía; sin práctica espiritual, no hay discípulo. La Práctica Espiritual es la unión entre quién Orienta y quién es Orientado. Ambos se hallan bajo Obediencia al mismo Dios Vivo. A eso se ha llamado ‘Orden’…una palabra que causa escozor mental y prurito emocional en los libres pensadores.

Cristo, el Verbo Dios, Vive y está llevando a cabo el Plan de Preparación para el Advenimiento del Milenio de Paz. Ya está ‘apartando’ a los Suyos. Ya ha hecho descender Su Ley para los Creyentes que deben Consagrarse. Ya ha declaro cuál será la Tierra que pasará también por Tribulación pero será ‘intervenida’ para desde ésta alzar al Nuevo Hombre y al Nuevo Tiempo. Que los Hombres crean o no, acepten o no, no es asunto de Dios, sino que opción de los Hombres.

Dios hace, cumple y finalmente cambia lo que debe cambiar. No es Dios el que se adecúa al Hombre: es el Hombre quién debe entender a Dios e integrarse a su Plan de Creación. Para eso fuimos concebidos en los Orígenes, y para tal objetivo estamos siendo nuevamente levantados hacia nuestra condición  Adamica. 

 

Discernir a Dios con Espíritu

2011 septiembre 26
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.8/5 (4 votes cast)

El idioma universal, a través del cual los Hombres Sabios y los dioses lograban y aún sostienen fluida comunicación, desde siempre ha sido y es el sistema numérico, los símbolos y la escala de vibraciones (música, mamtram;  eléctricas, magnéticas, etc. ) El apego a la palabra escrita, al intelecto y la interpretación posee matriz griega antigua, y el judaísmo y posteriormente el cristianismo se alzan como las religiones mayormente intelectualizadas del planeta y de la historia del Hombre. Es cierto que libros y textos anteriores ya obligaban a discernimientos específicos, pero Sutras, Avestas, Vedas y el I Ching jamás fueron textos de literatura, de historia o de ser tratados como ‘estudios’ y nada más; todos éstos requerían y requieren de un sistema espiritual que abre el Espíritu y su Magna Inteligencia, como la larga preparación budista, y el sistema de Meditación de la Flor de Oro del I Ching. Incluso el judaísmo cabalístico u ortodoxo usa un conjunto de oraciones repetitivas (mamtram) y ceremonias que postulan a abrir el Espíritu con el fin de que la Sabiduría ilumine la mente.

Las vertientes filosóficas y teológicas del cristianismo han establecido su dominio en la racionalidad intelectual de una ‘palabra’ que se declara ‘divina’. Esta incongruencia se halla a la base de todo el sistema religioso de la cristiandad.  Desde tal incoherencia es del todo inconsistente entrar en debates mentales y de expertos sobre asuntos que son y deben permanecer en el plano del Espíritu, lo Espiritual y de las prácticas  místicas, y que son, sin embargo, tratadas bajo la óptica de la razón, de la necesidad de la época, de la política y de los motivos de Estado y de juego de poder que exige la realidad secular y mundana.

Las versiones escolásticas de la Biblia nos conducen a realidades insostenibles  y plenas de contradicciones. Pero son los tratados serios en torno a este conglomerado de libros aquello que nos ubican ante una realidad que nos explica muchos aspectos. Se lee, en la Biblia de Jerusalén, por ejemplo, que cada libro del antiguo testamento fue seleccionado, re escrito y acomodado según lo dictaba la necesidad del momento, siempre por mano y mente humana, y nunca por revelación divina. Lo mismo sucede con el nuevo testamento, el cual pasó por el violento cedazo de la camada de Constantino y sus secuaces, primero, y por los Concilios políticos posteriores. No hay en la Biblia ningún texto revelado…a excepción de Apocalipsis… sino que son en su mayoría Testimoniales, Literatura e Historia ligada a la Religión y sus urgencias y según la situación política imperante. Siempre manejado por cúpulas que miraban a su predominio y control político. La Biblia es el libro político que usa a Dios para asentar y justificar las atrocidades más oscuras: guerras, exterminios, opresión, esclavitud, discriminación de la mujer,  poligamia e incesto. Que un Patriarca sea emborrachado por sus hijas para sostener relaciones sexuales que engendraran hijos para sostén de la estirpe es una idea aberrante y desquiciada. Que el rey David mande a matar a un General para esposar a la viuda es un acto demoníaco. Que a los señores de Israel se les permitiera mantener esclavos y muchas concubinas es un aspecto que JesúsCristo zanjará en forma determinante, contraria y definitiva.  Que en Génesis, en su primera parte, declare que Dios hizo al Hombre y la Mujer, e iguales los hizo para que procrearan. Y luego en el mismo Génesis dice que el Hombre estaba muy solo y de su costilla se hizo a la mujer… son dos realidades y orígenes que se contradicen. El Libro Macabeos es un canto a la guerra y a la violencia, y es Cainita por esencia y forma.  En Génesis hay un párrafo que descifra el poder humano sobre la verdad de Dios: los siete días que Dios habría usado para hacer el mundo, en realidad en sus textos originales eran nueve días, y fueron acomodados a siete días para que este hecho cupiera en los siete días judíos y el día de descanso en el sábado. Desde niño se nos enseñó que Dios creó el mundo en siete días, y en la Biblia de Jerusalén esto se desmiente, denunciando de este modo que los Hombres acomodaron a Dios para beneficio de su cultura religiosa. Si esto lo hicieron con toda soltura y libertad: ¿Cuánto más hay que de igual forma y manera?

¿Debemos entonces desechar todo el contenido de La Biblia? Asumamos que hay textos políticos, como Macabeos, o ‘históricos’ como Reyes y Jueces… y debemos usar ‘entre comillas’ lo de histórico pues también en estos relatos hay incongruencias hasta geográficas, de reinados que nunca pudieron estar juntos por pertenecer a épocas diversas, o en lugares que jamás pudieron existir porque se hallan separados por kilómetros continentales. Y que todo, hasta la verdad espiritual y divina que sí contiene, pasó y pasa por mano de Hombres e interpretación intelectual de expertos religiosos, siempre según época, necesidad y cálculo político.

Tengamos en cuenta que los textos del A.T que los cristianos tomaron de los Hebreos no son todos los que los Judíos consideran vigentes; y sepamos que entre los Judíos no hay unanimidad en el conjunto de textos bíblicos: la versión asumida por el cristianismo proviene de la cultura Farisea y Rabínica; luego existe el conglomerado de escrituras llamada la Biblia de Samaria, y los textos ‘de los 70’. Entre los protestantes (evangélicos) y los católicos hay diferencias en la selección de estos textos.  En cuanto al N.T, sabiendo ya que es una selección amañada por las jerarquías de su tiempo, y mantenida hasta hoy como un cuerpo inmóvil, podemos constatar que bajo los ‘evangelios sinópticos’ se repiten los Testimonios de cuatro autores cuyos textos supuestamente fueron redactados en épocas diferentes pero que siguen una sinopsis reglamentada y parecida, siendo el texto de Juan el único con diferencias sustanciales. Es obvio que estos Testimonios sobre JesúsCristo fueron direccionados por una mano única. Y son Testimonios, no revelaciones. El único libro Revelado en toda la Biblia es Apocalipsis.  Ahora, el N.T es la verificación del Mesías en Jesús, que pretende cerrar con la vieja Ley en donde el objetivo vital era ( y es para los Judíos) la venida de un Mesías  esencialmente gobernante, político y en clave de poder mundano. El N.T fija que la Nueva Ley vino con Cristo, que sí es el Mesías, pero no el que espera la cultura política-religiosa Judía.

Siendo ambos textos tan disimiles, como contenido y sobre todo por la Ley que conllevan, es imposible conjugarlos como base de Fe y de Moral único. Los contenidos del N.T contradicen sustancialmente la ley y la moral que mantiene en píe al judaísmo. Asuntos tan cruciales como la Paz y la guerra; el matrimonio; la Resurrección; la Salvación; y sobre todo la concepción de Dios… nos plantean dos universos…y dos dioses. El Padre (Abba) que Cristo declara es Espíritu y posee un Plan, Instancias, y llama al Hombre a buscar Su Voluntad para hacerle entrar a Su Reino; nadie le conoce sino Aquel que viene de Él…y nadie llega a Éste sino es por Mí…dice el Cristo. Colocado ante el Jehová del A.T. tenemos dos personalidades, dos realidades, dos planes y dos maneras de relacionarse con el Hombre. Además, el Jehová biblico aparece cuando la secta Yahvista se extingue, y con eso desaparece Yavhé y aparece Jehová. Además, esto de colocar nombre a Dios es un hecho humano, y no que Dios tenga nombre.

Un Dios que se desmiente no es Dios. Y si Dios no se desmiente, entonces aquí estamos ante dos dioses. Cristo declara ante los fariseos y sacerdotes judíos: ‘Vuestro padre es Belcebú… ‘ Lo dice el Cristo, según los Testimonios sinópticos. El Dios Padre de Cristo difiere abismalmente del Dios del AT.

Debemos tener en consideración que el Hombre antiguo, antes de Cristo, era un Ser esclavo de la Caída, y por ende no tenía acceso a los mundos celestiales; por lo mismo es explicable que la relación de Dios con ese Hombre fuese diferente a la que sostiene con el Hombre Salvo, que ahora sí tiene acceso al Reino del Cielo. El Hecho Cristico es determinante para fijar esta frontera, y tal ‘hecho’ no puede ser el martirio y muerte en la cruz, sino los Eventos acaecidos en los Tres Días en el cual Cristo Vence a las Potestades infernales y cambia la Ley del Hombre y abre una época de Transición y Amnistía.  Si entendemos y aceptamos el Hecho Cristico de los Tres Días de Victoria y Cambio, y nos liberamos de la falacia de la cruz y una ambigua salvación por la muerte física de Jesús el hombre… entonces entramos en otra realidad: que Cristo es Dios, y que Jesús es Dios Encarnado. Esto supera toda idea de ‘mesías’ guerrero y político que viene a liberar a un solo pueblo. Estamos ante Dios que toma Carne para ejecutar un Acto Trascendente para todo Hombre, independiente de su creencia y condición. Y si esta es la Revelación que asumimos, entonces mal podemos ceñirnos al A.T. como panacea de la ‘palabra de Dios’, sino que ampliamos nuestras coordenadas y entendemos que ‘toda escritura antes de Cristo tenía por condición a un Hombre Caído y encarcelado’ por ende es Testimonio de una Ley caduca que fue superada por el Hecho Cristico.  Es decir, la aceptación de Cristo cuan Dios Salvador se contradice con el sustento moral que hace del A.T. una regla compatible con esta nueva Ley y realidad Cristica.

Si Cristo es Dios encarnado en Jesús, y otra era la relación de Dios con el Hombre Caído y encarcelado, entonces sí podríamos aceptar aquella Revelación que nos declara que Jehová era el mismo Cristo, y que NUNCA antes se supo o se accedió al Padre Creador porque nadie que hubiese descendido de Él lo había revelado jamás. Esto lo entendemos cuando JesúsCristo dice que ‘de mí hablan las Escrituras’ y ‘Abrahán se alegra de este Día’ y la comprobación la podemos ver en el Hecho de la Transfiguración.

Surge entonces el estupor: si Cristo es Jehová ¿cómo en CristoJesús insta por la paz mientras cuan Jehová manda a arrasar pueblos inertes que ocupaban la ‘tierra prometida? Es a este punto en donde la ‘razón’ entra en colisión con ‘la fe’…entendiendo por razón la lógica y lo racional, y por fe aquello que se debe creer sin mucha explicación. Al final esta fe sirve para encubrir las incoherencias de la razón. Pero en esto nos olvidamos que estamos ante hechos Espirituales, divinos o que provienen de todas maneras de una instancia que no es de este mundo. Entonces: lo Espiritual debe ser discernido por vías y canales Espirituales, no intelectuales por primero, sino que por intelecto cuan efecto de la Iluminación Espiritual. El Rol del ‘Espíritu Santo’ es vital. Pero o no se nos enseña qué es y cómo actúa este Espíritu Divino, o se nos ha ocultado por siglos su Poder y Su Magisterio…o se nos ha caricaturizado hasta lo absurdo.

Todo Hombre de Fe puede entrar por Su Espíritu en relación con el Espíritu de Sabiduría (Espíritu Santo). Pero esta libertad es altamente peligrosa para las religiones, las cuales requieren religar en torno a sus planes y mandos a la masa de ovejas que les sostenga y siga.  Pero es Cristo el que nos entrega tal Libertad, y es el Plan de Salvación el Orden que nos pone en nuestras manos esta vital y trascendente responsabilidad. ¿Qué entendemos? Que la Apostasía de la cristiandad tradicional y eclesiástica ha  negado a Cristo en su Potestad directa sobre el Espíritu del Hombre. Y en su afán anatema ha debido encerrar a Dios en un Libro pleno de incongruencias que a su vez debe servir a los pastores para sus propios fines.

Es precisamente el ‘Discernimiento Espiritual’ el Poder que emana del Espíritu Santo y que nos va separando las aguas turbias y fangosas del Agua Viva que contiene la Ley de Cristo.

¿Quién nos garantiza que cuando el escriba dice que Jehová ordenó una matanza, una guerra o un desplazamiento de población…realmente haya sido la Voz y mando de Jehová? Y si Cristo dice que el padre de ‘ellos’ es Belcebú ¿No sería lícito pensar que este poder infernal pudo tomar por engaño el nombre de Jehová para mandar a su modo y manera? Porque si asumimos como regla moral lo que Cristo declara, incluso en los textos apócrifos,  pero también en el N.T., entonces no podemos asumir también que lo contrario,  que desmiente al Sermón del Monte, por ejemplo, sea válido, coherente, y único. Son posturas diametralmente opuestas.

Pero Cristo Jesús nos deja una clave para que hoy lo entendamos de una vez: números, símbolos y Espíritu Santo, todo según nuestro estado espiritual: en Espíritu y en condiciones de abrir aquellas vibraciones divinas que rompen la mente artificial del intelecto-conocimiento y postulan a la inteligencia de la Sabiduría. Para entender debemos liberarnos de las lecturas escolásticas del catecismo, o desabrocharnos la librea del creyente que no piensa y sigue la interpretación de su pastor. Números, símbolos y estado espiritual…y sabremos de aspectos que nos sobre cogerán, y nos cambiarán la visión del Mundo, de la historia y de la realidad.  Y lo más conmovedor es que de seguro nos golpeará el haber vivido por siglos en el engaño, la falacia y la manipulación. Entonces es cuando nos cambia, y sin duda nos mutaría,  la visión sobre la supuesta bondad o buena voluntad de las grandes religiones y sus poderes corporativos.

Y la realidad actual sigue entregando claves que Dios nos hace llegar por número, símbolos y de acuerdo a nuestra sensibilidad y receptividad espiritual.

No es una ‘excepción’ que Cristo nos hable y entregue un Orden Suyo a quienes quieren seguir su Gobierno Espiritual y Divino: es la regla y la norma de un Dios Vivo que desde siempre ha sido Guía y Creador del Orden Humano.  Y si Cristo es Dios de Hombres y de Ángeles ¿Qué mejor que Él para que nos devele qué es de Dios en un libro, y qué no es de Dios?

Los Hombres Espirituales nos rebelamos ante la tiranía de los Hombres que han encarcelado y reducido a Dios en (a) un libro y (a) las propias interpretaciones. Relacionarse con Dios y acceder a su Reino es la mayor revolución humana en contra de las Fuerzas que han tejido un manto de niebla sobre nuestra condición divina…Porque dioses somos, no en la carne, sino en nuestro Espíritu. Y a un Dios tenemos por Guía y Salvador: Cristo, el Verbo del Padre… que es Espíritu.

ENFRENTAR LA MUERTE

2011 agosto 11
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)

Aún bajo una extendida cultura religiosa en el mundo,  y la predominancia de la cristiandad entre nosotros, la muerte sigue siendo en los Hombres un tema tabú, o un drama terminal que se enfrenta con dolor, o un hecho que se prolonga con reminiscencias plasmadas en lápidas,  y culto de cementerio, en  ‘animitas’ instalas en los lugares donde el difunto pasó su último minuto, y sobre todo en la insistencia de mantener el cuerpo (huesos) en un lugar estable con la abierta o secreta esperanza de que éstos sirvan, al final de los tiempos, para que el ser amado resucite retomando sus restos. Es normal visitar los cementerios ‘para hablar’ con quién fuere  una persona querida, como si ésta permaneciera para siempre en el lugar de su sepultura. En los aniversarios del fallecimiento, como era en los cumpleaños en vida, ahora se ‘celebra’ al muerto con homenajes y actos recordatorios.  Estas ‘costumbres’ son avaladas por las iglesias y religiones, aunque vayan en contra de sus propias doctrinas, y suelen acompañar las mismas con sendas misas y posteriores bendiciones…como si el muerto no acabase nunca de morir.

Ya el Buda toma este asunto de frente y lo aborda en sus prácticas espirituales. Pero es con Cristo que este punto entra  por claves trascendentes y de ruptura que no siempre se tienen en consideración, aún declarándose ‘cristianos’. 

La Ley de Vida antes de Cristo condicionaba al Hombre a la Rueda del Eterno Retorno; es decir, la muerte yacía  bajo el Poder de las Tinieblas, no de la Luz, y por los Abismos las Almas pasaban por la muerte para entrar en un largo periplo de Olvido y luego retomar Cuerpo Carnal con la misma deuda anterior. Era una cárcel.  Los Cielos estaban cerrados. Los santos no caían al Abismo sino que quedaban suspendidos en el ‘Sueño de la Espera’.  Al morir, los Hombres enfrentaban a los demonios: los propios y los dominantes.  El Hombre no tenía liberación de la mácula del pecado, y en vida Carnal debía hacer constantes sacrificios para alcanzar algún grado de purificación. A esta Ley de Vida se  le conoció- e identifica- como ‘el Tiempo de la Caída’. Costumbre de tales épocas era la de guardar los huesos  con la esperanza de la Resucitación prometida al Final de los Tiempos. Y debido a que la interpretación sacerdotal de los rabinos era que el Mesías ‘esperado’ no traía Salvación de la muerte, sino que salvación política, no podían entender entonces que todo el sistema religioso por ellos asentado y defendido se vería estremecido por un tipo de Salvador y de Salvación que tocaría, precisamente, esta Ley de Vida.

Esta incomprensión rabínica se traslada posteriormente al cristianismo del siglo tercero y cuarto;  y desde entonces se trasvasija el sistema sacerdotal antiguo al tipo de sacerdocio de la cristiandad que ha perdurado hasta hoy.  Esto explica porque se sigue la cultura popular de mantener a los muertos cuan seres vivos a través de fetiches y cultos, sin tomar en consideración la Nueva Ley de Vida que Cristo zanja en los Tres Días que marcan el hito de la Salvación.

Cristo, el Verbo Dios, desciende hasta el centro del Poder infernal, en los Tres Días después de la muerte de Jesús  en la cruz, y arrebata de las fauces luciferinas las Llaves de la muerte, y expulsa a las potestades tenebrosas de Los Abismos y procede a cerrarlos cuan Ley de Eterno Retorno;  abre la Ley de Resurrección con el primer acto de Vida: el despertar de los Santos y su Ascenso al Reino de los Cielos; abre el Reino de los Cielos y ordena las diversas Instancias del Padre para que éstas reciban ahora a los Hombres medidos según sus Obras y Frutos; define ‘estados de Glorias’ según la Ley de Inmortalidad, y asume en Primera Persona la Conducción Salvadora de todo Hombre de Fe. En esto consiste ‘La Salvación’. Nada se salva y eleva en la cruz, en el martirio y la tortura de Jesús. En los doce terribles  días de sangre y venganza Jesús ‘paga por el pecado de Caín’, el cual jamás canceló su deuda criminal en contra del Santo Abel. La muerte en la cruz fue un pago por quién nunca pagó. Los Tres Días de los Hechos de Salvación es la Nueva Ley que Cristo Dios nos entrega a todos…La Salvación entonces está en la derrota y superación de la muerte y en la Nueva Vida que todo Ser obtiene bajo la Ley de Resurrección. Esa es la ‘Buena Nueva’.  Desde estos Tres Días todo Ser Humano, crea o no, será medido según sus Obras, su Fe y sus Frutos sembrados en su existencia en este mundo. Y de acuerdo a esta Nueva Ley la cuestión que se coloca ante el Hombre es: ¿Qué tipo de siembra, de vida, de obra se ha de hacer para obtener una Gloria Digna ante Cristo, el Dios de los Cielos? Y la respuesta nos la da el mismo Cristo: ‘todo aquel que haga la Voluntad del Padre…entrará al Reino’ ¿podría el Ser Humano discernir la Voluntad del Creador en sí mismo sin la plataforma de Salvación? Obviamente no. Y es esta Salvación la que nos alza hacia la altura que nos permitirá conocer tal Magna Voluntad Suprema.

¿Por qué seguimos engrillados a formas comunes y folklóricas de ver y enfrentar la muerte…y pastores y sacerdotes de la cristiandad prosiguen con el discurso que seremos ‘despertados’  el último día, cuando venga el Juicio Final? La razón descansa en una trampa de oso que un día los atrapó y nunca más supieron cómo salir: al declarar ‘Toda la Biblia’ como  ’Palabra Única de Dios’… fusionaron, de hecho, Dos Leyes, Dos Tiempos y Dos Estados de Vida. Por ende, yuxtapusieron realidades que por eventos y Hechos nunca debieran conjugarse en manera desordenada, sino que es posible entender en modo escalonado, en donde la Antigua Ley es superada  por la Nueva Ley, no desmentida… sino  prevalecida la Nueva sobre la Antigua en su esencia y por su  proyección espiritual.

La muerte,  bajo los Libros escritos por los sacerdotes rabínicos (no por la Mano de Dios, sino por la pluma de los sacerdotes, bajo inspiración espiritual, puede ser, pero siempre teniendo en consideración su realidad e intereses religiosos)  era, y sigue siendo, un asunto no resuelto. Por mucho las escrituras que se nos quieren presentar como sagradas y divinas en verdad son escritos manejados e instalados por hombres: por ejemplo, leemos en varios textos de exegetas y eruditos (La explicación de la Biblia de Jerusalén, por ejemplo)que originalmente los Días en que Dios Creó al Mundo fueron  8 y no siete, pero para hacer cuadrar el Sábado judío con el Descanso de Dios se insertaron los hechos en el tercer y sexto día, acortando ‘La creación a siete’; o el párrafo de Génesis  14 ‘La Campaña de los cuatro grandes reyes’, el cuál fue insertado muy posteriormente y a todas luces nunca pudo suceder pues habla de reyes que  existieron en épocas diversas y reinados que geográficamente jamás se relacionaron.  La comparación de la Biblia rabínica con la Biblia de Samaria (de los Samaritanos) coloca muchas interrogantes sobre la interpretación que los sacerdotes escribas fueron insertando en las escrituras, empujados por situaciones políticas y causas traumáticas como la esclavitud y la diáspora. Bastante se ha discutido al interno de los expertos sobre la correcta correlación de las genealogías, pues a partir de la manipulación de éstas se puede deducir hoy que los hijos desechados de Dios serían los árabes actuales, y los elegidos son los hebreos de hoy. Tal es así, que los ortodoxos rabínicos contemporáneos  basan su supremacía y su guerra en contra de sus hermanos árabes sustentados justamente en estas interpretaciones  bíblicas…que no son de Dios, sino de los hombres religiosos.

La muerte en los textos rabínicos judíos aceptados por los jerarcas cristianos del siglo cuarto como  ´La Biblia’ (única junto a los textos ‘no-herejes’-por ellos separados y elegidos) siguen insistiendo que el Hombre está en pecado y que la muerte es una consecuencia de éste, y no habrá vida nuevamente hasta que venga el Día del Juicio Final, en donde de los huesoso se retomará nuevo cuerpo.

Cristo nos proclama, de Hecho y de Palabra, otra Ley, que supera la anterior: que el Hombre ya no nace en pecado sino que se hace al pecado (La Gracia) y que todo pecado es borrado por la Entrega a Cristo cuan Conductor y Salvador Personal; que el Perdón y el Arrepentimiento purifican al Hombre de sus yerros; que esta condición deja al Ser Humano en grado de alcanzar la Voluntad del Padre y así poner por Obra Su designio. Por ende, en la muerte el Hombre adquiere otra vida (Ley de Resurrección) y será según sus Obras y su Fruto la medida de su ‘Gloria’; la santidad, por lo mismo, es aquella que a través de la Conducción de Cristo culmina directamente en  la Voluntad del Padre…  y la Obra del Hombre se manifiesta entre los suyos y ante el Mundo.

Desde la Nueva Ley de Vida…NADIE MUERE, sino que  el Hombre pasa de Vida Carnal a algún tipo de vida espiritual, consciente y concreta. Y es esta realidad la que nos pone el asunto crucial: ¿qué obra poner por fruto de nuestra vida para obtener así una gloria alta y digna? Y la respuesta de Cristo es que no bastará que proclames a Dios, sanes enfermos en su nombre y muchas cosas hagamos creyendo que lo hacemos bien…solamente haciendo la Voluntad del Padre llegaremos a la cima de nuestra Gloria Espiritual.

Dios no requiere de huesos y nervios bien conservados, o polvo de cementerios para realzar vida nueva. La Vida ya está en Sus Manos, y la muerte es ahora un Umbral bajo custodia y gestión de las huestes celestiales, no infernales. La vida es garantía eterna gracias al Hecho de Cristo en los Tres Días,  y su Conducción permanente cuan Dios de los Hombres y de los Ángeles.

Podemos creer en el Jesús que queramos o inventemos. Podemos burlarnos de los Hombres con teorías rebuscadas,  y plenas de contradicciones. Lo cierto es que Cristo es Dios, no un hombre, sino el Verbo del Creador, y Él revolucionó el Estado de Vida del Hombre para favorecer Su Salvación. Podemos seguir apegados a doctrinas antiguas, o aferrarnos al folklore, o asumir ideas de nueva era según nos apetezca y guste. Lo cierto, porque es Ley, es que desde los Hechos de Victoria de los Tres Días nos hallamos bajo La Gracia, y en la muerte enfrentamos la Ley de Resurrección, y luego seguimos vivos en otro cuerpo y con consciencia…en el lugar que nuestras Opciones nos construyeron.  ¡Cuidado con lo que piensas, haces y decides! Cuida tus Opciones y elige bien tus verdades… porque creas o no, igual serás medido por la Ley que Cristo ha instalado cuan Dios de los Hombres; y hacia dónde irás, y cómo pasarás otras existencias…dependerá de lo que elijas y hagas, pienses y desees…aquí y ahora. Y  has de saber que una Voluntad Original yace en Tu Espíritu: la Voluntad del Creador;  y esa Verdad es la Persona Real, la Verdadera Persona… El Sí Mismo que debes amar. Si llegas a ésta Verdad Interior  y la pones por Obra… entonces verás a Dios y te regocijarás en Su Casa.

 

Nada que permanezca oculto

2011 julio 8
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

El dios de las religiones, la realidad extra-terrestre, el Anti Cristo entre nosotros…el Cristo Dios que ya ha descendido… ¿Qué hacer?

Es recurrente la afirmación, entre ciertos círculos de  la ciencia, de la astronomía y de la llamada ‘ufología’, que sostiene la presencia permanente de seres extra terrestres entre los Hombres, y que dicha acción ha sido cuna, precisamente, de muchos cambios y saltos en la madurez del Ser Humano. El asunto no es tan claro tampoco para los teóricos de los alienígenas ancestrales, pero coinciden en que Dios no existe y los dioses o ángeles son seres superiores de otras galaxias o de otros mundos, incluso avanzados en  el tiempo.  Los textos hindúes, el antiguo testamento, las cronologías indígenas y de pueblos antiguos, etc. supuestamente  cuentan sobre la influencia directa de estos seres que otrora no ‘venían’ a la Tierra sino que habitaban en ésta y eran semi dioses gobernando a los primeros humanos.

Los detractores de estas aseveraciones, cuya orientación religiosa impone un dios  que deja a los Hombres, y sobre todo a los varones  de las instituciones religiosas,  amplio poder y representación… y que sobre un libro, sea la Biblia, el Corán, u otro considerado sagrado, tienen ellos el magisterio y el poder de sanción final… desechan todo este cúmulo de creencias por tratarse de argumentaciones locas que sirven al Anti Cristo, al demonio y a intereses humanos oscuros.  Y así, mientras éstos se cierran a toda realidad que sobre pase sus cánones y esquemas, su poder y sus conclusiones… los seguidores de la religión de los extraterrestres destronan toda existencia divina.

El dios de la cultura religiosa es y ha sido siempre una representación humana, un efecto de la necesidad del Hombre llevada a las connotaciones de Dios o de los dioses. Ese dios ha evolucionado,  y en la historia humana ha tenido cambios contradictorios inexplicables: como ordenar arrasar a un pueblo para posesionar su tierra, y luego proclamar la paz entre los Hombres. Un dios que se desmiente a sí mismo no es más que un Ser similar a los humanos, o es invención de intelectuales y escribas que profetizaban para reyes y reinados… y eso sí produce un dios lleno de contra sentidos.

Cuando el Buda enseña la realidad cósmica-divina, en su sorprendente Sutra del Loto, nos coloca al borde de un abismo que los Hombres negamos, rechazamos y nos llena de pavor. En efecto, es esa enseñanza final del Buda la que causa divisiones y alarmas entre sus seguidores. Cuando el Sabio Lao Tse redacta su vida espiritual en el viaje interior que lo llevará a distinguir a Dios en su Realidad, como consecuencia hubo de soportar abandono, acusaciones y finalmente el desprecio de los filósofos de su tiempo, los cuales creían que a la divinidad se llegaba por la Práctica del Pensamiento Puro. Y cuando Dios encarnó en Jesús, el Cristo, lo proclamaron –si acaso-  como al Mesías ‘esperado’ según ideas políticas y de reinados mundanos. Entonces los seguidores del Buda ahora auto definen qué es auténtico y válido y qué no sirve; y quienes leen el TaoTeKing de Lao Tse o no aferran la realidad que redacta el maestro, o intentan convertir su testimonio en alguna forma de filosofía. Y  quienes se dicen cristianos interpretan a Cristo según su cultura religiosa, pertenencia eclesiástica o conveniencia personal. Así los Hombres tratan los asuntos de Dios: posesionándolos para  propio consumo y acomodándolos para sus fines en este mundo.

Poner en entre dichos al dios de las religiones es una tarea de inteligencia mediana, y no se requiere de mucho; mientras que la defensa de lo indefendible es el llamado a la fe ciega, sin conciencia y sumisa que se le exige al creyente.

——————————————————————————————————-

La Dispensación que ha descendido sobre los Hombres, en América del Sur, con la Presencia Viva del Cristo Dios en la pre-cordillera de Los Andes, no fue solamente un estado espiritual  humano, sino que fue, además de altamente espiritual, un cúmulo de hechos tangibles, palpables y manifiestos, con razón, argumentos y planes concretos. Es cierto, los primeros estados de receptividad fueron en Meditación y en Recogimiento Espiritual; luego se abrieron los umbrales de los Oráculos cuan guía de Sabiduría mediante los cuales por años se recibieron indicaciones y orientaciones; y finalmente el Encuentro se produjo en forma evidente  con realidades  inteligentes que sirven al Plan del Reino. Pero todo esto fue aleatorio: el Cristo Vivo fijó su Presencia Divina desde los Estados Espirituales y Oníricos, hasta  el punto de Su Magna Presencia  en Gloria, que no es carnal, pero es perceptible y plenamente consciente.

Quién lee o escucha estas palabras puede no creer, está en su derecho y libertad, pero  si es una persona de Fe debe Orar y entrar en Recogimiento, y con Fe acudir a su relación con Dios para así recibir Testimonio de esta verdad aquí declarada: que el Cristo Vivo ha hecho descender Su Dispensación  y ha declarado el Orden del Plan de Salvación.

En la revelación dictada por el Reino: ‘Plan de Salvación’, se nos enseña que el Padre Es Espíritu, y  es la Luz que da consciencia y razón a toda la Creación. Se nos enseña que antes del Padre hubo  reinado oscuro, no tenebroso, sino un Vacío de Oscuridad que contenía vida, mas no era consciente de Si Misma ni  de la vida que pululaba en su seno. La Raíz era una madre sin Consciencia de Sí Misma, insondable, infinita, atemporal.  Cuando el núcleo de la Luz explosa por primera vez, crea hondas de espacio y tiempo, como dragones retorcidos unos sobre otros, y con eso se da comienzo al Ciclo de la vida consciente de Sí Misma.  El Padre es el primer núcleo de Luz que asume sobre sí la vida consciente: el Yo Soy eterno. El Espíritu del Padre atraviesa toda su Creación.  Sin embargo, el Padre, para sostener su Plan de Creación no puede prescindir de la materia oscura, y la raíz oscura que entra en relación con la Luz toma conciencia de Sí Misma y se une  en armonía con la directriz Creacional del Padre. De este modo Luz y Oscuridad inician el ciclo explosivo e implosivo de la Creación. Hablamos de Reinados Espirituales: no cósmicos, planetarios o de criaturas. La Madre Original cumple roles fundamentales en el Plan de la Luz del Padre: sin ésta la Luz nunca habría podido fijar su Reino. La Madre contiene los archivos de este Plan y el ‘conocimiento’ de la realidad antes de la Conciencia: es el Magisterio de Sabiduría, llamado también ‘Espíritu Santo’… para definir que es ‘Espíritu puro y purificador’.

Los dioses existen: y de los dioses  los dos primeros fueron el Cristo o Hijo Primogénito;  y Luz del Amanecer. Dioses nacidos de Espíritu: tomaron forma de Creación, llamado ‘Cuerpo’, obviamente no cuerpo humano, sino ‘Cuerpo de Creación’ u ‘Ordenador de la materia’.  El Primero se mantuvo leal y fiel al Plan Original; el segundo se desprendió de la Luz y realizó el viaje retrogrado al vientre del reino oscuro que yacía sin conciencia. Allí, con el Poder adquirido en el seno de la Luz, convirtió en Sí Mismo su  luz en Tinieblas, y con tal Poder quiso moldear el Plan de Creación bajo su influencia. No hablamos de Hombres, sino de Fuerzas Espirituales: un texto Hindú dice que el Padre es como cien mil soles en su cénit. Estamos tratando de realidades inconmensurables imposibles de imaginar. El ejercicio humano por reducir a ejemplos conocidos y controlables una realidad inmensa como esta es un acto inútil y de zonza soberbia. Justamente  es ante tal envergadura inasible que empequeñece al Hombre que los intelectuales religiosos y sacerdotes aterrizaron a Dios a cosas concretas, pues de otro modo los Hombres no entenderían, y ellos no podrían gobernar.

Cristo, el Dios nacido del Espíritu del Padre y profundo portador del Magisterio de la Madre Sabiduría, es el Dios Creador de los Hombres y de los ángeles. El Verbo es el Poder por el cual todas las cosas han sido hechas: y es Cristo, el Verbo, el iniciador del Orden de la Creación en términos  universales, como hoy hemos comenzado a conocer.  Antes del Hombre, Cristo, el Verbo Dios, creó a Kólob: una dimensión de materia pura para desde su cuna elevar seres semejantes a su Orden Divina: Los Elohim. 24 Elohim corresponden a una Dimensión de 24 sistemas habitados por Inteligencias dispuestas desde el inicio para fomentar el Plan de Creación.  Los dioses sí existen, y se hallan bajo la Potestad del Cristo Dios, el Hijo Primogénito. 

El Hombre fue creado por los dioses, en obediencia al Gobierno del Verbo,  bajo la misma  condición de un Elohim. Adán es concebido como parte de la divinidad que debía gobernar la creación de la materia. La condición se non qua non  que el Padre fija para toda Creación de Inteligencia es la Libertad con la que deben gozar para ser medidos por sus opciones. El Plan final del Padre es que toda Creación con capacidad de Discernir regrese a su Seno y acrecenté la expansión del Reino de la Luz. Para que esto suceda es menester que la criatura obtenga libertad, y en ésta sepa optar por retornar al Padre. La misma Libertad tuvo el Verbo y se hizo Dios; y la misma libertad tenía LuzBell y se hizo un dios de tinieblas. El Padre no intervendrá jamás sobre la Libertad de quienes son potencialmente dioses o Espíritus destinados a unirse a su Seno y Plan. Por lo demás, el Cristo Dios crea Inteligencias no de raíz propia, sino  de Espíritus que le son entregados por el Padre: el Verbo recibe Espíritus, y de estos Espíritus engendrados en el Padre, el Verbo da forma al Ser Adámico.  La Semejanza del Hombre está en el Espíritu. Todo Hombre es primero Espíritu antes que Carne y materia, y finalmente será Espíritu ya sin Carne ni materia.

El Príncipe Tenebroso tomó residuos de la materia corrupta y sopló vida de Sí Mismo sobre las nacientes criaturas oscuras. Al Principio fomentó 36* mundos propios contrarios a la Luz y a la Creación del Verbo. El Verbo y la Orden Elohim han ido purificando estos mundos y colocando edenes en medio de esta creación luciférica, y poniendo allí a los Adanes para que gobiernen la materia. Esto generó una lucha abierta y permanente entre el Plan de Creación que dirige Cristo y el Plan de Destrucción que comanda el dios caído. El propósito de ‘hacer caer’ al Adán ha sido y fue el objetivo vital del Mal y sus siervos.  Un porcentaje no menor de adanes se han entregado a las tentaciones del rey tenebroso: estos adanes caídos se unieron a mujeres urdidas por los demonios y crearon a un ser llamado Caín. El Hombre Cainita es el producto de una unión manipulada entre adanes y seres demoníacos.  En tanto, los Adanes y sus Evas tuvieron descendencia y fue llamada ‘la generación Santa’ o Abel. ( *Hoy son 18 los mundos plenamente dominados por los Señores del Cosmos: tres reinos de 6 mundos cada uno (6.6.6)

Los Adanes, concebidos cuan dioses, fueron colocados en una tierra muy distinta a la que hoy conocemos, en franjas celestiales, sin contacto con la materia corrupta, en cuatro puntos. Según los puntos cardinales de la Tierra. De estos núcleos originales dos de éstos cayeron en las fauces de la tentación del Gran Manipulador, el cual hizo descender a sus ángeles y Arcontes (Señores del Cosmos) para mentir y engañar al Hombre e inducirlo por vías contrarias al Plan del Verbo. Los otros dos resistieron, mas en el tiempo fueron cayendo también. Pero de estos dos últimos hubo una Generación pura que fue ‘sacada’ del Tiempo conocido y elevada ‘sobre la materia’ en modo que prosiguieran su labor de ayuda a los Hombres extraviados en la confusión sembrada por la inteligencia tenebrosa. De estas Dos Generaciones Elevadas o Salvas, que habitan entre los Hombres sin que éstos lo perciban, son muchas de las manifestaciones que hoy se creen de proveniencia ‘extra-terrestres’. Así como también el Plan Tenebroso sí mueve a los Señores del Cosmos y actúan sobre los Hombres a su modo despótico, salvaje y manipulador de siempre.

Un Hecho que trasmuta definitivamente la situación sucede hace dos mil años: el Verbo Dios encarna en un hombre que conocemos como Jesús. El Plan de Cristo en su Encarnación es arrebatar las Potestades de la Tinieblas que hacían de los Hombres esclavos y sin posibilidad de entrar al Reino de la Luz. Los cainitas estaban hechos esclavos de sus pecados y adoraban a su padre Belcebú. Los Señores del Cosmos engañaban con falsas profecías y mandatos de  guerra y derramamiento de sangre, sacrificios y tiranías: se presentaban bajo nombres que los Hombres reconocían como Dios, y daban señales que los avalaban y así dominaban a las generaciones de Caín. En tanto, la Generación Santa en la Tierra era resguardada por el Reino del Verbo, y en los secretos de la Tierra y en lejanía de los cainitas levantaban reinados de gran progreso y santidad; cuando éstos eran descubiertos e infiltrados por la tentación oscura: eran elevados por sobre la materia para poner a salvo el Plan de Salvación;  y su materia restante era sepultada por el mar, o quemada por fuego cósmico, o dejada a los Cainitas para propia condena. Así sucede con la ciudad de Enoc, y así sucedió con la Jerusalén elevada, dejando la terrenal bajo condena de la guerra, la sangre y los conflictos permanentes. Así sucedió con el Imperio Dorado de Fu Shi en China, que fue elevado, y el Shangrila, y la Ciudad Dorada en Norte América, y el Reino  que se alzó en América del Sur.

Cristo, el Verbo, cesa su presencia carnal en Jesús tomando sobre sí la muerte del Hombre, abandonando el cuerpo de Jesús,  y en su calidad de Dios arrebata las llaves de la muerte de manos de los infiernos, cierra los abismos por donde la vida se repetía sin salvación posible, y expulsa del vientre terráqueo a las fuerzas del principado tenebroso. Abre los Cielos y las Instancias designadas por el Plan del Padre; instaura la Ley de Resurrección; eleva a los Abelitas dormidos en el sueño de la espera; establece la medida del Hombre según sus obras y  siembras de acuerdo al punto de comparación con la calidad de Su Espíritu; y se coloca Él, el Cristo, a cargo de la Conducción de los Hombres de Fe que por Voluntad se propongan llegar a saber la Voluntad del Padre para poner por Obra tal designio. En esto consiste La Salvación.

Cristo, el Dios de los Hombres y de los ángeles, permanece con sus ‘otras ovejas’, con la Generación Santa oculta en la Tierra, por 40 días. Con sus Elohim visita los núcleos de Abel que lo esperaban en Asia y sobre todo en América. Y desde tales hechos la Tierra es un mundo en Transición bajo un Tiempo definido (llamado ‘Meridiano de los Tiempos’) en el cual los expulsados tenebrosos ya no tienen sedes fijas en este planeta, pero sí sobre éste, en lo Macro, y desde estas cercanías influencian a los Hombres  y sostienen el sistema Cainita que se sustenta sobre el reinado del dinero. Las huestes Cósmicas que le sirven actúan sobre los Hombres bajo el manto de ‘maestros’ y maestrías astrales, y los Señores del Cosmos se alimentan de sangre de animales y de humanos, y experimentan genéticamente con el hombre y bestias.

Debajo de la Tierra ha permanecido el Orden del Hijo Primogénito: seres de los mundos que sirven al Plan del Verbo y son avanzadas del  Mundo Original, Kólob. En el vientre de las Aguas han vivido y permanecido  los servidores de la Sabiduría. Hablamos de realidades tangibles, de alta inteligencia y compuesta por Adanes que nunca cayeron y que desde siempre han servido al Plan de Creación.

Estas realidades cósmicas, y de Mundos paralelos que desde siempre han cohabitado con los Hombres, y la influencia de lo tenebroso sobre los Hombres para no permitir que se liberen de su caída, responde, en definitiva, a un Origen y Final Espiritual, generado en los Orígenes Espirituales y que deben confluir, finalmente, en la Realidad Espiritual. Por lo mismo, no hay contradicción entre la constatación de realidades extra-terrestres que no son humanas y la existencia de Dios y la divinidad.

La lucha entre el Bien de Dios y el Mal de las Tinieblas no se restringe solamente a lo místico y personal: es una realidad que atraviesa todo lo Creado y funciona en dimensiones paralelas de Tiempo y Espacio que no se limitan  al conocimiento y la aceptación humana.

Aceptar esta realidad inconmensurable destroza todo pequeño poder humano sobre Dios, y obliga al Hombre a asumir su calidad espiritual, deshaciendo el bagaje cultural  y sus conocimientos, para aceptar por fin una verdad que destrozará todo orden mundano y pondrá al desnudo el Mundo de Caín que maneja el Anti Cristo… y eleva al Hombre consciente  a su Calidad de Adán con responsabilidad activa en este Plan de Creación.

El Anti Cristo es la influencia de las Tinieblas sobre el Hombre envuelto en su avaricia y soberbia, vanidad y endiosamiento, cuyo plan es levantar un mundo Cainita en nombre de Jesús Cristo; enredando la doctrina de Salvación, limitando la figura de Cristo a un maestro, un hombre especial, un profeta entre otros, un hombre que se sacrifica y muere, y una cruz romana que viene endiosada al punto de ser el símbolo de la cultura del cristianismo. El pecado, la culpa y el ritual de sangre son herramientas del Tenebroso, y conducen a la esclavitud espiritual del Hombre que cree en Dios y lo busca. El intelectualismo y la exegesis, la teología y el predominio de especialistas y pastores por sobre la fe de la masa es un modo típico del demonio, nunca de Cristo y del Padre, menos de la Madre Sabiduría. Toda posesión es luciférica.

El Anti Cristo fomenta la dependencia institucional, y empequeñece a Dios en  libros en manos de Hombres que lo interpretan. Niega la Libertad que todo Ser de Fe posee por Gracia, y con esto limita el Poder del Espíritu Santo sobre el Espíritu del Hombre. Propone el Anti Cristo que todo Ser de Fe apunte directo a la toma del Poder mundano o de alguna cuota de Poder personal, o influenciar mediante estructuras corporativas al Poder gobernante; insta a entrar en el mundo del dinero y jugar en el mercado; incentiva el arribismo y el egotismo de las iglesias para que crezcan según masividad, fama, poder, dinero e influencias mundanas.

El Anti Cristo cuenta con siervos que le sirven conscientemente: una camada de víboras que se hallan insertos en las cúpulas de las religiones, de las instituciones sensibles de la sociedad, de las corporaciones económicas y sobre todo de la red militar y de la ciencia. Es una realidad en la influencia cultural y en los modos comunes de entender a Dios, la Fe y la religión. Así, se proclama a Dios y se hace lo contrario de lo que Dios quiere; así se nombra a Jesús y se vacía el profundo sentido de Cristo y se teje una red opuesta al mensaje real del Cristo Dios; se niega la calidad divina de Cristo, y se  esconde la realidad tangible de Cristo, el que actúa en primera persona sin necesidad de pertenencias religiosas. Así también se incentiva la madeja de la ‘nueva era’ en donde el Bien y Mal desaparecen y por lo general culminan adorando a Señores del Cosmos y Entes oscuros disfrazados de luminosos.

El Anti Cristo sostiene el Sistema Cainita de la guerra, de las confrontaciones, de la violencia y de los gobiernos en las sombras.

El Anti Cristo es la intervención abierta de las huestes cósmicas tenebrosas que entregan ciencia y planes precisos a los Cainitas en el Poder para enraizar su influencia y ayudar al Plan de Destrucción y Dominio. Y la reacción furibunda del Anti Cristo llegará… de acuerdo avance el Plan de Salvación y se acerque la ‘Venida de Cristo’ cuan Dios que Es… a la descarada intervención de sus fuerzas, tanto humanas, como cósmicas, mediante una confrontación mundial y un desequilibrio planetario de proporciones que justifique su Tiranía y asegure mil años de control sobre la humanidad.

Cristo debe ser sacado en forma urgente del canon religioso que lo limita a una figura de buen hombre muerto en la cruz: Cristo es Dios de los Hombres y de los Ángeles y posee Gobierno desde Lo Espiritual, Lo Cósmico y Lo Terrenal, y es el Dios del Hombre libre. Los Hombres libres- varones y mujeres- pueden alzarse a la calidad de Adán y hacer parte del Plan de Salvación. El Anti Cristo incentiva la idea que coloca al Hombre en calidad de paria, de víctima incapaz de jugar algún rol, y cuyo destino de esclavitud es imposible de cambiar. Y si alguna vía debe abrirse ante este Hombre: según el Anti Cristo, debe ser mundana, de Poder en el Mundo y de riqueza y fama en el ejercicio de alguna cuota de poder y vanidad.

Encarcelados por la cultura del pecado, de la culpa y del ovejismo… los discípulos del Anti Cristo alzan su alharaca  histérica ante verdades como: que esta Dispensación es una realidad tangible del Cristo Vivo y una posibilidad para que el Hombre se incorpore al Servicio del Plan de Salvación en alianza con  las Órdenes del Verbo que actúan en esta batalla espiritual… y que por ser espiritual no deja de ser concreta, de aquí y ahora,  y también  supra –terrenal.

Al Padre llegamos por Espíritu. Pero nadie alcanzará al Padre si no establece su Pertenencia Voluntaria y Libre, de Fe que mueve montañas, al Cristo Dios:  el Verbo de la Creación, al Salvador de Hombres y Conductor de la Obra del Padre: el Elohim Mayor, el Dios Hijo leal y fiel al Plan de Creación.

Todo es PRIMERO Espiritual. Nada es solamente material, carnal, cósmico o humano. Primero Espiritual y desde Lo Espiritual se debe optar,  elegir, discernir y decidir. Cualquier teoría que desplace Lo Espiritual, la necesidad imperiosa del Hombre por llegar a Su Espíritu, y desde Su Espíritu alcanzar la realidad que le circunda…es trampa del Anti Cristo y de los sostenedores del sistema Cainita. Nadie puede llegar al Espíritu por otro, ni hay alguien que pueda ‘explicar a Dios’ a los demás: Dios no se explica. Solamente podemos enseñar aquello que ya hemos vivido en Espíritu;  y en la enseñanza y guía de lo que hemos Vivido en Espíritu nunca habrá sometimiento, ni esclavitud, ni suplantación. El Sacerdocio de Cristo es maestría espiritual que induce y enseña el Orden de Cristo para que todos los Hombres lleguen por Su Espíritu a la Presencia del Salvador y su Orden de Salvación.

Cristo, el Dios Vivo, nos enseña que ya hemos entrado en los Tiempos de Tribulación, y nos aclara que esta Tribulación no es voluntad de Dios, sino que consecuencia de la influencia Tenebrosa sobre el Hombre. Es inevitable que pasemos por una franja de tiempo altamente conflictiva, de profundos cambios y Tribulaciones a todo nivel: porque el Sistema de Caín está por dominar irremediablemente al Hombre y hacerlo esclavo y colocarlo bajo directo gobierno absolutista del Anti Cristo, por mil años.  La intervención del Poder de Cristo y sus Órdenes chocará con el Plan de Destrucción: el efecto es La Tribulación anunciada, y que ya ha comenzado. Y el Cristo Vivo nos indica que vienen tiempos muy turbios y definitorios para el Hombre común, que no entenderá los acontecimientos y no sabrá interpretarlos y los sufrirá haciendo fácil el engaño de los falsos profetas del Anti Cristo.

Para estar en terreno bien definido, nada de ambiguo o incierto, es que el Cristo Vivo ha hecho descender una Dispensación con un Orden, Camino y Poderes bien disponibles para todo Ser de Fe que acepte disciplinarse en la Acción  de Salvación. Este camino requiere que la persona se disponga a vomitar y desechar toda cultura religiosa adquirida, y coloque fuera de sí cualquier idea preconcebida de Cristo, bajo visión religiosa. Y sepa liberarse de sus propias interpretaciones y conocimientos: porque lo de Dios debe ser recibido en Espíritu bajo plena Humildad, Vaciamiento y Entrega. Esta disposición devocional  es la entrada Espiritual a una realidad que se nos muestra luego en sus efectos materiales y mundanos. Entonces, desde lo Espiritual a lo material, el Hombre adquiere Visión de Dios sobre la realidad…y queda en grado de servir al Plan de Salvación, y desde este plano saber y conocer la Voluntad del Padre en su Espíritu.

Este camino sería largo, o imposible, sin una Intervención Directa del Espíritu Santo en la Fe del Hombre. Es necesario que el Hombre alcance la plenitud de Su Espíritu: es entonces cuando la explosión e implosión de la Creación, en donde la Raíz Oscura Original y la Luz Consciente del Padre se unen y Crean…se manifiesta en Uno Mismo. Es el Nacer de Nuevo espiritual (fuego) y del Alma (aguas) del cual nos habla el Cristo Sabio. Sin este Nacer de Nuevo no se podrá ingresar al Seno del Reino de la Creación. Todo es antes que nada ESPIRITUAL, pero lo Espiritual conduce al Hombre a la vida amplia de la materia y sus realidades invisibles, que son imposibles de ver, entender y concebir  desde lo mundano y carnal.

No hay cambio verdadero o revolución humana sin el Espíritu elevado hacia su Creador. El Hombre es parte de  Planes en conflicto: para dejar de ser víctima y paria, o simple observador o un común ignorante  el Hombre debe asumir su importancia espiritual, no humana o carnal, menos egotista o mundana…su vitalidad y trascendencia se halla en Su Espíritu Elevado en aras de la Voluntad del Padre.

 Pero debemos asumir también que no somos seres aislados, sino parte de una realidad global de la cual no podemos escapar. Nadie debe imaginar que en un mundo muy personal e individual habrá felicidad exclusiva para nuestro ego o alma y un paraíso particular esperándolo. Somos integrantes de una realidad antigua a la cual nos debemos;  y no hay Voluntad de Dios en nosotros que prescinda de esta responsabilidad colectiva y universal.

 

Sobre homosexualidad, matrimonio, uniones y géneros…

2011 julio 6
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

La Visión de Cristo y Sus Consagrados

Premisa

El Derecho Espiritual contempla que no es permitido que una religión o una institución religiosa predominante intenten hacer prevalecer su dogma y doctrina sobre una sociedad  plural, diversa y democrática.

La Sociedad y el Estado deben salvaguardar el interés de todos, incluyendo a las minorías reales, y sobre todo deben  proteger que los Derechos de estas minorías bien establecidas sean  debidamente sancionados por ley y medios legales pertinentes.

Todo Hombre de Fe tiene Derecho a exponer su doctrina y principios sobre asuntos que involucran a la sociedad. Las religiones y sus instituciones deben gozar con plena libertad para exponer sus posturas y postulados. Ni los Hombres de Fe -ni las instituciones religiosas- deben ser atacados o perseguidos,  discriminados u ofendidos por sus ideas, propuestas y declaraciones de Valores. Así como las religiones y sus instituciones no pueden pretender establecer su ‘autoridad moral’ por encima del Sentido Democrático de una sociedad plural y multifacética.

Es legítimo que la autoridad eclesiástica hable a sus componentes y miembros, y establezca reglas  y leyes internas que luego éstos  defenderán  en el mundo de la diversidad,  que es la sociedad en donde se desenvuelve el individuo.  Así como es democrático que todo Ser de Fe exponga públicamente sus creencias sin por esto intentar condenar a quienes no concuerdan con éstas.

Los Consagrados  bajo la Ley de JesúsCristo

Los Consagrados En Cristo, el Dios de Victoria, poseemos ‘Los Oráculos del Señor’… y en el asunto sobre la homosexualidad y el derecho a contraer matrimonio entre personas del mismo sexo que  se ha sancionado en algunos países de América Latina, y es materia de discusión en varios parlamentos… hemos establecido un largo diálogo con el Cristo Vivo y tenemos una postura que representa nuestra lealtad  a las revelaciones y luces que del Alto Reino nos viene. Claro está que no expondremos el conjunto de estos diálogos, y no ahondaremos en aspectos que podrían mal entenderse, pues cuando el resultado de una claridad Espiritual viene expuesta en palabras y éstas se analizan sin la Fe moviendo la letra y su contenido…el resultado no  es fiel al origen y al fondo de aquello que Cristo nos muestra y enseña. Por lo mismo, extractamos el nudo central de las conclusiones  que este tema amerita.

Matrimonio, Hijos, Padres, Familia. Calidad Espiritual sobre condición Carnal.

1)       El Matrimonio es, ante Dios, una unión entre varón y mujer concebida bajo un Plan de Creación cuya base de amor incluye, o debiera comprender, el amor de los cónyuges por Su Creador.

2)       El valor del Matrimonio se ha extraviado, en parte por la mundanidad de las costumbres seculares,  y debido el vaciamiento espiritual  que le han impregnado las religiones, convirtiéndose el mismo en un trámite cultural sin conciencia del Plan Original que se halla a la raíz de este acto sagrado.

3)    El Ser Humano es esencialmente Espiritual: no es, no puede ser,  producto de la química manipulada en un laboratorio; la complejidad humana halla su reposo y buen desarrollo en el amor; el Ser Humano es en propiedad un Ser Espiritual, antes que carnal, y la calidad espiritual en el Hombre se produce al momento de la unión sexual entre varón y mujer;  en  el ‘estado espiritual’ del varón y la mujer que se unen para procrear se determina la calidad e índole del Espíritu que encarnará en el hijo o hija que vendrá al mundo. Esta ‘calidad espiritual’ no posee paragones religiosos, formales o de pertenencia  eclesiástica; perteneciendo o no a una determina religión, con Fe o sin ella,  el Hombre Es Espiritual siempre y por Gracia de Dios, y la ‘calidad espiritual’ es medida y sancionada por el Creador, no por los Hombres. Esto quiere decir que los cónyuges conscientes del Plan del Creador pueden traer hijos-hijas de Dios al mundo mediante la práctica de su Fe.

4)       La participación del Orden de la Creación es permitida en la unión entre varón y mujer: cuando ambos procrean. La esencia del Plan Original del Creador se basa en que a través de la ‘calidad espiritual’ de la mujer el Creador puede enviar entre los Humanos a Seres de Alta Espiritualidad, y para que estos Seres obtengan un armonioso desarrollo humano de sus condiciones espirituales se requiere de una Paternidad (varón) asumida cuan maestría y mayordomía en directa relación con la Fe en Dios. Tal es el Plan de Creación Original.

5)       Las religiones, aún tomando formas de este Plan, han formalizado el acto matrimonial llevándolo a puntos francamente mundanos y contrarios al Espíritu que mueve el Plan de Dios para el Hombre: la supremacía del varón sobre la mujer; la obligación masculina a recibir placer sexual de una mujer inconsulta; el adulterio masculino permitido y la severidad  extrema ante el adulterio femenino; etc. Esto se traslada a la institucionalidad religiosa: el varón ejerce autoridad y sacerdocio, y la mujer ocupa roles secundarios y supeditados. Culturalmente la religión ha inculcado la idea del pecado ligado a la mujer, y al sexo como tentación demoníaca. La negación del matrimonio en el sacerdocio es apostasía y ley contraria a Dios y su Plan de Creación. Es justamente lo contrario: Cristo llama al Sacerdocio en el Matrimonio y concibe al Matrimonio cuan Sacerdocio ejercido con Conciencia del Plan de Dios.

6)       Los Consagrados En Cristo, siguiendo la Visión y Revelación de Nuestro Dios Vivo, no podemos aceptar la mentira de que hay matrimonio en dos personas del mismo sexo que nunca podrán procrear, y que rompen con toda ley natural.  Criar no significa procrear. Una persona sola puede criar a un infante. Dos personas sin contraer matrimonio pueden criar a un niño o niña. Mas, el Plan de Creación está diseñado para que varón y mujer procreen y críen a hijos e hijas con profundo sentido  de siembra, herencia y libertad de desarrollo.  La familia no es solamente un conjunto de personas ligadas entre sí por lazos sanguíneos o emocionales; para Dios la familia espiritual es trascendental y vital más allá de lo carnal o afectivo, por ende si en el amor humano y en la sangre no existe una unión de Fe y de conciencia en el Plan de Creación, tal unidad es de este mundo, y no trasciende. Mientras que la unión matrimonial, y la familia en la Fe, establecida sobre la conciencia del Plan de Creación permiten que los núcleos humanos trasciendan a este mundo, se eleven sobre lo carnal y rompan el límite de lo temporal.

 Minorías reales y opciones personales

7)    Establezcamos  un orden conceptual sobre aquello que debemos entender como ‘minoría’ en una sociedad: es minoría aquel segmento humano que nace bajo condiciones particulares que los distinguen de la condición de la mayoría (sea por etnia, por raza, etc.) y que de todas formas no constituye una opción, sino que es una condición de nacimiento y de cultura objetiva. No son minorías reales los grupos humanos que optan por formas, culturas, costumbres o tipos de vida, de comportamiento o de relaciones… sea por causas ideológicas, sea por moda, o por decisiones de sexo o de estructuras orgánicas que los distinguen del resto de la sociedad. Estas expresiones forman parte de la diversidad y el carácter multifacético de una sociedad plural, y que para coexistir debe asentarse sobre fundamentas democráticas reales y verdaderas.

8)  Los modos y maneras, las opciones y las prácticas sexuales jamás han constituido ‘minorías sociales’ o ‘nacionales’: es un asunto, como tantos otros, que conciernen al mundo personal y privado de cada Ser Humano. Elevar la condición de una opción sexual a la calidad de ‘minoría con derechos’ equivaldría a que cada agrupación humana tendría derecho a constituirse en minoría bajo los mismos derechos simplemente porque así se concibe el Derecho y el Concepto. Esto es una deficiencia intelectual y una degradación del Derecho. Si un grupo humano se identifica a sí mismo cuan divinidad, entonces deberá concedérsele ‘derechos divinos’; y si otro grupo establece que su origen y esencia viene del mono y son  monos humanos, entonces deben regirse como minoría de monada con derecho de simios. Y eso sí es una barbaridad que quiebra todo orden jurídico y moral.

 ‘Tercer sexo’ por nacimiento. El mal de otros. Práctica homosexual. Matrimonio y ‘uniones legítimas’.

9)                      La homosexualidad por nacimiento es un hecho determinado por la realidad, y ahora por la ciencia, y es un dato de la verdad que Cristo reconoce al declarar que ‘hay eunucos que nacen así en el vientre de sus madres…’.  Hemos comprobado que Cristo reitera que sí existe el nacimiento homosexual, pero declara que tal prueba de vida, tan particular, posee poderosas razones y objetivos espirituales. Distinguimos entonces aquel efecto de homosexualidad provocado por el mal de otros hombres sobre un infante, que dejan laceración psíquica e inestabilidad emocional que confluye en una sexualidad confusa, muchas veces promiscua. También distinguimos que las prácticas homosexuales no es homosexualidad propia, sino que degeneración de la sexualidad. Con menor razón entonces podríamos crear vertientes de minorías sexuales a según de las prácticas sexuales.

10)                      Concedemos entonces la calidad de minoría auténtica a quienes nacen homosexuales, entendiendo por tal no a quienes practican formas de relaciones homosexuales, sino a quienes habiendo nacido varones sienten, piensan y se ven a sí mismos como mujeres, y viceversa. La homosexualidad debe ser establecida por nacimiento, no por práctica sexual. Lo correcto entonces es llamar a estos seres humanos: ‘tercer género’.  El ‘tercer género’ no se basa en la práctica y opción de cómo poner en marcha la propia vida sexual, sino en una realidad cerciorada desde el nacimiento y expresada espontáneamente desde la niñez.

11)                      El ‘tercer género’ debe ser aceptado por constitución en una nación realmente democrática, y se deben conceder derechos idóneos a su calidad y particularidad. De esta forma la homosexualidad deja de ser un punto de sustento genérico y abusivo, y la práctica homosexual volverá a ocupar el lugar que siempre ha tenido: una opción personal del individuo.

12)                      De quienes nacen bajo esta condición, no aquellos que fueron dañados por otros y que luego sobrellevan los efectos  sin ni siquiera intentar sanar, corregir o superar las causas que le han sido inculcadas… y menos quienes simplemente optan jugar con su sexualidad…sino de quienes nacen perteneciendo a un ‘género’ que no eligieron, y que es natural en ellos, (así como entre quienes han sufrido el mal de otros y viven un desorden emocional y sexual que no logran encauzar y entender,  y sí buscan causas, razones, sanación, corrección y claridad para una opción consciente) hay dos tipos de personas, y por ende dos sendas para transitar: 1) quienes habiendo nacido bajo esta condición  no creen en Dios y carecen de Fe; 2) quienes nacen en el ‘tercer género’ y poseen Fe y buscan la respuesta de Dios a su condición.

13)                      En general: la sociedad debe integrar bajo derecho y deberes al ‘tercer género’ por ser ésta una realidad que el Hombre no controla y que se halla también en la Voluntad de Dios. Esto significa que la ciencia debe contar con respaldos del Estado para alcanzar la plena identificación del gen que trae la información de este ‘tercer género’, y el sistema médico y educativo debe concordar  pautas y protocolos a seguir ante infantes con estas características. Los derechos a uniones legítimas, a herencias y compartir servicios sociales debe estar estipulado por ley y garantizado por regla constitucional. Mas, la sociedad debe establecer con nitidez conceptual que ‘el Matrimonio’ como tal va estrechamente ligado a la unión entre varón y mujer, y los hijos deben nacer y desarrollarse bajo el Matrimonio y la responsabilidad del padre y la madre. Mientras que las ´uniones legítimas’- en donde uno o ambos pertenecen al ‘tercer género’- no pueden sostenerse sobre el concepto y el derecho del Matrimonio, sino en base a un tipo de unión legítima con derechos bien establecidos y claros. El Matrimonio como esencia y derecho debe mantenerse bajo la ley natural del varón y la mujer. Las ‘uniones’ que la sociedad reconozca como ‘legítimas’ deben partir de la realidad que decreta la existencia de un ‘tercer sexo’ auténtico y de nacimiento: no se puede autentificar bajo derecho a toda unión que se proponga, pues a la sombra de tal perfil jurídico se podría alegar el derecho a ser reconocido en una unión enferma, distorsionada, e incluso mal intencionada. Cuando hoy se quiere legalizar cualquiera unión entre personas bajo cierto reconocimiento de supuesta minoría, estamos dando piso jurídico a toda aberración que podría considerarse a sí misma legítima.

 Los niños: ‘Patrimonio de amor de la humanidad’. Obstrucción, control y legislación sobre manipulación de genes.

14)                      El Estado y el sistema que rige a la Nación debe establecer la obstrucción a toda posibilidad de que  criaturas nacidas de manipulación in vitro o de banco de espermas y acogidos en ‘vientres de alquiler’ sean  adquiridas y compradas por uniones ilegítimas; y debiera controlar, fiscalizar y legislar sobre este oscuro mercado que crea humanos sin Espíritu y al margen del Plan de Creación.

15)                      Los niños deben ser considerados ‘Patrimonio de amor de la Humanidad’ y bajo tal manto de protección se debe salvaguardar que todo crecimiento y desarrollo esté garantizado por padres (varón y mujer) que fomenten el Bien y la libertad responsable.

 Dos vías de acuerdo a la Fe o carencia de fe.

16)                      Los nacidos bajo la condición particular del ‘tercer género’ que no tienen Fe y no creen en Dios, como todo Ser Humano, están sujetos a sus propias opciones de vida; y con el debido reconocimiento de sus derechos civiles tienen ya el piso para moverse y desarrollarse en este mundo; pero para quienes habiendo nacidos bajo estas características sí profesan Fe y buscan respuestas en Dios y su Voluntad…hay una propuesta de Gracia que el Cristo Vivo les declara,  y que sin duda abre una honda conciencia de Sí Mismo en el sujeto que accede a esta salida de Fe.  Esta Gracia de Dios puede disponerse también para quién fuere dañado por otros en inocencia y por efecto de ese mal encarriló su opción por la práctica homosexual: pero en este caso es menester que el individuo identifique  las causas y perdone a los causantes y haga un Acto de Arrepentimiento por sus opciones sin claridad de Fe. De esta Gracia quedan exentos quienes optan por prácticas homosexuales o se convierten en el sexo contrario por voluntad, capricho, comercio, prostitución o perversa intencionalidad. Mas, lo que Cristo nos señala va dirigido directamente a ‘los hechos así desde el vientre de sus madres’.

17)                      Quienes nacen ‘eunucos’ y quienes sacrifican su condición que el mal de otros inculcó… y si tienen Fe y buscan ponerse bajo la Voluntad de Dios… pueden entrar en las vías de la Gracia de Dios. Para esto deben –primero-  tomar conciencia de la ‘razón’ de la Voluntad que los hizo nacer en tal condición; y una vez al tanto, conscientes de la consistencia y vía de la Gracia…o pueden acogerla en pleno, o pueden no acogerla, mas ya tendrán la conciencia de aspectos que nunca antes supieron,  y ya no serán inocentes o ignorantes.

 Cristo está por venir y entrega su Doctrina y Ley para Consagrara al creyente. La Gracia para los nacidos en el ‘tercer sexo’.

18)                      Esta Dispensación,  emanada directamente del Cristo Vivo, cuenta entre sus muchas joyas reveladas con una Ley para Consagración del creyente que nos ilumina y nos da un marco espiritual y moral concordante con el Plan del Padre. Nuestra Doctrina descansa en la revelación de Cristo que establece que: La Salvación fue producto de los Hechos acaecidos en los Tres Días en que el Dios de los Hombres y de los Ángeles derrotó a las huestes del abismo y cambió el sentido y efecto de la muerte; y desde tales mutaciones vitales estableció la Ley de Resurrección que calza a todo Hombre la medida de su propia siembra. El Plan de Inmortalidad, desde la Victoria de Cristo, abre ante el Hombre las muchas Instancias y estancias del Padre. Antes de estos Hechos el  Ser Humano se hallaba encarcelado entre los ciclos de las deudas y de la muerte que controlaba el infierno tenebroso. El Nuevo Templo alzado en los Tres Días es el Espíritu Rehabilitado en el Hombre, y la Conducción del Sumo Sacerdote Dios, el Cristo Vivo. Es este contexto glorioso, victorioso, de salvación y de elevación (no de sufrimiento, de sangre, de muerte y de pecado) el Cristo Vivo nos avisa que hemos entrado en los Tiempos de Tribulación que nos avisan el advenimiento del Milenio de Paz. Y es el Cristo Dios quién nos da señales de Su venida Pronta y Divina, que no será en la Carne, sino en su Potestad de Dios Hijo con plena autoridad del Dios Creador y Padre. Y porque los tiempos apremian: el creyente debe consagrarse, y todo creyente debe acudir a su Relación Personal y Espiritual con el Cristo Dios para acceder a la Voluntad del Padre… y esto es ‘consagrarse’… porque nadie llegará al Padre sino es por Cristo, y Cristo es Dios… y a él se llega por Fe, por Espíritu y por Opción Espiritual.

19)                      Los nacidos en el ‘tercer género’ no son seres bajo castigo, sino bajo Gracia. Nuestro sacerdocio: varones y mujeres consagradas bajo el Sello del Discipulado del Reino de Dios, se pone a disposición de todo creyente que busque su Consagración; y en especial de todo Ser bajo circunstancia de ‘tercer género’ nacido así desde el vientre de su madre: La Gracia de Dios está esperando por vuestra Opción de Fe.

 Consagrados y Sacerdocio de la Dispensación de Paz

(Dispensación de las vísperas del Advenimiento del Milenio de Paz)

 ‘Allanando la vía a Nuestro Dios, Cristo Vivo, que está por manifestarse y aunar a Los Suyos, en el Día del Gran Salto’

 

Julio 2011

Dios no es una idea

2011 junio 30
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Revolucionar los paradigmas en la Fe significa una ruptura  franca y sin temor sobre la ‘idea de Dios’ y de ‘Dios cuan idea humana’.

Si aceptamos a Dios como Cristo nos enseña: Espírituel Padre es Espíritu… entonces  debemos relacionarnos con Dios justamente como Cristo induce: ‘Orar en Espíritu’.

Para llevar a cabo la Oración en Espíritu se requiere una aceptación consciente del tipo de Espíritu que habita al Hombre.  Asumir que el Ser Humano posee Espíritu de Dios: Semejanza espiritual a su Creador divino… conlleva a la necesidad de Discernir en Uno Mismo al Espíritu que Nos Vive.

Discernir al Espíritu que nos Vive, Orar En Espíritu a Dios… ‘que Es Espíritu’…sustancialmente es una  derrota de la Religión y de las estructuras eclesiásticas, y del sacerdocio concebido cuan casta de representantes dispuestos a manejar ovejas sin conciencia. El Hombre requiere Libertad Espiritual para Discernir a Su Espíritu y llegar al Dios Que Es. Esto es contrario a la obligación cultural de profesar una Religión que nos indica e inculca al dios que la conveniencia humana determina.

Con el Cristo de Los Tres Días, no el de la cruz, sino el Cristo Dios Victoriosos que instaura un Nuevo Orden en Transición hacia el Milenio de Paz, el Hombre queda en grado de Optar por relacionarse con Dios desde Su Espíritu.  Solamente cuando el Hombre llega a Su Espíritu y rompe la franja del mundo y lo material, puede entender el Orden Divino que desde el Reino se revela. Por ejemplo: para nosotros es muy difícil explicar al creyente el Valor de esta Consagración, pues inevitablemente cada concepto y propuesta Espiritual  pasa inevitablemente por el cedazo cultural de la religión y se convierte en formalidad  religiosa. Es más fácil seguir la costumbre de lo establecido, en donde un Libro habla por Dios y un pastor explica y predica;  o una potente iglesia asegura y sostiene,  y un prelado parece ser dios en la tierra. Siempre será más cómodo y fácil que Dios sea una idea y la administración de esa fe esté en manos de quienes son ‘autoridad’ en este asunto.

Cristo propone un camino difícil: desde el Espíritu llegar al Padre, que Es Espíritu. Y si el propio Espíritu no es una idea, sino que realidad y verdad, entonces llegaremos a un Dios que Es Espíritu…y no es una idea humana ni es el dios que los hombres inventan o interpretan…sino El Dios Que Es.

Esta Fe mueve montañas. La fe del ovejismo mueve intereses limitados de Hombres muy egoístas.  Y desde esta Fe del Espíritu que eleva la conciencia del Ser Humano estaremos en grado de entender la realidad de Dios: es muy diferente a lo que se nos ha predicado por siglos, es harto diversa de cómo nos han engañado por centurias, y es de una rica complejidad que explica muchos factores de Cambios que se están sucediendo hoy, y que deberán acaecer  en los años venideros. Pero para aceptar que la realidad posee otros paragones, y funciona  en base a una moral que rompe con la moralidad formal e hipócrita que sostiene nuestra  cultura… debemos abrir nuestro Ser, porque de otra forma sentiríamos que la realidad chocaría como tren de carga en contra de nuestro rostro.

Se acerca el día en que  el Salto que se prepara de hace tiempo ya… dará su brinco definitivo, y otra Generación humana predominará sobre una Tierra reciclada y purificada. Eso está por suceder, y muchas fuerzas del Reino trabajan en este Plan: el Milenio de Paz está entrando a través del Hombre, y el Hombre Nuevo YA ESTÁ entre nosotros.

¿Qué son los Derechos Espirituales? (Primera parte)

2011 junio 9
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

1.-Los Derechos Humanos establecen la base de los derechos universales que todo Ser Humano puede y debe hacer valer, sea cual fuese su raza, religión, clase social o condición cultural.

2.-Todo Hombre tiene derecho a su libertad. La libertad de sostener, practicar y defender una determinada Fe sin que por eso sufra persecución, castigo, discriminación o muerte es un Derecho Humano fundamental que reconoce la condición espiritual del Hombre.

3.-Si el Hombre es un Ser Espiritual y por su condición cree en Dios o fomenta doctrinas basadas en la existencia de realidades divinas, entonces no puede inculcarse  el derecho de práctica y asociación que  sea pertinente a su Fe.

4.-La Libertad de creencia, de práctica y asociación, de difundir  doctrinas, no puede tener por objetivo la eliminación de otras creencias y prácticas, o causar daño a otros, o imponer por la fuerza la propia Fe. No puede existir la esclavitud en nombre de Dios, ni nadie puede ser sometido bajo causa religiosa.

5.-La Libertad Espiritual consiste en el Derecho de todo Ser Humano a creer y practicar una Fe sin por esto sufrir efectos nocivos a su libertad, y  por lo mismo induce y obliga a respetar la Libertad de otros que profesan la misma libertad con diferente Fe.

6.-La Libertad Espiritual consiente asociarse y conformar iglesias, escuelas, abadías, congregaciones, etc. Mas, la asociación no es una obligación del derecho, sino que el derecho consiente la posibilidad de la organización. Esto significa que no es la orgánica que se da una determinada practica de Fe aquel estamento que demuestra y verifica la existencia de la Libertad Espiritual, sino que es la Libertad Espiritual y el Derecho Espiritual por si mismo aquello que define el respeto de este principio universal.

7.-Las religiones y sus formas son orgánicas que se asientan sobre el Derecho Espiritual y la Libertad Espiritual, pero tales Derechos no se limitan a la mera existencia de instituciones religiosas, sino que se constata y vive solamente si estos Derechos son aplicables a todos los Seres Humanos y a cada habitante de una nación, aún si no profesara una religión.

8.-En una sociedad que respeta los Derechos Espirituales y la Libertad Espiritual del individuo no puede existir, no es compatible con el principio de Libertad, una ‘religión oficial’, ni el Estado puede o debe ser manejado por estamentos de una religión determinada, y mucho menos una religión predominante puede obligar a la infancia a materias educativas particulares, y menos aún una religión puede o debe participar en forma directa y con sus medios en determinaciones  que sancionen  leyes que abarcan a toda la sociedad; como toda asociación puede expresar sus ideas y posturas, y como religión puede sostener propias escuelas doctrinarias internas y libres; mas, nunca una religión puede convertirse en un poder político con clara participación en los poderes del  Estado.

Discurso de Benedicto XVI con ocasión de navidad…

2010 diciembre 24
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

DISCURSO DE BENEDICTO XVI
A LA CURIA ROMANA PARA EL INTERCAMBIO DE FELICITACIONES
CON OCASIÓN DE LA NAVIDAD

Lunes 20 de diciembre de 2010

(Sobre abuso de menores)

“Somos conscientes de la especial gravedad de este pecado cometido por sacerdotes, y de nuestra correspondiente responsabilidad. Pero tampoco podemos callar sobre el contexto de nuestro tiempo en el que hemos visto estos sucesos. Existe un mercado de la pornografía referente a los niños, que de algún modo parece ser considerado cada vez más por la sociedad como algo normal. La devastación psicológica de los niños, en la que personas humanas quedan reducidas a artículos de mercado, es un espantoso signo de los tiempos. Oigo decir una y otra vez a Obispos de Países del Tercer Mundo, cómo el turismo sexual amenaza a toda una generación, dañándola en su libertad y dignidad humana. El Apocalipsis de san Juan incluye entre los grandes pecados de Babilonia —símbolo de las grandes ciudades irreligiosas del mundo— el comercio de los cuerpos y las almas, convirtiéndolos en una mercancía (cf. Ap 18,13). En este contexto se coloca también el problema de la droga, que con una fuerza creciente extiende sus tentáculos sobre todo el globo terrestre: expresión elocuente de la dictadura de la riqueza y el placer que pervierte al hombre. Cualquier placer es insuficiente y el exceso en el engaño de la embriaguez se convierte en una violencia que destruye regiones enteras, y todo en nombre de una fatal tergiversación de la libertad, en la que precisamente la libertad del hombre es la que se ve amenazada y, al final, completamente anulada”. read more…

Dejar que Dios Sea Dios

2010 diciembre 1
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
Del dios que se discute no es del Dios que hablamos y del cual damos testimonio; del dios que se discurre en los textos y escrituras, no es el Dios que nos enseña La Sabiduría; del dios de los Hombres que ellos empequeñecen en lo cotidiano y lo mundano, no podemos hacer referencia… porque el Dios que Es… no es de este Mundo, y los seres mundanos no lo pueden conocer. El Dios que conocemos no se amolda a lo ínfimo de la necesidad humana, sino que nos insta a que lo humano sea elevado hacia Lo Divino. El Dios que hemos visto es Espíritu que razona, pero no está sujeto a la lógica de este mundo. No somos nosotros quienes debemos rebajar La Palabra de Dios, sino que convenimos dejar que Su Palabra Viva en Nosotros. No por mente, raciocinio, intelecto, conocimiento y control el Hombre alcanzará a Dios, sino por Espíritu, Sabiduría, Entrega, Obediencia, Humildad y Receptividad. Si el Hombre está lleno de conjeturas y expectativas, conocimiento, necesidades y deseos… nunca será una copa vacía y limpia. Dios no llena vasos sucios. read more…

Larga vista

2010 noviembre 17
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

Miremos al sol, porque de este astro que nos da vida, vendrá el destructor.

El día a día nos enreda con su lucha cotidiana, y aún si somos seres de fe, de a poco vamos cayendo en la rutina de las urgencias de este mundo, hasta perder de vista lo macro, trascendente…  y a Dios.

Somos humanos, estamos en un mundo pasajero, en cambio constante, y todo en éste, incluyéndonos, pasará. Sin embargo, actuamos como si la vida pequeña que nos hemos inventado, y que el sistema de Caín nos hace creer, fuese un todo inmutable que nos debe asegurar, resguardar y anidar sin sobre saltos. Tanto es así, que tiempo de sobra tenemos para dedicarnos a la ‘búsqueda de la felicidad’ a través de lo emocional, de la necesidad y los deseos; olvidando por cierto que en un mundo en mutación, de materia perecedera, y además bajo una ley dual, en donde la polaridad del Bien y el Mal existe y se halla en lucha constante… simplemente se hace imposible un estado de felicidad real, permanente y continuo. Aquello que el Hombre Sabio busca alcanzar es la armonía que le permita vivir la Paz, y desde la Paz elevar su mirada a la ley de la naturaleza, y subir su vista hasta la ley del Creador, y asumir de este modo su propio Ser y su indiscutible variabilidad. read more…

33: ¿POR QUÉ CHILE?

2010 octubre 19
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Para quienes hemos recibido, en las Montañas del Valle de Aconcagua, la Magna presencia del Dios Vivo, no podemos extrañarnos ante los modos de Dios… su mensaje de vida proclama al Hombre, desde el Sur del Mundo, que Su Potestad emana desde este punto del Globo… porque aquí ha Descendido la Dispensación de las Vísperas del Milenio de Paz.

Desde el 21 del 12 de 1991 el Cristo Dios ha descendido sobre Los Suyos para proclamar su Ley, una Ley que Ordena a los creyentes y los insta a Consagrarse.

El Cristo Vivo cuya Voz es Autoridad se ha presentado tangible y en Gloria en los cerros cordilleranos de Chile para avisar al Hombre que el tiempo de Tribulación ya ha descendido sobre este Mundo, desde 1984; que los estertores del viejo tiempo culminarán el año 2012; que se inician desde ése año los 64 años de Mutación y Transformación que separarán a dos generaciones: la del Milenio de Paz, y la generación de perdición. read more…

La simple respuesta de la Fe

2010 octubre 12
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Si pertenecer a una institución, a una iglesia, a una secta, corporación o agrupación hiciera la diferencia y marcara la frontera entre Verdad y Quimera… entonces ‘verdad’ y ‘fantasía’ son cara y sello de una estructura formal, artificial y mundana, secular y religiosa… como lo son toda organicidad cultural que profesa una creencia y se une en torno a cultos y ritos, textos y costumbres.

De acuerdo a esto: no hay diferencia entre las pertenencias orgánicas humanas. Es legítimo adorar al dios de nuestra creencia de tal modo y de otra manera; no hay enemigos en los otros que idolatran otras divinidades o al mismo dios, pero bajo un orden diverso. Pero como esta organicidad humana requiere ejercer Poder, y asentarse en la sociedad de acuerdo a influencia y masividad, portento económico o alta calidad mundana de sus componentes, entonces nace la ‘guerra en nombre de la fe’. Para afirmar la propia idea es menester destronar todas las demás. Y todas requieren apoderarse del derecho exclusivo de ‘La Verdad’,  y para cada una el resto es ‘Quimera’. O para unos ellos representan a los ‘fieles’, y el resto los ‘infieles’.

Este Camino de Sabiduría y Consagración no se halla inmerso en este fenómeno decadente, porque no alza iglesia alguna, ni posee los componentes de una secta. En esta senda es el Hombre el único Camino, y es el Hombre la verdadera zona de contradicciones y soluciones. Es cierto, la costumbre humana transporta características ajenas a esta senda Espiritual, pero la esencia de esta vivencia es que el Hombre entra en Relación Viva con un Dios Vivo. Y es este hecho aquel que realmente transforma.

Entendemos a quienes desde afuera verifican los cambios, a veces inexplicables, de los seres que creían conocer… o poseer. Y como no pueden aceptar que Dios Vive y puede Transformar a un ser oscuro en Luz, y a un mundano en santo, simplemente aducen estos movimientos a la intervención manipulativa de otros. Entonces ven con ojos turbios la nube en los otros, y con sectarismo ven sectas… Porque -según piensan y aplican-  esto de Dios, en definitiva, es solamente una cuestión de pertenencia orgánica, de poder sectario, de ejercer mando sobre otros… y como Dios no existe… existe solamente la inteligencia del ateo y la estupidez del creyente.

Somos Discípulos de un Dios Vivo: la meta personal de cada uno de nosotros es alcanzar la Voluntad del Padre y poner por Obra su designio; el horizonte que visualizamos es el Tiempo del Milenio de Paz; la realidad que entendemos es que nuestras vidas poseen un objetivo Espiritual, no mundano, y que todo lo Temporal cumple objetivos trascendentes si se entiende el Plan de Dios en cada Ser, y el Plan de Dios para el Hombre; sostenemos una gradual Relación Viva con el Cristo Dios, y es Él Nuestro Sumo Sacerdote en la Perpetua Línea de la Orden de Melquisedec; llegamos, nos mantenemos y nunca descendemos, de las alas de la Madre Sabiduría: el Espíritu Santo.

Nuestra Fe es simple… y nuestras respuestas de Fe siempre deben ser simples. Incluso nuestro silencio ante la necedad que nos ataca y enjuicia… es simple: una Retirada simple que deja en Manos de Justicia Superior a quienes la concomería mental y anímica les induce a buscar en nosotros a chivos expiatorios que los alivie de las propias frustraciones.

Dios no creó el Universo, dice Stephen Hawking

2010 septiembre 4
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

El destacado físico británico Stephen Hawking cambia de parecer y rechaza la intervención divina en la creación.

Uno de los físicos más eminentes del mundo, Stephen Hawking, dice haber cambiado de parecer con respecto a la creación del Universo y ahora afirma que Dios no tuvo nada que ver en ello.

En el pasado, Hawking expresó que la idea de un creador divino no era incompatible con el entendimiento científico del cosmos. Pero en su libro más reciente, “El gran diseño”, sostiene que las nuevas teorías dejan en claro que el fenómeno conocido como el Big Bang (la explosión que dio origen al Universo) fue una consecuencia inevitable de las leyes de la física.

“No es necesario invocar a Dios para encender la mecha y darle inicio al Universo”, concluye el científico. En su anterior libro de 1988, el popular “Una breve historia del tiempo”, Hawking pareció aceptar la mano de Dios en la creación del cosmos.

“Si pudiéramos descubrir una teoría completa, sería el máximo triunfo de la razón humana, porque entonces conoceríamos la mente de Dios”, escribió entonces. Sin embargo, en su última obra, el físico más famoso del Reino Unido disputa la creencia de Isaac Newton, quien afirmó que el Universo debió haber sido diseñado por Dios y no pudo haber surgido del caos. De la nada.

Hawking identifica el descubrimiento, en 1992, de un planeta en órbita alrededor de una estrella diferente a nuestro Sol como la primera grieta en la teoría divina. “Eso hace que las coincidencias de nuestras condiciones planetarias -un único Sol, la combinación de la distancia entre el Sol y la Tierra y la masa solar- sean mucho menos excepcionales y mucho menos convincentes como evidencia de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada sólo para satisfacer a los seres humanos”, sostiene. El científico explica que es por la ley de la gravedad que el Universo puede crearse de la nada.

“La creación espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, el porqué de la existencia del Universo, el porqué de nuestra existencia”.

Comentario:

Que este connotado hombre de ciencias tenga una estrecha idea, religiosa por cierto, de la existencia de Dios, no debe extrañarnos; pues su teoría anterior sobre Dios en el orden de la creación, contraria al azar, también tenía su raíz en una concepción muy egotista de la realidad divina, que bien puede entenderse como: ‘si yo no he descubierto una falla, y todo es más grande que mi inteligencia… entonces sí debe existir una mente brillante allí afuera… pero como ahora he comprobado una arista que me hace superior en la duda… entonces ¡Dios no pudo crear el universo!’

El hombre brillante decide, sin más, qué es de Dios y qué no lo es… o si existe… o si nada tiene que ver con algo creado. Así, Stephen Hawking se ha plegado a la larga lista de pequeños dioses de la religión de la ciencia, y se ha catapultado a sí mismo al alto grado de visionario espiritual mediante la comprobación científica.

Y es evidente, aquello que Hawking sabe de Dios es lo que otros hombres dicen y escriben de Dios. No que él sea un varón de Dios, o un buscador espiritual, o un ser de fe… nada de eso. Él habla del Dios que las religiones del mundo pintan para su acomodo y control de masas. Y ése Dios cultural ha sido desbaratado por este titán astro-físico. Sin embargo, el hecho que en 1992 el Hombre constate la existencia de un fenómeno similar a la realidad del sol y planetas conocidos, lejos está de desmentir a Dios, sino que cae, para Hawking, una teoría añeja, ya superada en parte importante en el cristiano de hoy, pero aún vigente en la ortodoxia puritana (con la cual este científico seguramente posee algún vínculo intelectual, o son sus doctrinas las que lo han llevado a idear a Dios de alguna manera particular), a saber: ‘que la creación del Hombre inteligente en combinación con fenómenos cósmicos, en una intrincada red de fenómenos Físicos, no puede ser sino obra de un Orden de Dios’.

Para el esquema ortodoxo la sola idea de que hubiesen otros planetas bajo la misma condición, y otros seres semejantes o superiores… equivaldría a la absoluta y estrepitosa caída de su propia superioridad: basada ésta en el supuesto que el Hombre es el único que asemeja a su Creador, y es este mundo el lugar de las grandes batallas entre Fuerzas Espirituales… por lo mismo, es la propia auto-proclamada herencia sacerdotal, y el ejercicio ministerial de un dios que ha delegado sobre ellos su poder en la Tierra, la auténtica voz de Dios entre los Hombres… Y según esta manipulación humana es éste el Dios que debemos construir, alzar y adorar… y es esta extraña fabricación aquella que vio, estudió e indagó el Sr. Hawking.

Ahora, aquello que el azar no podía explicar, y lo adjudicaban los científicos a una mente divina genérica, resulta ahora -para ellos- una constancia: pues el mismo fenómeno puede certificarse en condiciones diversas con resultados aún desconocidos. Curioso resulta que una constante siga siendo ‘azarosa’, pues si es constante deja de ser azar o casualidad. Si este pequeño dios fuese justo y humilde – difícil desde la condición de divinidad humana- debiera ampliar su concepción de Dios y podría aceptar que un Orden aplicado en un punto, bien puede ser aplicado en otro con resultados diferentes. Y si conociera al Dios que Es Espíritu – que enseña el Cristo Sabio- se abriría a la posibilidad de que el Hombre de Fe haya entendido – y probablemente ‘visto’-  la punta del manto de Dios, y nunca toda la vestimenta, y ahora estemos observando algo más que nuestra propia realidad. Pero el error lo cometen aquellos que se sintieron incentivados por el ‘apoyo’ de este científico a la idea del orden de Dios, y ahora se decepcionan porque el hombre destrona su propia conclusión.

La religión mundana que ha levantado a un dios que se quiebra con el primer descubrimiento más allá de nuestra limitada mirada humana, se asocia de alguna forma con la religión de la ciencia, cuya divinidad son un panteón de científicos que dictan reglas sobre aquello que existe y lo que no… y ambas se repelen, se atraen, concuerdan y se separan. Ninguna de las dos conoce al Dios Vivo. Hablan del dios que los Hombres inventan para egolatría de sus propias ideas y adoración de sus partos especulativos.

Sabemos que no somos los humanos los únicos seres, ni es esta Tierra un planeta solitario: en el Libro ‘Plan de Salvación’ se nos revela la existencia de Mundos, de Personas, de Creación compleja que nos abre la mente, y nos hace más responsables de nuestro rol en un Plan que es Cósmico, siempre Espiritual, pero nunca solamente terrenal. Pero si enviara a Hawking un ejemplar de este precioso escrito develado, seguramente no llamaría su atención, pues el científico, para tratar de Dios, debe asirlo a algo concreto para poder dimensionarlo, como una religión. Y Dios no es religión, ni ciencia, ni está su condición divina sujeta a creencia o incredulidad humana alguna… ES. Existe cuan Ley que ES.

Cristo, el Dios de Israel… y el punto de quiebre

2010 agosto 22
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Para cualquier persona de fe que se sumerge en aquello que se ha denominado ‘Antiguo Testamento’, y que en realidad es la recopilación cristiana de las antiguas escrituras de la religión israelita, base además que sostiene a la religión musulmana, y reflexiona sobre los hechos, palabras y pasajes que se detallan en estos Escritos… queda ante evidentes contradicciones que han tenido los siguientes tratamientos: a) son misterios que el Hombre no debe escrutar; b) no debe el Hombre entrar en juicios a los modos de proceder de Dios; c) lo Escrito es Sagrado por ende es justo, siempre; d) se debe explicar con subterfugios y contorsiones intelectuales aquello que humanamente parece inexplicable, y hacerlo explicable de algún modo; e) aceptar literal todo cuanto escrito y aplicarlo a rajatabla y con bizarra ortodoxia; f) se debe obtener mirada Espiritual para discernir lo de Dios.

La contraposición radica en la inusitada y reiterada ‘humanidad’ del Dios Bíblico, sujeto a pasiones, venganzas y avatares políticos concretos; son cientos los pasajes en donde el Dios de Israel promete muerte y castigo, y en no pocos episodios los aplica con determinada precisión. Matar a los hijos, a un hijo primogénito, o permitir incestos, o aceptar a un Rey emocionalmente inestable, el cual, para quedarse con la mujer que lo consume en pasión, urde un plan para matar al esposo de ésta y tomar como concubina a la viuda… no son ejemplos de justicia y amor que ahora asociamos a la misericordia de Dios. Podemos seleccionar todos los pasajes de estas Escrituras en donde Dios realiza alianzas políticas con ‘su pueblo’, y sanciona ocupación de tierras ya ocupadas por otros, y por lo mismo da inicio a una dilatada guerra que dura hasta nuestros días. Matar, castigar, vengar y hacer pagar, incluso esclavizar… como el sabio Salomón, quién para deforestar El Líbano esclaviza a treinta mil hombres y los hizo trabajar hasta lograr su objetivo ‘santo’, que era construir el Templo. Si no tuviésemos un parangón divino en donde apoyarnos, comparativamente, simplemente deberíamos aceptar, como lo hace la religión hebrea, que ‘así es, y ‘así debemos aceptarlo… y proceder’. Sin embargo, es JesúsCristo quién nos brinda ese punto paralelo de referencia en el cual debemos apuntalarnos para entender la realidad que nos vive cuan seres trascendentes y espirituales.

En el mismo ejercicio de leer, separar y establecer líneas conductuales y de principios, tomando Los Evangelios en su totalidad, y ampliándolo a textos apócrifos y rollos y pergaminos en el mismo tenor hallados en los últimos 70 años, no descubrimos, no encontraremos, una palabra, idea, oración o mandamiento de JesúsCristo que se armonice, en forma y contenido, con la esencia y enmiendas del Dios del Antiguo Testamento y las escrituras hebreas. Y no hablo de interpretaciones teológicas, sino de simple ejercicio de comparaciones aplicadas, en donde se establecen líneas históricas y semejanzas de ideas, conceptos, principios y fundamentos… entendiendo que una religión humana es el resultado de las necesidades de los Hombres, y sus cultos y rituales son expresión de creencias nacidas de eventos que no se pueden entender; mientras que los movimientos de fe, místicos, espirituales o ‘al di sopra’ de la realidad cotidiana del Hombre… los cuales ejercen una influencia que conduce al Hombre a supeditarse a realidades supra mundanas… son hitos de corta duración histórica, pero que perduran en el tiempo como un modo espiritual de trascender la materia, siempre exigiendo la sublimación del ser humano hacia estados que no son de este mundo. Ahora, la religión también se alimenta de estos ‘episodios místicos’ o ‘eventos espirituales’, y en muchos casos suelen ser, las religiones, deformaciones humanas y mundanas cuyo origen está lejos de ser solamente humano y netamente mundana.

Los Hechos del Cristo en la Tierra son una ruptura en la continuidad histórica-religiosa de los israelitas… y del mundo. Y es aquí en donde surgen las diferencias cuyo análisis abre los resultados a una cantidad de bifurcaciones: a) no se acepta al Cristo encarnado en Jesús; b) se concibe a JesúsCristo como a un hombre que se hizo hijo de Dios, siendo profeta, maestro y mártir, y como un hombre quiso cambiar a los Hombres y al mundo y nos legó enseñanzas e iglesia que debemos fomentar y obedecer a según interpretación del pastor; c) se entiende a JesúsCristo como hijo de Dios desde su nacimiento, cuyo valor principal fue morir en la cruz echándose encima los pecados del mundo, resucitando luego para ser Glorificado por su sacrificio; d) se acepta a JesúsCristo en continuidad, igualdad y relación inseparable con las antiguas escrituras hebreas, no estableciendo diferencias y aplicando aquello que se ha separado bajo el nombre de Evangelios como un texto único con aquello que se ha seleccionado de los hebreos y se ha llamado Antiguo Testamento.

En la visión de que Cristo es Dios, y Jesús es la Carne y Cuerpo del Espíritu de Dios entre los Hombres, hay claramente un quiebre sustancial con toda postura religiosa cristiana eclesiástica, pues si Dios estuvo en la Carne para ejecutar un Plan de Salvación, es menester identificar los Hechos que detonan tal elemento salvador. Es entonces que la cruz romana y la muerte de Jesús en el instrumento de martirio de los potentados de entonces… pierden categoría, pues la simbología que representa la muerte en la cruz no explica nada, ni nos revela en qué consiste el Plan. Cuando el mismo Jesús insiste que alzará el Nuevo Templo en Tres Días, y que por Tres Días estará vivo en el vientre de la bestia (como Jonás) ilustra la clave del Hecho Salvador. Son los Tres Días… en que Jesús, la Carnalidad, cesa su rol, y el Cristo Dios en su Potestad Divina desciende a los Abismos para provocar la Gran Mutación del estado de Vida en el Hombre… aquel tiempo preciso en que los Hechos de la Salvación son puestos en acción por la fuerza del Dios Verbo.

Si de Dios se trata, bien nos vale entender cada enseñanza de JesúsCristo como Palabra de Dios, y de eso se trata La Nueva Ley– luego traducida como ‘Nueva Buena’ y posteriormente en su acepción griega: ‘Evangelios’-; se trata, nada menos, que poner por obra la Nueva Ley de Vida. Tomamos, a modo de ejemplo, las Enseñanzas del Monte, y nos proponemos hacerlas nuestras, cuan modo de vida, coherente y permanente… y esmerándonos en esta congruencia leemos el Antiguo Testamento porque nos dijeron que ‘toda la Biblia’ era Ley de Dios. Entonces surge la contradicción. No es conciliable la paz de Cristo con el Dios de los Ejércitos. Claro, siempre se podría encajar con el intelecto lo que nunca cuajará en la práctica y la coherencia de vida… ¡pero es que la religión no exige que una verdad adquirida quepa a la perfección con la realidad del individuo! Y eso bien lo sabía JesúsCristo, quien fustigó hasta el cansancio a los hipócritas. Y siendo Dios, mal podemos empequeñecer la crítica de Dios en Jesús a solamente los fariseos, sino que debemos entenderlo y hacerlo realidad a una condición del Hombre.

¿Cambió Dios? ¿Un Dios que cambia, puede ser un Dios inmutable? ¿Puede Dios plegarse de tal modo a las pasiones tan típicas del Ser Humano? ¿Acaso este Dios tan cambiante, apasionado y hasta político de Israel se parece en mucho a los dioses del Panteón Griego?

La reflexión sobre esta cuestión podría ser larga, plena de citas, hechos y pasajes que ahondarían las dudas y los contrarios que nos dejarían en un mar de incertidumbres. La religión está hecha para dar seguridad al Hombre mundano sobre los asuntos de Dios, en modo que el Hombre común de este Mundo pueda desarrollar su vida de esclavo entre las contenciones que lo hagan productivo, maleable, y sumiso a las autoridades eclesiásticas. En cambio, la realidad de Dios desestructura lo mundano y coloca al Hombre sobre rieles de superación que el sistema Cainita no acepta y combate. Basta que una persona se sincere en su Fe y tome sobre sí a Cristo cuan Dios, y los Evangelios como regla de vida (coherencia que debe ponerse en práctica cada día) y será inevitable la contradicción. La pregunta que todo ser de buena voluntad que asume a Cristo como a su Dios Personal, y por sensatez se adapta a la paz de Cristo sin cuestionar los efectos que esto comporta en un Mundo hecho para la Guerra, es: ¿a qué Dios debo seguir, al que leo y recibo desde el testimonio del Antiguo Testamento… o al que JesúsCristo me invita a vivir? Los exegetas bíblicos ya tienen la respuesta para eso, pero no hallaremos ninguna que nos aclare el dilema, y toda aceptación debe ser por dogma y una fe que se asocia a la no-inteligencia. Los eclesiásticos tienen su panacea: ‘en la iglesia se halla el camino… aún en la incertidumbre y las no-respuestas… estás a salvo en la iglesia, pues es ésta el centro de la autoridad de Dios entre los Hombres’. Algo así como: no pienses, no escrutes, no disciernas, no preguntes, no busques, no indagues, no quieras hablar con Dios porque Él ya habló, no pretendas entrar en asuntos divinos porque eso es malo y tentación del demonio.

Nuestra práctica nos enseña que en estos puntos, como en otros, es urgente y necesario fijar una base primordial de sustento: La Fe. Y entendemos por Fe aquella fuerza, convicción, certeza y voluntad que nace del Espíritu, y que es más fuerte que el conocimiento, se impone a nuestros deseos y nos empuja hacia Dios en todo acto y recoveco de nuestro andar y ser. Esa Fe que nos mueve, es el Espíritu de Dios viviendo en nosotros: y esa Fe no nos conducirá sino a Dios. Por lo mismo, es deber del Hombre dejar que esa Fe Lo Viva, y jamás mermar su fuerza con trampas emocionales, necesidades del ego, intelectualismo y ansiedad de poder mundano. Nuestro deber es dejar que la fuerza de la Fe nos conduzca hasta el final del camino humano. Ahora bien, la Fe no es genérica, ni es azarosa; si es Fe que viene del Espíritu, es Dios en nuestras vidas. Para Discernir lo de Dios de aquello que endiosamos: Alma, Sentidos, Deseos, conocimiento, necesidades y poderes en el mundo… es deber del Hombre estar bajo un Orden Divino, no invención de Hombres, sino divino. La fe centrada en una referencia cósmica, en una santidad determinada, en dioses que podemos cambiar de acuerdo a nuestros ‘procesos’… suele ser aquello que en lo común entendemos por ‘fe’: creer, creer en algo, creer en algo que no veo y que considero superior… y que me es útil; creer para tener esperanzas. Pero esa fe no nace del Espíritu, por ende no conduce a Dios.

Cristo se propone como el centro de la Fe. ‘Quién a mí me ve, ha visto al Padre’. Y establece una directa relación divina entre el Padre Dios y su Calidad Divina.

Surge entonces el punto de quiebre: ¿es el Padre que nos revela Cristo, el Dios de Israel? Porque si lo fuese no se entiende porque no lo sanciona de tal modo, siendo de esta forma más claro para los mismos israelitas; pero en cambio hace una grave diferencia en variados pasajes, en los cuales establece que el ‘padre de uds. es el demonio’ ‘…pero el que me honra a mí es el Padre, el mismo que Uds. afirman que es vuestro Dios, pero Uds. no lo conocen, yo sí lo conozco…’ – Juan 8:54- En forma constante JesúsCristo niega que el Padre del cual Él viene sea el mismo padre Dios al cuál hacen referencia los israelitas. No hay un pasaje, ni en los Evangelios ni en otros textos, en los cuales se pueda verificar una aceptación clara en relación a que el padre Dios de los hebreos fuese el Padre Dios que Él representa en todas sus Formas y Contenido. Leemos en el AT varios pasajes en donde el Dios de Israel es proclamado como ‘habitante del cielo’, y se identifica a éste, al igual que a sus ángeles, como seres que intervienen desde el cielo. Por su parte, JesúsCristo indica que el Hombre de Fe debe ‘orar al Padre en Espíritu, porque Él es Espíritu’.

Leemos en Juan que Cristo es Antes que Abrahán, y revela su calidad divina con la frase: ‘Abrahán se alegra por este día’- y por lo mismo es catalogado como ‘demonio’ por parte de los sacerdotes israelitas- y sí a esta declaración agregamos el Hecho de la Transfiguración, estamos acercándonos a la aseveración de Pablo, cuando dice que ‘sin duda que habían cristianos antes de Jesús’. Ahora, si Cristo es antes de Jesús, y en CristoJesús hubo plena Conciencia de su Calidad Divina, al punto de sostener relaciones tangibles con Moisés y Elías, y hablar de los estados en que se hallaba Abrahán: ¿Cómo nunca afirmó la unidad entre el Padre que Él revelaba y el padre Dios al cual hacían referencia los israelitas?

Si entendemos que la Antigua Ley de Vida atañe a todos los Hombres que habitaban este mundo antes de los Hechos de Cristo, y que esta Ley de Vida no ofrecía salvación, redención o ascenso a vida eterna, y dejaba al Hombre en las fauces de la muerte que yacía bajo control infernal, y los santos de la generación de Abel entraban en el ‘sueño de la espera’ pero tampoco tenían acceso a la inmortalidad y la vida celestial, mas no caían en Los Abismos; y que todo Hombre nacía con una Deuda capital, el pecado, y agregaban deudas personales abrumadoras que no tenían esperanzas de saldar… y que el mismo pueblo elegido es catalogado por los profetas como ‘terco’ testarudo’ rebelde’ ‘idolatra’ y ‘criminal… pues ‘ha matado a todos sus profetas’… ¿cómo el padre Dios podía estar tan cerca y absolutamente involucrado en asuntos de tierras y de ejércitos… y ahora, libres del pecado… restaurado el Espíritu… no llegamos a Él sino por Cristo? No hay muchas alternativas: o tiene razón JesúsCristo cuando asevera que el padre de los israelitas no era el Padre Dios, que no lo conocían, o simplemente Dios se volvió demasiado humano y está lleno de contradicciones inexplicables e inaceptables para la calidad de un Dios.

Sin el Orden de la Fe nada de esto puede ser dilucidado. Puesta la Fe en Cristo Dios, todo puede hallar respuestas.

Puesta la Fe en el Cristo Dios, encarnado en Jesús… el Verbo del Creador venido en Jesús, y eterno en su calidad divina (no ‘Jesús como un todo’, sino el Cristo como un todo)… haciendo nuestra la Nueva Ley de Vida, y asumiendo las enseñanzas de los Evangelios (sobre todo el gran Manifiesto del Santo que representa el Sermón del Monte) nos colocaremos en estado de Oración como Él nos enseña: en Espíritu, y por paz, por Fe, por vacuidad de los deseos y carnalidad, aceptaremos Sabiduría del Espíritu Santo… entonces estaremos en grado de entrar en el Discernimiento de estas contradicciones y verdades. No hay otro modo. La Fe puesta en el Cristo Dios, las normas de vida interior y externas según coherencia plena, y estados espirituales constantes y disciplinados para establecer una real y profunda Relación con el Cristo Conductor. ¿Objetivo? Alcanzar al Padre y ser dignos de entrar en Su Voluntad. De este modo fundaremos la base de nuestra trascendencia. Desde aquí podemos explorar estas cuestiones que desde lo mundano y la mente jamás resolveremos. Por lo mismo es que resulta fútil entrar en debates religiosos o doctrinarios, ideológicos, sobre estos temas… es inconducente… y al final es causa de litigios, odiosidades y buen pretexto para que la maldad haga su parte.

Cristo es Ley por existencia, por naturaleza y por conducción. Si Ley es un Orden Creativo, entonces Cristo mismo es La Ley. Si es Ley conduce a una Ley mayor, al Padre. Si fuese no más que un dios de otro mundo, no puede sino conducir a sí mismo. Si es Ley Superior sacará al Hombre del Mundo que lo rebaja y amarra; si es dios de mundos diversos nos esclavizará y nos hará entrar en eternas guerras; si es Dios de Amor llamará al Hombre a amarse; si es dios de guerra incentivará la retaliación y la justicia del más fuerte; si es un dios menor pondrá unos sobre otros como hacen los Señores con sus esclavos; si es Dios de justicia proclamará que todos somos sus Hijos; si es un Señor de mundos que por superioridad usan a los Hombres para sus oscuros propósitos, es Belcebú o pertenece a la fuerza contraria al Reino de Dios Padre… porque al Reino del Padre solamente lo representa el Cristo Vivo.

Ahora, el asunto de las incoherencias de las religiones no es nuestro asunto: es juicio de Dios, no del pequeño dios de los mundos que ha predominado sobre los Cainitas, sino del Dios Verdadero que es Casa de Santos como Abel, Set, Enoc, y lugar de los Santos y Sabios de todo el Orbe.

La cuestión no puede ser de resolución teórica… eso es una trampa. El punto se resuelve por Orden de Fe, por Coherencia, por aplicación práctica y consecuencia en todos los planos de la vida; y nunca será juicio de los Hombres, sino que OPCION de los Hombres. ¡No que nosotros debemos resolver los engaños de los dioses! sino que es nuestra la Opción por y para hacernos parte del Dios Padre que Cristo, el Dios Verbo, nos muestra, y al cual nos conduce en la paz que nos ofrece. El punto de quiebre no es la resolución de los asuntos que nos sobrepasan, sino se halla en la ruptura de nuestra esclavitud humana por medio de la OPCION por (de) la Libertad Espiritual. Y para entrar en relación con el Padre que es Espíritu debemos navegar a diario en nuestro propio espíritu: el que será guiado por la Memoria de Sabiduría de la Madre Espíritu Santo, y tendrá como orientador supremo al mismo Cristo Vivo.

No de religión, no de teoría, no de discusiones bíblicas, no de pertenecías ideológicas, no de verdades eclesiásticas… hablamos, hablemos… Sino de Salto y Asalto a la Libertad que nos haga trascender este Mundo, y sigamos con más Vida en La Vida, en La Conciencia, y logremos la Voluntad del Padre… el Padre que tiene por Verbo al Cristo de la Salvación.

Israel: la tierra de Caín

2010 junio 2
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (3 votes cast)

¿Elige Dios al santo? No, pues siendo santo ya está en el seno de la obediencia al Creador.  Elige Dios al que debe ser salvo, al rebelde cuyo potencial espiritual permite ser elevado del abismo al cual su orgullo lo ha empujado. Cuando se lee que una estirpe humana ha sido ‘elegida’ por Dios no significa que dicha generación sea santa, pura, sino que justo lo contrario: el síndrome del ‘hijo prodigo’ se repite en Israel como lo fue con Caín, y en su génesis sucedió con el ‘hijo de la mañana’.

El Hecho de Cristo, que se sella con los Tres Días de acontecimientos definitivos, delimita una frontera para Israel como estirpe elegida: antes de los Tres Días era una generación elegida por su calidad y potencial, por su rol en pasado, un pasado fuera de la historia humana conocida (‘Israel: la que lucho con (contra) Dios’) pero cuya caída y crimen la condenaba a vagar por esta Tierra; en la muerte, se hundía el israelita cainita en los abismos, o era presa de los demonios; mientras que la Estirpe israelita de los Santos, los Abelitas, dormían ‘el sueño de la espera’espera que llegará a su fin con la ley de Resurrección. Con los Hechos de los Tres Días, y con el pago por Caín que el Verbo sufre en carne y humanidad durante los doce días de martirio, la Estirpe de Caín también  quedaba bajo La Gracia y la Ley de Salvación. Desde Cristo Israel ya no es un pueblo ‘elegido’ particular y especial: sino que espiritualmente ‘todos somos Israel’, según nos explica Pablo, y eso significa que ‘todos somos elegidos para alcanzar la Gloria de Dios’.

El pueblo de Israel, desde Cristo, tiene puertas anchas para su elevación espiritual mediante la Fe en el Verbo del Padre, JesúsCristo, aceptando que el mal de Caín que sobre ellos pesaba ha sido cancelado por un pago de dolor y sangre… y que el mismo Verbo Dios que pagó por ellos además abrió una Ley de Gracia para todo Ser Humano cuya Fe en su Potestad Divina sea convertida en un Camino hacia la Voluntad del Padre.

El apego de los israelitas a la antigua ley, el desconocimiento radical del Mesías Cristo Jesús, su insistencia en que ‘ser elegidos’ -bajo un concepto de superioridad- los instala cuan raza y estirpe superior por encima de sus hermanos palestinos y sus vecinos árabes, los coloca nuevamente como la Estirpe de Caín que trae al mundo la venganza, la violencia de la retaliación y el militarismo como cultura de sobre vivencia. Aún así, cuando en 1948 la ONU decreta la existencia del Estado Hebreo el mundo esperaba hallar en este pueblo tan perseguido y sufriente una lección de paz, de fraternidad e igualdad. Nadie podía pensar que los seis millones de horribles muertes hebreas durante el exterminio nazi tendrían en la nación recién constituida algún efecto de retaliación o de burda imitación de sus verdugos. Todos miraban a esta nueva Israel con esperanza.

Los hechos y la dura estadística nos dice que hoy Israel es una potencia nuclear no declarada, y sus acciones militares por el mundo, persiguiendo a sus enemigos, son ilegales y violatorios de toda norma internacional. La invasión a Gaza, de hace más de un año, ha sido declarada por la ONU como un acto desmedido y con manifiestos actos de crimen de lesa humanidad. Y ahora asistimos al burdo, grosero y tan poco inteligente asalto militar a un barco de civiles que deja 19 muertos y más de 60 heridos.

Una flota civil puede ser detenida con lanchas militares, sin necesidad de abordarlas, incluso estableciendo una línea de fuego aéreo que advierta sobre la decisión de Israel, y bien sabe todo analista internacional y quienes algo entienden de cuestiones militares que la superioridad militar de Israel ante unos barcos civiles no ameritaba un abordaje comando como el que se llevó a cabo, más aún cuando el mismo comunicado del gobierno de Tel-Aviv reconoce que toda la flota se detuvo ante los requerimientos armados de sus tropas, menos el buque invadido. Cuesta entender la lógica guerrerista tan banal y rudimentaria de uno de los ejércitos mejor preparados del planeta. Pero a la base de estos actos descarados y fuera de toda observación diplomática se halla una convicción religiosa y cultural de superioridad que parece ser avalada por siglos de diáspora y millones de muertos. Claro, un pueblo de Paz, ante tanta historia y sufrimiento, tendría que ser el paladín de los acuerdos, de la paz y los equilibrios. Es cierto que sus vecinos árabes nunca le han dado paz a Israel, y que la conciliación que Arafat en su momento inició pareció morir con él; sin embargo, casos como los enemigos de Israel muertos en suelo ajeno y extranjero por agentes del Mossad, como los muros y el asilamiento de Gaza, y este acto estúpido e incomprensible de los barcos con ayuda humanitaria… reflejan debilidad, nerviosismo, inseguridad… y eso es muy peligroso para el mundo, pues Israel es una potencia nuclear no declarada, y bien sabemos que una guerra total en este tiempo, en dicha zona, podría ser el detonante para la temida tercera guerra.

¿‘Elegido’? No. Porque con Cristo la Ley es otra, y la antigua condición ha sido superada, no abolida, sino que elevada, y eso significa que por Cristo, el Mesías ya venido… todos somos Israel, y los israelitas de hoy se hallan entre el cainita caído que no acepta su salvación y pago;  y el Hombre de Fe, el Abel de paz, que acepta la Nueva Ley de Vida y se hace Uno con sus hermanos bajo el Dios de Amor, en aras de hacer la Voluntad del Padre Creador.

Ni ‘tierra santa’ ni ‘pueblo elegido’: con el Cristo Victorioso toda la tierra puede ser santa, y todo pueblo es elegido. La Salvación no es cuestión política, no se resuelve por las armas, no es asunto de Estado, y menos tiraniza a unos en manos fieras de otros.

‘Vuestro padre es Belcebú’ Dijo el Cristo a los sacerdotes fariseos. Y todo quién justifica la guerra, la violencia y con la venganza impone su voluntad… tiene por padre a Belcebú. El terrorismo, la muerte de inocentes, la lógica de la guerra, la política del exterminio y del sometimiento que se halla en todas las partes en conflicto en Oriente Medio nos llevan a una verdad tremenda y tangible: Belcebú es el padre de esa tierra y es su influencia la que maneja el odio de sus líderes y ejércitos… regulares e irregulares.

Bien dicho está: ‘La Nueva Jerusalén ha sido elevada’. No nos confundamos: nada santo sucede entre estos ‘elegidos’… en tierras de sangre y retaliación.

Sabemos, por Revelación, que la Nueva Sión, la Gran Jerusalén descenderá de su Dimensión Celestial y Cósmica el día y la hora en que el Dios de los Hombres y de los Ángeles, el Verbo, aúne a Los Suyos y los eleve al Tiempo del Milenio de Paz: entonces todo el mundo sabrá que la ‘tierra santa’ nunca fue la que los Hombres llamaron así mientras batallaban y morían, sino que es y ha sido siempre un lugar de Paz para la Vida… una Vida verdadera. Somos la generación de Abel, y hemos visto con nuestros ojos la ciudad santa que está acercándose a esta generación: ¡Y tú, creyente…! ¿Estás preparado para entrar bajo sus portales?

 

El negocio de los sátrapas

2010 mayo 25
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

En el canal televisivo ‘Enlace’, uno de los varios con orientación ‘evangélica’, podemos apreciar cada tanto, como este domingo 23 de mayo, aquello que ellos llaman maratones financieras, las cuales encubren con pasajes bíblicos y slogan como ‘liberación financiera’, pero en verdad son burdas campañas para recolección de millonarios fondos. Varones elegantemente vestidos, luciendo anillos de oro, varios en ambas manos, y un show de cantos, bailes y orquestas van enmarcando la rústica y grosera petición de dinero bajo promesa de que dios les multiplicará cada centavo ofrendado.

No entraremos en mérito de los cientos de detalles demoníacos que quizás deslumbre a los creyentes incautos demasiado agobiados por la necesidad de riqueza ‘express’, pero sí tenemos fuerzas para dejar testimonio de nuestra repulsión ante tanta desfachatez y aberración: el culto de las finanzas, de la riqueza y de la multiplicación ‘milagrosa’ para sostén de una camada de anatemas y mercaderes provoca en la persona… que deposita su esperanza en resultados en dinero abundante… una caída espiritual bajo el ‘reino del dinero’ que es contrario al Reino de Dios. Estos falsos profetas y estafadores de la fe ya están condenados, y como ellos no creen en el Dios Vivo y sí adoran al dinero y su propio beneficio, han depositado su convicción en el principado de los agobios y de la necesidad que somete el Alma de los Hombres: el señor de este Mundo. Porque ellos trabajan para las cosas de este Mundo. Pero quienes deben tomar resguardos y apartarse de tales provocadores de los infiernos son los creyentes, y antes de caer en las fauces de estos sátrapas deben encerrase bajo cuatro llaves y Orar al Padre en el Nombre del Cristo Vivo y solicitar con fuerza Sabiduría al Espíritu Santo, y someterse a la sentencia: ‘no me dejes caer en la tentación y líbrame de este Mal’. Y en humildad y con paz en el interior, el creyente debe entregarse al Dios que Da Vida Eterna, y no al falso dios de los filisteos y filibusteros que engrosan sus arcas con la puerilidad y la ignorancia de quienes tampoco buscan al Dios de la Vida, sino al ‘señor de este Mundo’ para ‘cosas de este Mundo’.

Cristo fustigó a los mercaderes en los atriles del templo: no haga parte Ud. de aquellos que un día recibieron la ira del Cristo Vivo.

Para estar en este Mundo, y que nada nos falte: basta con entregar la propia vida al Padre, para que Dios nos dé con Gracia la Vida plena que nos es natural a nuestra Índole. La humildad y sabiduría de aceptar la plenitud que Dios nos entrega por nuestra Fe nos hace pertenecer a la Casa de Cristo, y la negación de nuestra naturaleza y existencia nos arroja en los abismos de la soberbia, el arribismo y el egoísmo… y sobre tales aberraciones hacen eco y palanca estos señores de ‘Enlace’, cuyo nombre, de acuerdo a esto, quiere decir en verdad: enlazamiento, amarre, lazos que sujetan… prisión, esclavitud… La liberación del Cristo Vivo es la Verdad de su Ley de Vida. La pregonada ‘liberación financiera’ es un canto de sirena para cazar personas sin fe y sin amor a Dios.

El deber de todo creyente es Consagrarse al Cristo Dios e ir en Pos de conocer y hacer la Voluntad del Padre, y en tal camino espiritual adquirir Sabiduría y Poder por Sello y Unción del Espíritu Santo. No hay otro camino: el dinero es la herramienta de los señores de los Abismos. El Reino de Dios no pertenece ni tiene en su seno al principado del dinero. Nadie que esté en Dios puede acumular lo que se pudre y carcome, sino solamente aquello santo que perdura en eternidad.

¡Exhortación para Abel!

2010 mayo 8
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

El gobierno de Caín

Cuando niños nos reflejaban las enseñanzas en cuentos y fábulas; luego, creciendo, supimos distinguir qué había de quimérico y qué de valor real en aquello que nos contaban en la niñez. Sin duda que el Discernimiento es un Don y capacidad del (en el) Hombre que nos distingue del resto de las criaturas…. y nos compromete. Nos diferencia sí, pero nos compromete. Distinguir y separar, definir y prever nos convierte en seres responsables de nuestras decisiones. Nadie puede alegar ignorancia de fondo en sus acciones y opciones.

En el siglo veintiuno, a milenios de los orígenes de las Escrituras Reveladas, y no solamente en La Biblia, mal podríamos continuar a entender –y aplicar– de modo escolástico las imágenes y representaciones con las cuales se nos ha educado –considerando nuestra calidad de Estirpe con inteligencia, Espíritu y Discernimiento- y que nos conduce aún hoy a predicar y enseñar que en realidad el mal de Eva consistió en comer una manzana… por ejemplo. Mucho de aquello que los antiguos escribieron  hoy nos es claro ante los avances de la ciencia, de nuestra visión cósmica actual y de la Física y sus descubrimientos. Nadie con Espíritu Santo activo por la fe y en uso de su capacidad de Discernir podría aseverar que la enseñanza en imágenes es una verdad literal, a rajatabla, y unilateral.

Caín y Abel fueron dos Estirpes, dos pueblos, dos culturas, dos modos de concebir a Dios y la vida. Los pastores nómades y los agricultores reunidos en comunidad territorial eran sus formas de nuclearse y habitar. Esto es un efecto. La Causa se halla en que ambos estamentos provenían de una misma familia. Adán no fue ‘un hombre solo y único’ sino una Generación de Hombres colocados en este Mundo por los Elohim. La Estirpe Adámica es un tipo de Hombre Superior que en un inicio habitó en ‘franjas temporales’ llamadas ‘Edén’, que los mantenía alejados y sin contacto con los hombres urdidos por los demonios que ya habitaban este Mundo. Las mujeres Adámicas, llegadas posteriormente, son llamadas Eva(s).

Los Hijos de Dios vieron que gustaban de las mujeres de los hombres de este Mundo, y fueron con ellas, dice Génesis. La unión de los Adanes con las mujeres de este Mundo fue el inicio de una cadena de eventos conocidos como ‘La Caída’. Otros Adanes se unieron no a las mujeres de este Mundo, sino a Evas, con el pleno consentimiento de éstas. De la unión de los Adanes con las mujeres de este Mundo nació un humano llamado Caín. De la Trasgresión de los Adanes y las Evas nació una Estirpe llamada Abel. Caín y Abel eran hermanos en su ligamen Adámico Masculino, pero no Femenino.

Caín era de naturaleza envidiosa, competitiva, arribista, ególatra, violenta, guerrera, posesiva y dominante.  Abel era de naturaleza tranquila, de paz, comunitaria, solidaria, de libertad y de trabajo en común para beneficio colectivo.

Caín hizo la guerra a Abel, pero la Estirpe de Abel no combatió: fue un genocidio.

Hablamos de pueblos, de Estirpes, de generaciones humanas con Espíritus opuestos y una raíz en común. Y ante la consumación de la masacre de los Cainita, vino Dios, el Dios que ambos pueblos adoraban, el Dios de los Adanes y de los Ángeles, y en un diálogo que enrostra a los asesinos su fechoría, les da libertad de ir por el mundo sin que la venganza los toque.  Claro está que no serían los residuos de la Generación Santa quienes podrían ir en pos de la retaliación, sino que Caín temía de Caín… y de la Justicia de Dios.

¿Desapareció la estirpe de Abel? No. Pero la predominancia de este Mundo quedó en manos del gobierno Cainita. Profetas, santos, sabios eran los núcleos de Abel al servicio del Plan del Reino de Dios. Las estructuras del Mundo fueron alzadas según modelo de Caín: la guerra es el sello de Caín. El Héroe es la glorificación del modelo Cainita. El dinero y las riquezas fueron desde siempre el fundamento de la administración Cainita. La posesión y el dominio responde a la lógica déspota y tiránica del carácter Cainita.

¿Pagó Caín por su crimen? El justo pago habría sido el exterminio de los Cainitas. La Salvación de Caín requería un pago mayor, ejecutado por un Ser Mayor.

Las tribus de Israel conducidas por la Mano de Dios fuera de las Tierras de Judea y Palestina fue una parte del Plan de Salvación, pues Judea debía predominar en Israel: era la tribu originaria de Caín, y de ellos nadie pertenecía a la Estirpe de Abel. Los Núcleos de Abel repartidos por el mundo eran ‘el otro redil’ que declaraba poseer el Cristo Dios. He venido a salvar a los judíos, decía Cristo ante los requerimientos de ayuda por parte de los no – judíos. En el tiempo en que el Cristo Dios encarna en el Hombre Jesús (JesúsCristo) predominaba de pleno el estilo y fondo del gobierno Cainita. Cuando el Cristo Dios dice que ha sacado del Mundo a los Suyos, está declarando que esos que él llamó sus Discípulos ya no eran Cainitas, sino Abelitas, es decir: La Generación Santa. Y que si ellos ya estaban fuera de la ley cainita, no debían lavarse más que los pies pues ya estaban salvos, sanos, limpios.

Ahora bien, el Cristo se presenta ante el Padre Dios en Getsemaní y pide con congoja que la amarga copa del pago de Caín pase de otro modo, y ante la respuesta de que no había otra manera de cancelar la deuda de Caín por su crimen, el Cristo en Jesús acepta pasar por la tortura y el escarnio por doce días, un día por cada tribu, es decir: un día de martirio por los Cainitas en cada una de las doce tribus originales. Llevado a la visión Cósmica, universal, las doce tribus son representación de los 12 mundos adámicos sublevados a Dios y aliados del Príncipe de las Tinieblas.

Los 12 días de tortura son el pago de un Ser Superior, en la Carne, por el crimen de Caín.  No es martirizado por Abel, sino por Caín. Paga por Caín, no por Abel. Abel estaba en el Plan de Dios, y en la muerte dormían los santos el sueño de la espera.

La historia de los Cainitas nos cuenta de reinados posesivos, guerreros y violentos. Se decían a sí mismos dioses, y buscaba desesperados hallar el Camino Perdido hacia la inmortalidad. Muchos libros antiguos de antes del Cristo Dios en Jesús dan testimonio de la visión y realidad de los Cainitas buscando esa relación extraviada con Dios. En el Antiguo Testamento (Libros Hebreos) constatamos una nítida diferencia entre el mundo Cainita predominante y los Profetas y Santos que eran minoría… siempre perseguidos y asesinados por mano Cainita. Por lo mismo, es deber de responsabilidad Discernir también en estas Escrituras aquello  cuya raíz es de Caín y aquello que claramente habla y se refiere a Abel y su obediencia a Dios. No todo lo escrito es santo, es el Espíritu de la Escritura aquello que hace la diferencia entre lo santo y lo profano.

La cruz era el instrumento romano de la tortura y la lenta muerte de quienes Roma consideraba lo peor de lo peor. Así murió Espartaco y los suyos, en una horrible hilera entre el mar y la entrada a Roma por la Vía Appia. Y así fue llevado Jesús a la cruz romana para recibir no solamente la muerte física, sino la degradación y la humillación que la religión romana consideraba para las ‘almas perdidas’. Roma era un imperio Cainita, qué duda cabe, y todo imperio en la historia de este Mundo es y ha sido Cainita. Muerto el cuerpo físico de Jesús en la cruz del oprobio, el Cristo Dios entró avasallante en los Infiernos y arrebató la muerte de  las garras luciféricas. Los Hechos de los Tres Días son el Hito de  Salvación y de la Transformación que culminan con el Gran Evento del descenso del Magisterio de Dios… el Espíritu Santo. No es la muerte en la cruz, ni es la cruz lo que Salva al Hombre, sino Los Hechos de Los Tres Días, y los Hechos de Restauración de los 40 días posteriores en que el Elohim Mayor, el Cristo Dios, anduvo entre sus ‘otras ovejas’… y el acto de Gracia del Descenso del Espíritu Santo… Esos son los Hechos que Salvan y contienen Elevación para alcanzar la Voluntad del Padre. Cristo es Ley de Vida, no de muerte.

Los doce días de tortura y la muerte física en la nefasta cruz romana son el pago superior por el crimen de Caín, en modo que desde Cristo TODOS seamos Salvos y estemos en grado de asumir La Gracia. ¡Si eso no es Amor…!

Luego vino Caín otra vez y elevó la imagen de Jesús muriendo y moribundo y lo separó de Hecho del Cristo Vivo. Y Caín alzó reinados violentos en nombre de Dios, y nombrando a Jesús. Y Caín resaltó al Jesús muerto y torturado, elevó el pecado a calidad de ley inexorable, puso el dinero en el reinado del Hombre y unió lo que Dios había decretado que no podía habitar bajo el mismo principio… porque el dinero y Dios son reinados opuestos y contrarios. Y luego alzó el viejo sacerdocio y lo reconstruyó para su dominio y señorío: tergiversó las escrituras, negó y refuta aquellas que no le son afines, cambia otras para su propio beneficio, se inventa el mal de la herejía y mata a los santos en las hogueras… Nace la institución de la Iglesia. Caín gobierna. Un gobernante enfermizo, asesino parricida, es el primer jefe de la apostasía naciente: Constantino fue su nombre.

Nada ha cambiado desde entonces para Caín, solamente que en estos tiempos el Espíritu de Abel pulula por esta Generación,  y el Reino de Dios se ha acercado: y eso provoca que Caín y su dios -el tenebroso- se torne más violento, y es esto mismo aquello que obliga a que los Abelitas seamos ahora más resueltos, valientes y osados: ¡ha llegado nuestro Día!

Dios está abriendo los archivos de Caín, y el Espíritu Santo está dando luz y Sabiduría a muchos… Es esta la hora de asumir de qué parte estamos.

El Cristo Dios nos Salva por los Hechos de los Tres Días, y la Restauración de los 40 Días, y por la Gracia del Espíritu Santo. Ni la cruz romana, ni la tortura cuan pago por Caín y su maldad, ni la tergiversación religiosa de Jesús y su separación del Cristo Dios… nos pertenece como Consagrados. El cristianismo de la cruz, de la muerte y la tortura, del pecado cuan ley inapelable y efecto irremediable, del sacerdocio intermediario y el pastoreo cainita de ovejas sin conciencia… no es parte de la Generación de Paz de los Espíritus de Abel, de Set, de Enoc, de Noé, de los Santos y Sabios de todos los núcleos Adámicos repartidos por el planeta desde siempre. ¡Es la hora de la Espada del Cristo Dios…! La Paz de Cristo divide al Cainita perverso y su sistema de este Mundo, del Abelita que se dispone a servir a Dios cuan Agente del Reino. Pero en la división no se cierran las puertas para aquel que en Arrepentimiento y Perdón renuncia al Mundo de Caín para entrar en el Universo de Abel. No se puede pertenecer a dos Espíritus: o somos de la Estirpe de Paz y de la liberación, o pertenecemos a la Estirpe de la guerra y la posesión. Una tiene al Cristo Vivo por Dios – Conductor; la otra tiene al príncipe de este Mundo… aunque de voz y de palabra proclame pasajes sagrados e ideas que parecen de Dios… y nombre a Jesús de mil maneras.

En este tiempo de verdades y Cambios debemos, más que nunca, informarnos, investigar, ampliar nuestra mente, abrir nuestro corazón, romper el sectarismo, abandonar la soberbia (sobre todo la intelectual), deshacernos del ego y liberarnos de las ataduras religiosas que nos han confundido y enceguecido por siglos. Debemos ir en pos del Dios que Es, y aceptar al Cristo Dios no bajo los dogmas eclesiásticos sino por Nuestra Relación Personal con el Cristo Vivo. No podemos aferrarnos en nuestra debilidad a una Escritura, sino que debemos acudir a las Escrituras con Espíritu, y bajo petición de Espíritu Santo, y desde ésa fortaleza recibir enseñanza y revelación… porque el Libro es un medio, y el Fin siempre será la Revelación del Magisterio Santo que nos eleva del conocimiento a La Sabiduría. La debilidad humana entrega al Libro la calidad de un Fin en Sí Mismo… y empequeñece a Dios, y al final amarra a Dios a un Libro. Todo es un medio, el único Fin es alcanzar la Voluntad del Padre para poner por Obra Su Designio… y nadie llega al Padre si no es Por y En Cristo.


EXHORTACION: Liberar al pueblo de Cristo

2010 abril 14
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Bajo la ostentación de santidad y pulcritud, de leyes morales y normas canónicas, luciendo sin tapujos riqueza política y material, predicando el sufrimiento de la grey como imitación sagrada del dolor de un cristo perennemente sangrante y martirizado, pululaba y ronda aún una mentira institucional que se alza en nombre del único magisterio materno de cristiandad original: la Institución Vaticana del Catolicismo.

El pueblo de Cristo bajo la influencia y militancia católica ha sido tenido por esclavo en la falsedad doctrinaria: la cultura católica fue y es el instrumento para irradiar hegemonía ideológica; y la activa participación en la nomenclatura del poder político ha sido útil para imponer sus márgenes de educación y condicionar leyes y normas en la sociedad. Por siglos han predominado sin contrastes, y aún en la modernidad pluralista siguen ejerciendo fuerte lobby político en amplias gamas del acontecer de un país, y del mundo. Y la falsedad doctrinaria ha echado raíz en la tergiversación de los Hechos de Salvación, negando los eventos victoriosos, como llaves a la liberación del creyente, resaltando los episodios de tortura y muerte cuan condición de culpa y pecado. Desde ahí: la imposición del cristo muerto, martirizado y doloroso, para pasar raudamente por una resucitación casi simbólica, alzando el macabro instrumento romano de muerte, la cruz, como supuesta salvación… se llega y aterriza en la teología del sufrimiento y el sometimiento del creyente bajo un pecado que Cristo, según ellos, no abolió. Y sobre esa fraudulenta base se ha levantado la prioridad imprescindible de la tutela de la Iglesia sobre Dios mismo.

El cadalso es necesario cuando los prisioneros no pueden valerse por sí mismo: y con esa mentalidad, el Vaticano alzó su Estado secular y teocrático para desde sus cúpulas hasta la parroquia se ejerciera el mandato del gobierno eclesiástico. Seguros del poder alcanzado, sin Dios que los mire ni Cristo vivo, por siglos han sido partícipes e ideólogos de un sinfín de hechos de corrupción política, fraudes económicos, reparticiones oprobiosas, participación en guerras… y abuso de niños y niñas, pedofilia y sodomía como práctica común, aceptada, y debidamente bien resguardada.

Una señal de apostasía, dice Pedro, será la negación y prohibición de contraer matrimonio. Pues bien, el Celibato en esta institución mundana fue la respuesta a la exagerada costumbre, anterior a dicha medida, que se había convertido modo de ser y de hacer en la vida cardenalicia: casarse y tener no pocas amantes, introducir prostitutas en los conventos y… sodomizar jovencitos. Estos escándalos, referidos en la historia del vaticano y del papado (investigar e informarse es deber de conciencia de toda persona de Fe) fueron sancionados con el edicto del Celibato. Pero esta medida solamente tapó hacia la luz pública el escándalo que era de conocimiento general, y llevó la costumbre degradante a los oscuros pasillos del secreto y la omisión… hasta ahora.

La Salvación de JesúsCristo reside en los Tres Días en que el Dios Victorioso venció a los infiernos y cambio el Estado de Vida del Hombre. No es la cruz, ni la tortura, ni la muerte señal de salvación, sino lo es la Victoria y los Hechos acontecidos en los Tres Días y la labor Posterior en los 40 días en que el Cristo Dios estuvo entre los Suyos, incluyendo a su ‘Otro Pueblo’ (`tengo otras ovejas’). Son las enseñanzas de Jesús, como el Sermón del Monte, y los eventos trascendentes de los Tres Días, y su labor durante los 40 Días de Restauración, y el Hecho del Descenso del Espíritu Santo, los Hechos de Salvación que todo Hombre de Fe debe hacer propio y asumir como vía de Conducción para alcanzar la Voluntad del Padre. Sin estos Hechos, sin asumir esta Salvación y sin tomar este Camino hacia el Padre… hay apostasía, negación y se vaga en la tibieza que hace al creyente un ser que no es ni frío ni caliente, y si no es frío ni caliente… Dios lo vomitará.

El pueblo de Cristo debe ser libre, y la Verdad hace libre al real Hombre de Fe. El pueblo de Cristo encarcelado por la bestia de la corrupción debe salir de los muros de Babilonia, e ir al encuentro del Cristo Vivo que nunca salvó al Hombre por la cruz, sino superando la cruz, venciendo los infiernos, arrebatando la muerte de garras demoníacas, abriendo los Cielos, despertando a los santos dormidos, restaurando el Espíritu de Dios en el Hombre, colocándose El mismo cuan Conductor al Padre para que todo Ser haga Su Voluntad… y por El y Gracia del Padre obtener por Fe el Magisterio de Sabiduría del Espíritu Santo. He ahí La Salvación que derrotó al pecado, porque desde Cristo el pecado no es más que La Gracia. Y desde Cristo ya no es necesario el viejo sacerdocio intermediario que reemplaza a Dios, sino que todo varón y mujer se hace Sacerdote de Cristo por el Sello de su Nacer de Nuevo: el Bautismo de Arrepentimiento y Perdón, y el Sello de Fuego del Espíritu Santo.

Un Sacerdocio de santidad que responde a Cristo en Persona: ¡He ahí el Pueblo de Dios!

Por siglos la apostasía ha mantenido en la cárcel la creencia y la verdad de la Fe de miles de personas. Ahora el creyente debe salir de la ciudad corrupta, y debe alcanzar al Dios Vivo que por generaciones se le ha negado y escondido.

¡Es hora de Consagrarse. Ya no basta con creer!

No olvide el cristiano verdadero: estamos en tiempos de Tribulación y la Mano de Dios remueve los secretos para que todo Hombre opte en conciencia. El Cristo que juzga está cerca y vendrá cuan Dios que Es para separar a los de justicia de los extraviados anatemas que en Su Nombre han apostatado de su Ley de Vida. Nadie que no ponga por Obra la Voluntad del Padre entrará al Reino… aunque aleguen pertenencias eclesiásticas e ignorancia voluntaria de los hechos que están en la palestra para que todo Ojo vea, todo oído escuche y toda persona discierna. Nadie podrá pretextar… ¡es que yo no sabía! Se puede engañar a los Hombres por un tiempo, pero a Dios no se le oculta nada ni por un segundo de tiempo.

Carta abierta a los creyentes católicos

2010 abril 13
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

(1)

La noticia

 (Fuente: Los Angeles Time)

Las revelaciones de abusos en Alemania, particularmente en la archidiócesis de Munich, mientras que Benedicto XVI fue el arzobispo, al parecer han puesto una tapa sobre el argumento de algunos círculos en la Iglesia Católica Romana, sobre que las personas sexualmente maltratadas aludieron a sacerdotes exclusivamente de NorteAmérica, y que esto sería el resultado de la moral laxa y la cobertura de noticias exageradas en los Estados Unidos.

Esta noticia que involucra a Alemania también ha traído consigo la crisis hasta la puerta misma de Benedicto XVI, con la noticia de que, como arzobispo de Munich, aprobó la transferencia de un sacerdote abusivo a otra jurisdicción, y que luego, como alto funcionario de la doctrina de la iglesia, estaba en una posición de saber sobre un caso de Wisconsin, en el que la iglesia no retiró de la curia a un sacerdote comprobado de abusar sexualmente de niños.

El Vaticano ha respondido fuertemente a los nuevos acontecimientos, en defensa de Benedicto XVI, en contra de cualquier insinuación que lo acuse no haber actuado en contra de sacerdotes abusivos.

Un portavoz del Vaticano reaccionó rápidamente el viernes, cuando el New York Times informó que Benedicto XVI, cuando era el cardenal Joseph Ratzinger, había sido informado en una nota en la cual se le notificaba que el Padre Peter Hullermann estaba siendo reasignado a la pastoral por abusos a menores, e incluso en dicha nota se le informa que Hullermann fue sometido a una terapia para la pedofilia. Hullermann, posteriormente, fue condenado por un tribunal por abusar sexualmente de niños, sin que nunca la iglesia hubiese tomado una decisión.

El padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, desestimó el artículo como “mera especulación”, y refirió a los periodistas una declaración de la archidiócesis de Munich diciendo que Ratzinger no era consciente de que el sacerdote acusado había vuelto al trabajo pastoral.

El Vaticano también reaccionó fuertemente a un anterior artículo del New York Times, en el cual se lee que Ratzinger, como alto funcionario de la doctrina de la iglesia en la década de 1990, no había actuado contra el sacerdote de Wisconsin, quien se cree que ha abusado de hasta 200 niños sordos entre 1950 y 1970.

En ese caso, como en el caso de Munich, el alto funcionario de la iglesia dijo que el asunto había sido manejado por un subordinado, no por Ratzinger.

Por su parte, Benedicto XVI ha aceptado la dimisión de uno de los cinco obispos irlandeses que se ofreció a renunciar por el escándalo en su país… Pero se sabe la renuencia del Vaticano a exigir públicamente cualquier dimisión o hacer comentarios sobre los escándalos que han conmocionado a su Alemania natal, para gran consternación de algunos católicos allí. ‘Si el Papa quiere resolver el problema por sí mismo, escribiendo cartas a todos los países donde hay una crisis, nunca terminará’, dijo Christian Weisner, portavoz en Munich para el movimiento reforma: Somos Iglesia

Desde 1981 hasta su elección como Papa en 2005, Ratzinger encabezó la Congregación para la Doctrina de la Fe, donde fue responsable de mantener la pureza doctrinal de la iglesia. En 1985, los primeros rumores de la crisis de abusos sexuales ocurridos en los Estados Unidos, cuando un sacerdote de Luisiana se declaró culpable de 11 cargos de abuso sexual, y en la medida que más casos salieron a la luz a través de los años 1990 y 2000, la actitud del Vaticano, y del Custodio de la Fe, fue clara: algo estaba mal en Estados Unidos, y solamente en los Estados Unidos

En 1993 el portavoz del Vaticano Joaquín Navarro-Valls, habló sobre la crisis en los Estados Unidos: ‘Habría que preguntarse si el verdadero culpable no es una sociedad que es irresponsable, permisiva, con una sexualidad hiper-inflada y capaz de crear las circunstancias que inducen incluso a personas que han recibido una sólida formación moral a la comisión de graves actos inmorales’-dijo-

Nadie podría señalar tales argumentos y señalar a los Estados Unidos como culpable, de esa manera, ahora. Y las recientes declaraciones del Papa sugieren que él ve la verdadera gravedad de la situación. ‘El Papa se ve como uno a quién le da horror ante los abusos sexuales cometidos por el clero’, escribió el Arzobispo Timothy M. Dolan de Nueva York en un blog esta semana. ‘¿Quién puede olvidar sus referencias directa a este flagelo por lo menos media docena de veces en su visita a nuestro país hace casi dos años y su conmovedora entrevista con las víctimas sobrevivientes? Y ahora tenemos su carta contundente, realista pastoral a Irlanda en la crisis allí. Él debe estar preguntando, como todos nosotros, ¿Cuándo terminará todo esto?’

Padre Thomas J. Reese, sacerdote jesuita que es un investigador de la Universidad de Georgetown, dijo del Papa: ‘Si nos fijamos en algunos de sus citas hace tiempo, está claro que él no acababa de entenderlo, ni nadie en la iglesia en ese momento. Pero lo hizo, lo ha entendido y nos hace crecer…. Él aprendió y llegó a comprender la gravedad de este problema mucho más rápido que un montón de gente en el Vaticano, incluido el Papa Juan Pablo II. Y ha estado mucho mejor en esto que el mismo Juan Pablo II’

Pero Benedicto XVI aún tiene que satisfacer a muchos católicos europeos y americanos, que están exigiendo una mayor transparencia y una acción más enérgica en contra de la jerarquía, a quien acusan de mimar a los sacerdotes abusivos ocultando el problema.

Hay mucho en juego, el National Catholic Reporter sugirió en su editorial.
‘Ahora nos enfrentamos a la mayor crisis institucional en los siglos, tal vez en la historia de la iglesia’, dijo el diario independiente católico. ‘Y como esta crisis está a cargo de Benedicto XVI, aquello que él dice y hace, y cómo responde y qué recursos usa y de cómo trata estos asuntos… determinará la salud futura de nuestra iglesia por décadas, si no siglos, por venir’.

David Quinn, ex editor del periódico católico irlandés y un columnista de asuntos religiosos en Dublín, Irlanda, dijo: ‘Realmente es un fuego que amenaza estragos y ha ido más allá de su capacidad para apagarlo. Está solo en una caída de cascada a una velocidad increíble’.

 

Gillian Flaco

En una carta firmada en 1985 por el entonces prefecto de Doctrina de la FeLOS ANGELES (9 de abril) – El futuro Papa Benedicto XVI resistió motivos que retire la sotana de un sacerdote de California con un récord de haber abusado sexualmente de niños, alegando motivos como “el bien de la Iglesia universal”, según una carta de 1985 que lleva su firma.

La correspondencia, obtenida por The Associated Press, es el mayor desafío aún a la insistencia del Vaticano que Benedicto no desempeñó ningún papel en el bloqueo de la eliminación de los sacerdotes pedófilos durante sus años como jefe de la oficina de vigilancia doctrinal de la Iglesia Católica. La carta, firmada por el entonces cardenal Joseph Ratzinger, fue escrita en latín y es parte de años de correspondencia entre la Diócesis de Oakland y el Vaticano sobre la propuesta del apartamiento del sacerdocio del Rev. Stephen Kiesle.

El Vaticano confirmó el viernes que sí fue la firma de Ratzinger. ‘La oficina de prensa no cree que sea necesario responder a cada documento único fuera de contexto con respecto a determinadas situaciones legales’, dijo el reverendo Federico Lombardi.

Otro portavoz, el reverendo Ciro Benedettini, dijo que la carta no mostró un intento de encubrimiento. ‘El entonces cardenal Ratzinger no ha de encubrir el caso, pero, como la carta muestra claramente, fue puesto de manifiesto la necesidad de estudiar el caso con más atención, teniendo en cuenta el bien de todos los involucrados.’

La diócesis recomienda eliminar a Kiesle del sacerdocio en 1981, el año en que Ratzinger fue nombrado para dirigir la oficina del Vaticano que comparte la responsabilidad de disciplinar a los sacerdotes abusivos. El caso luego languideció durante cuatro años en el Vaticano. Ratzinger finalmente escribió a Oakland el Obispo John Cummins. Fue dos años más antes de que Kiesle fuese removido; durante ese tiempo continuó haciendo el trabajo voluntario con niños a través de la iglesia.

Segunda acusación directa contra el papa Ratzinger por encubrir a sacerdotes pedófilos. Caso Rev. Kiesle

En la carta de noviembre 1985, Ratzinger dice que los argumentos para la eliminación de Kiesle son de “importancia grave”, pero agregó que tales acciones requieren revisión muy cuidadosa y más tiempo. Asimismo, instó al obispo de proporcionar a Kiesle “el mismo cuidado paternal posible” a la espera de la decisión (de acuerdo con una traducción para la AP por el profesor Thomas Habinek, presidente de la Universidad del Sur de California, Departamento de Clásicos)

Sin embargo, el futuro Papa también señaló que cualquier decisión que retire la sotana a S. Kiesle debe tener en cuenta el “bien de la Iglesia universal” y de los perjuicios “que la concesión de la dispensa puede provocar en la comunidad de los fieles, sobre todo teniendo en cuenta la edad temprana del sacerdote”. Kiesle tenía de 38 años en ese momento. Kiesle había sido condenado en 1978 a la libertad condicional por tres años, después de disputar cargos de delito menor por conducta lasciva al atar y abusar sexualmente de dos niños en una casa parroquial Iglesia de San Francisco Bay Area.
Cuando terminó su libertad condicional en 1981, Kiesle pidió dejar el sacerdocio y la diócesis presentó documentos a Roma para que le retire la sotana.
En su primera carta a Ratzinger, Cummins, advirtió que el regreso al ministerio de Kiesle causaría más de un escándalo, más grave de aquel que provocaría quitarle sus poderes sacerdotales. ‘Es mi convicción de que no habría ningún escándalo si esta petición se le concediera y que como cuestión de hecho, dada la naturaleza del caso, podría haber una mayor escándalo para la comunidad si el padre S. Kiesle se les permitiera regresar al ministerio activo’ escribió Cummins en 1982.

Stephen Kiesle, cura abusador

Mientras que los documentos obtenidos por la AP incluyen sólo una carta con la firma de Ratzinger, la correspondencia y notas internas de la diócesis se refieren a una carta de fecha 17 de noviembre 1981, del entonces cardenal al obispo. Ratzinger fue nombrado para dirigir la Congregación para la Doctrina de la Fe, una semana después.
Los altos funcionarios de la iglesia de California escribieron a Ratzinger al menos tres veces para comprobar el estado del caso Kiesle, y Cummins discutió el caso con los funcionarios durante una visita del Vaticano, de acuerdo a la correspondencia. En un momento, un funcionario del Vaticano escribió que el archivo del caso se pudo haber perdido, y sugirió volver a presentar materiales de prueba.

La Diócesis consideró escribir de nuevo, después de que Ratzinger recibió su respuesta de 1985, y de este modo insistir en que S. Kiesle debía dejar el ministerio antes de causar perjuicio a la iglesia; el reverendo George Mockel escribió en una nota al obispo de Oakland. ‘Mi propia lectura de esta carta es que básicamente van a sentarse en ella, hasta que S.Kiesle consiga algo bastante mejor’, dijo la nota. ‘A pesar de su corta edad (del sacerdote acusado) las circunstancias particulares y únicas de este caso parece que lo convierten en un escándalo mayor…’

El destino de S. Kiesle fue regresar Roma; el sacerdote volvió a los suburbios de Pinole donde había servido como pastor asociado desde 1972 hasta 1975, antes de
ser voluntario como ministro de jóvenes en St. Joseph Church,

Kiesle en última instancia, fue despojado silenciosamente de sus poderes sacerdotales, el 13 de febrero de 1987; aunque los documentos no indican cómo ni por qué. Tampoco se especifica cuál habría sido el papel – en su caso – de Ratzinger en la decisión.

Sin embargo, S. Kiesle siguió de voluntario con niños, de acuerdo con Maurine Behrend, quien trabajó en la oficina de la diócesis de Oakland en la Pastoral Juvenil, en la década de 1980. Después de enterarse de su historia, Behrend se quejó ante los altos funcionarios de la iglesia. Como no se hizo nada, escribió una carta, que mostró a la AP. ‘Obviamente, nada se ha hecho después de ocho meses de reiteradas notificaciones’, escribió. ‘¿Cómo vamos a tener confianza en el sistema cuando no se hace nada? Una simple llamada telefónica al pastor del obispo es todo lo que se necesitaba.’ Con el tiempo pudo exponer el asunto frente a Cummins, y mucho más tarde recibió la confirmación de que S. Kiesle se había ido, dijo Behrend.

Benedicto XVI (izquierda) como caminatas de él con su hermano obispo Georg Ratzinger en el jardín de su residencia de vacaciones en Bressanone.S. Kiesle, se casó después de dejar el sacerdocio, y fue arrestado y acusado en el 2002 con 13 cargos de abuso sexual infantil desde la década de 1970. Él no negó en 2004 a un delito grave por abusar sexualmente de una joven en su casa de Truckee en 1995, y fue sentenciado a seis años de prisión.

Kiesle, ahora tiene 63 años y es un reconocido delincuente sexual registrado; vive en una comunidad cerrada Walnut Creek, de acuerdo a su dirección que aparece en el registro de la Ley de Megan sexo. Un reportero de AP fue rechazado al intentar llegar a él para hacer comentarios. William Gagen, un abogado que representó a S. Kiesle en 2002, no devolvió una llamada para hacer comentarios.

Más de una media docena de víctimas llegó a reconocer, bajo un acuerdo en 2005 con la diócesis de Oakland, y basado en la confesión de S. Kiesle éste había molestado solamente los niños pequeños. Sin embargo ‘admitió abusar sexualmente de muchos niños y se jactó de que él era el flautista de Hamelín y dijo que intentó abusar sexualmente de cada niño que estaba sentado en su regazo’, aseveró Lewis VanBlois, abogado de seis víctimas Kiesle. El cual se entrevistó con el ex sacerdote en la cárcel. ‘Cuando se le preguntó sobre cuántos niños había abusado durante años, él dijo ‘toneladas’ ’… incluyendo a sus hijos.

Cummins, de 82 años, ahora retirado, en un principio dijo a AP que no recordaba haber escrito a Ratzinger sobre Kiesle, pero se recordó de inmediato cuando se le mostró la carta con su firma . Dijo que las cosas habían cambiado en el último cuarto de siglo. ‘Cuando él (Ratzinger) se hizo cargo creo que estaba siguiendo lo que era la práctica de la época’ ‘Estas cosas eran lentas y era su idea la minuciosidad y la cautela… un poco más que la nuestra. Estábamos en una situación que había que ser prácticos, y todo dependía de una reacción personal; usted no acababa saliendo del sacerdocio entonces, no’ ‘Luego el Papa Juan Pablo II fue disminuyendo estas formas y lentamente se enfrentaron de otro modo’- dijo Cummins.

Los documentos del vaticano obtenidos por la AP la semana pasada revelaron ejemplos similares de estancamiento en casos de abusos de dos sacerdotes de Arizona. En un caso, el futuro Papa se hizo cargo de la situación del reverendo Michael de Tucson, Arizona, y luego dejó, literalmente, que languideciera en la burocracia del Vaticano durante años, a pesar de las repetidas súplicas del obispo para que a este hombre se le retirara del sacerdocio. En el segundo caso, el obispo Mons. Robert Trupia escribió que dicho caso de abuso es ‘un factor de riesgo importante’ y estos conceptos los envío reiteradamente en cartas a Ratzinger. No hay ninguna indicación en los archivos que Ratzinger respondió.
El Vaticano ha pedido que las acusaciones sean colocadas en su contexto, y que estas noticias son “absolutamente infundadas”; y dijo que los hechos, que no niega, estaban siendo tergiversado. (Fuente: Los Angeles Time)

(2)

Carta abierta a los creyentes católicos

Nuestra Fe en JesúsCristo, cuan Salvador personal, debe ir ceñida al Plan propuesto por Quién es y deber ser siempre nuestro Guía y Conductor: El Cristo Vivo. A saber: a) que la salvación no radica en la cruz, la sangre oscura o el martirio, sino que en los Tres Días de Acontecimientos Trascendentes que por Gracia de Dios alcanza a todo hombre y mujer, sin importar raza, nación o religión cultural o creencia de costumbre familiar; b) que en los Tres Días de Victoria- después de la muerte en la carne, en Jesús- el Cristo Dios, el Verbo, el Redentor, descendió a batallar en contra del poder de los infiernos y los abismos, los cuales tenían la potestad de la muerte en sus garras, y encarcelaban al Hombre en un giro eterno de pecado, deuda y carnalidad sin fin; c) que hallándose Los Cielos (El Reino de Inmortalidad) cerrados por causa de la Caída de la primera Generación Adámica, no hubo Alma que pudiera acceder a Vida Superior, y los santos de aquellos tiempos, al morir, dormían el sueño de la espera que los liberaría de su cadalso y los elevaría a Diestra de Su Dios y Salvador; d) y Cristo, el Dios Victorioso, abrió Los Cielos y cerró los Abismos, quitó de las fauces infernales la potestad de la muerte y dio inicio al Plan de Inmortalidad, cuya doctrina nos indica que, desde Cristo: 1) todo Ser será medido por su propia siembra y por sus frutos será reconocido; 2) todo Ser nace en inocencia sin la mácula del pecado original, y sin que el Hombre nazca en pecado, sino que se hace al pecado en su caminar por el mundo; 3) que el pecado no es ley de vida, sino condición del mundo, y el Hombre, desde Cristo, puede liberarse del pecado colocándose bajo Guía y Conducción de Cristo en pos de Conocer y Poner por Obra la Voluntad del Padre; 4) que nadie regresa a la Carne ni a la misma deuda como lo era antes de Cristo, sino que ahora es Potestad de Cristo designar estados de gloria y formas de vida a según de la Voluntad del Padre que subyace intrínseco en todo Espíritu; 5) que es Ley de Vida la Resurrección, es decir: de cuerpo carnal a un tipo de cuerpo espiritual; 6) que el Espíritu, no el Alma, sino el Espíritu… no la mente, no la carne… solamente el Espíritu puede elevar la calidad del Hombre hacia un estado espiritual digno de recibir la Voluntad del Padre, y para que el Espíritu en el Hombre Gobierne, el Plan de Dios ha concedido Magisterio de Sabiduría por medio del Poder del Espíritu Santo. Este conjunto de Hechos, más otros tantos de inmenso valor, que corresponden a los 40 días de Cristo luego de su Resurrección (no resucitación) entre Los Suyos (la estirpe de Israel y su ‘otro redil’) son la realidad que todo creyente debe hacer propia y convertir en un camino personal, asumiendo estos eventos liberadores en forma personal, llevándolos a su vida concreta, y haciéndolos vivos en su existencia toda.

Es deber de todo creyente informarse y formarse. La historia de la Religión Cristiana no se condice con los hechos espirituales, y la instalación de los estamentos religiosos, desde sus inicios, se hallan repletos de intenciones, planes y motivos políticos, ligados a intereses de reyes, gobernantes y señores de este Mundo. Nadie puede adherir a una religión por fe: concibiendo la fe como obediencia ciega y sin conciencia, o fanatismo que se castra a sí mismo de todo Don de inteligencia y espiritualidad concedido por Dios. La Fe es el impulso para abrir todo el Ser hacia realidades que no se ven, pero que existen y son verdaderas. La Fe abre el corazón y la mente del Ser, y una vez en la realidad de Dios, vive la Certeza, no la esperanza, sino La Certeza del Dios Vivo, y entonces ésa Fe, no otra, moverá montañas. Hablamos de Fe en su sentido espiritual más nato. La fe exclusiva de y en las religiones es una forma de sordera y enceguecimiento que anula a Dios en la vida del Hombre. La Fe que Dios impulsa puede conducir al Hombre a una religión, o puede llevarlo fuera de la religión: porque la religión es un modo de este mundo para entender y buscar a Dios, y es inferior; mientras que la Vivencia Espiritual es superior y requiere esa Fe que Cristo exige a Los Suyos.

Los hechos que en estos días remecen la Institución Católica no son de escaza monta y no se puede banalizar estas violaciones y abusos a inocentes de una forma publicitaria tan ligera como ya comienza a verse y leerse en los medios y voceros de esta iglesia. Casi como que este mal masivo y horroroso fuese posible equilibrar con la Epístola del Papa: una carta es comparable y proporcional a cientos de niños abusados y miles de familiares afectados. Esa desproporción es inaceptable y ofensiva. Pero hoy se sabe fehacientemente que el ahora Primado Vaticano, en sus días de custodio de la fe, ordenó esconder hechos de abusos, y es él el responsable de una maquiavélica doctrina: ‘¡no se puede expulsar a los sacerdotes abusadores, pues ese Escándalo sería pecado para la iglesia!, y es el Escándalo el pecado que hundiría a nuestra iglesia’. En tal tono está redactada la carta del entonces guardián alemán de la Curia y la doctrina de la iglesia, que considera, y que aún actúa del mismo modo, que el pecado institucional radicaría en la baja pública, la expulsión o excomunión de los degenerados y pederastas que bajo el manto del sacerdocio encubrieron sus sucios impulsos y tuvieron manga ancha para delinquir.

Es deber de Fe y honestidad colocar los hechos, las omisiones… y la doctrina del pecado del escándalo institucional que mira a salvar el ‘bien de la Iglesia’ por sobre todo, incluso pasando por encima de toda enseñanza de JesúsCristo… ante la reflexión sincera de cada persona, en la intimidad de la Oración al Padre. El creyente católico debe explicación y debe obediencia a Cristo, y es su deber extraer ahora su Fe de la red eclesiástica que lo implica en atrocidades y fórmulas nocivas.

El creyente católico tiene dos opciones de congruencia: o exige a su iglesia una renovación radical en aras de fomentar y ejercer la Fe en Cristo sin subterfugios políticos e inmoralidades insostenibles… O se aferra a su Fe en el Cristo Vivo y sin mermar su creencia en la Salvación y en el objetivo de alcanzar el designio del Padre… sale y se libera de la artimaña humana y mundana que pretende usar a Dios para sus propia salvación política e institucional.

Los hechos, ampliamente expuesto y difundidos no dan pábulo para la inocencia o el pretexto de ‘yo no sabía’. Desde estos hechos y su conocida profundidad y gravedad… TODOS SABEMOS y todos debemos tomar una decisión y sostener una postura. Nadie puede callar u omitir. Y según nuestra opción y decisión… cuando todo lo corroído ha sido puesto a la luz… seremos medidos por la Justicia de Dios.

DISPENSACION de las VÍSPERAS del ADVENEMIENTO del MILENIO DE PAZ

La vía crucis y la Vía de la Victoria: una bifurcación con horizontes diferentes

2010 abril 5
by Edición GF
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (1 vote cast)

Cristo nos llama a seguir su Vida y ejemplo durante toda nuestra existencia, no una semana, no en navidad, no exclusivamente cuando los hechos nos aplastan y exigen. Y para seguir a Cristo es elemental ordenar y definir, precisar, en nuestra conciencia, y no en el seguimiento becerro que elimina la conciencia, a qué ‘cristo’ estamos emulando: si al Jesús derramando sangre oscura, o al Cristo de Sangre Viva; si al Jesús hombre o al Cristo-Dios; si al Jesús martirizado o al Cristo Resurreccionado; si al Jesús que ha quedado petrificado en la cruz o al Cristo vivo liberado que nos libera. Ya no podemos seguir blasfemando con actos paganos cuyas procesiones encubren convencionalismos insinceros de incoherencias cotidianas, y menos es ya posible tolerar aquello que Cristo no toleró: a los mercaderes que venden todo tipo de mundanidades en las puertas de los espacios dedicados a la Fe.